Cuenta de la vieja


Dícese de la cuenta que se hace de la forma más sencilla posible.

Usos


La cuenta de la vieja se puede usar para hacer todo tipo de cuentas. En realidad, hay muchas cuentas de la vieja distintas. El requisito esencial es nunca, nunca, usar variables, letras, puntos ni hostias. Ah, y prohibido saltarse pasos, que luego se equivoca una. Número a número, y despacito.

Sumas


Empezamos por el uno, y vamos siempre de uno en uno. Queremos sumar por ejemplo:
5 + 7
Pues empezamos por el 5, y vamos contando siete veces uno: 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12. Hale, listo:
5 + 7 = 12
En casos avanzados se puede empezar por el número más grande, sabiendo siempre que:
1 + 100 = 100 + 1
con lo que ahorramos bastante tiempo. En lugar de 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10, 11, 12, 13, 14, 15, 16, 17, 18, 19, 20, 21, 22, 23, 24, 25, 26, 27, 28, 29, 30, 31, 32, 33, 34, 35, 36, 37, 38, 39, 40, 41, 42, 43, 44, 45, 46, 47, 48, 49, 50, 51, 52, 53, 54, 55, 56, 57, 58, 59, 60, 61, 62, 63, 64, 65, 66, 67, 68, 69, 70, 71, 72, 73, 74, 75, 76, 77, 78, 79, 80, 81, 82, 83, 84, 85, 86, 87, 88, 89, 90, 91, 92, 93, 94, 95, 96, 97, 98, 99, 100 y 101, sólo tenemos que hacer: 101. ¡No, si la vieja no es tonta!

Multiplicaciones


Vale, gracias a la vieja dominamos ya perfectamente las sumas. ¿Ahora qué? Pues todavía nos queda todo un mundo por descubrir
: por lo pronto, las multiplicaciones. Supongamos que queremos calcular
8 x 4
Nada más fácil para nuestra querida vieja
. Empezamos con el primer número, y le sumaremos el mismo número tantas veces como diga el segundo número. Es decir,
8 x 4 = 8 + 8 + 8 + 8
con lo que sólo tenemos que hacer sumas. Pero resulta que ya sabemos hacerlas por el paso anterior
: nos quedaría 9, 10, 11, 12, 13, 14, 15 y 16; 17, 18, 19, 20, 21, 22, 23 y 24; y 25, 26, 27, 28, 29, 30, 31 y 32. Problema resuelto:
8 x 4 = 32
y así siempre. De nuevo conviene poner primero el número más grande:
100 x 1 = 100
porque de otra forma,
1 x 100
nos sale: 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 + 1 = 100, que es lo mismo de antes pero te vas ala mierd….

Recordemos lo más importante: nunca poner puntos suspensivos ni saltarse pasos. Sí, es una puta brasa, pero así nunca se equivoca uno. Y (pronúnciese con voz de Doña Rogelia): ¡nadie ha dicho que la cuenta de la vieja fuera divertida, leñe!


Divisiones


Pasamos ya a las divisiones. Sí, también pueden hacerse, aunque es esencial dominar las multiplicaciones primero. Enseguida veremos por qué.
Supongamos que queremos calcular
28 / 6
que es una cuenta rara de narices. Y sin un solo decimal, claro; la vieja nunca se preocupó de fracciones ni hostias, porque hay que poner un punto y están prohibidos. Así que sólo tenemos que empezar por el uno, y hacer la cuenta al revés, multiplicándolo por el 6, hasta que nos pasemos del 28:
6 x 1 = 6, 6 x 2 = 12, 6 x 3 = 18, 6 x 4 = 24, 6 x 5 = 30
y ¡estop! , que nos pasamos. El resultado es el valor más grande que no se pase, o sea:
28 / 6 = 4
y a otra cosa. El que quiera decimales que estudie, coño.

Raíces cuadradas


Alguno exclamará, sorprendido: "¿Cómorl? ¿Esto también se puede hacer por la cuenta de la vieja?" y en su desconcierto comenzará a andar de un lado a otro imitando sin querer a Chiquito: "¿Cómorl? ¡Jarl! ¡No puídor, no puídor!". Pues sí, queridos fistros: nada escapa a la vieja y su cuenta.
Para hacer la raíz cuadrada de, digamos, 89:
v89
(donde la v es un signo de raíz cuadrada que nos evita tener que aprender LaTeX), sólo tenemos que empezar por 1 y multiplicarlo por sí mismo:
1 x 1 = 1
y así hasta que nos pasemos del 89:
2 x 2 = 4, 3 x 3 = 9, 4 x 4 = 16, 5 x 5 = 25, 6 x 6 = 36, 7 x 7 = 49, 8 x 8 = 64, 9 x 9 = 81, 10 x 10 = 100
y podremos decir: "¡quiétor!, el número buscado es 9 y pico, ¡por la groria!". Recordemos el principio básico: nunca unos puntos suspensivos, ni una variable, ni saltarse un paso.
v89 = 9
y de nuevo los decimales no vienen a cuento. La vieja ha vivido muy feliz todos estos años sin ellos.

Sudoku


Queda como ejercicio para la vieja, digo para el lector, cómo resolver un sudoku. La vieja ya lo sabe: pasito a pasito, probando todas las combinaciones. ¿Coñazo? Sí. ¿Terminas sacándolo? Ya te digo. Pues eso.

¿Quién es "la vieja"?


Hay bastante controversia sobre quién es la vieja que sabe hacer tan bien las cuentas.

Hipótesis ancestralista

Dado que los conocimientos sobre la cuenta de la vieja han pasado de generación en generación, y nadie sabe desde cuándo, hay quienes postulan a una vieja matemática super-inteligente que en tiempos ancestrales inventó todas las cuentas. La mayoría de ellos la sitúan en un hipotético tiempo paleolítico, contando dinosaurios, sin tener en cuenta que por aquel entonces llevaban extinguidos unos 59 millones de años. En realidad, bien mirado, los seguidores de esta hipótesis no se distinguen por su inteligencia
, por lo que dejaremos ya de hablar de ella.

Teoría poli-viejista

Según esta teoría, han sido muchas las viejas que han contribuido con su saber viejístico , a las muchas cuentas. En apoyo de esta teoría tenemos que tiene buena pinta, En su contra está el que sea poco glamorosa, por lo que la descartamos como tontainas casquivanos , que somos.

Teoría cripto-viejista

En este caso se postula que la vieja era en realidad otra persona disfrazada,. Las posibilidades van desde Narciso Ibáñez Menta hasta Bugs Bunny, aunque la mayoría de los candidatos son bastante falsos porque la cuenta de la vieja existía mucho antes que ellos; tras la datación mediante carbono 14 de varias tablillas sumerias cuentiviejiles,, sólo son defensibles el Hombre de Atapuerca y Sara Montiel. Y la Saritísima lo niega todo.
Fusión vieja-cripto-viejista

Hoy día los expertos se inclinan por pensar que la cuenta de la vieja la inventó una vieja disfrazada de vieja,. Entre los defensores de esta teoría se encuentran Iker Jiménez y Jiménez del Oso, lo que hace que sea casi segura. Vamos, que la teoría es verídica en un 99%, lo que podemos calcular como: 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1% + 1%.

Fuente : Una Cadena que me mandaron