Les dejo una parte del trabajo que estoy haciendo para mi tesis de pre grado. Tuve que extractar las características de la posmodernidad y de la modernidad. Espero que a alguien le interese. Creo que es un tema de actualidad académica y a alguno puede llegar a serle útil. Espero lo valoren porque me costo bastante trabajo. Es un poco largo pero de facil lectura. Escucho críticas.

1.1. Supuestos básicos del proyecto de la modernidad
¿Qué es la modernidad?, ¿Por qué su presencia es central en nuestras ideas
y nuestras prácticas desde hace más de tres siglos y que hoy es redefinida, enjuicida o condenada a
muerte? ¿cómo fue concebida sus teóricos fundadores?
Para comprender los supuestos subyacentes a la modernidad, debemos centrar nuestra atención en los procesos históricos que le dan origen. Existe un amplio consenso a lo largo de la amplia bibliografía que estudia el tema, en particularizar dichos procesos en torno a cuatro sucesos históricos de gran importancia que dan lugar a su fundación.
El Siglo XVIII europeo trastocó el orden feudal y, como nunca antes, abrió las puertas al desorden y al cambio social. Todo fenómeno que termine con aquello instituido histórico, se presenta en el transito hacia la instauración de un nuevo statuo quo, en fuente de inspiración para aquellos que intentan visualizar un nuevo horizonte de posibilidades. No es casual entonces que los pensadores sociales de la época se preguntaran insistentemente por la posibilidad de un nuevo orden social. El tiempo en el que se rompen estas cadenas, plantea la posibilidad de imaginar amplias posibilidades respecto del ordenamiento político y la convivencia social, y sus referentes fundamentales son el individuo y la comunidad.

Los acontecimientos históricos a los que hacíamos referencia un párrafo más arriba que abonan el terreno sobre el cual germinará esta discusión son los presentados a continuación:

1. La Reforma. Con Lutero la fe religiosa se torna reflexiva. Contra la fe en la autoridad de la predicación y de la tradición el protestantismo afirma la dominación de un sujeto que reclama insistentemente la capacidad de atenerse en sus propias intelecciones. Pero como nos los recuerda Marx en sus escritos tempranos “si el protestantismo no fue la verdadera solución, si fue el verdadero planteamiento del problema. Ya no se trataba más de la lucha del seglar con el cura fuera de él, sino de la lucha con su propio cura interior, con su naturaleza clerical”.

2. La Revolución Francesa. La proclamación de los derechos del hombre y el código de Napoleón hacen valer el principio de la libertad de la voluntad como fundamento sustancial del Estado.

3. La Ilustración. En el filósofo alemán Immanuel Kant encontramos la estructura de la autorelación del sujeto cognoscente que se vuelve sobre sí mismo como objeto para aprehenderse a sí mismo como en la imagen de un espejo. Kant instaura la razón como tribunal supremo ante el que ha de justificarse todo lo que en general se presente con la pretensión de ser válido.

4. La Revolución Industrial. No constituyó un único acontecimiento, sino muchos desarrollos interrelacionados que culminaron en la transformación de una sociedad con una economía de base agraria a otra nueva fundamentada en la producción fabril. Su característica económica más sobresaliente es el aumento extensivo e intensivo en el uso de los factores del trabajo y con él, la aparición de fábricas que se extienden progresivamente a todas las ramas de la producción. La revolución industrial se inicia en Inglaterra a finales del siglo XVIII y paulatinamente se expande durante el siglo XIX y principios del XX a los
demás países occidentales.

De esta forma, la Modernidad aparece como el resultado de un largo proceso histórico de carácter global, que presenta elementos tanto de continuidad como de ruptura. Surge en la Europa Central y Estados Unidos y con el tiempo se expande hasta volverse mundial y establecerse en los países periféricos . En este sentido, podemos afirmar que la modernidad responde a un proceso histórico social geográficamente determinado pero que en su proceso de expansión se torna más o menos mundial. No debemos perder de vista que lo hace en cada país condicionado por las características regionales en cada caso. El tránsito hacia la modernidad está asociado a cuatro grandes ideas, estrechamente relacionadas entre sí:

1. La Ruptura con la idea de que existe un principio trascendente de ordenamiento de la sociedad.
El pensamiento Ilustrado, como primera gran manifestación cultural e intelectual de la modernidad occidental, cuestiona las bases del Antiguo Régimen sustentado en la existencia de un principio divino que organiza y orienta dicha sociedad. El mundo deja de aparecer ante los ojos de sus habitantes como una realidad recibida e indemne a transformaciones, alimentando la idea de orden instituido sobre la de orden recibido.

2. La búsqueda de un principio inmanente La naturaleza humana aparece como el principio inmanente del orden para el pensamiento Ilustrado. El hombre necesita, se ve alentado hacia la convivencia, puesto que no solo busca intereses privados sino que a la vez es un agente moral. Entendiendo por ello que tiene valores, con los que puede construir un orden social. La secularización traslada a la política la función integradora que cumplía anteriormente la religión.

3. Absolutización del concepto de razón y progreso Las revoluciones burguesas, que encuentran su mejor expresión en la revolución francesa (1789) y, concomitante a ellas, el acelerado proceso de urbanización e industrialización, facilitado por los inusitados avances tecnológicos, va acompañado de una ilimitada confianza en las posibilidades que ofrece la ciencia y la razón. Con la Edad Moderna se constituye la idea de historia como progreso, de la aceleración de los acontecimientos históricos y la idea de simultaneidad cronológica de evoluciones históricas asimultáneas .

4. La Conciencia de Ruptura con el Pasado. A partir de la ruptura con la repetición de esquemas heredados del pasado, la modernidad toma autoconciencia de sí misma como época histórica.
Lo moderno aparece así como equivalente a un presente en permanente cambio. En la segunda mitad del S.XIX, Baudelaire acuña el término «modernidad» en su artículo «El pintor de la vida moderna». Allí lo moderno aparece como sinónimo de lo presente: «el placer que nos brinda la representación del presente -escribe Baudelairese debe no sólo a la belleza con que se lo puede adornar, sino también a su calidad esencial de ser presente».

Podemos presentar a continuación, los supuestos propuestos por Villlarreal, que nos permiten a la luz de lo previamente desarrollado, alcanzar una conceptualización más condensada de la modernidad. Estos supuestos son los siguientes:


1.- Confianza en el desarrollo de la ciencia y la técnica para garantizar el bienestar de la sociedad, en lugar de Dios y su Providencia.

2.- Fundamentación de la autonomía de la razón como único medio para conocer la verdad, desligada de la revelación religiosa y cualquier criterio fundamentado en instancias ultraterrenas o deidades.

3.- La secularización de la sociedad, como proyecto de organización de las actividades económicas, políticas y culturales de manera desvinculada de las instituciones eclesiásticas y las creencias religiosas.

4.- La idea de historia lineal, ascendente y progresiva, según la cual la historia de Occidente —de Europa y Norteamérica— es la única historia posible.
Como denominador común de las teorizaciones presentadas podemos nosotros resaltar el proyecto moderno en referencia a la promesa de un mundo mejor, justo, igualitario, democrático, sin pobreza ni explotación. El surgimiento de esta idea sería de alguna manera una traspocisión, una especie de transito metonímico entre aquello anteriormente depositado en el mundo post mortem hacia la necesidad de elaborar un marco institucional contenedor de aquello desplazado. Este proyecto compromete al sacrificio de generaciones presentes a dar su vida por la revolución, a cambio de que generaciones venideras disfruten de un gobierno científicamente construido que derroque las formas de explotación, que vivan en una sociedad ordenada racionalmente. Las promesas de la modernidad, al igual que las religiosas, se socializan e inculturan por su narración en forma de metarrelatos. Es decir, hay sistemas de pensamiento elaborados y complejos con un corpus de verdades universales y absolutas que requieren sujetos especializados que los transmitan en el marco de instituciones.



1.2. Supuestos básicos de la Posmodernidad
Resulta más dificultoso definir a la posmodernidad siguiendo el esquema de explicación anteriormente citado. Esto se debe a que no es un concepto que pueda ser cincunscripto a un período histórico determinado, como a la vez no pretenda un tipo de justificación de tal especie, siendo que una de sus características definitorias resulta del cuestionamiento de la historia lineal como fundamento de explicación. Como punto de partida para comprender los supuestos de la posmodernidad, recomendamos al lector, intente abandonar por un momento, la lógica crítica que nos caracteriza en tanto herederos de la modernidad. Para alcanzarla en sus fundamentos no debemos esperar a partir de su entendimiento una explicación que conforme ni se contraponga expresamente frente a la modernidad, Es la posmodernidad, según la entendemos, una superación de la modernidad, pero no entendida en los términos planteados por la lógica del progreso fundada en la razón moderna. Esperamos poder aclarar estas premisas con la exposición detallada de los autores que suministran una teorización pormenorizada de su advenimiento. Mientras tanto continuamos con la caracterización de sus supuestos.
La palabra postmodernidad, entonces, está diciendo que la modernidad ya terminó, pero no alcanza a especificar lo que siguió o sigue a la modernidad. Vattimo (1995: 10), por ejemplo, insiste en citar a Friedrich Nietzsche y a Martin Heiddeger como autores que anunciaron el fin de la modernidad, mucho antes de que hubiera algún intento por definir su real o hipotética etapa posterior.
La postmodernidad no es un intento por volver a alguna una etapa previa a la modernidad. La cuestión de fondo para la postmodernidad es que tanto el pensamiento moderno como el pensamiento religioso institucional, con pretensiones de sustentarse en metafísicas, son por igual metarrelatos en los que no cabe creer más.
Habitan las teorizaciones postmodernas quienes han dejado de creer en las promesas de la modernidad respecto alcanzar progresivamente, algún día remoto, elevados niveles de bienestar para todos los hombres. Los discursos modernos, en sus diferentes versiones ideológicas, les resultan desconfiables o inverosímiles. En cambio, la postmodernidad significa afianzarse en lo cotidiano, en el presente, con metas individuales alcanzables. Individuos que realizan en sí mismos lo que la modernidad prometió para todos algún día. Aquí y ahora cada quien puede ser más inteligente, más bello, más deseado, más amado, más sano y alcanzar el paraíso en el propio lugar donde vive. En suma, felicidad a la medida del individuo. De esta tendencia se encuentra en su extremo el nihilismo.
Aunque no creemos se pueda reducir completamente la caracterizaciónd e la postmodernidad a este tipo de simplificaciones, recordemos que en esta etapa del trabajo nos encontramos realizando una exploración a vuelo de pájaro acerca de los conceptos. Esto nos permitirá más adelante circunscribir y acotar los mismos ganando en especificidad y profundidad de análisis. En esta mirada a vuelo de pájaro, corremos el riesgo de analizar la posmodernidad desde las categorías modernas, lo cual sería para nosotros un error grave de ocurrir en nuestras consideraciones finales, luego del recorrido teórico a presentar.
A simples rasgos y retomando nuevamente la caracterización presentada por Hector Villarreal (op. Cit.), presentaremos esquemáticamente aquellos supuestos básicos que este considera propios de la posmodernidad. Para Villarreal la postmodernidad es algo más que la simple afirmación de la conclusión de la modernidad, y reconoce en sus como sus supuestos los siguientes:

1.- Pérdida de vigencia de las ideologías, de los metarrelatos y de todo interés por lo teórico o lo ajeno a la utilidad inmediata. No interesan las concepciones globales sobre qué es el hombre o el mundo. El pensamiento postmoderno opta por el relato pequeño, por la política pequeña, por los sueños pequeños.

2.- En la ética preocupa sólo la casuística, resolver de acuerdo al buen sentido o a la opinión mayoritaria cualquier situación concreta, dejando de lado el análisis de principios o teorías. El bien y el mal son relativos o irrelevantes y la afirmación de cualquier enunciado como verdad absoluta no tiene cabida. Se aceptan todas las posiciones sin necesidad de justificarlas con rigor racional. Se pasa de la ética de los deberes a la ética de los derechos. En otras palabras, no se trata de un pluralismo en que cada conducta ética busca justificarse en principios. Es lo que algunos han llamado como éticas pragmáticas (de situación), éticas consensuales (de común acuerdo) o éticas de bolsillo (para casos individuales o particulares), a esto en conjunto se le llama eticidad.

3.- La calidad de vida defendida por la postmodernidad sustituye a la sacralidad de la vida o su teleología, fuera para fines religiosos o revolucionarios. De ello, la búsqueda primaria de lo hedónico, que trivializa la existencia evitando problemas. Su consecuencia práctica es la entrega abierta al consumismo —práctica determinante de las identidades culturales y criterio definitorio de posición en la estratificación socioeconómica de la sociedad— o cualquiera otra actividad que tenga por objeto la procuración del bienestar individual como eje de las relaciones interpersonales. “Sólo el impulso y el placer son reales y afirman la vida; toda otra cosa es neurosis y muerte” D Bell, “Las contradicciones del Capitalismo”.

4.- El individuo es el único sujeto constitutivo de la sociedad. Mientras para la modernidad hay proyectos colectivos bajo los conceptos de clase, nación, Estado, humanidad o pueblos, en la mentalidad postmoderna no hay cabida para esperanzas que no tengan por destinatario al individuo concreto. Puesto que los planes salvíficos colectivos o grupales fracasaron, tendrán mayor aceptación los dirigidos a la redención individual vía métodos de superación personal, toda vez que la tecnología y el mercado desplazan a la política y sus instituciones como fundamento del ordenamiento constitutivo y regulador de las relaciones sociales hacia tendencias culturales hedonistas

5.- El ser se configura de distintas maneras en distintos lugares y épocas, no pudiendo considerarse a una mejor o superior a otra. Los medios de comunicación, el turismo y las migraciones han contribuido a que se descubra la valía de las prácticas sociales y expresiones culturales distintas a las occidentales que habían sido menospreciadas o sometidas durante la época del colonialismo y el proyecto civilizatorio de la modernidad eurocentrista.

6.- Incredulidad en la idea del progreso garantizado por la ciencia y la razón, y en la historia como un proyecto de superación. La noción de historicidad se hace cada vez más compleja. Los postmodernos aceptan que hay algunos progresos, pero no el progreso. La ciencia, por tanto, se convierte en un metarrelato inútil si no tiene aplicación práctica en forma de tecnología capaz de hacer la vida más cómoda y placentera.




Espero les sirva. Creo entender que Taringa se basa en compartir lo que uno hace para constituir holísticamente eso que llamamos inteligencia colectiva. este es mi aporte. Ya hice el intento con un video de un mono fumando en pipa y por ese camino no llego a tener voz para comentar irrestrictamente. Por eso voy a seguir por mi camino. Creo poder hacerlo. Sabrán valorarlo aquellos con quienes compartamos intereses. Saludos!!