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Historia del Rock Nacional (parte 1)

El rock argentino (en Argentina rock nacional) es un género musical muy amplio aplicado a cualquier variedad de rock, punk, heavy metal y pop argentino.

El momento en el que el rock argentino comenzó a formarse como género musical puede situarse a mediados de los años 60, cuando varios grupos underground empezaron a componer canciones en español sobre los temas que preocupaban a los jóvenes de ese momento. Se trataba de una época en la que los militares bloqueaban sistemáticamente cualquier intento democrático y el solo hecho de ser joven resultaba sospechoso y preocupante. A diferencia de otros paises latinoamericanos como Brasil, el rock & roll arribó a la Argentina casi una década después del arribo de la rockabilly (mediados de los años 50) estadounidense, y el mayor impulso al primer rock nacional fueron las mal llamadas “invasiones inglesas”, en 1964-1965. Durante ese tiempo y hasta el despegue del rock argentino, los grupos locales se dedicaban a simplemente reversionar éxitos del rock & roll en inglés. Desde entonces, el rock argentino tuvo un constante e ininterrumpido crecimiento a través de los años 70 y los años 80, cuando se transformó en un género internacional.

El rock nacional en Argentina es cantado habitualmente en castellano y fue uno de los primeros en ser cantado masivamente en idioma no anglosajón y en alcanzar una extendida popularidad interna y luego internacional.

Historia del Rock Nacional (parte 1)


1957-1964: Prehistoria del rock argentino

El rock and roll surgió en los EEUU sobre una base de rhythm & blues; ganando popularidad en los años ‘50, con músicos como Elvis Presley y Bill Haley (quien visitó la Argentina en 1958), y despertando el interés de varios artistas argentinos en imitar esos sonidos.

Un importante fenómeno para el rock argentino en sus comienzos fueron las bandas mexicanas de rock de fines de los ‘50 y comienzos de los ‘60. Grupos como Los Teen Tops, Los Blue Caps y Los Locos del Ritmo crearon adaptaciones en castellano de clásicos de Elvis, Chuck Berry, Little Richard, Buddy Holly y otros. Muchos artistas de la época admitieron que esas bandas mexicanas tuvieron una cierta influencia en los comienzos del Rock Nacional. Litto Nebbia dice en su libro Música progresiva argentina que se unió a una banda en 1961 en Rosario y que en ese momento existían muchos grupos influenciados por el rock mexicano. Las bandas estadounidenses eran la fuente de la música y las mexicanas las que tomaban ese sonido y lo exportaban al resto de la región. Fue en este contexto en el que apareció el primer ídolo fulgurante del pop argentino, Billy Cafaro, quien tuvo un efímero pero resonante éxito con sus singles «Pity Pity» y «Personalidad».

Las bandas de garage argentinas comenzaron a aparecer en los primeros días del rock & roll. En 1963 Sandro y los de Fuego grabaron una serie de versiones de temas de rock clásico y beat, pero cantándolas en castellano (Te Conseguiré, Anochecer de un Día Agitado, My Bonnie, El Dinero No Puede Comprarme Amor), convirtiéndose en uno de los grupos de mayor éxito comercial del momento. Luego Sandro continuaría la carrera como baladista pop que lo llevaría a la fama en toda América Latina. Sandro fue en general rechazado por el mundo del rock argentino, mayoritariamente de clase media, tildándolo de «grasa», un término despectivo para referirse a ciertos gustos populares, generalmente de sectores trabajadores. A partir de los años 90 el rock nacional revalorizaría a Sandro, y varias bandas incluyeron sus temas en el repertorio rockero, algunas de las cuales se volverían importantes éxitos, como Dame fuego.

rock nacional
Sandro, considerado uno de los primeros rockeros del país, influyó decisivamente en el nacimiento del rock argentino. Rechazado durante años por el mundo del rock nacional debido a su estilo «popular», ha sido revalorizado a partir de los años 90 incorporando sus temas al repertorio de varias bandas.



1964-1975: El período clásico

Invasiones británicas y uruguayas

Aunque es incorrecto hablar de invasiones inglesas para referirse a la influencia británica en el rock mundial y el término correcto es Invasión británica, una muy pequeña minoría de personas en Argentina utilizan ese término para jugar con las históricas invasiones inglesas de 1806 y 1807.

En 1964 y como en el resto del mundo, el fenómeno Beatles cayó como una bomba en la Argentina. El rock internacional empalmó con una generación (nacida aproximadamente entre 1945 y 1960), politizada y movilizada a través de organizaciones estudiantiles y sindicales, que comenzaba a enfrentarse en la calle a las dictaduras militares (sobre todo a partir de 1966), con una activa participación de los jóvenes, tanto varones como mujeres, de la extensa clase media del país[7] . Esa generación simbolizó su identidad con el rock y la revolución sexual, que opusieron como ruptura radical al tango y a la doble moral machista de sus padres.

Soda
La «beatlemanía» cayó como una bomba sobre Argentina en 1964 en el inicio de la Invasión británica.

En la Argentina las llamadas invasiones inglesas (con bandas como los Beatles y, especialmente, los Rolling Stones, que influyen a bandas argentinas hasta el día de hoy) fueron mucho más influyentes que la ola de rock & roll clásico estadounidense, tanto para el gusto juvenil inicial por el rock & roll internacional como para el surgimiento del rock argentino [sin referencias]. Aunque algunos pocos hablen de invasiones inglesas ara referirse al proceso de llegada de bandas británicas, el término casi no se usa y es incorrecto, debiendo utilizarse "Invasión británica".

Los Jets fueron unos de los imitadores de los Beatles más populares en el país, llegando a grabar varios discos con adaptaciones de las canciones del cuarteto de Liverpool.

Pero fueron las notables «invasiones uruguayas» de 1964-1965 las que contribuyeron decisivamente en Argentina para que se comenzara a tocar rock en el país. Inspirados en el nuevo rock británico, muchos músicos jóvenes uruguayos, comenzaron a emular sus sonidos. Dos bandas en particular, Los Shakers y Los Mockers, tomaron el estilo de los Beatles y los Rolling Stones, respectivamente, cantando en inglés.

Así fue que, a mediados de los años 60 y de la mano del éxito de la Invasión británica, las bandas beat uruguayas alcanzaron un pico de popularidad en la Argentina. Los sellos discográficos comenzaron rápidamente a contratar bandas uruguayas de rock para promover en la Argentina, como Los Walkers, Los In y The Seasons. Programas musicales argentinos de televisión, como el exitoso Escala musical, también fueron un trampolín hacia la popularidad para muchas de estas bandas. La razón por la cual los grupos uruguayos se hayan movido masivamente hacia la Argentina (un país con una población diez veces mayor y una enorme ciudad como Buenos Aires), debe encontrarse en la existencia de un mercado de consumo y una industria musical, considerablemente más amplias que las que existían en el Uruguay. En aquel entonces era impensable que una banda de rock latinoamericana pudiera tener éxito internacional. El éxito de las bandas uruguayas fue una notable excepción.

De entre todos los grupos uruguayos, Los Shakers se destacaron en particular. Si bien eran un grupo beat inspirado abiertamente en los Beatles, su sonido se destacó con un estilo propio, una notable calidad musical en sus interpretaciones y originalidad en muchas de sus composiciones. Los Shakers comenzaron a presentarse en vivo en muchos programas de televisión de Argentina y del extranjero. Debido a su decisión de no desarrollar las letras de sus canciones en castellano, su popularidad decayó. Hoy en día son considerados como una de las bandas más destacables de los años “beatleros”.

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La banda beat uruguaya Los Shakers fue una de la más destacada de las «invasiones uruguayas».



Mediados y fines de los años ‘60

Hacia 1965, el rock se desarrollaba rápidamente en la Argentina. Cuando las invasiones uruguayas y británicas todavía estaban fuertes, otras corrientes empezaron a contribuir al incipiente rock argentino. En la televisión, programas como Ritmo y Juventud y El Club del Clan, con cantantes como Palito Ortega y Chico Novarro, introdujeron un pop alegre y romántico.

Pero fue en la escena underground de Buenos Aires donde las piezas fundamentales del rock argentino emergieron. Un reducido grupo de rockeros comenzó a encontrarse en espacios marginales, como «La Cueva», un local musical nocturno ubicado en Pueyrredón 1723, la cercana Plaza Francia, el Auditorio del Instituto Di Tella (Florida al 900) y bares que no cerraban como la legendaria pizzería «La Perla» de plaza Once. En ese pequeño nucleo inicial se encontraban jóvenes músicos que luego se volverían famosos, como los rosarinos Litto Nebbia y Ciro Fogliatta, los uruguayos Hugo Fattoruso y su hermano Osvaldo, los porteños Mauricio Birabent (luego conocido como Moris), Pajarito Zaguri, Javier Martínez, Francis Smith, Pappo Napolitano, Carlos Mellino, y Alejandro Medina y los bonaerenses Miguel Abuelo y Tanguito, entre otros, así como poetas como Pipo Lernoud y Miguel Grinberg.

Los Beatniks, de los cuales Moris, Zaguri y Martínez eran miembros, comenzaron a llevar al rock argentino en la lenta transición de simples imitadores a un estado musical más creativo. Formados en Villa Gesell, en 1966 grabaron el que es considerado como el primer single del rock argentino: «Rebelde» / «No finjas más».

El hito definitivo del rock argentino fue el grupo Los Gatos, banda que creó su propio material. Después de tocar en «La cueva» durante un par de meses (y siendo sus integrantes arrestados por la policía varias veces debido a razones políticas), la banda lanzó el 3 de julio de 1967 un simple: «La balsa», una canción compuesta por Tanguito y Lito Nebbia, en el Lado A y «Ayer no más», en el Lado B. El disco fue un éxito masivo y vendió en torno a las 250.000 copias. Al año siguiente se publicó el primer número de la revista de rock Pinap, y se fundó el primer sello discográfico argentino de rock: Mandioca. En 1969 cuatro grandes festivales de la autodenominada “música beat” se llevaron a cabo: los conciertos June Sunday, Festival Nacional de Música Beat, Festival Pin Up y Festival de Música Joven.

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Los Gatos en 1967: De izquierda a derecha: Ciro Fogliatta (órgano), Kay Galiffi (guitarra), Oscar Moro (batería), Litto Nebbia (voz, armónica y pandereta) y Alfredo Toth (bajo). La Balsa (1967) fue su primer simple, desatando una fiebre juvenil masiva por el rock en español.

Durante este tiempo se formó Almendra, de Luis Alberto Spinetta —una de las bandas más importantes de esta etapa— y Manal, un exitoso grupo con orientación hacia el blues. Junto con Los Gatos, estas tres bandas son consideradas como la trilogía fundacional del rock argentino. Sin embargo, ninguno de estos grupos tendría una historia muy larga; de hecho, muchas de estas bandas se disolvieron a principios de los años ‘70.

Almendra se separó en 1970. Spinetta formó entonces Pescado Rabioso, y los demás miembros Color Humano y Aquelarre. A principios de la nueva década, destacaron también Vox Dei, cuya mezcla de hard rock y melodías sutiles refrescó el movimiento. Su álbum La Biblia es uno de los discos definitivos de comienzos de la década.

Esta primera escena del rock argentino estuvo caracterizada por una gran cantidad de cambios en las formaciones de las bandas, y hasta intercambios de miembros entre ellas, o miembros de diferentes grupos formando agrupaciones nuevas.

A comienzos-mediados de los años ‘70 se produjo un recambio generacional, en donde la primera generación de bandas de rock argentino le pasaría el legado a una nueva camada de artistas que diversificaron aún más al rock argentino, tomando cada vez más independencia creativa del rock estadounidense e inglés.

los piojos
Luis Alberto Spinetta (el Flaco) en 1976, líder de Almendra y uno de los músicos esenciales del rock argentino.


Rock acústico y heavy

A comienzos de los ‘70 se produjo la primera diversificación real del rock nacional. En realidad, la división se había producido un tanto antes, cuando algunas bandas comenzaron a tocar un rock más pesado; mientras que el mundo entraba a la época del heavy metal. Entre estas bandas estaban Pescado Rabioso, Vox Dei y Billy Bond y la pesada del rock. Pero de todas las bandas de heavy metal, Pappo’s blues se convertiría en la banda de metal y blues más influyente de su época, llegando a obtener reconocimiento en el exterior (y hasta tocando con B.B. King en la ciudad de Nueva York).

Por otro lado, el primer festival B.A Rock contó con varios de los artistas y bandas que encabezaron el movimiento acústico del rock: Gustavo Santaolalla formando Arco Iris; León Gieco que combinaría el rock y el folk; Sui Generis y el comienzo de la carrera musical de Charly García; Raul Porchetto y Pedro y Pablo, entre otras bandas. Estos grupos no solo se inclinaron hacia el folclore argentino en busca de inspiración, sino también hacia otros sonidos latinoamericanos.

La proliferación de estas bandas y su creciente popularidad, sumado al hecho de que a comienzos de la década se dio el auge del movimiento hippie en la Argentina, llevaron al acusticazo de 1972. En ese año también murió Tanguito, aplastado por un tren. La película Tango Feroz retrataría su vida. 1972 traería al Rock Argentino una ola de violencia en algunos recitales, como el que ocurrió en el Luna Park en octubre, cuando la policía irrumpió en un recital a reprimir. Billy Bond comenta que

«Eran momentos de represión, eran momentos en que el sistema estaba apretando mucho, era una cosa muy pesada, el rock and roll, era una cosa absolutamente marginal, era una cosa que era de otro mundo y te trataban como si fueras guerrillero.»

Varias bandas de rock acústico ganaron popularidad, como Vivencia, Pastoral y Alma y Vida. El éxito del acusticazo llevó al rock argentino a una nueva era.

Mientras los años ‘70 avanzaban, el rock acústico continuó como uno de los estilos más populares en el país, con las bandas arriba mencionadas -y otras- dominando las listas y los gustos musicales. Y por primera vez en su historia, el rock argentino comenzó a aparecer en el exterior: Sui Generis y Pastoral ganaron cierta popularidad en otros países de Latinoamérica y el segundo grupo hasta llegó a editar un EP en Japón.

Destaca, en esta controvertida década, el primer documental sobre rock nacional que retrataba uno de los más populares festivales de musica en la historia argentina: "Buenos Aires: Rock hasta que se Ponga el Sol"

Fin de Sui Generis

Sui Generis, banda integrada por Charly García y Nito Mestre, comenzó a pasar de un rock clásico y acústico a un sonido más eléctrico y visceral. Paralelamente, en la escena underground argentina, había bandas nuevas con un sonido diferente del rock acústico y el pesado; influenciadas por un sonido acústico más experimental, el tango y el rock progresivo inglés. El rock progresivo argentino alcanzaría su pico de popularidad en 1975. En ese mismo año, Charly García y Nito Mestre decidieron terminar con Sui Generis, dando dos conciertos despedida en el Luna Park el 5 de septiembre de 1975 ante 30.000 personas. Historiadores han llegado a ver a los conciertos despedida de Sui Generis como el final del período "clásico" del rock argentino. El rock acústico pasaba a la historia: las bandas se disolverían o cambiarían su sonido, y aquellas que perduraron perdieron popularidad y/o se convirtieron en grupos de culto.

También, varias bandas argentinas dejarían el país e irían a Europa, especialmente a España , entre las que se cuentan Moris y Aquelarre. La dictadura franquista estaba casi en su final, y el rock español se encontraba en su infancia, con bandas como Triana, Tequila y Asfalto. En España, los grupos de rock componían sus canciones principalmente en idioma inglés y no fue hasta la llegada de bandas argentinas y sus canciones en castellano que las agrupaciones locales empezaron a componer en su propio lenguaje; cambiando por siempre el desarrollo de la música rock en España

El período clásico del rock argentino estaba casi completamente finalizado hacia 1976, año del último golpe de estado que sufriría la Argentina. A partir de ese tiempo, el rock argentino pasó a una etapa de mayor sofisticación, experimentación y una música más conceptual. Sin embargo, unas pocas bandas acústicas como Pastoral y Nito Mestre y Los Desconocidos de Siempre seguirían teniendo éxito.



1975-1984: El período medio

Rock progresivo

Hacia 1973 la banda Contraluz combinó el rock con matices progresivos y folk. Este sería uno de los grupos más influyentes en los años previos al estallido del rock progresivo y sinfónico.

Tal vez el primer gran grupo sinfónico/progresivo fue Crucis. Su música atrajo seguidores en la escena underground, para luego comenzar a tocar en lugares más grandes. Hacia 1975 su música comenzó a gustar cada vez más en el público, al punto de que el mismo Charly fue a ver uno de sus conciertos para «comprobar su perfomance».

Espíritu, banda formada en 1973, sería un grupo seguido internacionalmente en la última parte del apogeo del rock sinfónico. Su primer disco, Crisalda, es citado como su mejor álbum. El Reloj, una banda proveniente del heavy metal, se hizo más progresiva con su disco homónimo de 1975.

Una grupo sinfónico que tendría un gran año en 1976 sería ALAS, con artistas como Rodolfo Mederos y Pedro Aznar en su formación. Luis Alberto Spinetta encabezaría su tercera banda, Invisible, en ese año. Su música sinfónica teñida de tango le otorgaría la atención de la crítica. Reino de Munt, otra banda de rock progresivo, contaría con Raul Porchetto y un joven Alejandro Lerner en sus filas.

Charly García formó La Máquina de Hacer Pájaros, su primera banda post-Sui Generis, otro exponente de rock progresivo. Otros grupos sinfónicos y progresivos de la época son Tórax, Ave Rock, Anacrusa y Materia Gris. Mientras tanto, Arco Iris continuó expandiendo su folk/rock sinfónico. Junto con Contraluz sería el mayor exponente del subgénero.

El 24 de marzo de 1976 el gobierno democrático fue desplazado por un gobierno militar, abriendo uno de los períodos más obscuros de la historia argentina, lleno de represión, censura y "desapariciones". El rock argentino, al igual que la sociedad toda, sufriría el período de mayor censura de su historia. La música rock era vista como subversiva por los militares, y en un discurso de 1976 el almirante Massera denunció a los músicos de rock y a sus fans como potenciales subversivos. Antes del fin de la década el rock se popularizó cada vez más en la escena underground.

A pesar de esto, la música continuaría su desarrollo. Los heavies de Vox Dei y Pappo's Blues mantuvieron su popularidad. Otra banda heavy, Plus, hizo su debut en 1976 y disfrutó del éxito hacia fines de la década.

Fines de los años ‘70

El rock argentino continuó con su sonido sinfónico durante el fin de la década; sin embargo, los años ‘77 y ‘78 estuvieron marcados por la separación de varias bandas. En la cúspide del rock progresivo, Crucis y Espíritu se convirtieron en los dos grupos más conocidos del período. La Máquina de Hacer Pájaros también contó con popularidad, siendo su primer disco un gran ejemplo de buen rock progresivo. En 1977 Crucis se separó, al igual que Pappo’s Blues. Aquellare retornó de España, pero luego de un tour se separaría.

Sin embargo, 1977 sería el año en que una banda de La Plata llamada Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota comenzaría a tocar. Con su particular rock y los extraños atuendos con los que se presentaban a tocar, los “Redondos” se convertirían con el paso del tiempo en una de las bandas más importantes del rock argentino moderno, convocando masas y ganándose un lugar junto a las otras grandes bandas del rock nacional.

1977 fue un año de bandas de éxito pasajero: Orion’s Beethoven era una banda de rock progresivo encabezada por los hermanos Ronán y Adrián Bar; venían tocando desde 1969, teniendo su momento de fama ocho años después y Soluna (segundo grupo de Gustavo Santaolalla), que si bien con la grabación de su único disco, Energía Natural (con participación de Charly en los teclados), no logró gran éxito comercial, sí se ganó la aprobación de la crítica. Ninguna de estas bandas logró mantener su popularidad y Soluna se disolvió en 1977.

A fines de la década, aún más bandas dejaron de existir. Luego de dos exitosos álbumes, el grupo de Charly García, La Máquina de Hacer Pájaros, se separó, al igual que Invisible. Pastoral, uno de los pocos grupos acústicos todavía exitosos, se separaría en 1978, al igual que ALAS. El rock argentino sufrió una de las peores crisis desde su concepción y los medios hablaban abiertamente de la muerte del rock nacional. Sin embargo, en la “sequía” de 1978 el rock argentino tuvo a su primera “superbanda” exitosa: Serú Girán.

Seru Girán

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Serú Girán en 1979

Charly García, Oscar Moro, David Lebón y Pedro Aznar lograron con Serú Girán alcanzar una gran popularidad con su propio estilo de rock, llegando al público de las clases bajas tanto como a los de los sectores medios-altos.

En parte debido a que el grupo vivió por tres meses en el nordeste de Brasil, el primer álbum de la banda estuvo claramente influenciado por la música brasileña, combinada con el rock progresivo y el jazz.

Pero en el primer concierto de la banda para promocionar el disco se dio una de las anécdotas más extrañas del rock argentino: en el show, los fans no entendieron los extraños trajes que la banda usaba (completamente blancos, excepto por Charly, que estaba con una chaqueta negra y zapatos); y luego cuando el grupo tocó “Disco Shock”, una sátira de la música disco, la gente se lo tomó en serio. Silbidos y abucheos siguieron, y lo que debería haber sido un gran concierto se convirtió en un fiasco, con los fans clamando por canciones de Serú Girán. La gente no entendió el mensaje y circularon toda clase de rumores acerca de la orientación sexual de los miembros de la banda.

Serú Girán lanzó su segundo disco, intitulado La Grasa de las Capitales en 1979. El álbum fue bien recibido por la prensa especializada y cimentaría su lugar como la mejor banda de la época. El tercer disco del grupo, Bicicleta (1980), fue recibido tibiamente al principio, pero con el tiempo se ganaría el lugar de mejor álbum del grupo. Ambos álbumes se van alejando del rock sinfónico del primer LP, mientras que el panorama musical en general se vuelve más visceral y “simple”, con menos arreglos. Serú Girán no se mantendría al margen de estos cambios, mientras el rock argentino escribía los capítulos finales del rock sinfónico y progresivo.

Guerra y vientos de cambio

La nación todavía se encontraba bajo control militar hacia comienzos de los años ‘80. El inicio de la década mostraba a un Serú Girán con un sonido menos pretencioso, pero que seguía en lo más alto de las listas. Vox Dei entró en su tercera década de existencia y la popularidad de León Gieco como solista seguía creciendo.

Una de las últimas bandas importantes del período del rock progresivo fue Tantor, un grupo mucho menos sinfónico y más experimental y progresivo, con influencias del jazz. Su primer álbum sería un éxito en la escena progre y la banda continuaría hasta mediados de la década, siendo una de las últimas bandas de esta etapa.

Serú Girán se fue de gira a Brasil en 1980, donde la recepción que tuvieron fue tan positiva que los organizadores les pidieron para tocar otra vez al día siguiente, pero junto con el grupo de jazz-rock Weather Report, entre otros. Posteriormente, en Buenos Aires, tocaron en La Rural, juntando aprox. 60.000 personas y coreando “No se banca más”, en alusión al gobierno militar. También tocaron junto al proyecto de Spinetta Spinetta Jade. Spinetta Jade era una especie de combinación entre jazz y rock, bastante infrecuente en el país en ese momento. Hacia los dos últimos álbumes su sonido se fue haciendo algo más pop y con más influencias de la música electrónica (samplers y sintetizadores).

Serú Girán lanzó su cuarto álbum, Peperina en 1981, pero a finales del año Pedro Aznar decidió unirse al Pat Metheny Group en los Estados Unidos. El 6 y 7 de marzo de 1982, Serú Girán tocó por última vez en el Luna Park. Un momento memorable fue la primera y única interpretación de la canción “No llores por mi Argentina” (sin relación con el musical Evita), un tema lleno de simbolismo y de melancolía.

La economía Argentina se encontraba en plena recesión hacia 1982, y el descontento contra el gobierno militar iba en aumento. El 2 de abril de 1982 el gobierno de facto inició la Guerra de las Malvinas, como un intento desesperado por mantenerse en el poder mediante la manipulación del apoyo popular a través de una larga reivindicación del pueblo argentino, como son las Malvinas. Miles de jóvenes fueron mandados a la guerra, mal equipados, en pésimas condiciones y desinformados. Luego de cientos de muertes y duros combates, los ingleses finalmente lograron recapturar las Islas Malvinas. Luego de la derrota militar, solo era cuestión de tiempo para que el gobierno militar se retirara del gobierno.


1984-1990: Nuevo rock nacional

Final de la dictadura

La guerra se convertiría en uno de los capítulos más oscuros de la historia argentina reciente, pero tuvo el paradójico efecto de revitalizar el rock argentino.

En mayo de 1982 el Festival de la Solidaridad Latinoamericana juntó a todas las grandes bandas del rock argentino. El recital tuvo el objetivo de apoyar a las tropas que luchaban en las islas, aunque era también una forma encubierta de protesta contra la guerra y un llamado a la paz. Paralelamente, el rock en inglés era censurado en la radios y los programadores debían llenar con algo el espacio que dejaba el rock en inglés, y ese algo era el rock nacional.

En los últimos días del rock sinfónico, un gran número de bandas influenciadas por la movida post-punk y new wave comenzaron a aparecer. Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, banda que comenzó a tocar allá por 1976, fue ganando escala nacional a partir de su política de independencia frente a las empresas discograficas y sus particulares letras. En 1979, en La Plata, Federico Moura formó una banda pionera de la new wave llamada Virus. En Buenos Aires, tres jóvenes influenciados por el post-punk inglés comenzaron a intercambiar ideas, armando una banda con el nombre de Soda Stereo a principios de 1982. En ese tiempo comienza a recorrer el circuito del Café Einstein la cantante Sissi Hansen, junto a Stuka y Geniol con Coca, entre otros. Sissi propone una estética influenciada por el punk y el dark. Participó en shows de Los Violadores, entre otras bandas.

las pelotas
Soda Stereo en sus inicios

En 1980 comenzó a tocar la banda pionera del punk rock en Argentina, Los Violadores. Miguel Abuelo retornó de Europa y formó Los Abuelos de la Nada, que contaría entre sus filas a un joven Andrés Calamaro. En 1981, Miguel Mateos, luego de hablar con Freddie Mercury, ganó la oportunidad de telonear a Queen en su show en Buenos Aires, con su banda Zas. En los bares de Mendoza una banda de pop-rock llamada Los Enanitos Verdes comenzaría a tocar como un trío hacia 1979. Un italiano criado en Inglaterra llamado Luca Prodan llegó a la Argentina para combatir su adicción a la heroína y terminaría formando Sumo.

También surgirían varios solistas que lograron consagrarse y mantener su popularidad hasta el día de hoy. Algunos de estos son Juan Carlos Baglietto (que tenía confianza en un joven músico rosarino llamado Fito Paez), Ignacio Copani, Alejandro Lerner y Celeste Carballo. En la escena del heavy metal, Pappo fundó Riff y surgieron V8 y La Torre. También aparecieron una serie de bandas más enfocadas en el aspecto “humorístico” de la música, como Los Twist, Suéter y las Viuda e hijas de Roque Enroll. Por el lado gótico, La Sobrecarga llevaría la posta. (Grupazo en mi humilde opinion)

Paralelamente, Almendra y Manal se volvieron a juntar. Charly García y Luis Alberto Spinetta continuaron con sus carreras solistas y Moris retornaría de España.

En tanto, Argentina entró en 1983 en una nueva etapa de su historia, con la inauguración del gobierno democrático de Raúl Alfonsín. Entrar en democracia significó la desaparición del aparato represivo y de censura del gobierno militar, por lo cual la libertad de expresión volvió a florecer. Las canciones que criticaban al gobierno militar se multiplicaron, algunas con letras alegóricas, como «Tiempos Difíciles» de Fito Paez (cantada por Baglietto), «Maribel se durmió» de Spinetta (dedicada a las Madres de Plaza de Mayo), «Sólo le pido a Dios» de León Gieco o «Los Dinosaurios» de Charly García. Criticas más directas contra el gobierno militar provinieron de bandas punk como Los Violadores (con canciones como «Represión») y de heavy metal como V8.

Finalmente, sectores del rock nacional comenzaron a pasar del sonido “solemne” y progresivo del rock sinfónico a una música más irreverente y accesible, lo cual ayudaría al rock nacional a expandirse en el exterior.

Invasiones argentinas

En 1982 Omar Chabán abrió el café Einstein, por donde tocaron en sus comienzos bandas como Sumo, Soda Stereo y Los Twist. Tanto Sumo como Soda contaban con formaciones ligeramente diferentes en sus primeros días; por ejemplo Sumo contaba con una chica inglesa, Stephanie Nuttal, en la batería. Cuando la guerra entre la Argentina e Inglaterra estalló, ella volvió a su país natal. También en 1982 Charly García lanzó su disco debut como solista: Yendo de la cama al living.

En 1983 el Compact-Disc (CD) se introdujo en las bateas argentinas. En 1984 Patricia Sosa y su banda de heavy La Torre fueron votados como banda del año, Del 63 de Fito Paez como disco del año y el single «Solo quiero rock and roll» como la canción del año. A otra banda con una chica en la voz, Los Twist, también les estaba yendo bien, pero sufrió un gran golpe con la partida de Fabiana Cantilo.

A medida que la década, se hacía cada vez más claro que las nuevas bandas no se parecían a nada de lo antes hecho: Los Violadores fueron pioneros del punk en Argentina; Virus sorprendió con su sonido new wave y synthpop; Sumo, por otra parte, con su rara mezcla de reggae, rock y algo de punk, se ganó un lugar de culto en el rock argentino, considerándosela como una de las bandas definitivas del rock nacional moderno, a pesar de que Luca Prodan cantaba principalmente en inglés, lo que dificultó su llegada al público; y Soda Stereo, con su sonido New wave y Post-punk se convertiría en una de las bandas más importantes del rock argentino. Los Abuelos de la Nada y G.I.T. hallaron cierto éxito en el exterior.

Hacia 1985, año en que se formó Los Fabulosos Cadillacs, varias bandas nacionales comenzaron a recibir atención por parte de radios latinoamericanas. El rock nacional comenzó a “escalar” los Andes: primero Chile, luego Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela, etc. Zeta Bosio, de Soda Stereo, comentó acerca del fenómeno:

«Nosotros salimos de Argentina y empezamos a ir a Chile, a Perú, empezamos a subir y en algunos países daba la casualidad de que llegábamos nosotros y nunca había ido una banda de Rock... nos decían que acá eso era una cosa del otro mundo y no iba a funcionar... ahora es una alegría ver que funciona y que tiene fuerza propia...»

Muchos de los rockeros argentinos firman con las transnacionales y esto les garantiza distribución latinoamericana.

Soda Stereo es una de las banda más exitosas e influyentes del rock en castellano. En sus comienzos, la banda estuvo influenciada por bandas de la New wave como The Police (generalmente se los conoce como los “Police argentinos”) y Talking Heads. Con su primer álbum, intitulado simplemente Soda Stereo (1984), lograron el éxito nacional; sin embargo, se los acusó de frívolos, al igual que a Virus. Su segundo disco, Nada Personal, fortaleció la popularidad de la banda, con hits como «Nada personal» y «Cuando pase el temblor», abriéndoles las puertas al mercado latinoamericano. En 1986 Soda Stereo lanzó Signos, que consagraría su popularidad con éxitos como «Persiana americana». Los miembros se embarcaron en una gira latinoamericana y grabaron el álbum en vivo Ruido Blanco. Con la gira de Signos, los Soda Stereo se convirtieron en estrellas internacionales. El grupo continuaría con su éxito hasta su separación, y luego de esta se convertiría en una banda mítica del rock argentino.

En 1985 hizo su debut discográfico la banda under Sumo, tras haber sido vistos en vivo por un productor de la CBS. La placa se llamó "Divididos por la felicidad", en referencia a uno de los grupos preferidos de Luca, Joy Division. Este primer trabajo vendió 15.000 copias e incluyó el hit «La rubia tarada» (titulado originalmente «Una noche en New York City»), así como «Mejor no hablar de ciertas cosas» con letra del Indio Solari, cantante de los Redonditos de Ricota.

La pequeña onda se convirtió en una ola hacia 1986, y para comienzos de ese año se convirtió en un fenómeno continental, alcanzando América Central, México y cruzando el atlántico hacia España. Los Enanitos Verdes con su pop-rock enérgico lograron un gran éxito. Los Fabulosos Cadillacs, con su mezcla de ritmos latinos, ska y rock se convirtieron en estrellas en su país y eventualmente en Latinoamérica. Rata Blanca, una banda de heavy metal formada en 1987 de las cenizas de bandas de comienzos de los ‘80 como V8, también conquistó al mundo hispano; al igual que solistas como Charly García, Fito Paez y Miguel Mateos. 1986 fue el clímax de una ola de inesperado éxito para el rock argentino.

Este movimiento ayudó a revitalizar al rock mexicano y español ya qué le probaría a los productores y sellos discográficos de esos países que el rock en castellano funcionaba y servía para hacer dinero. En México, las bandas argentinas eran promocionadas por medios como Televisa bajo la frase “Rock en tu idioma”. En Perú, las invasiones argentinas fueron un catalizador que llevó al rock peruano hacia un público aun mayor, convirtiéndose en mainstream. En Chile, donde ya existían algunas bandas (como Los Prisioneros), la ola de bandas argentinas inspiraría e influiría a las bandas locales, hasta el día de hoy. El estallido del rock colombiano se puede rastrear hasta los años ‘80, con muchas bandas locales citando bandas argentinas como influencias directas. En países como Paraguay, Uruguay y Bolivia, los efectos de esta ola fueron aún más profundos.

1988 comenzó con las bandas argentinas más importantes (Soda Stereo, Los Fabulosos Cadillacs, Los Enanitos Verdes, Rata Blanca, Charly García, Andrés Calamaro, Miguel Mateos, Sumo, Virus) girando por América latina, Europa y hasta países de Asia. Ya por este tiempo, la ola de bandas argentinas comenzó a “apaciguarse”, pero su legado dejaría las puertas abiertas del rock argentino al éxito masivo.



Fines de los ‘80

En 1987 se produjo la muerte de otro grande del rock nacional: Luca Prodan, líder de Sumo, fue encontrado muerto el 22 de diciembre en su habitación, víctima de una cirrosis hepática. Su fallecimiento provocó conmoción entre sus fans y en la escena del rock nacional. Luego de la muerte de Prodan, Sumo se separaría y sus miembros formarían dos nuevas bandas, Divididos y Las Pelotas. De las dos, Divididos lograría mayor éxito comercial, contando con un sonido potente y ganándose el apodo de “La aplanadora del rock”. Las Pelotas, por otra parte, contaría con un éxito comercial más moderado, y transformándose en una banda más underground.

sui generis
Luca Prodan, líder de Sumo

El rock nacional perdería otro prócer: Miguel Abuelo, fundador de Los Abuelos de la Nada, fue diagnosticado de SIDA. Murió el 26 de marzo de 1988 de un paro cardíaco. El líder de Virus, Federico Moura, también fue notificado de tener SIDA. Moura murió el 21 de diciembre de 1988, casi un año después de la muerte de Prodan. Sin embargo, Virus sobrevivió a la muerte de su líder, continuando en los ‘90 como una banda de pop-rock con influencias del Synthpop y el electro-pop

Tres tendencias principales definieron el rock argentino a fines de los ‘80. La primera fue la consolidación de las bandas de las “invasiones argentinas” y su paso a una etapa de mayor madurez. Algunas comenzaron a experimentar con la World music en los dos últimos años de los ‘80. Por ejemplo, Charly García se reunió con su viejo compañero de Serú Girán, Pedro Aznar y grabaron Tango 4. Antes de la muerte de Moura, Virus también había comenzado a experimentar con la música brasileña para su álbum Superficies de Placer.

Una segunda tendencia fue la consolidación del rock “tropical” y la aparición de la nada de bandas de reggae en 1987. Mientras el rock argentino triunfaba en el exterior, en Argentina aparecían varios exponentes del género. En el verano de ese año aparecieron Los Pericos, Los cafres, La Zimbawe y Jafran, entre otras bandas menores. Sin embargo, solo Los Pericos (y los Cafres a partir de mediados-fines de los ‘90) mantendrían su éxito. Por otro lado, dos bandas que no fueron una moda son Los Fabulosos Cadillacs y Los Auténticos Decadentes. Ambas bandas mezclarían el ska, el reggae con ritmos latinos como la murga y algo de rock. Los Fabulosos Cadillacs apuntarían en sus canciones a un mensaje social, mientras que Los Auténticos Decadentes lanzarían un hit tras otro a lo largo de su extensa carrera. Los Fabulosos Cadillacs se separarían en los '90, mientras que Los Auténticos Decadentes continúan con su éxito hasta el día de hoy. Junto con Los Pericos, las tres bandas se convertirían en un los mayores representantes argentinos dentro de la rama del rock tropical, el reggae y el ska.

La tercera tendencia fue producto de la primera. Muchas bandas continuarían su búsqueda de experimentación pero desde un lugar más underground. Entre ellas estaban: Todos Tus Muertos, Don Cornelio y la Zona (posteriormente Los Visitantes), Los Brujos, Los Siete Delfines y finalmente Babasónicos, una de las bandas argentinas más importantes en la actualidad. Todas estas bandas formarían parte de la del “nuevo rock” de comienzos de los ‘90.

En el sector del heavy metal, los ya mencionados Rata Blanca dominaban los gustos populares, aun en otros países latinoamericanos, junto con Hermética, JAF y Horcas. La escena del metal era muy saludable, aun para un género que nunca atrajo a grandes masas como lo hacían otros estilos. Una banda importante del underground fue Nepal, una de las pioneras del trash metal. Formada en 1984, fue parte de la primera generación de músicos de trash, y ganó prominencia a fines de la década. Por otra parte, el género contaba con varias revistas dedicadas solo al metal, como Madhouse, Metal, Riff Raff, Revista Epopeya, etc.

Los finales de los ‘80 también fue un período de constante crecimiento para Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. Su popularidad aumentaba e iban camino a convertirse en un clásico del rock argentino moderno, reuniendo masas de seguidores y ganándose la posición de banda de culto para sus fans y la prensa. También fueron conocidos por mantener una postura indie con respecto al negocio de la música. Sin embargo, un aspecto polémico de la banda fueron sus recitales de finales de los '90, conocidos por ciertos episodios de violencia que culminaron con las muertes de varios fans. En 1985 editaron su primer disco Gulp!, con temas emblemáticos como La Bestia Pop, Superlógico y Criminal Mambo entre otros, con la participación del pianista Lito Vitale. El tránsito a la escena musical establecida implicó también el abandono del estilo circense original y la consolidación de un estilo más convencional de espectáculo de rock; de esta época data la máxima de tocar 'solos y de noche', con la que Solari justificó su reiterada negativa a presentarse en festivales.

También fue durante este período cuando Los Ratones Paranoicos empezaron a crear el subgénero “Rolinga”, “Rock chabón” o “Rock barrial”. El subgénero rolinga tiene como principal influencia a los Rolling Stones, una de las bandas extranjeras más populares en la Argentina y formadora de todo un culto.

Finalmente, Divididos, con su potente sonido de guitarras y su “noise melódico” seguía aumentando su popularidad entre el público. En general, los años ‘80 cerraban como una de las mejores décadas para el rock argentino, con grandes bandas ya consagradas a escala nacional e internacional, una saludable escena underground, y una búsqueda y experimentación a todos los niveles.



1990-1998: El período contemporaneo

Canción animal

Luego de lanzar el EP Doble Vida, que ya mostraba un sonido más rockero, Soda Stereo se instaló en el estudio junto a su nuevo productor Daniel Melero, para grabar su cuarto LP, Canción Animal. Este álbum provocaría un gran impacto en el rock nacional y latino, siendo considerado como el segundo mejor álbum de la historia del rock iberoamericano alternativo, según el ránking realizado en 2006 por J.L. Mercado y publicado por la revista norteamericana Al Borde y el noveno según la Revista Rolling Stone. El tema más destacado del álbum, «De música ligera», ha sido considerado el cuarto mejor del rock latino en el ránking de Satélite Musical, mientras que en Argentina es considerado también como el cuarto mejor por el sitio Rock.com.ar.

Canción Animal confirmó que estaba bien que el rock argentino volviera a una actitud más “potente”, siendo las guitarras eléctricas las estrellas del show. De ese álbum, el single «De música ligera» se convirtió en un clásico –al igual que el disco- del rock nacional. Canción Animal permitió que bandas como Los Brujos, Peligrosos Gorriones y Massacre lograran salir del underground, tomando su sonido fuertemente guitarrero y haciendolo popular a medida que comenzaba 1991. Hasta grupos de pop-rock como Los Enanitos Verdes tomaron estas influencias hacia principios de los ‘90, particularmente en su álbum Big Bang.

Estas y otras bandas como Todos Tus Muertos, Babasónicos y El Otro Yo fueron denominadas como el “Nuevo rock argentino”. Un término que fue usado poco después para bandas difíciles de catalogar como el neo-surf pop de los Super Ratones (de Mar del Plata) y el pop alternativo de la La Portuaria. El “Nuevo Rock” fue la forma dominante en el panorama musical de la Argentina hasta mediados de los ‘90, cuando lo destrona el “rock suburbano”.

En 1992 Soda Stereo presentó su quinto disco, Dynamo, uno de sus álbumes más experimentales hasta ese momento. Aparentemente tomó a los fans por sorpresa, y fue el menos vendido de los discos del grupo (tampoco ayudó que en el medio de todo esto la banda cambió de compañía discográfica: Sony no promocionaría a una banda que se iba y BMG no promocionaría el álbum de otra compañía).

Una banda que logró en 1992 su primer gran éxito fue Babasónicos, que lanzó en ese año el hit «De-generación», a partir del cual comenzó a recorrer el camino que los llevaría a la cima del rock nacional y que definiría el sonido del rock “sónico”. Juana La Loca era otra banda de la autodenominada escena sónica, qué comenzó a tocar a principios de los ‘90 pero que se hizo famosa unos años después. Los Brujos también tendrían un gran año en 1992, su single «Kanishka» se convirtió en todo un éxito. Los Visitantes igualaron el éxito de Los Brujos al año siguiente con su disco Salud Universal, una combinación de rock guitarrero y tango. Todos Tus Muertos era una respuesta punk al rock argentino de finales de los ‘80, eligiendo ser mucho más directos y explícitos en su sonido y en sus letras. La banda ganó gran popularidad con la aparición del nuevo rock, y se convirtió en una de las favoritas de esos tiempos. Lentamente el grupo pasaría de su sonido punk inicial a un estilo más heterogéneo que incluía ritmos afro-latinos. Otra de las bandas importantes que surgiría en los ‘90 serían Los Caballeros de la Quema. También a principios de la década del ‘90 surge El Otro Yo una banda de Temperley que de manera lograría salir del under para convertirse poco a poco en la insignia del rock alternativo.

Un grupo "raro" que apareció a comienzos de los ‘90 fueron los llamados Illya Kuryaki and the Valderramas (aunque también se los conoce como los Valderramas). Más raperos que rockeros, el grupo logró dejar su marca en la escena del rock nacional, ya que combinó el rap con el rock nacional y los ritmos latinos. Dante, uno de sus miembros, es el hijo de Luis Alberto Spinetta.


Rock suburbano y rolinga

patricio rey
Un padre y su hijo rolinga

Mientras el “nuevo rock argentino” dominaba, el “rock suburbano” se preparaba para el gran éxito que tendría luego. En su definición más simple, el rock suburbano es franco, simple y centrado en las guitarras, con influencias del blues y de los Rolling Stones (de hecho, todo un subgénero se formaría a partir de la influencia de esta banda: el “rock rolinga” o rock stone) y una estética mucho más simple y sin sofisticación. El movimiento surge como una especie de respuesta a la imagen más diseñada y a la música más pretenciosa del "nuevo rock nacional", y toma su nombre del hecho de que muchas de las bandas que lo formarían provenían de los distintos suburbios de Buenos Aires; el rock suburbano es el “rock chabón” o el “rock barrial”, es decir, el rock que viene de los barrios, generalmente de clase media. Una de las características del rock barrial (y especialmente del rock rolinga) es su estética: sus fans suelen utilizar flequillo, usan zapatillas gastadas, una remera cómoda de alguna banda del movimiento o con la lengua de los Rolling Stones y varios colgantes en el cuello. Por otra parte, cuentan con sus “ritos”, que toman muchos elementos del fútbol: se despliegan grandes banderas y se prenden bengalas (lo que produjo en el 2004 la tragedia del boliche República Cromañón) como en la cancha. Sus fans suelen profesar un fanatismo casi absoluto por la banda a la que siguen.

Sin duda, los precursores del género fueron Sumo (estéticamente) y Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. Luego de la muerte de Prodan, Sumo se separaría, generando dos nuevas bandas: Divididos y Las Pelotas. El tercer disco de Divididos, La Era de la Boludez es un comentario acerca de la sociedad Argentina del momento e hizo a Divididos la banda más fructífera de las dos. Las Pelotas se convertiría en el Lado B luego de que “Divididos fue aceptado como el lado A de la herencia de Sumo”, y ganaría sus propios fanáticos en la escena underground, aunque a comienzos de los años 2000 (y luego de su hit «Será») su popularidad ha ido en ascenso.

Un subgénero del rock barrial es el “rock rolinga” o "Rock stone". La diferencia entre ambos géneros no es tan clara, aunque la etiqueta “Rock barrial” se utiliza para bandas que comparten la estética, la música y un origen "barrial" del rock, aunque los grupos no tengan grandes influencias de los Rolling Stones; mientras que la expresión “Rock rolinga” se utiliza para describir a bandas influenciadas directamente por “los Rollings” y por otras bandas “Stone” locales. Los seguidores del rock rolinga pasaron a ser conocidos como “rolingas”.

Tan grande fue el impacto de los Rolling Stones en la Argentina, que influenciaron a cientos de bandas barriales que se agruparon bajo el subgénero “rolinga”. Su estética y su estilo se convirtieron en una marca distintiva, ya que profundizaba la del rock barrial: flequillo también corto -al estilo de Mick Jagger en la década de los 60-, pantalones estilo "bombilla", un pañuelo atado al cuello, alguna insignia de los Rolling Stones como tatuajes, collares, mochilas, etc., zapatillas, remeras ajustadas con el logo de los Rolling Stones o de alguna otra banda “stone”, “cientos” de pulseras, brazaletes y collares, y un desdén por los otros subgéneros del rock, a los que consideran parte del “establishment”. Sus fans, al igual que los del rock barrial, siguen “a muerte” a su banda favorita. La cabeza de este movimiento son Los Ratones Paranoicos, que si bien comenzaron tocando como simples copias de los Rolling Stones, rápidamente encontraron su estilo propio, lanzando un éxito tras otro y convocando masas. Los Ratones Paranoicos serían acompañados a mediados de los ‘90 por Viejas Locas, cuyo líder – “Pity” Álvarez- fundaría posteriormente otra banda de influencias stone: Intoxicados.

El aumento en la popularidad de las bandas de rock suburbano sirvió para el despegue de algunas bandas argentinas de blues que hasta ese entonces se habían mantenido en el circuito alternativo o underground. Memphis La Blusera son indiscutidamente, los padres del género; la banda venía grabando y tocando juntos desde finales de los ‘70. También se incrementó la fama de otra banda similar, La Mississippi. Ambas bandas fueron aumentando su público a medida que pasaban los años ‘90 y son consideradas los indiscutidos líderes del blues en la Argentina.


El metal de los años ‘90

La última década del milenio fue muy productiva para el heavy metal nacional. En la Argentina siempre existieron bandas de metal: Billy Bond y la Pesada del Rock en los ‘60; Pescado Rabioso y Pappo’s Blues en los ‘70; V8, Riff y otras bandas undergrounds en los ‘80. Pero estas nunca habían estado al frente del rock argentino, sino que generalmente eran eclipsadas por otros géneros, sea el acústico, el rock progresivo o las bandas de los ‘80. Esto cambió en los ‘90.

A comienzos de la década, Rata Blanca, Horcas, Hermética y Logos tenían carreras más que respetables. Rata Blanca tenía proyección internacional. Menos populares en el exterior y archirrivales de Rata Blanca (ambas formadas en 1987 cuando se separó V8) Hermética era, sin embargo, la más popular en casa. Horcas y Logos contaron con cierto éxito (aunque reducido a la escena del género), pero las bandas de metal más populares de los ‘90 fueron sin duda Rata Blanca y Hermética.

Los ‘90 también vieron el surgimiento de A.N.I.M.A.L. (Acosados Nuestros Indios Murieron Al Luchar). En sus canciones defendían a las comunidades aborígenes y el nacionalismo, mientras que también criticaban al actual orden mundial. Su sonido combinaba el hardcore, el heavy metal y el trash. También en los ‘90 surgieron los hard rockers de La Renga, otra de las bandas de heavy más populares. Otro grupo importante de la década fue Tren Loco, quienes viajaron a Japón y ganaron el segundo puesto en un concurso de bandas en el estadio Budokan en Tokio. En el metal underground aparecieron bandas como Alakrán, Jason, Jezabel, Logos y Jeriko, entre otras.

Solistas, rock tropical y punk

Los artistas solistas como Charly hacia tiempo que estaban establecidos como grandes figuras del mundo del rock nacional. Las dos grandes estrellas desde los ‘70 fueron (y son, con algunas inclusiones) Charly García y Luis Alberto Spinetta. Charly disfrutó de una prolífica década del ‘80, editando varios álbumes y con sus canciones convirtiéndose en clásicos absolutos del rock argentino. Sin embargo, también atravesó dos internaciones tras un par de colapsos nerviosos. Pero nada pudo pararlo: en 1992 se reunió con Serú Giran - llenando dos River y dejando el álbum doble en vivo Serú ‘92. En los años ‘90 Charly comenzó con su eslogan "Say No More", que con el paso del tiempo se convertiría en su "marca registrada". Spinetta tuvo una carrera algo más desigual, pero siempre contó con el cariño del público.

Pappo continuaba sacando discos mezclando blues y heavy; Miguel Mateos siguió popular en Latinoamérica y España, aunque casi desapareció del panorama local. Mientras, León Gieco, mezclando folclore, música popular, rock y letras comprometidas socialmente, continuaba con su éxito.

La carrera de Fito Paez siguió remontando vuelo. A comienzos de 1990, Páez hace pública su decisión de irse del país y sus palabras causan revuelo nacional. En 1992 lanzó El amor después del amor, transformándose en el álbum argentino de rock más vendido de todos los tiempos. El título del disco tal vez no es casualidad: Fito acababa de finalizar una relación con la roquera Fabiana Cantilo, y estaba conociendo a la actriz Cecilia Roth. Con su álbum Páez se confirmó como estrella nacional e internacional. Mientras tanto, Andrés Calamaro disfrutaba de cierta popularidad como solista, pero hasta entonces no había logrado un éxito masivo. Calamaro deja la Argentina y se va a España, donde junto con Ariel Roth y otros conforman Los Rodríguez en 1991. Dos años después, el hit “Sin Documentos” le dio finalmente a Calamaro un éxito internacional que haría despegar su popularidad en España y, sobre todo, en la Argentina.

El rock tropical, fusión y de influencias latinas siguió creciendo. 1992 fue el año de “La Pachanga”: el single de los rosarinos Vilma Palma e Vampiros. Su popularidad invadió las radios a comienzos de los ‘90. Bandas como Los Auténticos Decadentes, que tuvieron un gran éxito en 1990 con “Loco (tu forma de ser)”, y Los Pericos reflejaron la tendencia. Los Fabulosos Cadillacs tuvieron un desplome a comienzos de los ‘90, después de haber cosechado elogios a finales de los ’80, pero regresaron al ruedo en 1994 con su disco Vasos Vacíos, que contaba con el mega-hit “Matador”. El single ganaría alcance internacional, ganando los premios MTV a vídeo del año y logrando el 3° puesto de los mejores 100 videos MTV. También a comienzos de la década comenzó a tocar una agrupación caracterizada por su mezcla de rock tropical, algo de cumbia, la cantidad de miembros y, por supuesto, su carismático líder calvo: Bersuit Vergarabat. La Mosca también mostraría el crecimiento del género con su salto a la popularidad hacia mediados-finales de los ‘90.

El punk argentino contaría con una nueva ola de artistas en los años ‘90. Los Violadores habían dominado el punk de los 80, pero en los años ‘90 servirían como inspiración para los punks de Attaque 77 y Flema. Formados en 1986 y 1987 respectivamente, la llegada de Attaque a la masividad vendría de la mano de su clásico “Hacelo por Mí”. Flema nunca fue masivo, pero se convirtió en una banda de culto dentro de la escena del punk underground, entre otras cosas, gracias a su carismático líder anarquista Ricky Espinosa. Poco a poco Attaque 77 se convertiría en una de las superbandas del rock nacional (con su popularidad intacta hasta el día de hoy), sobre todo gracias a su combinación de punk con melodías pop y algunas baladas que le permitieron llegar a las FM. Otra banda del movimiento que surgió en los ‘90 es Dos Minutos, con un sonido punk enérgico. Otra banda de la escena seguía siendo Todos Tus Muertos. Fun People combinó el hardcore melódico con el punk y una actitud indie y anti-machista, además de contar con letras en su mayoría en idioma inglés, algo de veras infrecuente en el rock argentino. Los She Devils fueron pioneros de la escena Queercore en el país. Cienfuegos, una banda de punk que venía tocando desde los ‘80, finalmente produjo algunos álbumes hacia mediados de la década.

El cisma de mediados de los ‘90

A mediados de los ‘90, se produjeron ciertas segmentaciones en el rock nacional que durarían hasta nuestros días.

Hacia 1996 el “Nuevo rock argentino” estaba perdiendo el rumbo. Para empezar, grupos como Los Siete Delfines y Peligrosos Gorriones perdieron popularidad. Al mismo tiempo, bandas como Massacre y La Portuaria se tomaron descansos de sus grabaciones y no volverían a sacar discos hasta los primeros años del nuevo milenio. La separación de Los Brujos en 1998, después de ocho años, dejo un gran vacío en la escena. Por otra parte, en 1996 se realizó el último festival "Nuevo rock argentino", que convocaba a las bandas más importantes del movimiento. El festival recién reaparecería en el 2000. Uno de los últimos grandes grupos del “nuevo rock nacional” de los ‘90 fueron los rap/roqueros de Actitud María Marta, quienes tuvieron su momento de fama en 1995. Babasónicos, Todos Tus Muertos y los Valderramas fueron algunas de las bandas del movimiento que lograron mantener su popularidad mientras se aproximaba el nuevo milenio.

1995 fue el año del último álbum de material original de Soda Stereo: el tranquilo y casi “chillout” Sueño Stereo, un álbum por momentos mucho más electrónico que roquero, lo que sería un preludio de los primeros tiempos de Cerati como solista. Soda hizo su última gran gira internacional a través de EEUU y Latinoamérica, agotando las entradas en dondequiera que se presentara. Su último concierto en Buenos Aires, el 20 de septiembre de 1997, donde llenaron el estadio de River con aprox. 70.000 personas, fue lanzado luego como un disco en vivo doble. Tal vez la banda más importante del rock argentino de los últimos 25 años se despidió de su público tocando el tema “De Música Ligera”, con sus últimas líneas –“Nada más queda...”- repitiéndose una y otra vez y con Cerati dando las gracias a todo su público. Fue uno de los momentos más emocionantes y más importantes del rock argentino, y cerraría toda una etapa.

En 1994 Los Redonditos de Ricota atraen a 80.000 personas para la presentación de Lobo Suelto, Cordero Atado durante dos noches en el estadio de Huracán.

Surgieron entonces las “bipolarizaciones”: la juventud Argentina se fue asociando con el rock suburbano o el rock underground. Y aún dentro de estos grupos había ciertas divisiones (como los rolingas en el rock suburbano y el rock sónico, punk o dark en el underground). Pero esas no eran las únicas “ramas” del rock nacional: También estaban los seguidores del metal, la creciente escena indie, los seguidores del rock tropical (en 1998 Kapanga recibe el premio revelación SI! de Clarín y el galardón Carlos Gardel también a la banda revelación). La cumbia villera como movimiento estallaría, junto con la crisis del 2001, en el nuevo milenio. Así comienza un nuevo período en la historia del rock nacional.


NO TE PIERDAS LA SEGUNDA PARTE QUE ES AUN MEJOR....
http://www.taringa.net/posts/offtopic/956459/Historia-del-Rock-Nacional-(parte-2).html


Fuente: www.wikipedia.org

22 comentarios - Historia del Rock Nacional (parte 1)

@homoerectus
EXCELENTE LABURO LOCO, ESTE POST VALE LA PENA MIRARLO.



TE FELICITO
@pichicha +2
no coincido con la primera oración...el pop es pop...el rock es rock, Miranda, por ej. NO es rock nacional...

interesante post
@danisix -1
es cierto pichicha, callejeros tampoco es rock y los decadentes y capanga hacen cumbia, se le aplica el concepto de rock nacio mal a cualquier cosa, para mi solo sumo, divididos, los abuelos, soda, charly, y pomelo, son los unicos rockers de este pais el resto no existen.
@fabri321
Callejeros si es rock, Kapanga (no capanga) tb es rock. Miranda , si eso es rock estamos fritos.

P/D. Aguante LA RENGA
@pichicha
no creo q nuestra opinión sea menos importante q la de gente del medio...



El rock argentino (en Argentina rock nacional) es un género musical muy amplio aplicado a cualquier variedad de rock, punk, heavy metal y pop argentino.




punk es punk

heavymetal es heavymetal

pop es pop



más alla de los grupos q nos guste a cada uno...Generos son Generos...sino todo seria rock y no es asi.
@madmio
MUY BUENO!!! +5 en este post. Muy Groso.
@Kantilever
te dejo +5 aca y +5 en la 2| parte
@Coyote007
FFFFFFFFFFffff ormidable!!!!!!!!!! voy a ver la segunda .. y
@Carouselambra
Rock nacional : No existe.
Rock : Charly y Spinetta. Lo demás, espera
@3erarco
entonces sumo q carajo es? por q rock no es... punk rock tampoco... metal, menos, rock and roll tampoco, blues, nop, reggae, nop, ska??? noooo, y sin embargo abarcaban todos esos generos....y fueron los precursores de la mayoria de las bandas q escuchas ahora, incluso de mis tan queridos piojos... rock nacional, aca, se conoce como todas estas bandas q en realidad, no hacen musica ni tannnnnnnn pesada, ni melodico y pop... q no quiere decir q sean pura y exclusivamente rock, por eso es rock nacional, osea de aca..
@ezez32 +1
aguante los redondos ajja xD
@jaleax
me ayudaste con mi ultima pregunta de un trabajo practico xD +10
@Viyito
Muy buen post!!!!!!!!!
Te dejo puntos.
@adri_naa
Mi Viejo Fue el Primer Baterista de la Banda Orions Betoben... por cierto fue un poco antes que se hiciera conocida, pero bue todabia tiene una muy buena relación con el Guitarrista Adrian ...