Piden extremar cuidados con la pirotecnia
Los organismos y autoridades municipales y provinciales aconsejan a las famillias hallar otras maneras de celebrar Navidad y Año Nuevo y no usar petardos o fuegos artificiales, para evitar los accidentes que causan más de mil heridos por año.
Cuidado con la pirotecnia
El RENAR, que evalúa la legitimidad de los productos pirotécnicos, aconsejó que, a pesar de la recomendación de no hacerlo decidan utilizar esos elementos, adquieran "sólo productos autorizados" por ese organismo y además actúen "de manera responsable" en su uso.
Advirtió sobre tener especial cuidado con la baja calidad de los elementos ilegales que se ofrecen en puestos callejeros y a través de Internet, dos típicas modalidades que proliferan en las fiestas y que aumentan los peligros para quienes los manipulen.
Está prohibido vender fuegos artificiales y petardos a menores de 16 años, y para denunciarlo está el 0800-666-4378 y denunciaspirotecnia@renar.gov.ar. Mil personas por año resultan heridas, muchas discapacitadas, por quemaduras, problemas auditivos, lesiones oculares y hasta ceguera, que en muchos casos resultan irreversibles.
Aún los productos más simples de fuegos de artificio, como las estrellitas y bengalas para los más chicos, "siempre implican riesgos, porque las chispas pueden prender fuego la ropa y afectar la vista", indicó el RENAR.
Por su parte, el Ministerio de Salud recomendó no usar pirotecnia y mucho menos los niños. Tienen entre 6 y 12 años los que más afectados resultan en las Fiestas, y un 75% por ciento de accidentes por pirotecnia se producen en menores de 20 años.
Casi el 75 por ciento de las heridas se producen por la mala manipulación de pirotecnia; el 10 por ciento por corchos de espumantes -especialmente los de plástico- y el 15 por ciento por balas perdidas, exceso en el consumo de
alcohol, accidentes de tránsito y violencia social. En los hospitales del área metropolitana se atienden cada año unas 650 lesiones producidas durante las festividades, y sólo en la provincia de Buenos Aires, más de 300 personas terminan las fiestas en una guardia, con quemaduras y traumatismos, corchos y pirotecnia.
Habrá estrictos controles municipales y provinciales para los puestos de venta. Buscarán comprobar el origen y estado de la mercadería, por lo que recomiendan que si no dice en la caja del producto "Autorizado por el RENAR", más el número de inscripción y datos del fabricante o del importador.
En Florencio Varela, prohibieron la venta de estos productos por 180 das corridos, a partir del 26 de noviembre, "para proteger la integridad fsica de la población".


Font : http://www.radiolared.multimediosamerica.com.ar/lacornisa/noticia/3537

Además , Con la pirotecnia, las mascotas la pasan muy mal

A medida que nos acercamos a las Fiestas de fin de año, los estruendos se hacen escuchar a toda hora. Aunque a decir verdad, nos sacuden principalmente a la hora de la siesta y en adelante.
Si a los humanos -que poseemos capacidad para discernir- estos ruidos nos alteran, ¿qué sucede a los perros, a los que estos estruendos los descontrolan? Además de ser un gasto inútil y una diversión un tanto malintencionada, porque la mayoría de las veces se basa en disfrutar la molestia que produce en los demás, el juego con pirotecnia tiene serios riesgos de los que se habla todos los años para esta época. Por eso no lo vamos a hacer en esta nota. Ahora bien: la molestia del estruendo de un petardo puede tener derivaciones no queridas en el caso de los perros, los que más sufren la diversión sonora. El médico veterinario Gustavo La Rosa, especialista en perros y felinos domésticos, se refirió al padecimiento de las mascotas cuando comienza el estallido de petardos, señalando “en principio, no podemos dejar de recordar que el perro desciende del lobo”. “Esto sirve para explicar conductas como el terror al estampido o al ruido extremo que produce la pirotecnia”, explicó el profesional, agregando “hace 5000 años, cuando no había perros, el lobo reaccionaba ante los estampidos de entonces (truenos, tormentas, relámpagos, erupciones volcánicas y fenómenos catastróficos muy ruidosos) generando una señal de alarma que los hacía buscar refugio. Y lo hacían cavando en la tierra o metiéndose en una cueva”. “Esto es exactamente lo mismo que hacen algunos perros en los que ese terror al estampido se mantiene. Se ponen nerviosos, ladran, algunos quieren morder los cohetes, hacen desastres por tratar de esconderse ante algo tremendamente grande y desconocido; los han habido que han roto ventanas por querer saltarlas y también lastimados cuando no, castigados”. “Este descontrol puede definirse diciendo que entran en pánico”, afirmó. Como a esta sensibilidad no la podemos eliminar (aquí aludió a la excepción del ovejero alemán, que es sometido a la prueba de tiro: si no reacciona ante el estampido es el que no reacciona mal ante un disparo, aprueba ayudar en sus tareas a las fuerzas de seguridad) es trabajar con un tranquilizante. Nosotros empezamos a hacerlo a principios de diciembre, cuando todavía no se tiran cohetes. Usamos un tranquilizante muy específico que tiene la ventaja de producir un efecto de alejamiento de esos ruidos. El perro sigue despierto, no se duerme, aunque está un poco sedado”. A esto le dijimos de la reserva de muchos de sedar el animal cuando lo dejan solo en la casa, en ocasiones de pasar las fiestas en otro lugar. La disyuntiva es: lo sedo y protejo o elijo que él proteja mi propiedad? “Esto depende del grado de sedación”, dijo La Rosa. Nosotros aconsejamos comenzar varios días antes, así no pierden la propiedad de guardia. El problema es cuando la gente viene uno o dos días antes de las fiestas, cuando debemos darle dosis mas altas de sedación”. Hablando de sedación, marcamos que hay personas que usan calmantes indicados para humanos a lo que respondió “esto sucede y en algunos casos, hay sedantes que les hacen el efecto rebote. También con los perros hay que tener cuidado con la automedicación, porque no faltan quienes les administran analgésicos que de acuerdo a su tipo, pueden producirles gastritis hemorrágica”. “Hay medicamentos para humanos y medicamentos para perros”, remató. Finalmente, el veterinario dijo “indudablemente hoy en las casas hay que tomar recaudos que van más allá de dejarlas con el perro. Hoy las rejas y alarmas son imprescindibles para una casa segura. Es lamentable pero real. Y volviendo a la cuestión del nerviosismo que les producen los estruendos de cohetes y petardos aconsejó mantener el animal cerca nuestro para que la expresión de esta fobia sea menor al sentirse contenido, no dejarlo atado y menos aún, castigarlo si sale corriendo ante un estallido. “Otra indicación que hacemos es su identificación en el collar, para el caso de que el animal escape y se pierda, de manera que quien lo encuentre pueda llamar a sus responsables”, dijo al terminar la charla.


Font : http://www.diarioelargentino.com.ar/noticias/85324/con-la-pirotecnia-las-mascotas-la-pasan-muy-mal