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Seres Extraños (Paranormal)

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El Wendigo

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El Wendigo es descrito como un ser raquítico, hasta el punto de inanición, su piel esta tensada a lo largo de su cuerpo ajustándose a sus huesos. El color de su tez es similar a las cenizas de la muerte, y sus ojos parecen estar hundidos en sus cuencas, donde deberían estar sus labios ahora solo hay vestigios de piel y sangre, sucio y apestoso el Wendigo tiene ampollas en su piel y exude un olor de descomposición, a muerte y corrupción. Es sabido que el Wendigo es un espíritu que prefiere habitar lugares solitarios, por ello suele esconderse en bosques, lo cual le permite acechar silenciosamente a su presa, nunca esta a la vista y espera el momento indicado para abalanzarse sobre ella. Según la leyenda este ser mitad humano mitad bestia llama a sus víctimas por su nombre, la llamada se asemejaría al embrujo de las sirenas e impulsa a los que la escuchan a adentrarse en el bosque donde las da caza.

El Origen del Wendigo

Esta leyenda nace de las tribus de Norte America y Canada y se puede encontrar en el folclor de varias tribus de Nativos americanos, en especial los algonquinos. Esta tribu habitaba en lo que ahora es Alaska y Quebec y tenía fuertes creencias espirituales y chamánicas, sus ritos y creencias eran conocidas como “animismo”, creían que todos los elementos de la naturaleza, ya sean animales, vegetales, montañas o ríos entre otros, tenían espíritus que podían hacer tanto el mal como el bien, estos espíritus eran considerados deidades para ellos.

Es en estas creencias donde aparece el espíritu del Wendigo, el cual comprendía los vicios como la glotonería, la avaricia y cualquier exceso, nunca se quedaba satisfecho y después de matar y consumir a otra persona, siempre estaba al acecho de nuevas victimas. En muchas tradiciones, los humanos que eran consumidos por la avaricia fácilmente podían convertirse en Wendigos, este mito se usaba como un método para motivar la cooperación y moderación en el comportamiento de los miembros de la tribu.
Este espíritu es fuertemente asociado con el invierno, el norte, y el frío; como también la hambruna e inanición, esto se refleja en el hecho por la falta de comida y la muerte a causa de esto.

En los mitos que rodean al Wendigo, se lo representa como un ser humano, que después de ser poseído por un espíritu maligno, pasa a transformarse en una bestia sin moral, consumida por un hambre tan voraz por la carne humana que cazará y matará a todo con el que se cruce hasta que fallezca de inanición.

El ritual para convertirse en este monstruo consistía en consumir carne humana, la leyenda del Wendigo originalmente se creo para prevenir a las tribus indias de caer en el canibalismo durante los tiempos de escasez de comida y en los que fríos inviernos que aislaban su fuente de alimento, se sabe que durante estas penurias no era extraño que se practicara el canibalismo entre tribus.

El Wendigo, un espíritu malvado o solo un trastorno psicótico

El primer reporte escrito de esta legendaria criatura fue hecho por Paul Le Jeune, un jesuita misionero que servía en Quebec, a principios del siglo XVII, en 1636 el Padre Paul envió a sus superiores en Roma un reporte donde se quejaba de una mujer nativa, quie en un trance espiritual previno que Atchen iba a atacar la aldea, en la carta el cura describía al Atchen como una especie similar a un hombre lobo. Los últimos informes de la aparición de un Wendigo se dio en un pueblo llamado Rosesu en el norte de Minnesota, fue registrado a finales del siglo XIX y en las primeras dos décadas del siglo XX, durante este período ocurrieron una serie de muertes inexplicadas hasta que finalmente cesaron.

La psicosis por Wendigo (también conocido como Windigo o Witiko) es un trastorno que se producía entre las tribus Cree, Montagnais-Naskapi, Ojibway y Saulteaux de Canadá y Alaska. La persona que la sufría dejaba de comer, y sus síntomas eran náuseas, vómitos y malestar ante la comida normal. También podían producirse episodios de insomnio o alucinaciones. Si no se paraba este estado la persona afligida empezaba a manifestar el temor de que el Wendigo (un espíritu) lo poseyera y acabara convirtiéndose en caníbal. Era común que antes de que esto ocurriera, el enfermo pidiera a los miembros de su tribu que lo mataran.

El trastorno mental “Psicosis por Wendigo” se refiere a una condición mental donde la persona afligida desarrolla un apetito insaciable por comer carne humana incluso cuando hay otros alimentos a su disposición, es producido tras haber practicado el canibalismo en situaciones de estrés donde no hay alimentos. Esta psicosis es identificada como un síndrome de cultura determinada, el cual es una combinación de síntomas psicosomáticos y psiquiátricos que pertenecen a una enfermedad reconocible sólo en una sociedad o cultura.

En muchos casos los sujetos afectados por este trastorno son ejecutados antes de que puedan causar daño al resto de la comunidad, sus comportamientos están caracterizados por actos violentos y la perdida de capacidad para socializar con las personas que lo rodean.

El conflicto moral en este caso radica en el hecho de que el Wendigo fue una persona, quien por padecer de hambruna recurrió al canibalismo para sobrevivir, aunque en muchas ocasiones la persona que sobrevive por este medio sufre de culpa y remordimiento, prefiriendo ser ejecutado por su crimen a vivir con ello y seguir haciéndolo. El espíritu del Wendigo solo pide más y más, nunca da. En la enciclopedia canadiense se describe al Wendigo como un espíritu que posee a personas débiles obligándolos a realizar varios tipos de comportamiento anti social, el más notable es el canibalismo.

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El demonio Tengu - Hombre Pájaro

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Japón, país de cultura milenaria, rodeada de arte, disciplina y misticismo. Sus misterios y leyendas son protegidas por espíritus o demonios, entre ellos el más comúnmente reconocido es el Tengu, una extraña criatura rojiza con nariz de salchicha, que según los mitos vive en las profundidades de las montañas. Descrito como una extraña combinación de hombre y ave que todavía merodea en los bosques, sus intangibles alas le permiten volar distancias en segundos, y sus temibles y grandes ojos amarillentos denotan malicia.

Origen e indumentaria

La primera aparición documentada del Tengu se dio en papiros que datan del siglo XIII, alrededor del año 1296. Aunque los orígenes de este espíritu se han perdido por el tiempo, se les cita como deidades menores, vistos como aves que se destacaron por su comportamiento insolente y temerario en contra del hombre. Su nombre Tengu es un derivado del término chino tien-kou, ambos se escriben con los mismos caracteres. Y los dos son entidades maliciosas que habitan en las montañas y bosques lejanos. La apariencia del Tengu se cree que también pudo haber sido influenciada por la figura de un águila propia de la deidad budista e hindú Garuda o por el dios chino del rayo Lei Gong, figuras con las que tiene muchas semejanzas.

Otro documento obtenido Nihon Shoki que se traduce como “Las crónicas de Japón” escritas en el año 720, contienen los primeros registros mencionados de el Tengu.
Donde se menciona a una gran estrella fugaz que de acuerdo con las enseñanzas budistas de la China se llama “Perro Celestial” escrito como tiangou, término muy similar al japonés para Tengu, tanto textualmente como fonéticamente por lo que de acuerdo con especulaciones podría ser una conglomeración de dos espíritus chinos (el tiangou y el espíritu del zorro llamado huli jing).

Son conocidos como monstruos espíritus o yokai, y también son reverenciados como deidades Shinto kami. El Tengu se caracteriza por tomar la forma de aves rapaces y son descritos como humanos con facciones de pájaros por ejemplo con picos, pero esto también fue humanizado por lo que tienen una larga nariz. En el budismo son percibidos como precursores de la guerra, su imagen continua siendo la de un espíritu de las montañas y bosques. El Tengu es asociados con la práctica ascética conocida como Shugendo que visten el distintivo atuendo yamabushi. El propósito de estos espíritus ha prevalecido por más de mil años, y aunque su apariencia haya cambiado sus acciones siguen siendo vistas como sabias y aun son respetados maestros. Su actos malvados tienen un propósito moral escondido así sea que esparzan la destrucción y el caos, enseñan paciencia, instruyeron modales a los criminales y se han vengado de asesinos.

La raza del Tengu es una de las principales razas no humanas, aunque si tienen una forma humanoide. Las similitudes entre los textos del Tengu y el Garuda se encuentran en el Sutra japonés llamado Enmyo Jizo Kyo, que probablemente se escribió en el periodo Edo. El Tengu es a menudo descrito como una forma de sacerdote u hombre sabio, durante el siglo XIII fueron asociados con los yamabushi, quienes eran sacerdotes de las montañas que practican el Shugendo. Pronto se hizo popular en el arte japonés, por lo que se combino la imagen de espíritu hombre-pájaro del Tengu con el atuendo de los yamabushi.

En algunas historias del siglo XIII, afirman que el Tengu secuestraba a niños jóvenes y a sacerdotes, los jóvenes eran regresados a menudo mientras que los sacerdotes eran amarrados en lugares bien altos. Sin embargo todas las víctimas de los Tengu´s retornaban en un estado de locura o cerca de morir y a veces eran engañados para que coman excremento de animales. Hogen Monogatari, fue un notorio Tengu del siglo XII, quien era el fantasma del Emperador Sutoku, según la leyenda fue obligado por su padre a entregar el trono, cuando armó la rebelión Hogen para intentar retomar el poder del trono, pero el Emperador Go-Shirakawa lo venció, y así fue enviado al provincia de Sanuki en Shikoku, donde murió atormentado, pero antes juro atormentar la nación de Japón como un gran demonio.

Las leyendas refuerzan que son fenomenales guerreros, excelentes espadachines y por ello son vistos como las deidades patrones de los artistas marciales, por ello tanto los ninjas como los samuráis aclaman al Tengu como sus maestros. Entre las diversas formas que pueden tomar están las siguientes: un humano común, un humano con una nariz alargada fuera de lo normal, un humano con alas o el pico de un ave, un híbrido entre humano y ave cuyas manos y pies tienen garras, un pájaro de verdad (solo hay tres leyendas donde se lo ha descrito así).

La reputación del Tengu parece tener sus orígenes gracias al famoso guerrero Minamoto no Yoshitsune, quien tras la muerte de su padre por el Taira clan un grupo rival, Taira no Kiyomori su líder le permitió vivir exiliándolo a un templo en la montaña Kurama para crecer como monje. Pero un día en el valle de Sojo-ga-dani se encontró con un Tengu de las montañas, el espíritu le enseñó al muchacho el arte de la espada y así pudo vengar a su padre.

Durante el siglo XVIII y el XIX época caracterizada por el interés en el misticismo, promueve al Tengu como un temido protector de ciertos bosques, como se cuenta en los textos recopilados Sanshu Kidan de 1764.

La única razón constante del Tengu hasta la mitología actual, es que es un espíritu arrogante, producto de personas o criaturas asociadas fuertemente como la vanidad y orgullo. Hoy en día la expresión japonesa “Tengu ninaru” se traduce literalmente como “se está convirtiendo en un Tengu”, la cual es usada para describir a un individuo consentido.

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Cinocéfalos - Hombres con Cabeza de Perro

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Los cinocéfalos son unos seres mitológicos con cuerpo humano y cabeza de perro. Su existencia en el floclore se puede rastrear hasta el último periodo glaciar. En este tiempo humanos y lobos se vieron forzados a coexistir, debido a que frecuentaban el mismo territorio en su continua persecución tras las grandes manadas de herbívoros que eran sus presas.

Los humanos domesticaron a los lobos, se supone que al criar desde pequeños a algunos de sus cachorros, lo que generó una simbiosis entre las dos especies y un progresivo "amansamiento" de los animales hasta llegar a convertirse en un compañero fiel y común en muchos asentamientos humanos.

La cooperación de estas especies se extendió hasta la innata amistad del ser humano con el perro. El canino se incorporó a la cultura sedentaria de la humanidad, evento que fue marcado en mitos y arte, donde la figura del perro era asociada con afecto y protección. Por esta razón el mito de los hombres con cabeza de perro se extendió por el Oriente, Europa, África y demás regiones entorno al mar báltico. Las diferentes culturas enriquecieron esta leyenda con imágenes y nuevas historias, creando así el origen de los Cinocéfalos.

Según las creencias de estos pueblos de cazadores una mujer podía procrear con un perro. Como resultado nacía un híbrido humanoide con cabeza de perro y cuerpo de hombre. Esta leyenda se esparció en distintas culturas y civilizaciones.
Múltiples orígenes

Croacia: En la edad media, la tribu de los Hundigar en Croacia, eran conocidos salvajes que escondían sus rostros con capuchas que tenía la apariencia similar a la de un perro. Así se fueron creando mitos de los brutales Cinocéfalos, quienes con el tiempo se convirtieron en sinónimo de pagano y enemigo de la cristiandad.

Grecia: Hesíodo el poeta griego, describe en un fragmento de las Eeas, a criaturas mitad hombre y mitad perro que eran llamadas “Hemicanes”. Seres que habitan en las tierras de los Masagetas.

India: Mientras que en el escrito “Indica Fragment”, el historiador y medico Ctesias de Cnido presenta habitantes de la India llamados: “Cabeza de perro”, información que obtuvo cuando fue capturado por los persas. El texto revela que estas criaturas vestían las pieles de bestias salvajes, no tenían lenguaje alguno y se comunicaban con ladridos. Su dentadura era más grande que el de los perros normales, y sus uñas eran más largas y redondas. Los hombres cabeza de perro que Ctesias describe habitaban las montañas y su complexión física era oscura. De acuerdo con el historiador, los Cinocéfalos entendían el idioma de la india, pero no tenían la capacidad para conversar, gruñidos y señales hechas con sus manos. Su dieta consistía en carne cruda y había una población estimada de más de 120.000 habitantes, los cuales de acuerdo a las leyendas eran un pueblo longevo, donde cada uno vivía alrededor de 200 años. En India eran conocidos como “Kalystrii”, palabra que en griego se traduce como cabeza de perro.



El Nahual: El Hombre-Lobo Prehispánico

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Teorías ocultistas sobre el origen de la raza humana sugieren que el hombre debe haber evolucionado pasando por diferentes formas minerales, vegetales y animales antes de alcanzar su estado actual. Esta es una forma primitiva para explicar el origen de las criaturas mitad hombre, mitad animal.
México es conocido, entre otras cosas, por sus shamanes, hechiceros y curanderos (médicos de la tribu), a veces llamados Nahuales o Naguales. Todos los pueblos y ciudades en México tienen al menos un Nahual.

La palabra azteca para Nahual es Nahualli , que significa lo que es mi vestidura o piel , y se refiere a la habilidad del Nahual de transformarse en una criatura mitad hombre, mitad animal (lobo, jaguar, lince, toro, águila, coyote...). Ese vocablo también se refiere a la nigromancia, ocultismo y malicia.

Para los pueblos prehispánicos, el nahualli era uno de los hechiceros llamados tlatlacatecolo, literalmente "hombres búhos", lo cual indica que sólo aparecía de noche.

Antes del apogeo de las grandes civilizaciones prehispánicas como la Azteca o la Maya, los indígenas Yakis, Tarahumaras y Seris que vivían al norte de México y el sur de los Estados Unidos (cerca del 900 d.C.) tenían nahuales. Estas civilizaciones se hallaban asentadas en parte de lo que hoy son los estados americanos de California, Nuevo México y Texas, y los estados mexicanos de Chihuahua, Baja California, Sonora y Sinaloa. Ellos creían que si un hombre puede llegar a conocer su espíritu primitivo o nahual, entonces lo podía usar para curar a la gente y practicar la magia. Muchos dibujos primitivos en viejas cuevas muestran a personas como hombres-lobo.

En el Imperio Azteca los nahuales eran protegidos por Tezcatlipoca, el dios azteca de la guerra y el sacrificio. La leyenda contaba que un nahual podía desprenderse de su piel y transformarse en una de estas criaturas. Muchos cazadores aztecas y colonizadores decían que durante la noche habían matado a un animal y al amanecer el cadáver se había transformado en el de un hombre.

La Metamorfosis

El nahual deja su forma humana por un tiempo determinado, para adquirir la de un animal elegido. Existen varias versiones de cómo se logra esta metamorfosis:

- Una asegura que el brujo simplemente desaparece y se encarna en el animal, a voluntad. El chamán afirma ser capaz de incorporar su conciencia al cuerpo de un animal ya existente. Sea de una forma u otra, hay una afinidad psíquica, una especie de parentela del alma entre el chamán y el animal en el que se transforma.

- Otra dice que se "fragmenta", para lo cual se desprende, de modo deliberado, de parte de su cuerpo (los ojos, las piernas, un brazo o, incluso, los intestinos), de este modo si se quiere acabar con un Nahual el mejor método es seguirle y observar donde realiza su transformación, robarle la parte del cuerpo de la que se desprendió ya que de este modo le será imposible volver a su forma origianl y al amanecer morirá.

- Otra más afirma que el cuerpo dormido del brujo permanece en su casa, mientras su espíritu vaga en la figura de animal. En este caso, para evitar que alguien toque su cuerpo dormido, el nagual debe dar siete volteretas.


¿Ser Maligno?

EL Nahual sólo puede transformarse durante la noche y ataca a nuestros hijos con hechizos infernales, dicen las personas desde la época de la Colonia (1500-1800 d.C.) hasta el día de hoy. La Santa Inquisición (el tribunal católico castigaba judíos, brujas, y quien no fuera católico) persiguió a los nahuales durante mucho tiempo. Pero la gente creía en su poder y a veces los protegían, especialmente en las comunidades indígenas.

En la región de los Tuxtlas, la creencia en los nahuales está muy arraigada. Se asegura que hay personas que pueden transformarse en aves y que tienen el poder de volar. Salen en días de luna llena y se metamorfosean en tecolotes, tapacaminos y guajolotes (nombre que se le aplica a diversas aves locales). Si alguien observa que un ave se posa en su casa varios días consecutivos, puede inferir que no se trata de un ave común y corriente, sino de un nahual que busca un mal para uno de los habitantes de esa casa.

Un nahual puede tener varios espíritus que lo protejan, a la manera de los indios norteamericanos. Básicamente todos los ritos de las civilizaciones americanas se parecen.

La leyenda de los Nahuales tiene partes oscuras, perdidas en el pasado, en la mágica cosmología mexicana y difiere muchisimo dependiendo de las fuentes pues se basan en leyendas locales que se adecuan a la región donde se cuente.

En lo que respecta a su relación con la sobrenaturaleza, hay que destacar que los animales eran seres muy cercanos a los dioses. Numerosas eran las deidades que se vinculaban de alguna u otra forma con los animales, ya fuera porque el dios era un animal (como Xólotl, el dios perro), por su nombre (como Quetzalcóatl- serpiente emplumada- o Huitzilopochtli -colibrí de la izquierda-), por sus atavíos zoomorfos o porque se creía que el numen tenía la capacidad de manifestarse como un animal. Además de ser muy próximos a las deidades del panteón mesoamericano, muchos animales tiene un papel preponderante en los mitos, tanto en los de creación del mundo, como los que explican la llegada de algún elemento a la vida humana, como el fuego.

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