Los Mejores Cuentos De Terror

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LA ULTIMA LLAMADA


Desde hacía ya cuatro días, a la misma hora invariablemente, recibíamos una llamada. Exactamente a las 4 de la mañana, el teléfono no dejaba de sonar hasta que mi esposa o yo contestábamos y cuando lo hacíamos sólo lográbamos escuchar una respiración, una respiración cansada, que se ahogaba en sí misma, como si se tratara de alguien que esta exhausto o a punto de desfallecer.

Estábamos muy nerviosos, francamente preocupados, al principio creímos que se trataba de una broma, pero ya era demasiado. La quinta noche no dormí en lo absoluto, permanecí inmóvil frente al teléfono esperando que el timbre sonara de nuevo. Había comprado un identificador de llamadas, por fin sabría quien me estaba jugando esta mala pasada. Mi esposa no quiso esperar y se fue dormir sin lograr convencerme de hacer lo mismo.

Llegó el momento, el reloj marcó las 4:00 horas, mi esposa seguía dormida y en el identificador pude ver el número 5-5-2-5-7-8-8-3. ¡Esto no es posible! pensé, es mi número telefónico el que aparece en el display, seguramente estaba mal configurado el aparato, lo revisé como intentando reparar algún desperfecto que no existía. El timbre del teléfono no dejaba se sonar. El sonido empezó a molestarme, comencé a sentir miedo, mejor dicho un terror indescriptible se empezó a apoderar de mí, intenté contestar pero no pude, algo me lo impedía, las manos me comenzaron a sudar copiosamente y mi cuerpo se estremeció como si algo malo me fuera a pasar si descolgaba el auricular, mi garganta estaba tan seca que no podía tragar saliva.

Salí corriendo del apartamento, no podía permanecer un momento más ahí, no pensé en mi esposa, no pensé en nadie sólo en alejarme, en huir. Sabía que iba por mí, sabía que yo era el blanco de sus intenciones, cualquiera que fueran éstas. Sentía que estaba tras mi espalda y podía escuchar la respiración, esa maldita respiración, que no dejaba de resoplar, que me atormentaba en todo momento, casi podía sentirla en mi rostro. Tengo que escapar, me decía, tengo que escapar, ¡ya no lo soporto!.

Me sentía muy exaltado, mi pulso se aceleraba a cada instante, casi no podía respirar, me estoy híper ventilando, pensé, mis piernas no respondían a las órdenes que mi cerebro intentaba darles. Desesperadamente pasé como pude por el parque, de pronto me detuve, sabía que tenía que hacer esa llamada, debía avisarle, ponerla sobre alerta y explicarle el gran peligro que corría.

Empezaba a salir el sol, no se cuanto tiempo estuve corriendo, el alumbrado público se iba apagando poco a poco, sentí una sensación de angustia terrible. ¡Maldita sea!, no traía conmigo una tarjeta telefónica, de cualquier modo me acerqué a un teléfono público, por fortuna era de monedas pero muy diferente, descolgué la bocina, todo era rectangular, de color negro con rojo, no entendía nada, coloqué algunas monedas y comencé a marcar el número, ¡no puede ser!, susurré, en el teclado numérico no estaba el número cuatro, no es que se lo hubieran quitado algún bándalo, simplemente no estaba, nunca existió, quise alejarme de aquel artefacto pero algo me decía que era la única oportunidad que tenía de comunicarme con ella, debía avisarle, debía decirle que después de mi llamada no contestara el teléfono y que saliera lo más pronto posible de aquel lugar, intenté relajarme, mientras marcaba mi número telefónico vinieron a mi mente escenas perturbadoras estaba seguro de que a mi esposa le podía ocurrir cualquier cosa, sonaron dos tonos, descolgaron el auricular, quise decirle que huyera, que no se detuviera hasta estar segura, pero de mi boca sólo salió una respiración entrecortada, una respiración agitada y ahogada en sí misma mientras escuchaba por el altavoz un grito desgarrador que me paralizó por completo.

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LA MUÑECA ASESINA


Ana apretaba la mano de Geraldo mientras sentia que la vida se le iba lentamente. Sus inmensos ojos verdes estaban llenos de lagrimas, su mayor preocupacion era su hija Sasha, que quedaria desamparada cuando ella ya no estuviera en el mundo.
-Prometeme que la cuidaras como si fuera tu propia hija- le dijo entre sollozos- Perdoname Geraldo, se que debi haberte correspondido pero nunca pude verte como mas que un hermano..
Geraldo seco sus lagrimas y le dijo.
-Te juro que cuidare a tu hija como mia propia, te lo juro por mi vida.
En ese instante entro el doctor a ponerle la inyeccion que le ayudaria a soportar el dolor tan horrendo que sentia. Despues de inyectarla, Ana se quedo dormida y Geraldo salio de su habitacion.
La pequena Sasha jugaba con su perrito Max ajena a lo que estaba pasando a su alrededor. Geraldo se sento en silencio con las manos cubriendole el rostro para poder llorar. Ana, la mujer que mas amaba, se le iba y nunca mas la volveria a ver.
-Ayudame Dios mio- suplico- Haz un milagro, su hija la necesita...
Pero el milagro no podia suceder, en ese instante, el medico lo llamo para decirle que Ana acababa de morir.
Despues de la muerte de Ana fue algo dificil para Geraldo obtener la custodia de la nina, pero Emilio, el padre de la nina, un ser ambicioso sin escrupulos se la entrego por una fuerte suma de dinero. Pronto Geraldo tuvo a Sasha en su custodia y tal como le prometio a su amada la cuido como un verdadero padre.
Sasha iba creciendo convirtiendose en una nina muy linda igual que su mama.
Cuando la nina tenia 8 anos de edad, Geraldo decidio que era hora de casarse, queria que la nina tuviera una figura materna, una persona que la quisiera como a su propia hija. Fue asi que decidio casarse con Mariela, su secretaria, pensando que ella seria la madre perfecta para su adorada hijita.
Mariela era una mujer ambiciosa y cruel, odiaba a la nina porque sabia del amor que Geraldo sentia por Ana, y veia en la nina un extraordinario parecido con su madre, por eso la odiaba sin compasion. Delante de Geraldo la trataba con dulzura maternal, pero cuando el se iba a su negocio, Mariela aprobechaba para tratar a la nina como una sirvienta, obligandola a hacer toda clase de trabajo pesado, humillandola, golpeandola y muchas veces hasta la dejaba con comer. La nina le tenia terror y por miedo callaba los malos tratos de su vil madrastra.
Una tarde, Gerardo se le presento un negocio muy importante en el Medio Oriente, donde unos arabes querian comenzar a ayudarlo a expander su negocio por muchos paises. Geraldo tenia que viajar y estaria alli por espacio de 5 dias.
Con profundo pesar Geraldo se lo dijo a su esposa. Mariela vio que esa era la oportunidad indicada para desahacerse de una vez por todas de la nina y lo insto a que viajara solo. Geraldo se despidio de Sasha y le prometio que a su regreso le traeria un lindo regalo.
La nina se quedo llorando al verlo partir, como si presintiera que aquella era la ultima vez que lo veria. En efecto, una vez que Geraldo se marcho, su malvada madrastra comenzo su malevolo plan. Obligo a la nina a salir desnuda a la nieve y alli la dejo morir de frio. En pocas horas la nina murio, Mariela coloco su cuerpo en un saco y lo enterro en el patio de la casa. Estaba feliz, cuando su esposo llegara le diria que la nina habia sido secuestrada e inventaria una serie de cosas para que este creyera que asi habia sido. Acostumbrada a mentir sin problemas Mariela sabia que nunca se podia descubrir su horrendo crimen.
Lejos de alli en el Medio Oriente Geraldo cerraba un gran negocio y ya estaba listo para volver a casa.
La noche antes de partir se recordo que le habia prometido a su hija un regalo de alli. Con prisa se vistio y salio a caminar en busca del regalo perfecto.
Camino por un lugar donde estaban los mercaderes vendiendo diferentes cosas, habia de todo, joyas, ropa, juguetes, telas, etc...Geraldo caminaba en silencio entre la multitud sin saber a ciencia cierta que era lo que queria comprar. De repente, sus ojos se posaron en aquella tienda del mercader y su corazon comenzo a latir de prisa. No podia ser cierto lo que estaba viendo, alli en aquella tienda habia un maniqui, un maniqui identico a su difunta amada Ana. La muñeca alta y delgada, de grandes y vidriosos ojos verdes, parecia mirarlo tambien y Geraldo sintio que Ana lo estaba mirando exhortandolo a que la comprara.
Como movido por un iman se acerco a la tienda y le pregunto al mercader.
-Cuanto cuesta esta muñeca?
el mercader lo miro sin entenderlo.
-Senor- le dijo- esa muñeca maniqui no esta en venta, es solo para anunciar mi mercancia..
Pero Geraldo saco un monton de dinero de su bolsillo y lo puso en sus manos.
-Vendamela, pago lo que sea....
De camino a su pais Geraldo iba feliz, junto a el en el vuelo llevaba la muñeca y la contemplaba con ternura y sorpresa a la vez. Parecia tener a Ana delante de el nuevamente y su felicidad no tenia limites.
Cuando llego a su casa feliz por mostrarle a su hija la muñeca, encontro a Mariela llorando angustiada.
-La nina fue secuestrada- le dijo entre sollozos- un grupo de hombres armados se la llevaron, reporte a la policia pero...
Geraldo se volvio como loco, no podia ser posible, salio como un loco tomo su auto y se marcho a la estacion de la policia donde Mariela claro esta habia echo la denuncia del secuestro.
Mariela sonrio y cuando iba a subir a su habitacion se quedo petrificada. Ante ella envuelta en una tela de seda estaba aquella muñeca. Cuando Mariela la miro la sangre parecio congelarse en sus venas. El recuerdo de Ana vino a su mente.
-Dios mio- dijo asustada- esta muñeca tiene el mismo rostro de esa mujer...
Llena de miedo subio las escaleras rumbo a su habitacion...
Las horas pasaban y su esposo no volvia. La noche estaba llegando, Mariela no sabia que hacer, no sabia por que sentia tanto miedo...de repente, sintio pasos en la escalera, unos pasos firmes, de pie delicado, de tacones, no, no era Geraldo, era alguien mas, era una persona con tacones, de caminar erguido y firme, quien podia ser?. Mariela se levanto de la cama, cerro la puerta con cerrojo y grito.
-Quien es? quien esta ahi? vayase o llamo a la policia...
No hubo respuesta, los pasos se acercaban mas y mas. Mariela puso un mueble para cubrir la puerta..comenzo a escuchar el llanto de la nina, la voz de Sasha pidiendole que le abriera la puerta..
-Tengo frio Mariela, tengo frio decia la voz, si era la misma voz que habia escuchado aquella noche en que dejo que la nina muriera congelada en el patio de la casa...
Mariela se tapo los oidos para no escuchar mas, la voz de la nina se confundia con la voz de Ana que le gritaba Asesina!!!...Mariela comenzo a gritar desesperada aferrada a la puerta...
Cuando Geraldo volvio en la madrugada, encontro a su esposa muerta en el piso de la habitacion, habia sido degollada con una navaja y junto a ella, tirada en el piso, con los ojos vidriosos mirandolo fijamente y en los labios lo que parecia ser una sonrisa triunfal estaba la muñeca...

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LO QUE SUCEDIO DE NOCHE



Era noche y observaba aquel cuerpo inerte, tendido en el suelo, bañado en sangre y con dos hombres con pasamontañas despojandole de sus pertenencias !que injusticia al ver el acontecimiento!, yo grite !vayanse, viene la policia! pero no me hicieron caso, cuando de pronto, habiendo realizado el acto, los sujetos se fueron, sonaban a lo lejos las sirenas, me acerque al cuerpo poco a poco, no sin antes pensar lo atrevido de mi accion, observe las facciones de aquel cuerpo inmovil que yacia en el suelo, tenia dos orificios de bala, uno en el pecho y otro finalmente en la cabeza. No paso mucho tiempo para que me diera cuenta de que el hombre que habia sido asaltado era yo, la atroz realidad me baño como agua fria,por que no recordaba nada?,como llegue a este estado?, lo unico que se, es que en este momento, no soy mas que un fantasma hablando de su propia muerte.

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7 comentarios - Los Mejores Cuentos De Terror

@Toushiro_19 +1
Buenisimos aportes de historias de terror
@angegace +1
me gusto el de la muñeca jajajaj y llevamos el mismo nombre ana XD
@456fede
Después los leo, seguro están muy Buenos !. Luego Subiré mi Libro de Terror cuando lo termine, si querés lo podrías ver.