No les voy a mentir, me encanta leer, si es por leer, leo lo que sea, y gracias a esta patología (?) que he desarrollado, me he consegido con un escritor de esos que botan sus ideas en un teclado y les quedan de 10 puntos. Les presento al señor Gabriel Torrelles


Los superjuguetes


Gabriel

Quiero un hijo más que nada en el mundo. Todas las noches me acuesto soñando con que una niñita me despierte los sábados saltándome en la barriga y convenciéndome de que le regale la luna, o con un malandrito que no se corte los rulos nunca y juegue todo el fútbol que yo no jugué y que se lea todos los libros que yo no me he podido leer y que haga todas las piruetas que yo no pude hacer en una patineta.

De esto fue que me provocó escribir hoy. De lo fácil que un enano mutante de estos podría hacerme sonreír si lo tuviera. Es que no se me ocurre un juguete mejor que un clon hecho a la antigua, con mejoras sustanciales en su ADN (gracias al cielo por mi mujer) y que encima, más por la evolución de toda una generación que por mi aporte personal, sea mil veces más inteligente, rápido y crujiente que yo.
Te tengo un ejemplo que vi en Wired esta tarde. Siete años recién cumplidos. Uno espera que a esa edad, si acaso y esforzándose lo suficiente como padre, su hijo pueda tocar en la guitarra la canción más sencilla de Bob Dylan que pueda encontrar. De resto, patear una pelota y hasta ahí. Al menos así era cuando yo tenía siete años. Pero resulta que en el futuro los niños son como cosas supersónicas que además pueden dejar a Tony Hawk en pañales.
Se llama Asher Bradshaw, es del sur de California y tiene una sonrisa de 10 mil watts. Ha estado patinando sólo desde mayo de 2009, pero sus acrobacias en el skatepark de Venice Beach lo están convirtiendo en leyenda.




link: http://www.youtube.com/watch?v=XkclYFNBbpA

El de arriba es un video producido por Milk Boss Industries, quienes de acuerdo a Internet, supuestamente están armando un largometraje documental sobre este niñito prodigio, dirigido por Kathy Herndl y producido por Jeff Renfroe. Y sí, estoy clarísimo de que Asher es excepcional, pero también he escuchado a niños argumentando cosas insólitas con una lógica que al menos a mí se me hace envidiable. Ahí tienes un ejemplo: mientras yo, por mi incapacidad para entenderlos, me resisto a comprarme uno de esos celulares modernos que quiere todo el mundo, sé que un muchachito de diez años podría desarmarlo e instalarle cinco sistemas operativos al mismo tiempo.
A mí me encantaría decir que son superjuguetes sacados de un cuento de Brian Aldiss. Pero la verdad es que los niños del futuro, naturalmente, van a otra velocidad, a una velocidad insuperable. Y que yo lo que estoy es buscándole las cinco patas al gato con rebuscadísimas teorías genéticas, tratando de que no se me noten tanto estas ganas que tengo de jugar con uno cuanto antes, de encapricharme para siempre con el mejor gadget del mundo
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escritor

Si a alguien le interesa, aquí su blog: www.gabrieltorrelles.com

Con amor, Firo65