Hace varios años, cerca del puente roto de Cuenca, apareció una criatura con forma de perrito faldero.
Este pequeño personaje se caracteriza por ser completamente blanco y de ojos tan negros como la noche.

Este extraño pero dulce animal aparece cuando personas con grado de familiaridad tienen relaciones prohibidas, es decir cuando surgen romances entre primos, especificamente entre primos hermanos.

Este pequeñuelo aparece con el objetivo de asustarlos para separarlos y manterlos fuera del pecado.

Cuando es así se escuchan gemidos que imitan a los lloriqueos de un bebe recién nacido, sonidos tan escalofriantes y agudos que aquellos siempre se separan a tiempo para no causar el enojo del Gagón.

La gente antigua para saber si sus familiares están fuera de cualquier pecado, aún creen que si se atrapa al Gagón y se lo tizna de negro en la frente con carbón, las frentes de las personas que este animal sorprendió en pecado, también se tiznarán de negro.