con el paso de los años, los ladrones utilizan técnicas más sofisticadas que no sólo les permiten sacar la plata de las cuentas.
Una mujer se acerca a un cajero. Intenta sacar dinero. El aparato le muestra en su pantalla una leyenda que indica que está fuera de servicio. La usuaria trata con otro plástico. Tampoco tiene éxito.

Esta situación, que aparentemente se encuentra dentro de los parámetros normales, no lo es tanto: la mujer puede estar siendo estafada.

La clonación de tarjetas y el robo de claves de seguridad son los objetivos de los ladrones de cajeros automáticos. Pero estos timadores no sólo utilizan esta información para vaciar las cuentas bancarias: también roban la identidad de los usuarios, con la que acceden a créditos y compras de todo calibre, transformando al verdadero cliente en un moroso incobrable.

Sistemas más conocidos para vulnerar los cajeros
Con el paso de los años, los delincuentes fueron "perfeccionando" sus técnicas de pillaje. Entre las más conocidas se encuentran:

- El "pescador": este fue el primer método descubierto en nuestro país. Se oculta un lazo en la entrada de la tarjeta, para que la atrape e impida al usuario sacarla.

En ese momento, el delincuente entra en acción: aparece en el cajero, y le comenta a la persona –ya desesperada- que a él le pasó lo mismo. Entonces, le pide el "pin" para, según sus palabras, "tratar de sacarla", ya que así la habría desatorado él. Luego de que el intento, obviamente, fuese en vano, convence al usuario para que haga la denuncia en el banco. Y ya con la clave de seguridad en su poder, saca el plástico y abandona el lugar.

- El "tapa-billete": los ladrones colocan una traba, que puede ser un trozo de cartón, para obstruir la salida del dinero. La persona, que cree que el cajero le canceló la operación, se va. Aparece en ese momento el delincuente, que quita la traba y, con ella, el dinero.

- Falso teclado: esta es la técnica más avanzada, llegada de Centroamérica. Se trata de una maqueta digital que se adhiere a la pantalla real del cajero con cintas. Ese supuesto aparato no es más que una laptop que no sólo copia la banda magnética de la tarjeta, sino que también almacena los datos ingresados por la persona. Después de que el usuario abandona el cajero, el ladrón quita el frente falso y graba los datos en un pendrive.

- Falso abrepuertas: éste se coloca en la puerta del cajero. Cuando la persona pasa la tarjeta, sus datos quedan grabados. Este sistema se usa en combinación con un falso teclado, que toma el resto de la información. Para obtener la clave de seguridad, colocan una caja con folletos junto a la pantalla que oculta una cámara secreta, que filma toda la operación.


Fuente:http://www.infobae.com/contenidos/354866-100796-0-As%ED-le-pueden-robar-el-dinero-y-la-identidad-el-cajero