Este es un relato de un ex conbatiente en Malvinas. Me parecería muy lindo que podamos recordar esta fecha, que en un 2 de abril,hace ya 25 años, desembarcaron miles de argentinos,luchando por una guerra que nuestro gobierno sabía que perderíamos.
Murieron muchísimos argentinos ¿a causa de qué?... De nada. De unos cabeza hueca;de algunos a los que no le importó que se derrame sangre por una tierra que hasta ese entonces a nadie le importaba.
En una fecha como la de hoy,señores, hasta me da vergüenza ser argentina,porque sé que nuestro gobierno en ese entonces fue totalmente insencibe y me da asco,y vergüenza.. por eso,con el honor de los exs conbatientes,el orgullo y la admiración que les tengo... digo orgullosa MALVINAS SIEMPRE ARGENTINAS! HONOR Y MEMORIA A LOS CAÍDOOS EN TIERRA ARGENTINA!!!

Emocionante relato del hundimiento del Belgrano


[31/03 | 10:29 ] Héctor Luis Bonzo, último comandante del crucero hundido el 2 de mayo de 1982 manifestó por Radio10 el "honor y orgullo" que siente por su tripulación.



Aquella tarde murieron 323 combatientes en alta mar.

"Han pasado estos 25 años, pero esos momentos en todos nosotros, que fuimos tripulantes del Belgrano se mantienen sin modificación", recordó el capitán de navío retirado. "Lo estamos reviviendo en cada reunión de camaradería. Nos marcó tan fuerte que fue un antes y un después", expresó.

"El 2 de abril fue una fecha muy significativa. Como comandante de una de las unidades mayores de la flota de mar tomamos conocimiento del hecho desde que se pensaba tomar el control de las Islas Malvinas más o menos a mediados de marzo" de 1982, recordó Bonzo.

"Cuando avanza la planificación ya las negociaciones empiezan a fracasar y se utiliza la fuerza, la flota de mar zarpa el 28 de marzo, con una sorpresa tremenda, porque ese era un factor clave", manifestó el marino. "Es un contagio. Si uno lo sabe, lo saben todos", acotó.

"A la tarde zarparon y a las pocas horas de estar en viaje se les dijo a los tripulantes. Éramos tres ó cuatro los que sabíamos" de la ocupación del archipiélago, comentó.

"La gente tuvo conocimiento del hecho el 2 de abril a la mañana. Les comuniqué que la Argentina había asumido el control y la soberanía de las Islas Malvinas", dijo Bonzo, quien mencionó que entre la tropa "hubo una reacción fantástica, porque ellos sabían que las Malvinas eran y son argentinas".

El hundimiento del Belgrano
"Nosotros zarpamos el 16 de abril, pasamos por la Isal de los Estados y nos aprovisionamos en Ushuaia. El 2 de mayo a las 4 de la tarde se produce el lanzamiento de torpedos hacia el crucero", indicó.

"Estábamos en aguas argentinas. Estábamos en guerra, navegando en acción de comando", afirmó, para subrayar que el navío se encontraba fuera del área de exclusión demarcada por Gran Bretaña.

"El primer torpedo impacta en la sala de máquinas. El segundo en la proa y le corta 15 metros de proa, como si fuera un pan de manteca", cuenta el capitán.

Por ello, remarcó "los momentos de tensión a bordo. La gente estaba totalmente adiestrada y mimetizada con todo lo que el pudiera pasar, de manera que yo personalmente nunca había visto una dotación tan preparada".

"Perdimos 323 hombres, la mitad de los argentinos en la guerra", añadió.

"No solo la acción de los hombres debemos rescatar. Tengo un gran concepto por toda mi gente. Debemos valorar las operaciones de rescate, que se produjeron 30 horas después del ataque, con vientos de 120 kilómetros por hora, un oleaje de seis metros y temperaturas de 10, 12° bajo cero", detalló un conmovido comandante.

Como si estuviera reviviendo ese momento, Bonzo explicó que "las balsas son de capacidad para 22, en algunas hubo 30 hombres y se comportaron bien. Pero otras, con dos o tres, esos hombres aparecieron congelados".

"Fue tremendo. Fue insuperable el momento en el que el comandante debe dar la voz de abandono. Es el momento más triste, más trágico. El Belgrano iba navegando y, de golpe, cuando se produce el impacto, actúa como un retrocohete que lo frena en su avance, con una leve inclinación", rememoró.

"En el segundo torpedo, el comandante piensa en su buque, en su gente. Su vida no le interesa. La mente se limpia para pensar en el momento. El único que puede ordenar el abandono del buque es el comandante", explica el marino.

"Hasta las 16.15 podía creer que el buque podía flotar un poco más. Había gente herida, quemada, que no se podía mover por sus propios medios. Hay algo que llevo como un orgullo y un honor: nadie se tiró al agua ni entró en pánico en los 20 minutos que duró el ataque. El sálvese quien pueda no sucedió".

Hoy, el resto de la embarcación "está a 3.000 metros de profundidad y a unos 150 kilómetros de la Isla de los Estados", indicó Bonzo, a la vez que recordó que una empresa intentó hace unos años rescatar la estructura hundida, con la más alta tecnología, pero no lo logró. "A los tripulantes nos deja ese sabor de que el Belgrano no se dejó encontrar", manifestó.

Bonzo concluyó: "Lo primero que quiero decir es llevar una voz de aliento y de homenaje muy significativa. Mis hombres, que tenían 20 años, hoy son padres de familia, están casados. Siguen teniendo el mismo espíritu del buque. Hoy dan charlas, mesas redondas. Mi tripulación está honrada de haber defendido la Patria. Esa motivación los llevó a actuar como actuaron. El valor de la vida de un amigo o un camarada valía tanto como la propia. Eso es una realidad que debe enorgullecer a todos los argentinos".


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