hola gente hoy les traigo este post pero les voy a decir ke si no les gusta leer ke porfavor se vallan xq estas son historias osea tenes ke leerlas son 2 historias y rre cortas..







Valencia, España 25/10/2007

Un diario publicó una nota acerca de unos cinco chicos valencianos que se reunieron en una casa abandonada con la finalidad de practicar sesiones espiritistas por medio de una tabla ouija. Prepararon un altar y comenzaron con el juego de la mano de uno de los chicos que oficiaba de “portavoz” en el juego. La primera pregunta que realizo fue: “si la presencia de alguno de nosotros te molesta, dinos quien es y se marchará”; enseguida el puntero de la tabla marco tres nombres quienes mirándose sorprendidos decidieron marcharse enseguida de la sesión.

Después de haber caminado unos escasos 80 metros lejos de la casa, los chicos sintieron un ruido realmente estruendoso y cuando voltearon para ver que había pasado, vieron como la casa abandonada se derrumbaba sobre los dos chicos que se habían quedado jugando con la ouija.

Caracas, Venezuela 30/1/2006

Otra de las historias de la ouija más conocidas por los expertos sobre el mundo paranormal, es la de Andrea, un chica venezolana que perdió a su madre a los 15 años de edad. Tres años después junto con unas amigas decidieron comenzar a jugar a la ouija como una simple diversión y comenzaron la sesión realizando la típica pregunta si se trataba de un espíritu bueno o malo y la entidad comenzó a deletrear el nombre de Andrea reiteradas veces, junto con fechas que eran muy significativas para su familia.
Presenciando esto Andrea decidió sacar el dedo cortando abruptamente la conexión que se había establecido, lo que provocó la ira del espíritu atacando a sus amigas, pero sin tocarla a ella. Después de unos 20 minutos de ataques violentos, ante el grito desgarrador de Andrea toda la actividad paranormal sesó inmediatamente y enseguida decidió llamar a paramédicos para que atendieran a sus amigas. Andrea estuvo detenida tres días, pero ante la declaración de sus amigas de que ella nada había tenido que ver con ese ataque, salió en libertad. Luego de unos meses, la joven llego a la conclusión de que la entidad que se presentó durante esa sesión se ouija había sido su madre, quien solía ser muy posesiva y no la dejaba tener ningún tipo de amistad ni relación con otras personas.

Arkansas, USA 22/12/95


De todas las historias de la ouija que más se han estudiado en la parapsicología, sin duda el caso más grave fue el de Denis y David, dos chicos satanistas de 20 años que utilizaban la ouija para comunicarse con quien ellos llamaban su “amo”. La noche del 22 de Diciembre del ’95 David persuadió a dos compañeros suyos de la escuela para que fueran a su casa a escuchar música, pero cuando entraron en la habitación descubrieron un altar iluminado con velas y cubierto con una paño negro en donde se encontraba situada una tabla ouija. Los dos chicos aceptaron participar de la sesión, y así fue como los cuatros comenzaron con las preguntas. El primero en preguntar fue David, que al percibir una presencia dijo “si eres Satanás dime que quieres y lo hago”.


Frente a esto los dos chicos invitados se sintieron incómodos y decidieron dejar de participar. Justo en el momento en que se estaban yendo, Dennis sacó una navaja y tomo a uno de los chicos por el cuello, diciéndole que nadie se iría a ningún lugar hasta que la voluntad de su amo sea cumplida, en ese mismo momento comenzó a apuñalar al chico frenéticamente hasta que David por encima de su hombro le dijo que se detuviera, y así lo hizo. El otro chico logró escapar durante el ataque e informo a la policía de lo sucedido.
Al día siguiente encontraron el cuerpo del joven completamente descuartizado y a David y Dennis durmiendo prácticamente bañados en su sangre. A Ambos los condenaron por homicidio no premeditado ya que Dennis aseguraba que unas voces en su cabeza le ordenaban cometer el asesinato y lógicamente fue enviado a un instituto psiquiátrico en donde se alojan a los asesinos dementes. Por su parte David se recuperó en un hospital psiquiátrico, y hoy en día lleva una vida normal, aunque carga con los estigmas de haber participado en una escena semejante.