La Biblia es una compilación de lo que en un principio eran documentos separados (llamados "libros", escritos primero en hebreo, arameo y griego durante un dilatado periodo de tiempo y después reunidos para formar la Biblia Hebrea (Tanaj, Antiguo Testamento para los cristianos) y luego el Nuevo Testamento. Ambos testamentos forman la Biblia cristiana. En sí la Biblia fue escrita a lo largo de aproximadamente 1000 años (900 adC - 100 dC). Los textos más antiguos se encuentran en el Libro de Jueces ("Canto de Deborah" y en las denominadas fuentes "E" y "J" del Pentateuco, que son datadas en la época de los dos reinos (siglos X a VIII adC). El libro completo más antiguo, el de Oseas es también de la misma época. El pueblo judío identifica a la Biblia con el Tanaj (no consintiéndose bajo ningún concepto el término Antiguo Testamento) y no acepta la validez del llamado Nuevo Testamento, reconociéndose como texto sagrado únicamente al Tanaj.

La Biblia cristiana que conocemos hoy fue ensamblada por primera vez en el Concilio de Hipona en el año 393 de nuestra era. Dicho canon de 73 libros (46 pertenecientes al llamado Antiguo Testamento, incluyendo 7 libros llamados actualmente deuterocanónicos que no son reconocidos por el canon judío-Tobias, Judit, 1y2 Macabeos, Sabiduría, Siracida y Baruc-, ni valorados igual que los canónicos por el protestantismo, y 27 al Nuevo Testamento) fue confirmado en el Concilio de Cartago en el año 397 y nuevamente confirmado por decreto en la cuarta sesión del Concilio de Trento del 8 de abril de 1546 (este último válido sólo para los católicos romanos).

El Antiguo Testamento narra principalmente la historia de los hebreos; el Nuevo Testamento la vida, muerte y resurrección de Jesús, su mensaje y la historia de los primeros cristianos.

El Nuevo Testamento fue escrito en lengua griega Koiné. En él se cita con frecuencia al Antiguo Testamento de la versión de los Setenta, traducción al griego del Antiguo Testamento realizada en Alejandría en el siglo III adC.

La Biblia es para los creyentes la palabra de Dios inspirado por el Espíritu Santo, es un libro eminentemente espiritual y habla sobre la historia de la humanidad, su creación, su caída en el pecado y su salvación, que expone cómo el Dios creador se ha relacionado, se relaciona y se relacionará con el ser humano. De igual forma, la Biblia expone los atributos y el carácter de Dios.

La Biblia es la fuente de fe y doctrina en Cristo. En el siglo XVI los movimientos de la Reforma comenzaron a experimentar un alto desgaste en discusiones filosóficas y a separarse unos de otros; para menguar este problema se definió el principio llamado "sola escritura", que significa que solamente la Biblia puede ser considerada fuente de doctrina cristiana. Esta divergencia entre cristianos se agravó al definir la Iglesia Católica Romana la infalibilidad del Papa, es decir, su supuesta autoridad absoluta en la doctrina cristiana por ser considerado por la Iglesia católica como el sucesor y único heredero del Trono del apóstol Pedro, a quien el catolicismo llama sucesor de Jesús por haber recibido del Señor la promesa de poseer las "llaves del Reino de los cielos". Mientras que los cristianos evangélicos consideran como cabeza de la iglesia a Jesucristo el Hijo de Dios. Esta gran diferencia ya no es considerada en términos filosóficos o religiosos sino conforme a las palabras de Dios contenidas en la Biblia. El rabínico considera como fuente de doctrina el Talmud, mientras los Caraítas defienden desde el siglo VIII el Tanaj como única fuente de fe.


Estructura


Biblia de Gutenberg
La palabra "biblia" significa ‘libros’ (en griego βιβλια, biblia, plural de biblion, "papiro para escribir" y también "libro" Un libro de la Biblia es un grupo establecido de escrituras. Por ejemplo, el libro de Salmos (en hebreo Tehilim o ‘Canciones de alabanza’) tiene 150 canciones (151 en la versión de los Setenta), mientras que el libro de Judas es una carta de media página.

La Biblia hebrea (El Tanaj) está dividida en tres secciones: los cinco libros de Moisés (la Ley o Torá), los libros escritos por los profetas hebreos (los Profetas o Nevi'im) y unos libros que no entran en las dos categorías anteriores (las Escrituras o Ketuvim); éstos son conocidos como hagiógrafa o simplemente «las Escrituras».

La Biblia judía fue escrita predominantemente en hebreo, pero tiene algunas pequeñas partes que fueron escritas en arameo. En la Biblia cristiana, la Biblia hebrea es llamada Antiguo Testamento, para distinguirla del Nuevo Testamento, que es la parte que narra la vida de Jesús y su predicación, entre otras cosas. El Nuevo Testamento está dividido en los cuatro Evangelios, Historia (Hechos de los Apóstoles), las Cartas a iglesias cristianas por Pablo y otros apóstoles, y el Apocalipsis.

Las Biblias cristianas contienen la totalidad del Tanaj (ahora llamado el Antiguo Testamento), junto con un grupo de Escrituras posteriores conocidas como el Nuevo Testamento. Dentro del cristianismo, no hay acuerdo completo sobre el número exacto de libros que debe tener (con igual reconocimiento) el Antiguo Testamento, es decir, sobre su canon. Hasta el siglo XVI se mantuvo en Occidente la traducción latina de San Jerónimo conocida como "la Vulgata" (proveniente del latín vulgar) que incorporaba tanto el canon judío como aquellos escritos que él denominó apócrifos. Con la Reforma Protestante, Martín Lutero cuestionó la necesidad de mantener los libros apócrifos junto a los canónicos y los agrupó como un apéndice edificante al final de su traducción al alemán de la Biblia. La Iglesia Católica Romana confirmó, sin embargo, el canon de la Biblia de los Setenta y de la Vulgata en el Concilio de Trento (1545-1563), reconociendo más claramente la canonicidad de algunos apócrifos cuestionados por Lutero, que desde ese mismo siglo comenzaron a ser llamados "Deuterocanónicos" (Sixto de Siena introdujo el concepto). Las iglesias orientales también reconocen plena canonicidad a los deuterocanónicos, agregando también otros libros que se encuentran en códices antiguos, como 3 y 4 Macabeos y la Oración de Manasés. La iglesia etíope acepta asimismo el Libro de Henoc como canónico. No hay ninguna disputa en cuanto al resto de los libros, y todos los grupos cristianos tienen los mismos libros en el Nuevo Testamento de la Biblia.


Cánones bíblicos

Un canon es el conjunto de libros que integran la Biblia según una religión concreta, que los considera así "divinamente inspirados" y los distingue de otros textos que no se consideran revelados. Estas diferencias entre las distintas ramas del cristianismo se dan únicamente para el Antiguo Testamento, ya que todas las Biblias tienen el mismo número de libros en el Nuevo Testamento.

El primer canon es el Pentateuco, el cual se compone de los libros del Génesis, Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio y contiene la "Ley de Dios", que es el conjunto de los 613 preceptos del Judaísmo.

Dentro del Judaísmo surge disputa sobre el canon correcto. Un grupo religioso, los saduceos, sostiene que solamente conforma el canon de las Escrituras el Pentateuco, mientras que otros grupos también consideran las Escrituras de los Nevi'im (Profetas) y la Hagiógrapha (libros históricos y didácticos). Después de la destrucción de Jerusalén en el año 70 dC, el grupo judío predominante fue el de los fariseos, que sí considera al canon como conformado por la Ley, los Profetas y las Escrituras. Así, a finales del siglo I dC el Judaísmo estableció en Yamnia (Yavne) como canon de sus libros sagrados aquellos que cumplieran tres requisitos: que hubiera una copia del libro en cuestión que se supiera que fue escrito antes del año 300 adC (cuando la helenización llegó a Palestina, con los problemas culturales y religiosos subsecuentes, y que pueden leerse en libros como los de los Macabeos o el de Daniel), que dicha copia estuviera escrita en hebreo o cuando menos arameo (no griego, la lengua y cultura invasora) y que tuviera un mensaje considerado como inspirado o dirigido al pueblo de Dios (con lo que también algunos libros que cumplían las dos características anteriores tuvieron que salir del canon).

En tiempos de Jesús de Nazaret es dominante la segunda opinión, la cual es sostenida y transmitida por muchos cristianos hasta tiempos de la Reforma con la controversia de los Libros Deuterocanónicos (ver «Estructura», up supra). Esta controversia probablemente se originó precisamente por el hecho de que el Judaísmo había establecido su canon a fines del siglo I dC, con lo que para ellos ya no estaban presentes aquellos textos que sólo se encontrarían en griego (en la versión de la Biblia judía de los Setenta). Estos libros fueron precisamente los que se considerarían, posteriormente, Deuterocanónicos.

La versión judía de la Biblia consta de 22 libros, con ciertas diferencias respecto a las Biblias cristianas. Algunas de ellas son:

Los nombres de varios libros: Éxodo para el original Shemot («Nombres»); Levítico para Vaikrá («Y llamó»).
La subdivisión en tres secciones: Torá (la Ley, el Pentateuco); Nevi'im, los Profetas Anteriores (Josué, Jueces, Samuel y Reyes) y Posteriores (Isaías, Jeremías, Ezequiel y los 12 profetas menores); y Ketuvim, los Escritos (Salmos, Proverbios, Daniel y los demás libros).
Actualmente, los libros que no son considerados canónicos por católicos y ortodoxos, reciben el nombre de libros apócrifos; a su vez, esos mismos libros suelen ser denominados pseudoepigrafos por los protestantes, que, habitualmente, respetan también el nombre de deuterocanónicos (literalmente, "del segundo canon" para aquellos que han recibido reconocimiento canónico de católicos y ortodoxos (en general, son libros escritos originalmente en griego, incluidos en la traducción al griego de la Biblia judía conocida como Septuaginta o de los LXX). No obstante, algunas corrientes protestantes más fundamentalistas insisten en conservar el nombre de apócrifos para los libros deuterocanónicos.

Así pues, la Biblia de católicos y protestantes consta de 73 escritos. Sin embargo, como los protestantes consideran que 7 de ellos solo son "lectura edificante" pero no canónica, suelen imprimir Biblias con solo 66 libros, lo que ha dado origen a la idea de que existe una "Biblia protestante". Las versiones Ortodoxas, por su parte, pueden incluir 77 o 78 (4 Macabeos son a veces incluidos en un apéndice, a veces no). Además, la Iglesia Copta incluye como canónico en el Antiguo Testamento el Libro de Enoc, que no incluye ninguna de las otras corrientes cristianas ni el judaísmo.


Libros Perdidos de la Biblia

Estos libros aparecen como referencias y como ampliación de lo escrito en la Biblia.

Aquí están las menciones a esos libros:

Mención Versículo
El libro de la alianza Exodo 24:7 Este libro que se menciona se refiere a lo escrito por Moises en Exodo 24:4 ese es libro de la alianza o Pacto, los mandamientos de Jehová escritos por Moisés. No es un libro perdido de la Biblia.
El libro de la batalla de Javeh Números 21:14
El libro de Jasher Josué 10:13
El libro de los hechos de Salomón 1 Reyes 11:41
Las crónicas de Nathan y Gad 1 Crón. 29:29
Profecías de Ahias Silonita, y del Vidente Iddo 2 Crón. 9:29
Los libros de Semeías 2 Crón. 12:15
Las palabras de Jehú 2 Crón. 20:34
Los hechos de Uzías 2 Crónicas. 26:22
La epístola anterior de Pablo a los corintios 1 Cor. 5:9
Otra epístola de Pablo a los efesios Efesios 3:3
La carta de Pablo a los laodicenses Col. 4:16
Las profecías de Enoc Judas 1:4
Y las escribió en un libro, el cual guardó delante de Javeh 1 Samuel 10:25
He aquí todo está escrito en las actas de los reyes. 2 Crónicas 33:18
Este libro, profetizado por Jeremías Jeremías 25:13
A hablarte, desde los días de Josías hasta hoy Jeremías 36:2
Escribió, pues, Jeremías en un libro todo el mal.. Jeremías 51:60
He hallado el libro de la ley en casa de Javeh. 2 Reyes 22:8
El libro de la ley de Javeh y 2 Crónicas 17:9
Yo Daniel miré atentamente en los libros Daniel 9:2
Y fue escrito libro de memoria delante de él Malaquias 3:16
Trajeron los libros y los quemaron Hechos 19:19
Y los libros, mayormente los pergaminos 2 Timoteo 4:13
Hay solamente una parte de las cosas que habló Jesús en la Biblia . Juan 21:25

Conservación e Integridad de la Biblia

No obstante las objeciones teológicas, la Biblia no ha sido conservada íntegra al pasar de los siglos. Dados factores como traducciones de un idioma a otro, copiado de manuscritos, opiniones divergentes en dogmas y/o destrucción deliberada, la Biblia no ha llegado como un volumen completo. El hallazgo de los manuscritos del Mar Muerto ha mostrado que, en gran parte, esto sucedió antes del siglo I de nuestra era, aunque los textos encontrados allí y los conocidos hasta entonces sólo presentan cambios menores.

Ha habido otros textos relevantes relacionados con la Biblia "original", como El Libro de Mormón, los libros apócrifos hallados en Egipto e incluso en China. Éstos han supuesto una nueva interrogante acerca de si está completo el canon bíblico.

Por ahora, muchas religiones han optado por decir que la Biblia conocida está terminada, aunque bajo estrictas consideraciones se ha llegado a la conclusión de que sufre de grandes defectos teológicos, que han generado la división en múltiples iglesias por sufrir de variadas interpretaciones.

Los que defienden que las escrituras bíblicas estan completas y son fieles se basan en la cantidad de copias identicas que, desde tiempos remotos, se ha realizado de las mismas. Los copiadores hebreos de las Escrituras estuvieron muy instruidos , los masoretas, que copiaron las Escrituras Hebreas entre los siglos VI y X solian contar las letras par evitar errores. El edudito en la materia W.H. Green dice sobre las comparaciones entre textos antiguos y modernos lo siguiente:

Se puede decir sin temor a equivocarse que ninguna otra obra de la antiguedad se ha transmitido con tanta exactitud.

.

Arqueología y coincidencias bíblicas

La investigaciones arqueológicas en la zona donde se desarrollan los hecho narrados en la biblia tienen como un resultado añadido la comprobación de los hechos, lugares y personajes que aparecen citados en los diferentes libros que componen la biblia. Incluso se ha llegado a creear el término de arqueología bíblica para denominar a una parte de la arqueología que se encarga de estudiar los lugares indicados en la biblia.

Hay varios casos en que los descubrimientos arqueológicos han confirmado los hechos o personajes biblicos. Entre esos descubrimientos se encuentran los siguiente:

Destrucción de Jelusalem en el año 70, en 1970 el equipo de arqueologos a las ordenes de Nahman Avigad descubrió en Jerusalen las ruinas de una casa quemada en la cual se hallaron unas monedas que sitaban el escenario alrededor del año 70. La disposición de los objetos hallados así como el hallazgo de los resto de un cuerpo en disposición de huida dieron pie a la hipótesis que se debía a la destrucción de Jerusalen por las tropas romanas en el año 70, destrucción que figura como profecia realizada por Jesús en Lucas 19:43,44.
Rey Sargón II de Asiria, este personaje que aparece en Isaias 20:1 no pudo ser confirmado hasta que en 1843 se descubrieron las ruinas de su palacio. Se hallaron escritos en los que se relatan las conquistas de las ciudades de Samaria y Asdod que aparecen también relatados en el libro de Isaias.
Joaquín rey de Juda, el descubrimiento de las tablillas de Bablilonia permitió la confirmación de la existencia del rey Joaquín de Juda y sus cinco hijos que paraecian nombrados en los libros de 2ª de Reyes y 1ª de Cronicas.
El sello de Yehujal, en 2005 la arqueóloga Eilat Mazar descubrió un sello de arcilla en el cual se nombraba Yehujal (Jehucal o Jucal) que fue un funcionario judio que es nombrado en el libro de Jeremías.
Hallazgos en Nínive, en las excavaciones realizadas en la antigua ciudad e Nínive, capital de Asiria, se han hallado varias piezas que confirman relatos bibliocos. En el palacio de Sanaquerib hsy un bajorelieve que muestra a las tropas asirias llevando cautivos a los isrraelitas tras la cauda de Lakís, hecho relatado en el libre de 2ª de Reyes. En las piezas conocidas como anales de Sanaquerib se relatan los hechos realizados durante el reinado de Ezequias y a este mismo personaje. También es curioso como en el listado de ciudades conquistadas por los asirios no aparece Jerusalen lo cual concuerda con el relato biblico de que fueron derrotados a sus puertas, al igual que se relata el asesinato de Senaquerib que estan incluidos en el libro de Isias.
El cilindro de Ciro, se encontró en Sippar cerca de Bagdad, narra la conquista de Babilonia por Ciro el Grande. Algunos ven en el relato de Isaias 13:1, 17-19 e Isaias 44:26-45:3 la profecia de la destrucción de Babilonia por Ciro. También en el cilimbro se expone la política de Ciro de dejar volver a los pueblos deportados a su tierra de origen, tal y como sucedió con los Israelitas.

Versiones de la Biblia en español

Biblia Alfonsina, 1280: Traducción de la Vulgata latina al castellano.
Biblia de Alba, 1430. Traducción al castellano realizada por Mosé Arragel y patrocinada por Don Luis de Guzmán, Maestre de la Orden de Calatrava.
Antiguo Testamento del rabino Salomón, 1420.
Antiguo Testamento de traductor anónimo, 1420.
Nuevo Testamento de Francisco de Enzinas, publicado en Amberes, 1543.
Traducción del Antiguo Testamento al castellano publicada en la ciudad de Ferrara, Italia, 1553.
Nuevo Testamento de Juan Pérez de Pineda; traducción al castellano publicada en "Venecia" (=Ginebra), 1556.
La Biblia Primera traducción completa de la Biblia al español, por el pionero de la Reforma protestante y maestro, Casiodoro de Reina (1520-1594). Conocida como "Biblia del Oso", por aparecer un dibujo de este animal en su portada, fue publicada en 1569. Al no aceptar la censura previa de su traducción, por parte de Juan Calvino, esta versión no fue bien vista por la teocracia ginebrina. Tiene, como detalle curioso en su portada, aparte del dibujo, una frase escrita en idioma hebreo.
Biblia versión Reina-Valera Conocida como "Biblia del Cántaro". Surge como una revisión (en realidad diferente ordenación de los libros y algunas de sus notas originales fueron reemplazadas por notas tomadas de la biblia calvinista francesa) de la "Biblia del Oso", de Casiodoro de Reina para adaptarla a la ortodoxia de la teocracia ginebrina, por Cipriano de Valera, impresa en Amsterdam, Holanda, en 1602. Se han hecho otras revisiones en 1862, 1909, 1960 y 1995. La publican actualmente las Sociedades Bíblicas Unidas.
Biblia del padre Felipe Scío de San Miguel, 1793. Traducción al castellano de la Vulgata latina.
Versión Moderna, 1893: Publicada por la Sociedad Bíblica Americana en el año 1893. Fue realizada por el doctor Enrique B. Pratt, misionero presbiteriano en Colombia y México. Pratt inició este trabajo en Colombia, en el año 1876.
Biblia de José Petisco y Félix Torres Amat, 1825: Traducción al castellano de la Vulgata latina.
Nuevo Testamento, versión hispanoamericana, 1916.
Biblia Nácar-Colunga, 1944. Publicada por la Biblioteca de Autores Cristianos BAC.
Biblia Bóver-Cantera, 1947. Es una edición crítica directamente de los originales.
Nuevo Testamento, traducido del griego por monseñor Straubinger, 1948. Publicado por el Club de Lectores en Buenos Aires, Argentina.
Nuevo Testamento, Traducción del Nuevo Mundo, 1963. Traducción del inglés por la Sociedad de la Watchtower, Brooklyn, Nueva York, EE.UU.
Biblia de Jerusalén, 1966. Traducción al castellano en 1967 basada en los originales y siguiendo los criterios de la versión francesa de la Escuela Bíblica de Jerusalén. Revisiones en 1967 y 1998.
Edición Latinoamericana, 2001. Redactada en los giros idiomáticos del español propio de América Latina. Adaptada por un equipo de expertos mexicanos, colombianos y argentinos dirigido por Santiago García.
Biblia de Editorial Labor, 1968. Traducción del italiano publicada por Editorial Labor.
Biblia Latinoamericana, edición pastoral para Latinoamérica, 1972: Traducida por un equipo dirigido por monseñor Ramón Ricciardi y Bernardo Hurault (hay una edición corregida en el año 2004 y la edición 'formadores' con notas ampliadas).
Sagrada Biblia, versión crítica sobre textos escritos en lenguajes hebreo, arameo y griego a cargo de F. Cantera y M. Iglesias, publicada por la Biblioteca de Autores Cristianos en 1975 (3ª edición en el año 2000, 2ª impresión en el 2003). Elaborada por los eruditos católicos más destacados de su tiempo.
La Biblia de editorial Herder, 1975: Publicada bajo la dirección de Serafín de Ausejo para la citada editorial.
Nueva Biblia Española, 1976: Traducción directa de los textos originales bajo la dirección de Luis Alonso Shöckel y Juan Mateos.
Biblia Interconfesional (Nuevo Testamento), 1978: Trabajo conjunto de las Sociedades Bíblicas Unidas, la Biblioteca de Autores Cristianos, y la Casa de la Biblia.
Dios Habla Hoy (DHH) o Versión Popular, 1979 (existe una revisión del año 1994). Traducción realizada por las Sociedades Bíblicas Unidas con la colaboración de eruditos católicos. Hay una edición de estudio con notas históricas y lingüísticas no confesionales elaboradas por eruditos católicos y protestantes (2000). Es una traducción dinámica (idea por idea) con lenguaje accesible.
La Biblia al Día, 1979. Una paráfrasis publicada por la Sociedad Bíblica Internacional.
Biblia el libro del pueblo de Dios, 1980: Publicada en Argentina bajo la dirección de Armando Levoratti y A.B. Trusso. Libro del Pueblo de Dios, versión digitalizada
Nuevo Testamento de la Universidad de Navarra, 1983: Texto bilingüe latín-castellano.
Biblia de las Américas (BLA), 1986: Publicada por la Fundación Lockman. Existe una versión en español latinoamericano llamada Nueva Biblia de los Hispanos, publicada en el 2005.
Biblia, versión revisada por un equipo de traductores dirigido por Evaristo Martín Nieto. 1989.
Biblia Casa de la Biblia, 1992. Revisión hecha por un equipo dirigido por Santiago Guijarro y Miguel Salvador. Hay dos ediciones, una para España y otra para Latinoamérica.
Traducción literal del griego de La Sagrada Biblia por Guillermo Jünemann, 1992. Antiguo Testamento según la Septuaginta inédito desde 1928 y Nuevo Testamento ya publicado ese año.
Biblia del Peregrino, 1993: Versión realizada por un equipo de traductores dirigido por Alonso Schökel.
Nuevo Testamento versión Recobro, 1994. Versión de "Ministerios Living Stream" Basada en los idiomas originales, contiene notas de pie de página.
Nueva Versión Internacional (NVI), 1999: Traducción directa de los originales hecha por un equipo compuesto de biblistas representando a más de 10 países hispanoparlantes. Luciano Jaramillo, biblista colombiano, fue el editor y la publicó la Sociedad Bíblica Internacional.
Nuevo Testamento traducción de Pedro Ortiz, 2000: Publicada por Ediciones San Pablo. Pedro Ortiz es un sacerdote católico colombiano.
Nuevo Testamento, La Palabra de Dios para Todos (PDT), 2000: Traducción realizada por el Centro Mundial de Traducción de la Biblia.
Biblia Textual de la Sociedad Bíblica Iberoamericana. Es una corrección minuciosa de la versión Reina-Valera, valiéndose de la Base Textual de la que hoy se dispone, para lograr acercarse a la restauracióndel texto original. Se ha publicado sólo el Nuevo Testamento, 2001.
Biblia traducción en lenguaje actual (TLA), 2003. Es una traducción de las Sociedades Bíblicas Unidas.
La Biblia en la versión La Palabra de Dios para Todos (PDT), 2005. Traducción realizada por el Centro Mundial de Traducción de la Biblia. El editor de esta versión es el lingüista Rafael Alberto Serrano.
Sagrada Biblia. Facultad de Teología de la Universidad de Navarra, España. Eunsa.

Bibliografia

Pérez, Miguel y Julio Trebollé (2007), Historia de la Biblia, Madrid: Editorial Trotta y Universidad de Granada.

Referencias

↑ a b c *Testigos Cristianos de Jehova. Watchtower Bible and Track Society of New York, Inc. (2007): "Cómo nos llegó la Biblia", en ¡Despertad!, vol. 88, Nº 11 (noviembre 2007). 12 y 13
↑ a b c d e f *Testigos Cristianos de Jehova. Watchtower Bible and Track Spociety of New York, Inc. (2007): "¿Apoya la arqueología a la Biblia?", en ¡Despertad!, vol. 88, Nº 11 (noviembre 2007). 15 a la 17