Creepypastas (no tan) conocidos

Hola taringueros, en este post pretendo transcribir algunos creepypastas que no tienen la misma difusion de otros como El suicidio de Calamardo, Suicide Mouse, Dead Bart, etc (no posteo estos porque no quiero hacer algo que se interprete como un repost), espero les gusten

Los rieles


Creepypastas (no tan) conocidos

Mi primo y yo fuimos a San Antonio, alli escuchamos rumores sobre unas lineas de tren embrujadas: la historia que me contaron dice que un bus lleno de niños se quedo barado en medio de las lineas del tren en el momento en el que uno se aproximaba, todo fue tan rapido que no hubo tiempo de sacar los niños del bus, asi que todos murieron.
Cuando finalmente encontramos las lineas del tren donde habia ocurrido el accidente, decidimos parquear el carro en medio de las lineas. Estabamos un poco nerviosos, asustados y esperando a que algo pasara. Paso un tiempo y desidimos irnos, solo que justo cuando desidimos acerlo el carro muy lentamente comenzo a avazar POR SI SOLO, estabamos tan asustados que no hicimos otra cosa mas que abrazarnos boquiabiertos, parecia una eternidad (aunque solo fueron 5 minutos maximo) el carro se detuvo, lejos de las lineas del tren.
Bueno eso talvez no les causara mucho miedo, pero lo que vimos a continuacion nos hizo entrar al carro euforicos y manejar de vuelta a casa, un viaje de 6 horas, esa noche.
Habiamos bajado del carro, cuando fuimos a San Antonio hicimos un viaje de 6 horas, asi que el carro habia acumulado mucho polvo por fuera, eso no asusta, no. pero lo que si nos asusto eran el monton de manitas que despintaban el polvo de la cajuela, todas del tamaño de niños pequeños.

Cubone


Fantasmas

Estaremos juntos... por siempre... ¿verdad, mami?
¿O no?
Mami... tú me amas, ¿no?
Siempre me sonríes con calidez, tus ojos llenos de afecto.
Me abrazas protectoramente.
Me siento seguro cuando me abrazas.
Porqué sé que nunca dejarás que nada malo me pase, tú me protegerás.
Nunca me dejarás.
Siempre estarás ahí para mí.
Estaremos juntos por siempre.
Mami... ¿estás bien?
Me dí cuenta de que no parece que estés bien últimamente...
Te mueves más lento de lo normal y te ves muy cansada...
Pero está bien... sé que estarás mejor...
Porque eres mi mami... tú eres fuerte.
Y estaremos juntos por siempre.
Mami... ¿porqué no despiertas?
Has estado dormida por mucho tiempo...
Despierta... por favor, despierta...
Te necesito, mami... te necesito...Necesitas despertar.
Porque estaremos juntos por siempre.
Mami... ¿no me dijiste que siempre estarías ahí conmigo?
Has estado tirada ahí por tanto tiempo...
Tu piel ya no está, y ahora eres un montón de huesos...
No puedes irte, mami... ¡No puedes dejarme!
Levantaré tu cráneo y lo pondré en mi cabeza.
Te tendré siempre cerca... nunca te dejaré ir...
Porque estaremos juntos por siempre.
Mami... ahora he crecido.
Tu cráneo está unido completamente a mi cabeza... no podría quitármelo aunque quisiera.
Me protege del peligro.
¿Ves, mami?
No te has ido... aún me mantienes seguro.
Nunca me dejarás... ¿verdad?
Siempre estarás ahí para mí... ¿verdad?
Estaremos juntos... por siempre... ¿verdad, mami?
¿Verdad?

Kanghaskan es ampliamente conocido como uno de las especies de Pokémon más maternales. El bebé Kangaskhan nace dentro de la bolsa de la madre y se alimenta de la leche materna para crecer de forma natural y ganar los nutrientes adecuados para el crecimiento.
Cuando el bebé crece demasiado para la bolsa, es cuando puede salir y comenzar a defenderse por sí mismo.
¿Pero qué pasa cuando la madre muere durante los primeros meses de vida del bebé? El bebé no tiene músculos o placas óseas como su madre para defenderse. Abandonado, el bebé espera cerca al cadáver de su madre, ahuyentando a Pokémon insectos y a otros carroñeros, protegiendo su único hogar y fuente de comodidad. Conforme los músculos de la madre se pudren y reblandecen, el bebé comienza a alimentarse del cuerpo, pero como no es la leche especial producida por la madre, el bebé nunca crecerá para ser del tamaño de un Kangaskhan adulto. Apenas manteniéndose vivo tras alimentarse del cuerpo de su madre, el bebé espera pacientemente a que el cadáver se descomponga.
Cuando el cuerpo no es más que huesos y plácas óseas, el bebé toma el cráneo y un hueso del brazo, acomodando el cráneo de su madre como un casco sobre su cabeza. Al principio, el casco es muy grande y descansa sobre los hombros del bebé, pero eventualmente crece y su cráneo llena el espacio del casco. usando el hueso del brazo como un arma, el bebé poco a poco se transforma en un Cubone, un desnutrido y huérfano bebé Kangaskhan.
Los Cubone prefieren estar solos y llorar hacia la luna, porque la textura de la luna le recuerda al una vez bebé Kangaskhan, de la piel de su madre y las placas defensivas. Cuando un Cubone alcanza cierta edad, evoluciona en un Marowak, o lo que es considerado el fantasma de un Kangaskhan que nunca fue.


Rompiendo la psicosis


psicosis

Un artista, que solía pintar cuadros de gatos. Siempre gatos. Era muy admirado hasta que la psicosis empezó a carcomerle el cerebro. Este hombre, nacido a principios del siglo XX se llamaba Louis Wain, a los 20 años empezó a pintar sus primeros cuadros, donde mezclaba siempre un estilo sentimental y realista. Muy gatuno en sus obras, cautivó a los londinenses con sus obras de arte.
Prueba de su aceptación artistica se vio reflejada en el uso de sus obras para las tapas de albunes, tarjetas postales, cuadros de casa, etc.
La mayor parte de su vida vivio en reclucion con sus tres solteronas hermanas y 17 gatos. Siempre gatos.
A sus 57 años, la psicosis empezo a atormentarlo. Se sentía acosado por los gatos, era como si los gatos le pudieran leer la mente y controlaran a sus hermanas para dañarlo, se volvió hostil y sus emociones podían verse reflejadas en su arte: sus retratos se hicieron amenzantes. Cada vez sus gatos se hicieron más hostiles y amenazantes. Siempre gatos.
Wain pasó luego, sus últimos años de vida en distintos hospitales psiquiatricos. Internado por sus preocupadas hermanas, quienes ya sufrían los ataques de wain. Los gatos me leen la mente y las controlan a ellas. Ellas me quieren lejos, los gatos me quieren lejos. Me quieren en el más alla.
Lucia perturbado, siempre sentía como que alguien lo persguía, eran los gatos.
Ellos me quieren muerto.
En consecuencia de su pscosis los gatos dibujados eran cada vez más hostiles, eran sus perseguidores, esos gatos. Siempre gatos. Cada vez con un mirada hostil más pronunciada, más evidente. Está en un mundo amenazador. Le amenzan los gatos.
Luego empieza a fragmentar a los gatos de sus retratos. Cada vez son más fantasmagoricos.
Pueden cruzar paredes, pueden flotar, pero no me atraparan, no lo harán ¡nooo!
Finalmente sus cuadros pierden el sentido total. Siempre gatos. Solo mantenían su diseño barroco infintamente detallado. Sin embargo los gatos se convirtieron en seres más abstractos por no decir demoniacos.
El gato de la izquierda, fue pintado durante su etapa inicial como artista. Se diferencian sobre todo los ojos alarmado; la piel puntiaguda también era normal. Era cuando aún no le amenzaban los gatos.
En el siguiente retrato, el gato es muy amenzador. Predomina un rojo sangriento. Sobre todo en los ojos. Siempre gatos. Gatos endemoniados. Una muestra de su pscosis progresiva.
En el ultimo retrato (durante las ultimas etapas de la psicosis de Wain) los gatos son demasiado abstractos, son más diabólicos y el estilo usado al inicio es dejado de lado. Solo mantiene a los gatos. Siempre gatos. Solo usa estilos obsesivos, en un esfuerzo sobrehumano de mantener su mente ordenada y sin paranoias.
Malditos gatos, se que están alli, pero no evitarán que exprese mi arte. Nunca. Siempre. Gatos

Billy y Mandy: episodios al reves


miedo

"Al final de cada episodio, seguido por los créditos finales, hay un mensaje extraño dejado por el creador del show, Maxwell Atoms. Cuando el mensaje es reproducido al revés se puede oír: "No, No, este es el fin del programa. Lo estás viendo al revés."
Mientras la mayoría puede asumir que esto es humor típico satirizando mensajes de cultos y ficción de horror; enlazándose con el tema y el concepto del programa, existen quienes claman que esto es una advertencia más siniestra. Hay quienes sugieren esto, y que es una advertencia del creador del programa para evitar que alguien vea los episodios al revés.
Quienes lo han intentado, han admitido que han visto cosas muy perturbadoras y que abandonan súbitamente toda búsqueda de los misteriosos "episodios al revés" supuestamente perdidos o demasiado violentos para mostrarse en Cartoon Network. Incluso algunos han negado la existencia de dichos episodios para evitar que los curiosos los vean.
Existen quienes siguen buscando, no siendo persuadidos por quienes han abandonado el rastreo. Muchos son incapaces de describir las imágenes y luego de un rato, sus palabras y mensajes comunicados en foros de internet comienzan a verse más y más confusos, como si sus mentes estuviesen colapsando gracias a lo que vieron.
Una persona, un amigo personal mío que nombraremos como "El Espectador" logró ver todos, y me los describió en partes. Comenzaré a postearlos.


repaeR eht teeM: edosipE 1/Episodio 1: Conozcan a Puro Hueso.

No hay nada muy perturbador sobre este, excepto que los colores se ven más oscuros de lo que son normalmente. Hay una ligera presencia de sangre cuando el Señor Cosquillas muerde a Billy a Puro Hueso; y es notable pues la sangre está ausente cuando el show pasa normalmente.
La versión hacia adelante de este episodio es diferente de su contraparte emitida en televisión, pues las voces de los personajes tienen un tono más serio. Billy, en lugar de sonar como un idiota frente a Puro Hueso, de hecho suena algo asustado. Su voz incluso se rompe, aunque el diálogo no ha sido cambiado. Es como si pretendiese ser un idiota como mecanismo de defensa para el terror inicial. Esto le añade algo de complejidad a los personajes, algo que en el show de televisión no aparece.'
El resto de los episodios hasta este de la Primera Temporada al revés son típicamente similares al primero, al menos hasta el episodio trece. Uno tiene qué preguntarse si hay algún tributo a la superstición por la forma de cambiar la fórmula en el episodio trece, o si es una burla a la triscadecafobia de Stephen King. Aunque puede que igual le presté mucha atención.
La versión normal de este episodio es mi favorita, por la presencia de la canción de Voltaire, "Cerebros". Esta versión no tiene la canción y como los episodios anteriores tiene actuaciones vocales más series, y una presencia incrementada de sangre.
También hay que notar que cuando la criatura devoradora de cerebros se convierte en Mandy, Billy toma el lugar de Mandy en el show y rompe la cuarta pared:
'Es mi culpa,' dice, 'Todo es mi culpa. Lo siento, Adam.'
Quisiera recordarle a /X/ que no tengo estos episodios diferentes a los que pueden ser encontrados en YouTube, y no tengo forma de verificar lo que decía mi amigo. Solo tengo las sinopsis de los episodios que me envió antes de suicidarse en marzo.


sselicreM eht ydnaM: 61 edosipE 2ES/Episodio 61: Mandy la Despiadada.

'El siguiente en mi colección de episodios al revés. 'Mandy la Despiadada'; en la versión normal del episodio, se puede ver que Mandy en el futuro se ha convertido en un gusano gigante inmortal que gobierna el mundo.
Este es el primero de los episodios reversos que no se parece a su contraparte televisiva, además de la presencia de la Mandy-gusano gigante. Este episodio resulta ser una serie de clips sin sincronizar del episodio regular, así como tomas de gente corriendo y gritando de Mandy-gusano, quien los devora sangrientamente.
Al final, Billy rompe la cuarta pared justo cuando Mandy-gusano se lo come, y si lo pausas en este momento, uno puede ver sangre verdadera, no animada, salpicando la cámara.
'Si no hubiera sido por tí, Adam, no lo habría hecho,' dice.
El episodio termina con Mandy-gusano riéndose y citando a Frank Herbert: "No camines con ritmo."


ohW delliK ohW: 71 edosipE/Episodio 71: ¿Quién Mató a Quién?

Definitivamente el episodio más extraño y oscuro de todos. Muchos recuerdan este episodio, pues es cuando Mandy descubre a la mujer que "venció a La Muerte".
Solo hay una escena en este episodio, y si la corres normalmente, se ve como la conversación que Mandy tiene con la señora Doolin, pero las voces están distorsionadas y suenan como si estuviesen hechas para oírse al revés. Mezclado con esta conversación hay varias imágenes de un hombre similar a Adam Burton (Maxwell Atoms) gritando y golpeándose contra una pared hasta que su cabeza comienza a sangrar.
Tócala al revés y la conversación entre Mandy y la señora Doolin es revelada. No es una conversación entre dos personas, pero solo una persona que pone su voz para los dos personajes.
'Lo hice por tí, Adam. No podía dejarlos hacerlo, no podía dejarlos destruir todo por lo que has luchado tanto. Has estado en esto demasiado tiempo, y no era justo que te hicieran eso. Tenías que entenderlo, era lo mejor. Sí, lo hice, hice todo. Es mi culpa. Están muertos. Todos.'
Mandy se ríe un poco, mira a la cámara. El fondo se desvanece y solo queda ella, sola en un vacío negro de caricatura. Sus últimas palabras antes de que el episodio acabe son: "Sólo se pone peor de aquí en adelante."


ulhluthC fo llaC knarP: 75 edosipE/Episodio 75: La Llamada de Broma de Cthulhu.

El penúltimo de los episodios perdidos al revés. La versión de televisión es otro de mis favoritos, una parodia del Terror Lovecraftiano, y es una sátira de temas de corrupción. Hay un momento grotesco en el cual la nariz de Billy se convierte en tentáculos, mostrando miles de pulpitos con la cabeza de Billy saliendo de ella.
La versión que no salió en Cartoon Network es mucho peor. Esta versión es menos cómica, y contiene una trama genuina que no involucra llamadas de broma y sátira, pero sí la muerte de un personaje central: Mandy.
Al inicio del episodio tocado normalmente, Mandy desciende al sótano para encontrar algo. Lo que encuentra es la copia personal y autografiada del Necronomicón que tiene Puro Hueso, quien clama que fue firmada por el mismo Abdul Alhazred. Mandy engaña a Puro Hueso para que se la regale y luego lleva el libro a casa.
Hay varias imágenes distorsionadas aquí, seguidas de voces extrañas que dejan un mensaje perturbador cuando se tocan al revés. Hay más imágenes de Adam Burton, esta vez de lo que parece ser un baño en ruinas, una versión putrefacta del baño en casa de Billy. El hombre se mece hacia adelante y atrás en el inodoro, en una grabación monocromática, con saltos y acelerada. Hay lágrimas, sudor y mugre corriendo por su rostro.
Una voz grabada aparece cuando la grabación vuelve a una toma de Mandy, y dice "He Esperado Tanto Por Tí."
Al tocar la caricatura de nuevo hacia adelante, ví como Mandy realizaba un ritual del Necronomicón, dibujando una runa en el suelo usando su propia sangre. En este momento me dí cuenta de porqué el episodio no había sido transmitido, pero aún así se veía muy del estilo de la caricatura normal, y con excepción de la grabación de Maxwell Atoms, no tenía nada qué ver con la naturaleza oscura y surrealista de los otros episodios.
Lo que pasó después, realmente me asustó. Ya no era Mandy en la imagen, era una niña real haciendo el ritual. La grabación era demasiado oscura, y solo había una vela iluminando su rostro. Tócala al revés, y verás imágenes de cadáveres en la pantalla. Su nariz comienza a sangrar y la pantalla se vuelve negra.
La siguiente toma es Billy, de nuevo rompiendo la cuarta pared y mirando a la cámara. 'Es mi culpa que Mandy muriera,' dice, 'lo siento, Adam'.


...El Mensaje final que obtuve de adcuerdo al último episodio fue...

Supuestamente cuando lo tocas al revés, aparece Adam Burton apuntando a la cámara y riéndose histéricamente, cubierto de sangre. Mandy aparece, con la mitad de su cara destrozada, la carne colgando de su rostro. No es carne animada, es como si hubieran pegado carne real a la caricatura.
Al final sonríe y susurra dos palabras:
'El Juego'.

La mujer de los ojos iluminados


gracias

Primero que nada esta historia me la conto a mí un maestro que tuve en la secundaria, le creo porque era una persona seria y porque además el lugar donde viviamos es una zona muy enigmática y de muchos misterios…
Resulta que dice que cuando era joven (mas o menos unos 23 años) tenía un gran amigo al que le gustaba mucho ir a fiestas y andar con las chicas, una noche fueron juntos a una fiesta pero mi maestro (que se llama Salomón) se tenía que ir temprano y su amigo aun no se queria ir, entonces dijo que lo dejaba en la fiesta, ya como a eso de las 2 de la mañana su amigo se retiro de la fiesta y empezó a caminar para tomar un taxi, cerca de ahí habia un puentecito y luego del puente habia unas bancas como de un parque, el caso es que el tipo vio un mujer sentada en una de las bancas, tenía un vestido blanco con adornos rojos su cabello era largo, y traía un abanico, entonces se dirigió hacia ella para hacerle platica, cuando la chica se levanto y empezó a caminar dándole la espalda, y el mujeriego se fue siguiéndola, dice que recuerda que camino como 5 minutos detrás de ella y que cuando reacciono estaba en la entrada del panteón del pueblo, dice que cuando vio que la chica entro al panteón el le grito y le dijo: ¿oye cómo te llamas? en eso dice que la chica volteo y cuál fue su sorpresa que sus ojos eran como 2 faros de un coche, y en eso cayo desmayado el tipo….
Cuando despertó estaba en un jacal, como una cabañita sucia y mal hecha, ahi habia una viejita que le estaba sirviendo un té, era una señora pepenadora que le dijo que lo había encontrado cerca del basurero con los ojos abiertos, dijo que sentía que le ardían muchos los ojos, entonces como pudo la viejita lo ayudo a contactar a su familia….
Regreso a su casa, ya habían pasado como 6 meses, pero cada vez que el cerraba los ojos veía los de la mujer que lo hipnotizó, como su situación fue empeorando lo internaron en un sanatorio en Xalapa…. y desde ahí en lo poco que se ha recuperado ha contado por partes lo que le paso…. su amigo, mi maestro dice que investigo y descubrio que dicen que esa mujer se aparece a los hombres porque su novio un día por celos la mato y de los golpes que le dio, prácticamente le saco los 2 ojos….

Luna de miel


al reves

Era una noche de verano. A el le gustaba caminar por las noches a la luz de la luna, bajo el manto de las estrellas.
Llevaba tres días en aquella isla, en compañía de su esposa. Una luna de miel que no estaba siendo como cuentan en los cuentos de hadas. En el tiempo que llevaban juntos, habían discutido más que en toda la vida de novios. John se preguntaba por qué su mujer no mostró su verdadera cara hasta el día después de su boda. Era como si ya no tuviera con que contentarle. Como si ya no importara que él fuera feliz porque ya lo tenía pegado para toda la vida.
Ella quería ir a la playa de la película de Di Caprio. Allí cumpliría sus sueños, la luna de miel más bonita que podía imaginar. La primera noche fue, ciertamente, maravillosa. Pero al día siguiente, después de caminar durante dos horas, viendo el increíble paisaje de aquella isla, se dieron cuenta de que se había terminado su ruta turística y tan solo llevaban un día allí. Uno de la semana planeada. Eso en principio lo tomaron para hacer bromas entre ellos. Que si ahora damos otra vuelta, que si todavía no conocían a ese cangrejo. Pero a la hora de comer ella estaba aburrida y él, posiblemente estaba agotado de la noche anterior por lo que no tenía muchas ganas de hablar.
En apenas media hora de comida el matrimonio maravilloso que habían creado se había convertido en un volcán a punto de explotar. Las preguntas que siempre se hacen como chistes y que normalmente hacen reír, a John le llovieron sin previo aviso. Cariño, ¿En qué piensas? ¿Por qué estás tan callado? ¿Por qué no quieres decírmelo? ¿Es que te arrepientes de la boda? ¿No te gusta este sitio? Y John negaba todo, al principio sin darle importancia, después preocupado porque ella parecía estar acelerándose con sus propias dudas. Y encima era terriblemente desquiciante porque contestara lo que contestara, ella entendía solo lo contrario. "Cariño, solo estoy cansado por lo de anoche."
John miró a la luna, recordando las consecuencias de aquella sencilla respuesta. Una inocente y sincera respuesta que solo dejaba claro que había dormido poco por una de las noches más bonitas de su vida y estaba cansado. La respuesta de Jessica a su frase fue tan sorprendente como incontestable: ¿Es que te cansa estar conmigo? No pudo contestar porque no sabía ya lo que era juicioso o lo que era sincero. Además su agotamiento y sueño eran tan grandes que apenas tuvo tiempo de reaccionar a la reacción de su mujer.
Desde ese momento no podía hablar con ella. Cada vez que se dirigían la palabra, discutían. Ella sacaba punta a todo. No sabía si lo que no soportaba era el no tener a dónde ir, o si simplemente la horrorizaba la idea de pasar la vida a su lado. A lo mejor imaginó, en su fantasía de adolescente, que en la playa de Di Caprio no tendría tiempo de aburrirse porque podían hacer mil cosas. Aunque una vez allí, era difícil imaginar algo que no fuera voley o fútbol de playa, bañarse, tomar el sol, ir al chiringuito, ir al hotel... Disfrutar de la compañía... Pero ni a ella le gustaba el voley, ni el fútbol, ni podía tomar el sol porque se quemaba en seguida ni le gustaba estar todo el día en el chiringuito (y más si ya había estado antes).
Oyó pasos, eran de un muchacho, vestido con un bañador de media pierna que parecía dirigirse con prisa a la playa, como si hubiera quedado con alguien. Pasó a su lado como una centella ya que su paso era sereno y el del muchacho era puro nervio.
Harto del descubrimiento de que no soportaba a su mujer en ese estado de histeria, y que ella tampoco le soportaba a él, se había ido de la habitación y salió a dar un paseo entre las palmeras. Decidió estar lejos de ella hasta el amanecer. A ver si le echaba de menos o decidía liarse con otra. Creyó que su vida estaba acabada, que se había casado con alguien que no conocía. Pensó que sería muy triste volver y decirles a todos que no soportaba la mera presencia de su esposa.
Mientras pensaba en eso, oyó cómo un peso muerto caía a pocos metros de él. Vio por la luz plateada de la luna que era una persona. Habia algo sobre el muchacho que acababa de caer, algo negro, salvaje, desgarraba su cuerpo muerto. Pero no tan muerto como para no emitir un gemido de indescriptible dolor, en un sonido encharcado en su propia sangre.
John se quedó paralizado por el pánico. No podía ni respirar. Hacía un momento le había adelantado un muchacho... Y ahora estaba a diez metros de él... muerto. Y la cosa que lo había atacado estaba allí. Posiblemente saltaría sobre él en cuanto respirara. Solo separaban a John de la criatura unos escasos diez metros. Por mucho que corriera, ese animal tendría clavadas sus fauces en su cuello antes de que nadie oyera sus gritos, igual que aquel pobre muchacho.
El animal levantó la cabeza y olfateo. John creyó que se asfixiaría por no respirar ya que cualquier ruido que hiciera podía suponer la muerte. El animal se movió hacia delante y de un salto se perdió entre la vegetación, en dirección a la playa. Su velocidad y movimientos lo hacían tan escurridizo como un fantasma, y su color negro impedía que se pudiera saber qué animal era. Podía ser un perro o un puma. Podía ser cualquier cosa que se moviera a cuatro patas.
Libre de su parálisis, John encendió su linterna y alumbró el cadáver del chico. Como temía, estaba destrozado. No pudo distinguir su cabeza entre tanta sangre. Sintió ganas de vomitar. Quiso huir, correr hacia el hotel, pero las sombras eran tan terriblemente acechantes que necesitaba asegurarse de que ese animal ya no estaba alli. Enfocó su linterna a las sombras cercanas y no vio nada. Entonces dio media vuelta y corrió.
Sus piernas se movían como si nunca antes hubiera corrido. Sintió que en cualquier momento se torcería el tobillo, que no corría lo suficiente, corrió y corrió, sintiendo que su corazón amenazaba con estallar en su pecho. Llegar a las puertas del hotel le llevaría al menos cinco minutos, cinco eternos minutos corriendo entre aquellas sombras. Unas sombras que podían esconder su inminente muerte. Sus pies sufrían cada piedrita que pisaban y más de una vez estuvo a punto de caer de cara contra el suelo. Decidió hacer caminata a diario si sobrevivía a aquella noche. Sus pulmones ardían, su corazón parecía latir en el límite, su cabeza solo veía cabezas oscuras con dientes enormes entre las sombras de los helechos y plantas. Enfocaba con la linterna donde creía ver una cabeza. Entonces pisó una piedra grande y su tobillo cedió. Sus rodillas se incrustaron en aquel suelo pedregoso y sintió que su piel se cortaba. Cayó de bruces y no fue capaz de moverse durante unos segundos. Estaba muerto de cansancio. Había corrido demasiado. Se dio cuenta de que no podía recorrer cuatro kilómetros como si corriera los cien metros llanos. Se preguntó si estaba lo suficientemente lejos del animal como para estar a salvo. Se obligó a levantarse y continuar corriendo con las pocas fuerzas que le quedaban. No deseaba seguir envuelto en aquella oscuridad. Además su linterna se había roto en su caída, no podría alumbrar el suelo para evitar las piedras. Tendría que continuar mucho más despacio.
Entonces escuchó un rápido y letal trote tras él. Era sin duda la criatura, que corría como una exhalación hacia su dirección. Se levantó, le dolian las rodillas, que las tenía completamente cubiertas de sangre. El pánico volvió a poseerle, pero esta vez en forma de fuerzas inhumanas. Corrió de nuevo con más fuerzas que antes, voló sobre sus pies, corrió cuanto pudo a pesar de creer que en el mismo momento en que dejara de hacerlo, moriría por los dientes de aquel animal o por que su corazón no resistiría tal esfuerzo.
Al correr, dejó de escuchar el trote, pero eso no le tranquilizaba ya que solo era porque sus monedas de los bolsillos, su cadena del cuello, el tejido de su camisa y pantalones y sus pies aplastando el suelo eran demasiado ruidosos como para permitir seguir escuchando la procedencia de la amenaza.
Sus piernas empezaron a flaquear, sus fuerzas se agotaban. No podía correr mucho más. Los pulmones le ardían tanto que creyó que estaba a punto de escupir sangre. Entonces, al detenerse, se dio cuenta de que nadie le seguía. Miró hacia atrás lo que vio le dejó paralizado.
Una enorme sombra de poco más de un metro de alto y tan robusto como un puma estaba plantado frente a él, mirándole fijamente. No se atrevió a moverse ya que su repentina parálisis parecía haberse contagiado a la temible criatura. En el momento en que dejó de respirar, el animal se había detenido. No podía ver más que su contorno ya que era negro como la noche y su pelaje no reflejaba la luz de la luna. Sus ojos brillaban pero no podía verlos. Eran como los ojos de los gatos, que parecen reflejar luces tan lejanas que ni siquiera sabía de dónde venían.
Su cuerpo estaba agotado hasta el límite, no pudo resistir mucho tiempo sin respirar. Estaba a punto de desmayarse. Sus pulmones se llenaron de aire y sus ojos no se separaron de aquellas terribles pupilas reflectantes. El animal pareció recobrar la vida al sentir su agitada respiración. Caminó hacia él, acechante, olfateando. John supo que nunca lo despistaría porque las heridas de las rodillas lo atraerían.
John rezó en silencio. Lanzó una plegaria, suplicando que se le permitiera volver a ver a su mujer y pedirle perdón por su comportamiento en esos días. Lo único que pensó en aquel momento fue en lo mucho que sufriría ella cuando le comunicaran al día siguiente que su marido había sido devorado por una fiera salvaje. El animal rugió. Sus ojos se acostumbraron a la oscuridad y pudo distinguir poco a poco la silueta de un enorme tigre. Un tigre negro. Jamás había oído hablar de tigres negros. Pero aquel evidenciaba que debían existir. Aunque poco a poco se fue percatando de que no era realmente negro, sino que su pelaje a la escasa luz de la luna se veía así. Pero debía ser marrón oscuro y por esa razón costaba trabajo distinguir su silueta en la noche. El tigre seguía olfateandole. Parecía preguntarse por qué su presa no seguía corriendo. Parecía que intentaba asustarle para atacarle en plena carrera. Era como si no le divirtiera matar a un hombre que le estaba viendo.
- Los animales no cazan por diversión - susurró apenas sin voz -. ¿Por qué cazas tú? Ya comiste antes. No necesitas más comida.
No esperaba que el tigre le entendiera, le temblaba la voz. De hecho solo logró que se le acercara más. Le olisqueaba. Debía estar degustando el olor a miedo ya que si ese sentimiento realmente podía ser olido por los animales, él estaría soltando cataratas de ese olor.
Un disparo rompió el silencio y el tigre se asustó. Durante un instante hubo un fogonazo a poca distancia y pudo ver el verdadero color y tamaño del animal. Era un tigre normal, enorme. Tenía la piel con manchas marrones, amarillas y blancas.
Aquel disparo asustó al animal y se perdió entre las sombras negras de los helechos.
- ¡Oh cielos! - dijo alguien a su espalda -. ¿Estás bien?
John se volvió y vio a un hombre de unos cuarenta años con un rifle de caza en las manos.
- ¡Qué demonios hace fuera del hotel por la noche! - le espetó el individuo -. Lárguese, corra todo lo que pueda.
- ¿Puede dejarme un arma?
- ¿Quiere cazar un tigre con un machete? - se burló el cazador.
- ¿Cómo es que hay un tigre?
- Amigo, esto no es un parque de diversiones, es una isla en medio del Caribe y lo que tiene a su alrededor es la jungla. Deberían haberle prohibido salir, pero supongo que a la gente del hotel no le interesa demasiado que la gente se muera ahí fuera. Así pueden quedarse con todo su dinero. No me entretenga más, ese tigre ronda el hotel demasiado cerca, hay que matarlo o asegurar que se aleje.
El hombre se alejó pero de pronto el tigre salió de un arbusto cercano y le cayó encima clavándose las garras en el pecho y destrozándole el cuello con violentos mordiscos. Los gritos desgarradores avivaron las piernas de John, que corrió cuanto pudo alejándose de aquella terrible escena.
Su paso fue ligero, pero no tenía fondo para correr tanta distancia. Y además sus heridas de las rodillas empezaban a secarse y le escocían desagradablemente. Recordó lo poco que tardó la bestia en terminar con el otro y supo que no podía dejar de correr si quería llegar de una pieza.
En apenas diez minutos llegaría a la puerta del hotel. Unos minutos en la vida rutinaria que ahora eran una agonía interminable. En el primero comenzó a escuchar las pisadas sordas de la bestia siguiéndolo en la lejanía. En el segundo se acercaba a él tan deprisa que no creyó que llegaría al tercero. Apretó el paso y finalmente sus piernas dijeron basta. Cayó rodando, exhausto. Su respiración era agitada y los pulmones le ardían, iba a morir y no tendría fuerzas ni para ahuyentar una mosca.
- Jennifer, siento no haberme quedado contigo...
El tigre llegó a su lado y le rodeo lentamente con pasos medidos, sin perderle el ojo de encima. John cerró los ojos a pesar de que la oscuridad era impenetrable. No quería que Jen le viera destrozado y con los ojos abiertos. En ese momento solo podía pensar en ella y lo mucho que lamentaba haber discutido tan fuerte en su luna de miel.
El animal le olisqueó y levantó las orejas. Algo más le había distraído... una voz lejana... ¿estaba salvado?
El tigre caminó hacia el hotel a medida que la voz se acercaba. Era la voz de una mujer. De pronto entendió lo que gritaba.
- ¡John! - era Jennifer -. ¿Dónde estás?
Su tono de voz era inconfundible, estaba preocupada, debió preguntar por él en recepción y le tuvieron que decir que era peligroso salir de noche como él lo había hecho. Seguramente le aconsejaron que no saliera o pudo ser que ella misma enviara al cazador... Había salido a buscarle al ver que éste no regresaba...
El animal corrió hacia ella y John soltó un gemido de impotencia.
- No, no, bestia, vuelve aquí, no has acabado conmigo - exclamó lo más fuerte que pudo.
Lo siguiente que escuchó fue el desgarrador grito de Jennifer y el sonido de la bestia destrozándola...

Y por ultimo les dejo:

Gracias


luna de miel

Son las 3:00 De la mañana y tus amigos y tu estaban festejando halloween. Has visto tus peliculas de terror favoritas, contado tus historias de terror favoritas, y hasta intenteste el viejo truco de "Veronica" en tu espejo. Luego de que tus amigos se fueron, te estiras y bostezas, decidiendo que es hora de ir a la cama, asi que vas directamente a tu cuarto para dormir.
Despues de un rato, valga la redundancia, te das cuenta de que no te puedes sacar las imagenes de los monstruos ficticios que recien viste en tu televisor. "Meh... me voy a odiar por esto en la mañana," Dices con voz alta mientras prendes tu lampara, sabiendo que cuando eras niño una luz de noche te ayudaba a dormir. A minutos de dormir, estas acurrucado y confortado debajo de tus tibias sabanas, mientras tus ojos se cierran lentamente; inundando tu mente con placenteros pensamientos...eso es, al menos hasta que detectes algo moviendose frente a la lampara, creando una sombra frente a ti. Parpadeas, mientras empiezas a dirigir la vista hacia la lampara, una mano en descompocision te toma por el hombro y una voz dice: "Gracias por encender las luces, tenia problemas para encontrarte en la oscuridad..."

Bueno gente, eso fue todo, espero que les haya gustado, y aca les dejo un programa con el que convertir texto a audio MP3, para que no se quejen que las historias son muy largas (lo cual es cierto)
http://vozme.com/index.php?lang=es

Saludos

11 comentarios - Creepypastas (no tan) conocidos

@djmaster777 +1
El del Cubone ya me lo sabia hacia bastante tiempo ...
@supercactus
muy buenas las historias no me sabia la de el ¨cubone¨
de todas maneras esta genial....XD
@faculamenza
me gusto la de luna de miel,bily y mandy y gracias muy buenos
@MasafumiAi -1
Aunque no lo crean, yo hice popular la historia de Billy y Mandy.