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Relatos de terror:Extincion...Parte 2

Nota del autor: Querido lector, es importante que leas extinción capitulo I antes de empezar con este relato. Si ya lo leíste bienvenido a la 2da entrega, espero que sea de tu agrado.

EXTINCIÓN CAPITULO II

Sonó el despertador del cuarto. Eran exactamente las 07.00 AM del día lunes 09 de Marzo de 2011. Carlos se levantó prácticamente dormido y se dirigió al baño.
Estaba bañándose muy tranquilamente cuando alguien irrumpió en el baño y lo sacó de ese estado de ensueño en el que se encontraba. Era Juan, más dormido que Carlos si era es posible.
-“No me puedo dar un baño tranquilo sin que me arruines la mañana primito querido?” Bromeó Carlos
-“Cállate un poco, no me empieces a renegar a estas horas! Que llego tarde a clases!” Le contestó Juan por lo visto medio alunado.
-“Bueno eh! Tampoco te retobes que estaba bromeando” Se defendió Carlos.
Juan, luego de lavarse la cara y los dientes fue hasta el cuarto se puso unos jeans, una remera blanca un poco arrugada y se calzó unos championes del mismo color que la remera. Encontró su cuaderno de clases y se dispuso a Salir del apartamento
Agarró las llaves de la mesa y mientras abría la puerta le gritó a Carlos: -“Bueno botija! Me fui al centro! Nos vemos de noche!”
Carlos no escuchó bien lo que Juan le gritó y terminó de bañarse.
Juan se tomó un bus que lo dejaba cerca del instituto al que acudía y se puso los auriculares dispuesto a escuchar un programa de radio en su móvil en donde pasaban buena música e informaban de las últimas novedades de todos los ámbitos. En cuanto sintonizó la radio escuchó: “Bueno la verdad es que es una noticia muy extraña y al parecer sin muchos fundamentos” comentó uno de los panelistas. “ Si pero y si están ocultando información a los países tercer mundistas como nosotros? No me parece un tema para tomar a la ligera” Retrucó el otro panelista.
“Son las 07.18 de este lunes 9 de Marzo en Montevideo y la temperatura actual es de 18 grados y se estima una máxima de 25, ahora los dejamos en la compañía de los red hot chili peppers y un clásico, Otherside” Dijo el primer panelista dando a entender que no valía la pena seguir discutiendo sobre ese tema que Juan no pudo escuchar.
El bus demoró unos 15 minutos en llegar a la parada en donde se bajó Juan.
Luego de comprar un café en un puesto se fue caminando 2 cuadras hasta el instituto y entró a Clases.
Carlos se encontraba rumbo a su trabajo en su auto, un daihatsu charade blanco del 96, en un semáforo ensimismado pensando en unas vacaciones que tenía pendientes al balneario de La Paloma pero que aun no había podido tomarse por trabajo.
El sonido de su móvil lo sacó de esos pensamientos.
-“Hola?” contestó.
-“Carlos? Cómo estás amigo?”
-“Acá estamos Seba, rumbo al trabajo y tú?”
-“Yo ya llegué al hospital, ven rápido amigo, hay algo que Florencia tiene que decirnos, ya me adelanto algo pero no puedo creerlo todavía”
-“De qué se trata?” Quiso saber Carlos.
-“No puedo por teléfono, es confidencial, aunque se ha filtrado la noticia y algunos periodistas la tienen según me acaban de informar.”
-“Confidencial? Estas de gracioso Seba?
-“Ojala Carlos, ojala”
-“Llegó en 10 minutos!”
Tanto Carlos como Sebastián eran médicos generales. Hacía un año que estaban recibidos y cada uno se encontraba estudiando una especialización.
Ambos trabajaban en el hospital militar.
-“Buenos días doctor, lo están esperando. Están en la oficina del jefe de personal medico”
-“Buen día Karen, gracias por el dato.” Le contestó Carlos a la chica de recepción.
Giró por el pasillo del enorme hospital y se dirigió a la oficina de Florencia, jefe de personal.
Cuando abrió la puerta luego de dar unos golpecitos con sus nudillos se encontró con que algo no andaba bien.
Cruzó miradas con Sebastián y lo notó muy preocupado.
Además de Sebastián y Florencia, estaban 2 militares de alto rango presentes.
-“Llegas justo a tiempo Carlos” Le dijo Florencia a modo de saludo.
-“Muy buen día para ti también Florencia” Bromeó Carlos que enseguida supo que debió tragarse esas palabras.
Ella lo fulminó con la mirada pero luego ya más serena le respondió –“Perdona ha sido una noche muy larga, Doctor le presento al Comandante José Ramírez y al sub. Secretario de defensa Rodrigo Maestri”
Ambos se levantaron y le dirigieron un saludo cortes a Carlos que les devolvió el saludo.
-“Esto no puede salir de esta habitación hasta tener nuevas pruebas y más información de la que tenemos, ya bastante tenemos con esos periodistas de radio baratos que no se como han conseguido algo de la información” Continuó diciendo Florencia.
-“Que es lo que pasa?” La apuró Carlos.
-“Si es cierto lo que nos llegó…. El Apocalipsis, eso pasa.” Sentenció Sebastián
Carlos lo quedó mirando sin dar crédito a lo que había escuchado.
-“Que es lo que estás diciendo Seba? Acaso estás loco?” Preguntó Carlos pidiendo explicaciones.
-“Nos llegó información de Romina desde Estados Unidos, supuestamente nos va a traer unos informes sobre la vacuna contra el SIDA en la que están trabajando Estados Unidos, Francia y Alemania en conjunto” Los interrumpió Florencia aclarando un poco el tema en cuestión.
-“Si estoy al tanto de esa vacuna más o menos” Dijo Carlos yendo al grano.
-“Romina, se encontró con un amigo uruguayo en Miami que se había topado por accidente con la nueva información” Le aclaró Florencia y luego prosiguió sin dejar lugar a comentarios. -“El problema es que la vacuna reacciona de una manera distinta con los grupos sanguíneos AB+ y AB-”
-“Como que reacciona distinto? No lo cura?” Quiso saber Carlos ante esta nueva información.
-“No solo no revierte la enfermedad ni cura al paciente, sino que lo mata” Le dijo Florencia.
-“Los mata? Pero que pruebas hay de esto?
-“Romina trae todo en persona, su avión llega en 1 hora al aeropuerto” Le contestó la jefa de personal.
-“Pero la peor parte es que no se quedan muertos Carlos” Complementó Seba al informe de Florencia.
Carlos se quedó discutiendo con el resto de los presentes sobre la acotación de Seba y de qué protocolos seguir mientras esperaban la llegada su colega, Romina.
Juan se hallaba aun en clases cuando su móvil le vibró.
Era Gonzalo, un compañero de facultad que no había ido a Clases porque había conseguido unos días de licencia en su trabajo y pensaba partir hacia Brasil por una semana.
Juan atendió mientras se levantaba y salía del salón.
-“Hola? Como estás Gonza! Como empezaste la licencia?”
-“Más o menos amigo, acá estoy en el bus en la entrada al aeropuerto, no vas a creer lo que acabo de ver!” Dijo Gonzalo totalmente exaltado y continuó –“Se estrelló hace minutos un avión en pleno aeropuerto… lo vi con mis propios ojos!”
-“Me estas jodiendo amigo! Dale, en serio, qué pasa?” Le dijo Juan sin creer ni una sola palabra que le había dicho Gonzalo.
-“En serio! Esto se está llenando de policías! Te llamo en un rato nos van a hacer bajar aquí porque el chofer debe terminar su recorrido creo” Le contestó Gonzalo y luego colgó sin esperar respuesta de un atónito Juan.
Juan había quedado para almorzar con Carlos en un restaurante a mitad de camino del aeropuerto llamado “TITO”, por lo que luego de salir de clases se fue en bus hasta el restaurante. Aún en el bus llamó a Carlos para reconfirmar el almuerzo.
-“Estimado! Estoy yendo para TITO te espero por ahí ta? ”
-“Juan anda para casa, y no salgas hasta que yo llegue ok?” Le contestó secamente Carlos.
-“Pasó algo?” Le preguntó Juan notando preocupado a su primo.
-“Un accidente aéreo, supuestamente el piloto intentó un aterrizaje forzoso por motivos que aun se desconocen y se dio de lleno con la zona de partida de pasajeros, es un caos total por lo que me dijo un colega mío que está en la escena” Lo puso al tanto Carlos.
-“Entonces es verdad! Gonza me llamó hace un rato diciéndome lo del accidente y pensé que me estaba haciendo una broma” Le dijo Juan sorprendido. –“Ojala Juan, ojala fuera una broma pero es tan real como tu y como yo, dile a Gonza que salga de ahí inmediatamente y vuelva a su casa” Le dijo Carlos poniéndose cada vez más nervioso.
-“Pero por qué nos tenemos que encerrar por aun accidente aéreo Carlos?”
-“Yo te lo explico más tarde” le contestó su primo con el tono de voz más bajo que pudo y luego cortó.
Juan Estaba en un dilema, quería hacerle caso a su primo pero la curiosidad le pudo.
Se dijo así mismo que iría a buscar a Gonzalo y luego irían ambos para su apartamento.
Le mandó un mensaje de texto a Carlos: - Carlos, voy a buscar a Gonza y después para casa, te esperamos ahí.-
Luego llamó a Gonzalo. –“Gonza? Cómo está todo por ahí?”
-“Una locura amigo! Estamos detrás de un frente que ha creado la policía con los mismos patrulleros atravesados. Dentro del aeropuerto en los estacionamientos al descubierto hay otra barricada más. Juan, vino hasta el ejercito!”
-“Gonza, tienes que salir de ahí, me dijo Carlos que no es seguro, no me dijo por qué pero lo noté preocupado. Estoy yendo a buscarte y nos vamos para casa. Sale caminando por la ruta rumbo al centro de la ciudad y llámame cuando estés en lo de TITO lo mas probable es que yo llegué antes que tu, pero por las dudas que no nos…” Unos disparos seguidos de gritos cortaron la conversación que ambos entablaban y Gonza le contestó – “Ok Juan, esto se puso feo! Hay disparos en la barricada del estacionamiento me voy ahora mismo, nos vemos allí” y cortó.
Mientras el bus avanzaba por la avenida principal, Juan se dispuso a llamar a su novia Lucía, que se encontraba en España por estudio. Su celular le dio tono libre pero no atendió.
Le dejó un mensaje: “Amor, como estás? Te llamo para ver como viene todo por ahí. Aquí paso algo terrible, un avión se estrelló contra el aeropuerto. No se sabe mucho más por ahora pero creo que pasa algo malo. Cuídate mi amor, te llamo más tarde. Te amo” y cortó.
Habían pasado 10 minutos desde que dejara el correo de voz cuando el bus dio un giro brusco esquivando a un hombre sucio con un traje todo roto color azul que se abalanzaba como un desquiciado contra él, pero al esquivarlo, el chofer no vio a un segundo hombre que también se había empecinado con el bus y terminó atropellándolo.
El sonido del golpe fue escalofriante. Un golpe seco, ruido de frenos y gritos dentro del bus.
Varios cayeron al pasillo del bus incluyendo a Juan.
-“Están todos bien?” preguntó el chofer luego que el bus estaba parado aunque casi atravesando la avenida, pero lo único que recibió fueron quejas. El chofer corroboró que todos estuvieran bien y ayudó a una señora de edad a levantarse del pasillo y sentarse de nuevo es su asiento. Luego bajó a chequear la situación en la calle.
El hombre que había sido atropellado estaba tirado varios metros delante del bus y la parte derecha del parabrisas de éste último estaba con una mancha de sangre bastante grande, como si alguien hubiera arrojado un balde con sangre sobre él. Del primer hombre no había ni noticias. Eran pocos los autos que pasaban a esas horas por la ruta rumbo al aeropuerto y ninguno se detuvo a brindar ayuda o simplemente a curiosear.
El chofer se acercó al hombre que estaba completamente inmóvil, sin vida y bastante maltratado debido al choque directo con el bus y se arrodilló para comprobar los signos vitales mientras los pasajeros del bus comenzaron a bajar del mismo para chequear la situación por ellos mismos. Todos bajaron del bus, la señora de edad que bajó acompañada por una niña que parecía ser su nieta, 3 chicos de nomás de 18 años cada uno con su patineta bajo el brazo, otro muchacho joven de traje, 2 muchachas que venían del liceo con sus tablas de dibujo y Juan.
Estaban todos en estado se shock mirando al chofer llorar mientras se ponía de pie y los encaraba para explicarles. –“No fue mi culpa, ustedes lo vieron! Salió de la nada y lo esquivé!!! Y esta persona también se tiró delante del bus!” Gritaba entre lágrimas el destrozado chofer. Se disponía a llamar a la compañía de ómnibus para la cual trabaja y explicar lo sucedido para que procedieran como es debido cuando vio que los rostros de los pasajeros pasaban de tristeza a rostros de asombro y luego de terror.
Cuando Juan le grito que el hombre supuestamente muerto se estaba levantando detrás de él apareció desde la parte trasera del bus el hombre del traje azul roto y se tiró literalmente como a una pileta sobre una de las chicas liceales tirándola al piso y mordiéndole el hombro derecho hasta el hueso. Esto tomó a todo el grupo por sorpresa y todos empezaron a gritarle al hombre que se detuviera pero entre los llantos y el grito desenfrenado de la pobre chica el hombre luego de probar 2 ó 3 veces más la carne del cuello, soltó a su víctima y se abalanzó sobre uno de los chicos con patineta. Pero esté reaccionó a tiempo y logro esquivarlo. Como poseído por el mismísimo diablo el hombre continuó con sus ataques hacia el grupo, esta vez fue el turno de muchacho de traje. Éste salió corriendo y detrás nuestro famélico personaje de traje roto. Juan empezó a hacer señas a los pocos autos que circulaban pidiendo ayuda mientras que la mujer anciana llamaba al 911. Los tres chicos de las patinetas salieron corriendo detrás del hombre del traje roto que perseguía frenéticamente al pobre muchacho de traje que no paraba de correr. Para ese entonces el chofer se encontraba luchando por su vida con el otro hombre. Ambos cayeron al suelo y el hombre no paraba de lanzarle mordiscos al chofer y de tantos intentos al final lo alcanzo a la altura del brazo y el chofer lanzó un grito desgarrador, logro empujarlo a un par de metros de su posición pero enseguida se lanzó nuevamente al ataque. En el choque de cuerpos ambos cayeron la piso por segunda vez y el hombre rabioso se llevó la mejor parte al quedar encima del chofer pero de espaldas al grupo, Juan luego de parar 1 coche y pedir auxilio al calvo e incrédulo conductor salió corriendo a ayudar al chofer y tomando la tabla de dibujo de la chica que estaba auxiliando a su compañera le pegó un violento golpe en la cabeza al hombre que se disponía a darse un festín.
Mientras estaba ayudando al chofer a levantarse, el hombre, un poco aturdido se puso de nuevo de pie y arremetió contra ellos pero un disparo en el pecho lo hizo retroceder y caer al suelo fulminado. Ambos miraron hacia atrás y vieron a un oficial de la policía que estaba apuntando al agresor.
La cabeza de Juan daba mil vueltas, la adrenalina se apoderó de todo su cuerpo y sentía ganas de correr, de correr muy lejos de esa locura. Es justo decir que todos estaban experimentando esa sensación, algunos más y otros menos, pero todos querían estar en cualquier otro sitio.
Juan ayudo al chofer a ponerse de pie y lo llevo hasta el patrullero que estaba a unos 15 metros del bus.
El oficial caminó lentamente hasta el cadáver del hombre y se detuvo justo a su lado.
Giró y le preguntó a Juan, que había sentado al chofer contra la puerta del patrullero y volvía a paso lento hacia el oficial. –“eh! Muchacho, se encuentra bien?”
-“Creo…Creo que sí” Le contestó Juan con dificultad.
La chica, que fue la primera víctima, yacía sin vida y a su lado su compañera lloraba desconsolada.
Juan fue hasta la señora y la niña para ver si se encontraban bien.
El oficial llamó a la central. –“Central aquí móvil 42 en la ruta del aeropuerto a la altura del kilometro 19, solicito refuerzos y una ambulancia de inmediato”.
-“Aquí central, oficial cual es la situación? Acabamos de mandar al móvil 21 hacia esa dirección porque nos acaban de informar del 911 por un incidente”
-“Es una situación extraña central, hay varias personas que parecen tener rabia o algo así, atacan a otras personas sin motivos y tratan de comerlas diría yo. Tengo 2 cuerpos y me informan que otro sospechoso salió detrás de un muchacho en dirección al aeropuerto, no deben ir muy…” El oficial sintió todo el peso de un cuerpo que se le trepó en la espalda pero lo peor fue sentir también, el dolor intenso de unas mandíbulas que se le clavaron en la parte derecha de su cuello.
Aullando del dolor intentó en vano de sacarse al hombre de encima. Este último lo tenía bien agarrado y le logró arrancar una parte importante de carne del cuello. La sangre salía a borbotones del cuello y el oficial no soportó ni un segundo mas y cayó al piso sintiendo que perdía las fuerzas pero y sintiendo también, las mordidas y los gruñidos de la bestia que lo devoraba poco a poco.
Nadie podía creer que el hombre que había recibido un balazo en el pecho y previamente había sido atropellado por un bus estaba ahora almorzando a un oficial de la policía.
Si esto no fue suficiente para que salieran todos de allí, el cuerpo sin vida de la chica cobró vida y comenzó inesperadamente a devorarle el antebrazo a su compañera que comenzó a patalear e intentar zafarse en vano.
-“Miren hacia el campo! Rumbo al aeropuerto!” grito el hombre con la cabeza rasurada al que Juan había logrado hacer bajar de su coche.
Parecía un campo de batalla, todos pudieron por 2 segundos ver como las personas peleaban entre sí. Era un caos total!
Tanto Juan como los demás habían visto suficiente, corrió hasta el chofer que estaba sentado todavía y lo arrastro hasta el bus.
-“Vamos amigo, tenemos que salir de acá! Dime que aun puedes manejar!” Animó al chofer.
-“Si muchacho, ponme al volante y sube a todos los que puedas nos vamos a la comisaría más cercana ahora mismo” Le contestó éste. El hombre del auto ayudó a la pobre compañera de la chica rabiosa, corrió hasta éstas y le pateó la cabeza en dos oportunidades a la chica rabiosa que soltó el brazo de la desconsolada compañera. Se la llevó hasta su auto media desmayada y salieron a toda marcha hacia el hospital más cercano que encontrasen.
Antes de que el hombre terminara con el cadáver oficial lograron subir al bus, Juan, el chofer y la señora con su nieta.
El chofer su puso al volante y encendió el bus.
-“Dale la vuelta ahora! Salgamos de aquí ya! Lo apuró Juan.
-“Sosténganse fuerte” les aconsejó el chofer.
Mientras daban la vuelta varios individuos similares a sus agresores se empezaron a chocar como balas contra el bus.
Aunque en ningún momento estuvo siquiera cerca de volcar no era nada agradable ver esos rostros enajenados con esos ojos inyectados de sangre. Algunos vomitaban sangre, a otros les faltaban pómulos, labios y más pedazos del rostro. Pero todos tenían un mismo objetivo, el bus.
Eran cada vez más y más las personas que tomaban esa postura maniática y se daban contra los autos o perseguían a aquellas personas a pie que no estaban enfermas. Y cuando las alcanzaban era el fin. Le arrancaban a moriscos trozos del rostro, brazos, piernas, abdomen y cuanto lugar encontraban para morder. Parecían hienas peleando por el cadáver de una cebra.
-“Qué está pasando? Esto es una locura!!!” comentó Juan viendo el panorama fuera del bus mientras se alejaban mas y mas de las rabiosas criaturas .
Juan tomó su móvil y llamó a Carlos.
-“Carlos! Donde demonios estás?”
-“Juan! Esto es una locura! El hospital se desbordó! Estamos atendiendo a la gente en los pasillos y en el suelo!” Le gritó Carlos.
-“Sal de ahí ya mismo! No puedes ayudar a esas personas primo, no bajo esas circunstancias. Solo vas a lograr que te maten o peor!” Le suplicó Juan.
-“De qué estás hablando Juan? Tengo que colgar anda para casa y no salgas! Yo trataré de ir en cuanto pueda.” Le dijo Carlos y luego le cortó el móvil.
Cuando Juan se disponía a llamarlo nuevamente a Carlos el chofer lo llamó.
-“No me siento del todo bien” Comentó el chofer. -“Muchacho, ven aquí. Sabes manejar?” le preguntó.
-“Si, aunque nunca conduje un bus de este tamaño.” Le contestó Juan y luego agregó. -“No se ve nada bien amigo”.
-“Tengo mucho frío y me duele todo el cuerpo, es como que tuviera fiebre, me voy a detener un segundo y hacemos el cambio esta bien?”. Le comento el chofer que comenzaba a respirar con dificultad.
-“Ok” Contestó Juan dando a entender que estaba listo para el cambio de conductor.
El bus frenó justo en una intersección de la ruta al aeropuerto con una avenida importante que la conectaba directamente con la ciudad. Intercambiaron lugares y siguieron su camino al hospital.
La idea de Juan era llegar al hospital donde trabajaba su primo, dejar a esas personas allí y sacarlo por la fuerza si era necesario.
A medida que se acercaban al centro de la ciudad el panorama estaba más normal, como si no pasara nada.
Pero al doblar en una esquina para tomar la calle del hospital el caos los volvió a abrazar como un viejo compañero.
El lugar estaba plagado de ambulancias que iban y venían y muchos autos mal estacionados. Mucha gente estaba esperando a ser atendida y muchas más lo estaba siendo.
Juan entró por un costado y le preguntó a un doctor si sabía donde encontrar a Carlos peor éste lo ignoró llevando dentro a una niña con una mordedura en el rostro para ser atendida.
En medio del caos Juan llamó a Carlos.
-“Carlos estoy en el hospital, necesito hablarte urgente, corremos gran peligro!”
-“Que hace aquí Juan! Te dije que…” intentó decirle Carlos pero Juan lo interrumpió a los gritos. –“Me importa poco lo que me dijiste! Dime donde demonios estas ahora mismo!”
-“Estoy en el pabellón B por la puerta principal tomas a la derecha y sigues recto hasta el final, luego tomas el pasillo de la izquierda y estoy en la cuarta sala.” Le respondió Carlos.
-“Salgo para allí” Le dijo Juan y luego de colgar le dijo al resto del reducido grupo. –“Señora, busquen un policía alguien que las lleve a casa y no salgan de allí hasta que esto haya acabado, amigo, busquemos un doctor para usted, está cada vez peor”.
Juan le señalo a la señora un grupo de oficiales que estaban poniendo calma a una discusión entre algunas personas y la señora se fue derecho a ellos.
Luego tomó al chofer y lo ayudó a caminar hasta el pabellón B con las esperanzas de dejarlo al cuidado de algún doctor.
En eso una figura aparece por el otro costado del chofer. Esto tomó a Juan por sorpresa pero luego vio un hombre calvo, el mismo que había parado a ayudar en la ruta.
-“Acabo de dejar a la chica con un doctor te ayudo a cargarlo?” Le preguntó a Juan.
-“Muchas gracias, lo que hiciste por la chica no tiene palabras” Lo premió Juan por sus actos.
-“No es nada, apresurémonos a encontrar un doctor esta mucho peor que cuando lo vi sentado contra el patrullero” Le comento el hombre.
Ambos tomaron el pasillo a la derecha y se toparon con un doctor. -“Doctor! Por favor atienda a este hombre ha empeorado desde lo mordiera una persona en su brazo!” Le suplicó Juan.
-“Muy bien recuéstelo en esta camilla, es alguno de ustedes familiar directo? Les preguntó el doctor.
-“No” Contestaron al unísono.
-“Bueno caballeros les agradezco su ayuda pero yo me hago cargo desde aquí” Les dijo el doctor y se llevó al chofer en la camilla rumbo al pabellón B.
Juan y el hombre siguieron al doctor cuidando la distancia y en cuanto lo vieron entrar en una sala Juan le comento a su compañero de travesía. –“Oye estoy buscando a mi primo para irnos de aquí cuanto antes, esto tiene pinta de que termina muy mal, tu los has visto, son como animales rabiosos una vez que se mueren!”
-“Si, yo estoy buscando a una persona que me dijo que estaba aquí y me largo también. Mucha suerte…” Le dijo el hombre a Juan esperando a que él termine su frase diciéndole su nombre. –“Juan” Le completó la frase.
-“Mucha suerte Juan, mi nombre es Héctor.”
-“Mucha suerte para ti también Héctor y una vez más gracias”
Ambos se separaron. Juan siguió las instrucciones de Carlos y al final del pasillo giró a la izquierda y contó hasta la cuarta sala.
Entró y vio a Carlos en una sala llena de cadáveres de todas las edades.
Carlos estaba destruido, pero Juan luego de ver que todos estaban muertos se aterró más de lo que estaba
y le dijo a Carlos. –“ Gracias a Dios que estás bien! Tenemos que salir de aquí ahora mismo!!!”
Carlos no había notado la presencia de Juan y se asustó cuando esté le gritó.
-“Juan, se mueren! No podemos hacer nada, los tratamos contra todo y se mueren igual. Parece un virus muy potente”
Le dijo a Juan haciendo caso omiso a las peticiones de su primo.
-“Por Dios Carlos! Tenemos que salir de aquí antes que….” Empezó a decir Juan pero ya fue demasiado tarde.
Como en las mejores películas de terror dos niños que estaban en dos camillas distantes de levantaron y comenzaron a vomitar sangre y a gruñir como animales y una mujer a la que le faltaba un trozo de la cara un poco más cerca de ellos hizo se sentó en su camilla y luego se convulsionar una espuma blanca empezó a salir de su boca mezclada con sangre y vómito. Ambos quedaron petrificados y Juan no podía creer que estuviera viviendo lo mismo por segunda vez en el día.
El instinto de supervivencia pudo más que su miedo y los dos salieron corriendo de la sala. Gritaban que todo el mundo saliera y huyera del lugar y muchos les hicieron caso pero otros querían respuestas y lo peor de todo fue que las tuvieron en persona.
De todas las salas del largo pasillo empezaron a salir no-muertos, estaban furiosos y hambrientos y se ensañaban con el primer desgraciado que quedaba rezagado.
Juan y Carlos corrían como todos los que aun no habían sido alcanzados hacía la puerta principal.
En cuanto doblaron se frenaron de golpe, de frente venían corriendo unos pocos médicos y personal del hospital huyendo de una plaga de no-muertos que los alcanzaba a medida que se caían o tropezaban entre ellos. Carlos tomó a Juan del brazo y lo metió en una salita donde se guardaban medicamentos y cerraron la puerta justo cuando una muchacha entro tras ellos. Ambos sostuvieron a la chica que les grito. –“No me maten! No me maten por favor!!!” Tanto Carlos como Juan se dieron cuenta que la chica no era una de ellos. Juan giró la llave y puso una silla calzada contra el picaporte de la puerta. En ese mismo momento del otro lado de la puerta, en el pasillo, se libraba lo que parecía una guerra campal. Gritos, llantos gruñidos entre otros sonidos era lo que lograban escuchar los primos y su acompañante.
Los tres se tomaron un momento para respirar y ordenar ideas en sus cabezas.
-“No te mordieron?” Le preguntó Juan a la chica que no paraba de temblar.
-“Nnn… no” Respondió ella.
-“Bueno tenemos que salir de aquí ahora mismo!” Le dijo Juan a Carlos.
-“La ventana da al estacionamiento Juan” Le dijo Carlos.
Juan lo alcanzó en la ventana y la abrieron. Llamaron a la chica que salió detrás de Carlos. Por último Juan dejo la salita cuando empezaban a aporrear la puerta.
Cuando estaban por empezar a correr hasta el auto Carlos se acordó de algo terrible.
-“No tengo las llaves Juan!!!” Le grito desesperado y luego continuó diciendo. “Están en mi mochila en la sala del pabellón B!”
-“No puedes hablar en serio Carlos!!!”
La chica se puso contra la pared mientras ambos discutían, no podían volver dentro y no estarían solos allí fuera más de 2 minutos.
En plena discusión sintieron un golpe seco, como una bolsa de papas que golpea el suelo luego de una caída libre.
Se giraron hacia la pared y vieron a la chica aplastada por un cuerpo destrozado. Miraron arriba y decidieron moverse a cualquier parte que sea lejos de aquella pesadilla.
Los no-muertos estaban saltando desde el tercer y cuarto piso del hospital y los que saltaban de mas alto se hacia literalmente añicos contra el suelo firme. Iban tras ellos, como sea.
Corrieron y corrieron hasta que vieron una camioneta con la puerta del conductor abierta detenida en la mitad de la calle del estacionamiento, el humo del caño de escape les iluminó el día. Miraron hacia atrás y vieron unos 10 ó 12 no-muertos rabiosos por atraparlos y probar su carne.
Corrieron y entraron de un salto a la camioneta y se pusieron en marcha. El rechinar de los neumáticos llamo la atención de unos cuantos no-muertos más que estaban probando bocado de un guardia de seguridad justo en la entrada de la salida trasera del hospital. Juan se había sentado al volante y aceleró cuando vio a tres que le tapaban la salida.
-“Sostente bien Carlos!” Le dijo a su primo.
-“Acelera Juan!” lo animó el otro.
Juan le hizo caso y aceleró. Pum, pum pum. Tres golpes secos obtuvieron al momento que Juan atropellaba a las bestias las cuales salieron volando por el aire. Juan giró a la derecha y tomó la calle trasera del hospital dejando el lugar que supo salvar muchas vidas pero que ahora pertenecía al mismísimo demonio atrás.
Se alejaron de allí lo más rápido que pudieron rumbo a su casa.
De pronto el móvil de Juan sonó y casi hace que vuelquen la camioneta del susto.
-“Hola?” contestó Juan
-“Juan! Amigo! No pude llegar. Ten cuidado esto esta lleno de… ”
-“De zombis Gonza! Lo sé, es una locura!” lo interrumpió Juan
-“Si! Es una locura! Estoy yendo para casa con un señor en su auto te llamo desde allí.” Le dijo Gonzalo a Juan.
-“Ok, vengo conduciendo hablamos después, ten mucho cuidado!” y Juan cortó su móvil.
En eso empezó a sonar el móvil de Carlos.
Los dos se miraron, como diciéndose uno al otro que atiendan sus móviles.
Carlos notó que el sonido venia del asiento de atrás y cuando miró vio el momento en que un chico de unos 11 años se levantaba y comenzaba a vomitar sangre en el asiento trasero.
-“Detente Juan! Hay uno atrás!!!”
Juan hizo varias maniobras para frenar y no volcar la camioneta y entre gruñidos y frenadas lograron parar justo antes de estrellarse contra un árbol situado en la vereda. Salieron del vehículo sin pensárselo dos veces. Mientras la pequeña criatura hambrienta intentaba romper el vidrio de su puerta. Carlos se quedó mirándole los ojos grises sin vida y hizo ese comentario a Juan. Que apareció de la nada y dejó aturdido a Carlos con tres detonaciones que hizo de un revolver calibre 22 hacia el rostro del chico que seguía intentando romper el vidrio.
Entre cristales y sangre el chico quedo tendido en el asiento trasero con la cabeza destrozada.
Carlos ayudó a Juan a sacar el cuerpo sin vida del chico rápidamente para volver a meterse en la camioneta y seguir hasta su casa.
Nuevamente dentro de la camioneta Carlos le preguntó. –“De donde sacaste ese revolver Juan?”
-“Cuando me baje de la camioneta lo vi en la puerta enganchado.” Le contestó Juan que agregó –“Fíjate si le quedan muchas balas, nos pueden hacer falta”
Luego de varios intentos Carlos dio con la forma de sacar el cargador y corroboró que quedaban unas 15 balas.
Se dirigieron al edificio en el cual vivían e ingresaron al estacionamiento luego de pulsar el botón en la entrada.
Una vez dentro dejaron la camioneta en el lugar del daihatsu, luego de corroborar tres veces de que estaba todo normal y tranquilo tomaron el ascensor hasta el sexto piso y se metieron en su apartamento.
Carlos puso a Juan al corriente de lo que había sucedido. El avión que se estrelló era el procedente de Miami, en el que se encontraba Romina, su colega, que traía toda la información acerca de la mutación de la nueva vacuna. Todo lo demás es confuso y no se tiene mucha información de cómo comenzó todo ni quien está detrás de la mutación o si fue sencillamente un accidente.
En todos los países que son potencias mundiales están trabajando en una cura pero hasta ahora sin resultados ni avances. No se sabe nada de cómo afecta ni cuales son los síntomas aunque habían visto varios de ellos.
Luego Juan llamó a su familia que vivía en el interior del País y los puso al tanto. Y acto seguido llamó a Lucía una vez más. Logró dar con ella y le explicó toda la situación y le preguntó si tenía novedades ahí en Miami.
Luego de ponerse al tanto y de jurarse que ambos se cuidarían Juan le hizo una segunda promesa. –“Amor, te prometo que voy a ir a buscarte, quédate allí, no te expongas. Busquen comida y agua suficientes como para pasar lo peor y por lo que más quieras, que no los muerdan!”.
Lucía le contestó –“Te esperaré aquí aunque tenga que esperar por años mi amor. Te amo”
-“Yo también te amo mi amor, te llamo cuando tenga un plan” le contestó Juan y cortó.
Mientras Juan hacía sus llamadas Carlos habló con su familia que estaba en España radicada allá.
Ambos bajaron rápidamente y fueron al almacén de la esquina. La noticia había llegado hasta su barrio ya que no había nadie fuera y algunas casa estaban abandonadas. Entraron al almacén y no había nadie. Ambos tomaron provisiones y agua y subieron lo más rápido posible a su apartamento.
Una vez dentro se sintieron a salvo por primera vez en el día tenían un bate de béisbol de aluminio y un revolver calibre 22 con 15 balas. Y si tenían que escapar tenían una camioneta esperándolos abajo en el estacionamiento. Muy bien preparados para haber sido tomados por sorpresa.
Tenían que esperar hasta agotar los alimentos y luego ver si todo se solucionaba como ellos esperaban.
Pero ambos estaban a salvo por ahora.
El recuerdo de esa sensación abrazó a Juan que estaba contra la puerta de la salida a la azotea del edificio que acababan de registrar.
Pero pronto volvió en sí, estaban mucho peor que en aquella ocasión dos meses atrás.
El mundo había enloquecido, se habían perdido las comunicaciones y por lo que habían visto podían ser los últimos supervivientes del planeta. Pero se rehusaban a pensarlo, sus familias, Lucía, tenían que estar vivos y esperándolos. Se aferraron a eso luego de que al quinto día del comienzo de la extinción de la raza humana cayeran todas las formas de comunicación posibles. Y a eso se aferrarían hasta encontrarse con ellos o hasta que mueran en el intento.
Se acercaron con Carlos hasta el borde del edificio y miraron como hacía 1 hora habían mirado, pero ahora eran unos 100 zombis lo que rondaban buscando y acechando por un trozo de carne humana.
-“Parece que tendremos que pasar la noche aquí después de todo” Le dijo Carlos a Juan.
-“Si, esto se llenó de esos malditos zombis!”
-“Recuperemos el revolver que nos ha salvado en varias oportunidades Juan, lo dejé caer en el cuarto del soldado retirado.”
-“Si saquemos los cuerpos del apartamento y quedémonos allí la noche, durante el día son mas generalmente aunque hoy estén al acecho por el sonido del disparo” Le comentó Juan.
Ambos se dispusieron a acomodar el apartamento formando una barricada detrás de la puerta de entrada luego de sacar los cuerpos y arrojarlos por un costado del edificio que daba a un patio interno sin salida a la calle.
Una vez acomodados compartieron una lata de choclos y una de arvejas. Mientras dentro de su “bunker” reinaba el silencio y cada uno de nuestros personajes estaba ensimismado en sus propios pensamientos, afuera la muerte caminaba sobre la tierra…





Muchas gracias a todos los que votaron y a los que dejaron sus comentarios.
Espero no demorar tanto con la 3er entrega.
Como siempre son bienvenidas críticas y consejos.
Espero les guste esta 2da parte de extinción.
Hay mucho más en camino.

5 comentarios - Relatos de terror:Extincion...Parte 2

welcometomycrib
Adrichipi dijo:Bueno si..pero ciertamente no pude escribir menos ya que la historia sige un cierto drama...jaja lo intentare mejorar en mi tercera parte =) Se ha leido la primera parte?

sii...
Audi520
muy bueno, no estaba muy seguro de seguirte, pero al ver esto no me cabe duda de que seguirte estuvo bien