Elfos en la Corona de Joao

La noche del 11 de diciembre de 2011, la esposa de Joao tomó dos fotos consecutivas, una de ellas con flash, de su casa en Sao Borja, Rio Grande do sul, Brasil. La puerta había sido adornada con la corona de adviento.


Ciertas luces llamaron la atención de Joao y me las envió para su análisis.


En la fotografía con flash puede verse una cierta movilidad energética que supera el efecto de la luz emitida.
Y generalmente esto es un indicativo de una importante manifestación dimensional en el ambiente.


No tardé mucho en encontrarla. En el centro de la corona de adviento que adornaba la puerta de la casa , y como sumándose al sentido antigüo y nórdico de estos símbolos, una magnífica pareja élfica.


Noté primero, por ubicación y tamaño la presencia femenina. Y luego, más atrás y mucho más pequeño, el elfo masculino.


En los dos casos y más especialmente en la manifestación femenina es notable la calidad de la imagen dentro de los parámetros dimensionales en los que suelen manifestarse estos seres. Resulta notable la definición de sus rostros .


El tamaño real de las entidades élficas no es necesariamente el que puede verse en la foto. Es sólo la medida de la "ventana" dimensional a través de la que se manifiestan desde su propia realidad. Recordando, además, que estos seres manejan su tamaño a voluntad ya que no están sujetos a las mismas leyes físicas que los humanos.


Finalmente , y como lo hago cada vez, te recuerdo que la técnica de restauración de imagen con la que trabajo, no agrega ni quita nada de lo que allí está; por lo que puedes considerar a estas fotos de elfos absolutamente reales.


Que las disfrutes.





link: http://www.youtube.com/watch?v=h2WbNi9c97k





Un rostro entre el follaje

Estaba explorando el árbol mágico del que siempre hablo, esa maravillosa puerta dimensional que nos permite atisbar otras realidades de mundos paralelos al nuestro, cuando me llamó la atención un ojo que brillaba entre la espesura. Un típico ojo rasgado, como un inconfundible dato de identificación de las facciones de la gran mayoría de los seres feéricos.
Típicamente oculto, convenientemente disimulado entre la enramada. Sugiriendo una presencia de grandes proporciones en relación a las medidas del árbol. Confirmando una vez más aquello de que estos seres tienen el poder de manejar el tamaño de sus cuerpos sutiles a su antojo, pudiendo manifestarse como seres pequeñísimos o verdaderos gigantes.
El trabajo de restauración sobre esta fotografía hasta conseguir una visibilidad aceptable, llevó tiempo y paciencia.
Hoy te comparto el resultado obtenido con una técnica que sin agregar o quitar nada presenta lo que allí se manifiesta y no es tan evidente a los ojos
Que lo disfrutes



Elfos, Faunos, hadas y Duendes !

tu

duendes


Un Paseo Por Un Bosque Mágico

Encontré esta foto en el grupo FB "La Esencia de Morganna" de Morganna LeFey DeÀvalon. La compartió Jacqueline Assicie Amar y según me relató , fue tomada en la zona de Chiloé, al sur de Chile. Me contó también que en esos lugares se puede sentir la magia que te transporta a mundos maravillosos. La foto había despertado mi curiosidad y "entre" en ella para ver que encontraba. Y no salí defraudado. Estaba repleta de pequeñísimos seres pertenecientes al reino feérico. Rescaté tres de los más visibles para compartirlos contigo. Que los disfrutes

Foto con Ubicación de Seres Feéricos


extraños


Ser feérico 1 (ubicación: círculo intermedio)

seres

tanga

Ser feérico 2 (ubicación: círculo inferior)

elfos

en

Ser feérico 3 (ubicación: círculo superior)

MAMA

faunos

Allá, en el Sur de Chile, Estaba un Duende Sentado

Volví a analizar otra de las fotografías de Jacqueline Assicie Amar, tomadas en la zona de Chiloé , al sur de Chile.
Y encontré algo muy poco frecuente: un duende al que se lo puede apreciar a simple vista sin la necesidad de ningún trabajo de restauración de imagen.
Realizé el mismo sólo para mostrar detalles de vestimenta y entorno.
Mira con todo cuidado la fotografía, hay en el ámbito detalles estructurales que no he procesado porque volverían confusa la imagen del lugar
Sin embargo allí están y así son. Sólo que para nuestra mente no entrenada en otras realidades es muy difícil entender otras estructuras y formas frecuentes en lo interdimensional. Formas que parecen constituir construcciones de tipo energético que aún no podemos concebir.
Que disfrutes de la visión del duende


Fotografía Original

Elfos, Faunos, hadas y Duendes !

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duendes

extraños

seres

tanga



Encuentro con un Fauno


elfos


El testimonio de la singular experiencia vivida y narrada por Olgivie Crombie, en 1966, y recogida por Paul Hawken en su libro "La comunidad mágica de Findhorn" (Colección "Mundos Desconocidos",Editorial M.E.B.)


"Era una espléndida tarde, cálida y soleada- cuenta Crombie-. Había dejado mi acostumbrado paseo por el parque y atravesaba una profusión de hierbas en el fondo de un declive. Había un banco de madera justo enfrente de un gran árbol, y me senté allí apoyando la cabeza en el tronco. En aquel parque siempre me siento muy en paz, pero aquel día en particular me sentía muy tenso, extremadamente lúcido.


Siempre me han gustado mucho los árboles y experimento un sentimiento de afinidad con ellos, pese al hecho de que soy fundamentalmente un ciudadano. Terminé, en un cierto sentido, por identificarme con aquel árbol...partícipe del movimiento de la linfa en el tronco y hasta del crecimiento infinitamente lento de las raíces.


Tenía la extraña sensación de que iba a suceder algo. Aquel día el parque estaba desierto. Había algunas personas a lo largo de los senderos, pero yo me encontraba lejos de ellos en el fondo de una ladera. En suma, estaba solo. Miré la hierba, luego los árboles, y después las ramas. Todo era intensamente bello.No pensaba en nada, pero sabía que algo estaba sucediendo...Y de pronto ocurrió. Vi moverse algo, con el rabillo del ojo, algo que me distrajo. Miré y pude ver una figura que danzaba alrededor de un árbol que se encontraba a unos treinta metros de distancia.


Era algo sorprendente. Se trataba de una figura hermosísima de un metro de alto aproximadamente. Pensé haber enloquecido. Lo miré. El me miró. Parecía concreto y tangible. En él había algo de no humano. Por más que se moviese, yo veía sus cuernos puntiagudos y sus pies de caballo, las orejas y las mandíbulas puntiagudas así como todo lo demás. Miraba con absoluta incredulidad, no dando crédito a mis ojos. Se aproximó a otro árbol y vi su pelo moreno en su cabeza y piernas. Estaba desnudo, pero sus piernas estaban recubiertas de una hermosa piel. Danzaba en torno al árbol, moviendo graciosamente los brazos, girando varias veces alrededor del tronco y después, siempre danzando,se dirigió hacia el centro del calvero donde se sentó frente a una pareja sentada sobre un poyete. Les examinó ávido de saber durante un rato, evidentemente interesado en cada uno de sus movimientos y actos. Después se alejó y siempre bailando vino hacia donde yo estaba sentado.



Me miró por un momento y después se sentó con las piernas cruzadas frente a mí. Se puso la barbilla entre las manos y asintió ligeramente. Le miré. Era muy real. Ninguna duda al respecto, pero no estaba seguro de verlo con mis ojos físicos, aunque si los cerraba dejaba de verlo.


Me incliné hacia delante y dije:"Salve". Se puso en pie de un salto como si se hubiese espantado.Retrocedió algunos pasos y después cautamente volvió a acercarse. Me miró fijamente.


"¿Puedes verme?" preguntó. "Sí".



"No te creo. Los humanos no consiguen vernos. ¿A qué me parezco?"


Le describí como le veía. Pareciendo siempre estupefacto e inseguro de sí, comenzó a danzar formando pequeños círculos. Cuando le describí lo que estaba haciendo dijo:


"Realmente debes verme".


Me dijo que vivía en el parque y que su cometido consistía en ayudar al crecimiento de los árboles. Continuó diciendo que los Espíritus de la Naturaleza habían perdido todo interés por los humanos, porque se habían dado cuenta de que no eran creídos ni deseados.


Pensaba que los hombres estaban locos al pensar que podían pasarse sin los Espíritus de la Naturaleza.


Había en aquella criatura un maravilloso sentido de fraternidad. Yo sentía una sorprendente armonía con él sentado junto a mí. Entre nosotros estaba teniendo lugar una comunicación que no precisaba de palabras. Permanecimos sentados durante algún tiempo y finalmente me acordé de que era hora de volver a casa. Me levanté para marchar. Me dijo que le llamase cuando volviese, que él vendría a mi encuentro. Su nombre era Kurmos."


El protagonista de este extraordinario contacto, según el libro de Paul Hawken,tuvo posteriormente otros muchos contactos, no sólo con aquel fauno, sino también con otros muchos espíritus elementales. No necesitó de rituales ni de invocaciones mágicas. Unicamente "se comunicó" con ese "otro mundo" gracias a sus facultades y capacidad de relajamiento y de concentración.


Crombie relata, asimismo: "El bosque llega a estar vivo por miríadas de seres elementales, ninfas, dríadas, faunos, gnomos, elfos, hadas, demasiado numerosos para catalogarlos. Varían en las dimensiones, desde criaturas pequeñísimas de un centímetro de altas a bellísimas criaturas de cerca de un metro. Algunas bailaban a mi alrededor; todas estaban llenas de alegría. Los Espíritus de la Naturaleza aman y se sienten felices del trabajo que llevan a cabo y lo expresan a través de sus movimientos".