LA HISTORIA DE LOS NIÑOS QUE LLORAN


leyendas urbanas para morir del miedo



Bruno Amadio, un pintor sevillano, llamado Bragolin, pintó una serie de 27 cuadros llamados "Niños Llorones". La leyenda negra (o más bien urbana) dice que los niños pintados eran de un orfanato y que murieron en un incendio, por tanto los cuadros (o reproduciones) estan malditos.La casualidad o no (la probabilidad creo yo) es que se quemaran algunas casas y el cuadro permaneciera intacto ,naciendo la leyenda y la caida de la popularidad de dichos cuadros.Por tanto se corrio el rumor de que si lo ponias al reves se aparecia el diablo, que si te relataban la historia del cuadro y tenias uno pues que se quemaba tu casa y cosas de esas. De hecho, rotando el cuadro 90º en sentido del reloj, se aprecia el diablo La maldición de esos niños asesinados, esos espiritus atrapados en los cuadros, tristes por los crimenes, con el poder del Diablo se vengan de todo aquello poseedor del cuadro, tal vez pidiendo ayuda. Se dice que al ver el cuadro, uno siente como el niño de ojos llorosos y mirada tierna te sigue con la mirada, se siente un ambiente que te pone los pelos de punta. Mucha gente posee este cuadro, pero dice que solo ataca a aquellos que descubren que el cuadro esta encantado, en la noche se escuchan lamentos lejanos, el niño sale del cuadro sube a tu habitación y te quita la vida, si es que no mueres antes de la impresión al ver su rostro endemoniado. Luego incendia la casa con todos adentro y borra así la evidencia de su crimen. Al parecer a este autor le gustaba hacer este tipo de juegos de perspectiva en sus cuadros de niños. Tiene otro con una niña apenada que si lo ves tumbado parece que esta muerta reposando.



fijence que en el minuto 7:54 el cuadro dice mami


link: http://www.youtube.com/watch?v=KinBaH-rFlE&feature=related



LA CHICA DE LA CURVA

paranormal
… en esa curva me maté yo.

Es posible que esta sea una de las leyendas que han perdurado con fuerza durante el paso de los años. Incluso existen versiones muy antiguas, en las que la joven pálida y silenciosa se aparecía en las oscuras curvas de caminos sinuosos y eran socorridas por jinetes o carruajes. No se sabe muy bien dónde y porqué motivos comenzó esta leyenda, pero sin duda, la noticia corrió como la pólvora y hoy en día, no hay comarca que se precie, que no tenga su propia “Jóven de la curva”. En la gran mayoría de versiones, todas comienzan del mismo modo, una solitaria carretera en la que el aparece haciendo autoestop una jóven, generalmente de blanco y con mirada perdida, en otras versiones tan solo está, sin hacer ningún tipo de gestos. Los conductores, como no, socorren a la jóven y a partir de aquí, se multiplican los finales. En unos, la jóven avisa de que tengan cuidado, porque en esa curva se mató ella, en otras, mueren todos los ocupantes y en las menos, simplemente les acompaña durante un rato del trayecto hasta que desaparecé sin más.

Verdad, mito, leyenda… lo único cierto es que el fantasma de la jóven de la curva está tan enquistado en el imaginario colectivo, que si una jóven de blanco se pone a hacer dedo en alguna carretera solitaria, muy pocos valientes serán los que paren de tan solo recordar este viejo mito.

AQUI EL FAMOSO VIDEO QUE DIO VUELTA AL MUNDO:


link: http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=8GNo0oT4UHQ

EL ENIGMA DEL REGIMIENTO DE NORFOLK:

La nube que se “llevo” a 267 soldados.
enigmas
La Batalla de Gallipoli o Batalla de los Dardanelos, tuvo lugar en la península turca de Gallipoli en 1915 durante la 1º guerra mundial y en este episodio de la guerra ocurrió una de las desapariciones masivas (267 soldados) más famosas y enigmáticas de la historia.
Entre marzo y agosto de 1915 las tropas aliadas tratan de conquistar la península de Gallipoli, Turquía. El 21 de agosto, al sur de la bahía de Suyla, 22 soldados neozelandeses pertenecientes al cuerpo de ingenieros observan desde una posición elevada cómo tropas del Comando Unido de Australia y Nueva Zelanda (CUANZ) intentan tomar la cota 60.
A media mañana ven una densa nube de forma singular descender hasta cubrir el lecho seco de un río cercano a esa cota. Aparece entonces un batallón inglés, que sube por el lecho del río para ir a apoyar a la CUANZ.
267 soldados británicos continúan su marcha, entrando en la nube. Pero no saldrán de ella nunca más. Nada más desaparecer el último de los ingleses en su interior, la nube se eleva suavemente para alejarse flotando poco a poco, en dirección contraria a la del viento.
Tres de los soldados neocelandés relatarán este incidente 50 años después, durante una reunión conmemorativa de la CUANZ. Documentos de la época corroboran que un batallón del regimiento Norfolk, el quinto, desapareció en Gallípoli durante un ataque, pero demuestran también que los tres testigos, tal vez por el tiempo transcurrido desde entonces, cometieron bastantes imprecisiones en su narración. Para empezar, ellos hablaban de un regimiento entero, no de un batallón; el hecho tuvo lugar el 12 de agosto, no el 21, y sucedió a 5 km del lugar que pensaban.
Por otro lado, cabe decir que aunque el 5º de Norfolk figura como desaparecido, en 1919 se recuperaron 122 de sus cadáveres, y la ausencia de los otros 145 tal vez se explicaría por un fenómeno de putrefacción acelerada. Todo esto lleva a dudar del testimonio de los tres ingenieros neozelandeses, a quienes pudo haber confundido un efecto óptico, o cuyos recuerdos pudieron verse distorsionados por el paso de los años y la sugestión mutua.
No obstante a día de hoy existen supuestas hipótesis que intentan descubrir porque el 5ª batallón del Regimiento Real de Norfolk, compuesto por 267 hombres, se desvaneció al atravesar una extraña nube., incluso esta más que presente el tema de la abducción.

¿Realidad o leyenda?, quizás algo de ambas, ya que el batallón de Norfolk no es el único grupo de soldados desparecido misteriosamente a lo largo de la Historia. En 1707, 4000 hombres del archiduque Carlos de Habsburgo desaparecieron sin dejar rastro mientras cruzaban los pirineos; en 1858, un cuerpo expedicionario francés de 650 zuavos se evaporó camino de Saigón; en diciembre de 1923, 3000 soldados chinos apostados a lo largo de Yang-Tsé se volatilizaron durante la noche. ¿Deserciones masivas o hechos extraños sin explicación natural?, nunca lo sabremos.

CODEX GIGAS , LOS ENIGMAS DE LA BIBLIA DEL DIABLO:
sopa
El código del diablo

Existen muchos manuscritos medievales que ha día de hoy, y tras numerosos estudios, continúan siendo un verdadero enigma para muchos. Sus contenidos, sus ilustraciones y su historia son sinónimo de misterio. Hablamos hoy del más grande de todos ellos, el conocido como Codex Gigas, “libro grande en latín”, también conocido como “código o biblia del diablo”.

Características del manuscrito:
Lo de “libro grande” es un título de lo más acertado, ya que el Codex está considerado como el manuscrito más grande conservado de la época. Sus dimensiones son impresionantes; 92 x 50,5 x 22cm. Contiene 624 páginas iluminadas con tintas roja, azul, amarilla, verde y pan de oro. Entre los textos variados se incluyen un buen número de ilustraciones recreadas con tremenda maestría. Su peso, nada menos que 75 kg.
Se encuentra en un estado de conservación excelente y conserva la unidad estelística con la que fue creado. De su interior faltan algunas páginas, que en algún momento de la historia fueron arrancadas, ignorando el contenido que pudieran tener.

El enorme tamaño está en consonancia con el de las Biblias que se manufacturaban en Europa en los siglos XI y XII, con su tamaño, los papas reformistas pretendían poner de manifiesto la importancia de los sagrados textos.

A menudo, estas valiosas Biblias o manuscritos eran regaladas a las iglesias o monasterios por sus poderosos mecenas como medio para indicar su condición, o bien eran regalos de obispos que querían defender su poder y hacer hincapié en la importancia de la fe en tiempos difíciles. Su enorme tamaño los reducía a uso de atril, posiblemente para uso en el refectorio monacal para las lecturas a la hora de comer o en el prebisterio de la iglesia para los servicios del día. No están considerados como libros litúrgicos, pero si que podrían ser complementarios.

El Codex Gigas se podría considerar como el último gran manuscrito de estas características, ya que en las fechas en las que fue creado comenzaban a aparecer en París las Biblias de pequeño formato y un solo volumen, que acabarían por resultar bastante más prácticas que estos gigantescos pliegos.

Origen del Codex Gigas:

El manuscrito llamó la atención de todo aquel que conocía su existencia desde el primer día en que fue expuesto. La ilustración del Diablo entronizado en una de sus páginas fue lo que le valió el famoso apodo de Biblia del Diablo.

En la época medieval el manuscrito figuraba entre las maravillas del mundo y se le atribuía un enorme valor material. La autoría del pliego se le otorga al monje Herman el Recluso del monasterio de Podlažice, aunque este es un dato bastante confuso y en realidad no se sabe a ciencia cierta quien escribió e ilustró sus pergaminos.

Una nota en el interior de la portada, de finales del siglo XIII, apunta a que ciertamente, el manuscrito fue creado en el monasterio benedictino de Podlažice. Más tarde, éste monasterio que pasaba por dificultades económicas, empeñaría el manuscrito al monasterio cisterniense de Sedlec. Más tarde, sería comprado de nuevo por los benedictinos, pero esta vez en el monasterio de Břevnov, financiando la compra el arzobispo de Praga, por encontrarla ajustada a derecho a apropiada para el tesoro de su orden. En todos los casos, el manuscrito siempre se encontró en sus orígenes dentro de la provincia de Bohemia, en la República Checa.

Allí estuvo hasta que en 1594, Rodolfo II, gran amante de cualquier obra enigmática, transfirió la obra a su colección personal en el castillo de Praga. Medio siglo más tarde, tras la Guerra de los Treinta Años, el castillo fue expoliado por el ejército sueco y el libro, junto a muchos otros tesoros, pasaron a formar parte de la colección de la Reina Cristina de Suecia. Desde entonces se encuentra en ese país, primero en la biblioteca real y más tarde, desde 1877, en la biblioteca nacional de Suecia, en Estocolmo.

Durante el paso de los siglos, y muestra de la atracción que ejercía el manuscrito, muchos incluyeron en él sus firmas, como los típicos “Yo estuve aquí”, de los baños públicos. Se encuentran inscripciones de los siglos 16 y 17, en incluso se pueden encontrar los nombres de Josef Pečirka y Beda Dudik, dos estudiosos checos pioneros en el estudio científico del manuscrito.

Contenidos del Codex Gigas:

Su contenido, sin duda, es lo que hace de este manuscrito un volumen especial, único y enigmático, alejándolo de las biblias típicas manuscritas de la época.

El Codex incluye, entre otros muchos temas:

El Antiguo y Nuevo Testamento.

Traducciones latinas de Flavio Josefo, Antiquitates Iudaicae y De Bello y ss Iudaico, trabajos sobre la historia de los Judios.

Las etimologías enciclopédicas de Sevilla, en veinte libros, de Isidoro.

Ocho libros médicos. Los primeros cinco de origen griego o bizantino, que bajo el título de Ars medicinae fueron lectura obligatoria para estudiantes de medicina en el sur de Italia a partir del siglo XII. Al final estos libros se convirtieron en textos de medicina en toda la Europa medieval.

Los otros tres tratados médicos se dedican a la medicina práctica y fueron escritos por Constantino el Africano, que fue monje benedictino sobre la mitad del siglo XI en Monte Cassino, suponiéndose traducciones de éste de otra serie de escritos médicos árabes.

Tras el final del Nuevo Testamento se encuentran sus famosas ilustraciones, una de la Jerusalén celestial y, enfrente, la del famoso diablo.

En páginas siguientes se encuentra una confesión de los pecados y una serie de conjuros escritos en gran formato.

La Crónica de Bohemia, escrita por Cosmas de Praga.

La Regla de San Benito.

Calendarios.

Listas de nombres, presumiblemente de los miembros o benefactores de la comunidad monástica local.

Santoral y Esquelas.

Todo esto, mezclado con textos cortos de antiguas historias, curas medicinales y encantamientos mágicos. Un peculiar puzle que recogió en su día los textos más importantes en varias materias, junto con fechas y nombres, para convertir el manuscrito en un ejemplar único.

la leyenda de la Biblia del Diablo:

A parte de la ilustración antes mencionada de Satanás en una de sus páginas, la verdadera leyenda que siempre ha acompañado al manuscrito cuenta que el supuesto monje Benedictino al que se le atribuye la obra, fue condenado a ser emparedado vivo por un grave crimen y, para que la pena le fuera condonada, el monje propuso crear una obra monumental y única que todos alabarían y que llenaría de honores al monasterio y, si eso fuera poco, la ciclópea obra sería escrita por él en tan solo una noche.

Los monjes permitieron al atrevido escriba llevar a cabo su imposible tarea que, a la mañana siguiente, presentó su gigantesco libro acabado y reluciente.

Nadie podía creer que tan magna tarea hubiese podido ser realizada en tan corto periodo de tiempo y no se tardó en rumorear que el joven monje, para cumplir su promesa, había solicitado la ayuda del mismísimo Satanás, y que fue éste y no el escriba el que escribió todos y cada uno de los caracteres del manuscrito.

Mito y leyendas, lo cierto es que el Codex Gigas ha conservado su poder de atracción hasta día de hoy. De un precio incalculable, ha sido codiciado por muchos y los intentos de robo se han repetido a lo largo de la historia. Temor y obsesión, quien sabe si con algún mensaje oculto o sobrenatural que todavía permanece allí, esperando a que algún avezado lector se atreva a descifrar las auténticas palabras del Diablo.


link: http://www.youtube.com/watch?v=3na-NGvh7jE

INSINERACIONES HUMANAS ESPONTANEAS

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Combustiones espontáneas, el fuego de la muerte.

El mundo del misterio es tan amplio, variado y sorprendente que de no ser por el frío documento que generalmente da fe de los hechos, es comprensible que en determinadas ocasiones los sucesos sean considerados argumentos más propios de una novela de ficción que de casos reales…

5 de diciembre de 1966. Coudersport, Pennsylvania. El doctor Irving Bentley era respetado por su vecindad. Hombre de pocas palabras, rictus serio y conversación amena, gozaba del privilegio de contar con muchos y buenos amigos. Nadie hubiera deseado daño alguno para el viejo médico. Al menos nadie conocido…

La calle bullía de vida. El Sol derretía levemente los finos copos de nieve caídos durante la madrugada. Eran tiempos de bonanza económica, una circunstancia que agradecían los comerciantes de la pequeña localidad, que veían entusiasmados como sus establecimientos se llenaban de posibles compradores. No en vano la Navidad estaba cercana, y los adornos multicolores, abetos y regalos desaparecían de las tiendas a un ritmo inusual.

Don Gosnell aceleró el paso. El joven había ingresado meses atrás en la compañía de gas de la ciudad y deseaba causar una buena impresión a sus superiores. Además, si finalizaba la tarea con rapidez aún tendría tiempo para realizar alguna compra que otra.

“Maldita sea, como pesa la condenada”. La bolsa que permanecía asida a su hombro comenzaba a causarle demasiadas molestias. Dichas eventualidades se disiparon al torcer la esquina. Allí estaba la vieja y enorme casa de piedra, una construcción victoriana de finales del XIX, y a la postre su última visita del día: el hogar del doctor Bentley. Lentamente cogió el pomo de la puerta, empujándolo con fuerza. Un sonido seco recorrió el interior del inmueble, suficientemente fuerte como para que su cliente se diera por aludido. Nadie contestó. Gosnell comenzó a impacientarse. “No hay que dejarse llevar por los nervios”, pensó a la vez que el llamador de plomo golpeaba la superficie de madera. De nuevo no hubo respuesta. En un arrebato de ira, el muchacho desplazó la puerta hacia el interior, mostrando la oscuridad sombría que reinaba en el salón recibidor. “Por Dios, que peste”. Un olor nauseabundo escapó al exterior. El miedo se apoderó del muchacho. La fina capa de humo azulado que invadía el ambiente agudizó los sentidos de éste, temeroso de que se hubiera producido un escape.

Sin embargo el desagradable hedor nada tenía que ver con el gas. Tras recorrer las diferentes estancias de la casa llegó al dormitorio del doctor. “Señor Bentley, ¿está usted ahí?”. El silencio, entrecortado por el tañer de las campanas de la iglesia cercana, más parecía una advertencia de que no continuara indagando. En la habitación la neblina se espesaba más que en cualquier otro lugar. Con cautela anduvo despacio y penetró en el cuarto de baño. El suelo estaba abierto. Las tuberías habían quedado al descubierto tras ser atacadas por un agresivo incendio. Que extraño; el foco del mismo no se adivinaba por ningún lado. ¿Qué había provocado las llamas? La respuesta no tardó en llegar. En un rincón, casi imperceptible a los ojos del recién llegado, había un montón de cenizas, y junto a éstas, una pierna maltrecha del médico. Inexplicablemente sucumbió ante un fuego que únicamente se cebó con su cuerpo, dejando como fiel testimonio de la catástrofe el miembro chamuscado del anciano, una horrible visión que Gosnell jamás pudo olvidar…

el castigo divino

Castigo divino, enfermedad desconocida o simplemente maldición, de la combustión humana espontánea únicamente se tiene la certeza de que se produce cuándo quiere, pillando desprevenidos a todos los que de un modo u otro son testigos directos del suceso. La situación es como sigue: una persona, como ustedes o como yo, repentinamente comienza a sentir que algo no funciona. En ese momento se produce la combustión del cuerpo, algo similar a una llama de origen desconocido que aparentemente nace en el interior de la víctima, acabando en cuestión de segundos con el infortunado.

¿Es selectivo el fenómeno, o tan sólo “ataca” a personas que poseen determinadas características que los hacen ser propensos a ello? A mediados del siglo XIX, dado que la medicina ortodoxa no aceptaba supersticiones de esta índole, en cierta medida atosigada por una Iglesia que desde la noche de los tiempos ha cuestionado y poco menos que satanizado este tipo de sucesos, recurrió a una explicación tan simple como estúpida: sin lugar a dudas, y si analizábamos los cuerpos acosados por el fuego maldito, es probable que el estudio forense desvelara la rotunda conclusión de que los finados, o eran alcohólicos, o fumadores empedernidos. Para que hablar cuando se daban los dos elementos… Las pruebas sobre cadáveres calcinados eran una constante, y así, en el año 1965, el doctor John Gee, a la sazón médico interno del Departamento de Medicina Forense de la Universidad de Leeds, dictaminó, tras efectuar sus propias indagaciones, que la ignición de determinadas muestras de tejido adiposo se producía cuando se colocaba una corriente de aire, que en definitiva, propiciaba la expansión del fuego.

Ello sin embargo no explicaba la extrema prontitud con la que ardían los cuerpos, que en ocasiones, observando la posición en la que se hallaban, denotaban que ni tan siquiera habían sido conscientes de su propia muerte. Además, la energía calórica liberada por las víctimas en el instante preciso del incendio jamás hubiera sido alcanzable en circunstancias normales. Es decir, cuando un ser humano, especialmente si éste aún permanece con sus constantes vitales a pleno rendimiento, sufre quemaduras en su anatomía, por muy graves que sean es casi imposible que afecten a órganos internos.

En conclusión: quemar un organismo humano vivo resulta a todas luces hartamente complicado, y mucho menos si estamos hablando de que la combustión se produce en pocos segundos. Sirva como ejemplo ilustrativo la tesis mantenida por el doctor Wilton Krogman, antropólogo forense de la universidad norteamericana del estado de Pennsylvania y gran estudioso de la CHE, quien asegura que sus trabajos sobre el polémico asunto le han llevado a analizar los cuerpos consumidos por las llamas en crematorios, determinando que para que ésto suceda es necesaria una fuente de calor superior a los ¡mil grados centígrados!, y aún así, los huesos no padecerían los efectos devastadores del fuego.
El cristal se derrite

Uno de los casos más representativos tuvo lugar en la localidad francesa de Arcis-sur-Aude, en el caluroso mes de junio de 1971. Un vecino de la localidad, León Eveille, fue hallado muerto, cruelmente incinerado en el interior de su vehículo. Sus articulaciones, o lo que quedaba de ellas, no estaban agarrotadas. No en vano, si hubo algo que sorprendió a los agentes de la ley tras levantar el cadáver es que éste no parecía haber sufrido daño alguno, más bien era como si la muerte le hubiera sorprendido en mitad de un plácido sueño. La combustión llegó a tal punto que los cristales del coche se derritieron. Es importante destacar este punto ya que para que el vidrio pase de su estado habitual a líquido, al menos debe de estar bajo la acción intensa de más de un millar de grados centígrados.

Pese a las evidencias, la ciencia, en especial hace algo más de un siglo se negaba a ser partícipe de algo que consideraban formaba parte de la creencia, siendo imposible aplicar sobre el asunto el tan manido método científico, tal y como lo conocemos desde el siglo XVI.

Uno de estos sabios eruditos que con mayor fruición atacó a los defensores –pocos, todo hay que decirlo– de la CHE fue el célebre químico Justus von Liebig, quien justificaba los extraños casos afirmando que se debían a la mente calenturienta de personas ignorantes, que a expensas de dar con una desconocida explicación física, preferían incluir el tema entre los márgenes de un universo paranatural y ficticio.

El intento por aportar conclusiones relativamente convincentes llevó a algunos científicos a promover la idea de que la causa de dichas combustiones podría tener su génesis en un misterioso gas que se formaba en el interior del cuerpo, y que una vez entraba en contacto con el oxígeno, generaba tal cantidad de calor que provocaba la ignición. En el libro Medicina forense y toxicología, editado en 1914 y escrito por los doctores Mann y Brend, se pretendía argumentar la existencia de dicho elemento, aportando casos y testimonios similares en los que la acción de esta sustancia acababa con la vida de seres humanos, que fallecían carbonizados. El componente común de algunos sucesos era sorprendente: los cuerpos aparecían hinchados, y al horadar con finas agujas las partes más inflamadas se liberaba un gas que al contacto con el oxígeno gestaba pequeñas llamas de tonos azulados. La hipótesis era atractiva, pero carente de elementos que avalaran su definitiva aceptación. La mente implacable de Liebig rondaba cualquier nueva teoría, y en este particular no iba a hacer una excepción. Por consiguiente, lo primero que tenían que demostrar era la existencia del agresivo gas, cosa que jamás ocurrió.
La formación de fosfágenos en el tejido muscular también fue esgrimida por los idealistas defensores del macabro fenómeno. Si esta acumulación se producía en la endodermis en cantidades desorbitadas, podría causar una combustión instantánea, siempre y cuando el tejido subcutáneo entrara en contacto con una fuente de calor lo suficientemente importante como para provocar la ignición. En definitiva estaban peleando contra molinos de viento; las combustiones espontáneas continuaban y cada vez era más difícil hallar una explicación, especialmente para los fenómenos concomitantes que se derivaban de las mismas.

Un último ejemplo. En el año 1905 el diario Hull Daily Mail abrió su portada con la muerte de la anciana señora Elisabeth Clark, que por aquellas fechas se encontraba ingresada en el Hospital Hull. De sus compañeros de estancia tan sólo la separaba un viejo biombo, pero nadie se percató de lo sucedido. No hubo lamentos, ni movimiento de la enferma, ni tan siquiera las blancas sábanas ardieron. La infeliz mujer, víctima de un gran shock, desconcertada, no supo explicar a los médicos lo ocurrido, falleciendo días más tarde.

No es mi intención la de relatar innumerables sucesos de CHE ocurridos en los últimos doscientos años. Sería demasiado fácil, y demasiado morboso. Baste reflejar que boletines del prestigio del British Medical Journal dedicaron tiempo y elevadas sumas económicas para compilar, estudiar y explicar los aspectos más ignotos de los enigmáticos fallecimientos.

La única conclusión que podemos sacar al respecto es que nuestro propio organismo en contadas ocasiones se enfrenta a nosotros, acabando con “su” propia existencia. No hay pruebas, ni rastros de combustible, ni causas aparentes… Absolutamente nada. Y es que una vez más nos hemos de rendir ante la evidencia de que el cuerpo humano es el mayor enigma al que cada día nos enfrentamos…


link: http://www.youtube.com/watch?v=rekELraLc98


LA HISTORIA DE LOS CRANEOS MALDITOS:
terror
Screaming skull

De entre todas las historias extrañas que circulan en el Reino Unido algunas de las más llamativas hacen referencia a supuestos cráneos malditos que, entre otras cosas, atraen la mala suerte a sus propietarios. Se les conoce como screaming skulls (calaveras aulladoras) y en este artículo les contamos las misteriosas leyendas que les rodean.
La creencia en la existencia de fantasmas se encuentra presente en todas las sociedades de la Tierra y en todas las épocas y está unida intrínsecamente al fenómeno universal de la religión y a la convicción de que dentro de nosotros existe un fragmento de sustancia divina indestructible que no desaparece tras la muerte. Las leyendas, los cuentos, los rumores y el folclore dan testimonio de ello desde los primeros escritos sumerios y egipcios y reflejan el interés que los seres humanos han tenido siempre por lo que sucede más allá de la tumba, por esos millones de “espíritus” que no han sido aniquilados aunque se hayan hecho invisibles para los mortales, que todavía ven, oyen y perciben solo por medio de sus imperfectos órganos de los sentidos. Naturalmente, los detalles varían dependiendo del tiempo y de la sociedad, pero, en general, estas tradicionales historias sobrenaturales suelen regirse por estrictas convenciones narrativas. Es inquietante y sorprendente la similitud existente entre las historias chinas de fantasmas y las occidentales o entre los fantasmas de la Grecia antigua y los de la novela gótica del siglo XIX, por ejemplo. El fantasma advierte sobre peligros inminentes que acechan a sus seres queridos, demanda de ellos plegarias o un recuerdo más vívido, exige venganza o simplemente vaga por el universo material de sus antiguas posesiones vistiendo sus indumentarias de costumbre y llenando de temor el corazón de quienes se cruzan en su camino. Sin embargo, existen unas curiosas historias de fantasmas que parecen ser casi exclusivas de Gran Bretaña.


EXTRAÑA MARIPOSA

diablo

En El retorno de los brujos (1960) Louis Pauwels y Jacques Bergier se hacían eco de una pregunta planteada por Charles Fort, el coleccionista de hechos curiosos:

“En este momento tengo un ejemplar de mariposa particularmente ruidosa: una esfinge de calavera. Chilla como un ratón y el sonido me parece vocal. Se dice que la mariposa Kalima, semejante a una hoja muerta, imita a las hojas muertas. Pero ¿la esfinge de calavera imita acaso a las osamentas?”. Fort se refería a la Acherontia atropos, una especie de mariposa nocturna que presenta en el dorso del tórax un dibujo que se asemeja a una calavera humana y que saltó a la fama gracias a El silencio de los corderos (Jonathan Demme, 1981). Con un tamaño considerable, de 9 a 12 cm en el caso de las hembras, emite un zumbido agudo al ser molestada:

Acherontia atropos

Un ejemplar de “Acherontia atropos”, también llamada “esfinge de la calavera” o “polilla de la muerte” debido al dibujo que presenta en su tórax.

“Un sonido tan fuerte y tan expresivo de dolor que sobrecogió mis nervios como un toque de difuntos”, decía Poe en La esfinge (1846). Algunas orugas de esfinges tropicales, como la Hemeroplanes triptolemus, imitan a las serpientes cuando se sienten amenazadas. Expanden el tórax, con lo que exponen dos manchas que parecen ojos, y se colocan con el vientre hacia arriba, simulando al reptil en actitud amenazante. En ocasiones llegan incluso a vomitar sustancias pegajosas y aun tóxicas. Fort se preguntaba si la esfinge de calavera habría llegado a desarrollar un camuflaje tan perfecto, si realmente imitaba a algo; algo capaz de aterrorizar al más implacable de sus depredadores. Sin duda, Fort pensaba en este elemento fantasmagórico y confinado a las brumas británicas del que estamos hablando: las screaming skulls o calaveras aulladoras.


QUEJIDOS DE ULTRATUMBA

Una calavera aulladora es un cráneo humano de origen incierto que supuestamente provoca desgracias, fenómenos tipo poltergeist y que, sobre todo –y a ello debe su nombre–, “grita” cuando es desplazado del lugar que ocupa en una mansión. Cómo llegó el cráneo a este lugar suele ser objeto de pintorescas historias, que también explican por qué la calavera no desea ser enterrada. La más famosa es una que reside en Bettiscombe Manor (Dorset, Reino Unido). La tradición incluye varias versiones sobre ella. Una de estas afirma que en 1685 el propietario de la casa era un hombre llamado Azariah Pinney que participó en la Rebelión de Monmouth para derrocar al rey Jaime II. Después del fracaso de la revuelta, Pinney fue desterrado a la isla de Nevis, una colonia británica en las Antillas. Allí se convirtió en un próspero hombre de negocios gracias a la caña de azúcar. Cuando falleció, en 1720, le dejó todo a su nieto, John Frederick Pinney, que se había criado en Bettiscombe. Sin embargo, cuando este viajó a Nevis se mostró horrorizado por el sistema de esclavitud establecido en las plantaciones y cedió su herencia a su primo,
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Calavera aulladora de Bettiscombe Manor, atribuida a un esclavo antillano. En el cuadro que está detrás de ella vemos a John Pinney, quien, según la leyenda, lo llevó consigo a Gran Bretaña

John Pretor. John Frederick regresó a Gran Bretaña y trajo consigo a un esclavo negro que antes de emprender el viaje le había hecho jurar que le daría sepultura en su tierra natal. El esclavo falleció, pero Pinney faltó a su palabra y lo enterró en el cementerio de Bettiscombe. A partir de entonces y durante varias semanas el sueño de los moradores de la mansión se vio perturbado por quejidos, gritos y golpes. Pinney exhumó el cadáver y lo depositó en el desván. A partir de entonces cesó toda actividad paranormal. No se sabe por qué, pero tras varios años de los restos del esclavo solo se conservaba su calavera, desprovista de la mandíbula. En The Realm of Ghosts (1964), Eric Maple registró diferentes historias acerca de esta calavera. Se decía que en las diversas ocasiones en las que se había intentado retirarla de la mansión la comarca entera había sufrido terribles consecuencias: una tormenta arrasó las cosechas o el ganado enfermó y murió. Incluso alguno de los propietarios de la mansión había fallecido poco después de intentar deshacerse de ella. Uno de ellos la había enterrado a varios metros de profundidad solo para descubrir a la mañana siguiente que el cráneo había salido de su tumba y esperaba ser devuelto a la casa. Por otra parte, un ama de llaves comentó a un visitante en 1847 que la calavera protegía la casa de los malos espíritus. Maple entrevistó a un individuo que recordaba que siendo niño había oído “los gritos de la calavera que guardaban en la buhardilla, que eran más bien chillidos, como los de un ratón atrapado”
Este testimonio era un poco desconcertante, pues hasta ese momento la creencia general era que la calavera solo chillaba cuando la sacaban de la casa. Otros habitantes del lugar mencionaban una especie de “tableteo” procedente del desván donde “ellos” (cuya identidad se dejaba a la imaginación del oyente) parecían estar jugando a los bolos con la calavera.


EN EL FONDO DEL FOSO



En la casa solariega de Wardley Hall, en el condado de Leicester, se conserva la calavera del padre Ambrose Barlow, sacerdote católico ejecutado en 1641 por traición a la Corona. Fue decapitado y su cabeza permaneció expuesta en una pica en la iglesia de Manchester. Francis Downes, un devoto católico, la compró y la mantuvo oculta en la casa por temor a que se descubrieran sus creencias. La escondió tan bien que no fue encontrada hasta mediados del siglo XVIII por Matthew Moreton, entonces propietario de la mansión. Uno de sus criados, creyendo que pertenecía a un animal, la arrojó a un foso lleno de agua. Entonces se desató una terrible tormenta y cuando el propietario de la casa fue informado por el criado de lo que había hecho, atribuyó la tempestad a la cólera de la calavera, por lo que drenó el foso y volvió a llevarla a la casa. La tradición cuenta que siempre que se ha intentado darle sepultura las tierras y las propiedades de la mansión han sufrido daños. Además, parece ser indestructible, pues a pesar de haber sido quemada e incluso rota en mil pedazos, siempre es encontrada al día siguiente en el vestíbulo, intacta y mostrando su eterna sonrisa burlona.

relatos

Calavera de Ambrose Barlow


BURTON AGNES HALL…y la calavera de Anne Griffith

Burton Agnes Hall, en el condado de York, alberga la calavera de Anne Griffith. La tradición dice que Anne y sus dos hermanas encargaron la construcción de la casa en el siglo XVI. Antes de que fuera acabada, Anne fue atacada por un grupo de salteadores mientras paseaba por las inmediaciones del lugar. A consecuencia de las heridas recibidas, falleció cinco días más tarde, no sin antes expresar su deseo de que su calavera se conservara entre los muros de la mansión para poderla ver concluida. Pero sus hermanas dieron sepultura al cadáver. Entonces comenzaron a producirse misteriosos ruidos. Sus hermanas exhumaron el cuerpo y se sorprendieron mucho al ver que el cráneo estaba completamente descarnado y separado del cuerpo, a pesar del poco tiempo transcurrido desde el entierro. Y parecía sonreír… La calavera fue depositada en la casa, pero años después, cuando fue heredada por la familia Bonynton, esta decidió deshacerse de ella y la enterraron. Pronto los terroríficos gemidos les hicieron desistir de su idea. Un propietario posterior decidió emparedarla, por lo que se desconoce su localización actual. También se dice que el fantasma de Anne se aparece cada aniversario de su muerte.

LA CURIOSIDAD
Una calavera reacia a ser enterrada se conserva en Higher Farm, en Chilton Cantelo, condado de Somerset. Se le atribuye a un tal Teophilus Broome, fallecido en 1670, después de expresar su deseo de que su cráneo se conservara en la granja. Todos los intentos de sepultarla dieron lugar a “terribles sonidos, indicativos de profundo disgusto”, según reza en una inscripción de la lápida mortuoria.
DICKIE: La “mascota” llorona
Tunstead Farm, cerca de Chapel-en-le-Frith, en el condado de Derbyshire, guarda entre sus muros una calavera amada Dickie. Un nombre extraño, pues la tradición afirma que perteneció a una mujer que fue asesinada dentro de la casa. Antes de morir dejó dicho que quería que sus restos mortales reposaran para siempre en su interior. Con los años, el esqueleto fue perdiéndose hasta que solo quedó el cráneo. Se dice que Dickie emite gritos no solo cuando la sacan de la casa, sino también cuando llegan extraños, cuando enferma algún animal o cuando alguien de la familia va a morir. En cierta ocasión fue robada y llevada a Disley y los ladrones tuvieron que soportar tal cantidad de gritos y estrepitosos ruidos que no les quedó más remedio que devolverla a su hogar.


.un video que no tiene que ver mucho con la historia pero tambien es de craneos que aullan:

link: http://www.youtube.com/watch?v=K55vC_0V_WA


LAS VIRGENES QUE LLORAN:

¿Milagros o fraudes?

Es un tema inquietante este de las Vírgenes que lloran o exudan sangre. Muchos casos están apoyados por laboratorios y por la iglesia. Aunque personalmente soy bastante excéptico y creo que la gran mayoría, si no todos, son un fraude. Existen demasiados fanáticos de los milagros que no dudan en crear grandes engaños alrededor de apariciones marianas o demás temas relacionados con la divinidad para llenarse los bolsillos. No se muy bien como calificar a estos visionarios, que no tienen ningún tipo de reparo en usar algo tan sagrado como las creencias personales en beneficio propio. Pero bueno, esto es solo mi opinión. Aquí os dejo unos cuantos ejemplos y sacad vuestras propias conclusiones.
El caso de Julia Kim.
El día 30 de Junio de 1.985, comenzó un período de manifestaciones sobrenaturales, pues la imagen de la Virgen que tenía en su dormitorio empezó a llorar lágrimas de sangre; en el cuerpo de Julia Kim comenzaron a aparecer los estigmas de la pasión de Cristo, en las manos y en los pies , sufriendo los dolores de la crucifixión, según Julia por la conversión de los pecadores y en beneficio de las almas del purgatorio.
Durante más de 700 días la imagen de la virgen lloró lágrimas de sangre, en presencia de hombres y mujeres, autoridades de la Iglesia e investigadores de todas las partes del mundo, quienes recogieron y analizaron muestras de la sangre verificando que se trataba de sangre humana.
Inmaculada Concepción en Cochabamba
La Virgen de la Inmaculada Concepción primero “lloró sangre” por el ojo derecho y luego, el izquierdo.
La expresión fue descubierta por un feligrés el miércoles por la tarde, cuando observó que a la estatua mariana expuesta junto al altar del Cristo de las Lágrimas de San Pedro volvió a inundársele de sangre el ojo derecho y, posteriormente, el izquierdo.

“Nos sentimos todos conmovidos ante este nuevo milagro”, relatan los devotos que asisten frecuentemente a la capilla particular ubicada en el barrio San Pedro (perteneciente a la familia Arévalo-Urquidi).

Es la segunda vez que ocurre un fenómeno parecido en la imagen. La primera sucedió hace cuatro meses, cuando la estatua derramó primero lágrimas con olor a rosa y después de sangre, en 12 ocasiones sucesivas

Maria Inmaculada de la Concepción
El dueño de la estatua de la Virgen que, según se informa, lloró lágrimas de sangre en dos ocasiones en enero y abril del 2006, ha dicho que está experimentando visiones de la Virgen Maria en la colina Nadur del Borġ en Birżebbuġia, informó MaltaRightNow.com.
Según Angelik Caruana, si la gente cree, habrá una señal de la Virgen de que los mensajes y apariciones están siendo transmitidos por ella en la misma colina. El señor Caruana había experimentado visiones de la Virgen en tres diferentes iglesias antes de octubre del 2006. El hombre ahora ha agregado que él también ha experimentado visiones de la Virgen Maria en la colina Nadur del Borġ numerosas veces.

Hablando el domingo durante una reunión de oración del MIR en la Santa Parroquia de la Trinidad en Marsa, el señor Caruana dijo que en la aparición que ocurrió el 1 de diciembre, la Virgen le dijo que Dios la enviara a la colina Nadur del Borġ para llamar a la conversión. Según MaltaRightNow.com la Santa Madre le dijo al señor Caruana que el 28 de noviembre deseaba aparecérsele en la colina. Durante la aparición que ocurrió tres días más tarde, también estaban presentes la esposa del señor Caruana, Catherine, y un sacerdote, fray Hayden. Según el señor Caruana, esta visión fue diferente de otras que había experimentado antes, con una luz brillante emergiendo del cielo que parecía una bola de fuego. Una vez que terminó la visión, fray Hayden le pidió al señor Caruana que pusiera un crucifijo en el lugar en donde vio aparecer a la Virgen Maria.

Otra visión fue experimentada por el hombre el 2 de diciembre, esa vez la Santa Madre apareció cerca del crucifijo que había puesto el día anterior. Según MaltaRightNow.com, la Madonna le dijo al señor Caruana que le contara a fray Hayden para que pusiera un crucifijo más grande en la colina Nadur del Borġ. Ella también pidió que el hombre colocara en el lugar una estatua de ella en representación de la Reina de la Paz y la Familia.

En una tercera aparición en el mismo punto el 8 de diciembre, en la fiesta de la Inmaculada Concepción, varias personas se reunieron alrededor del señor Caruana. La Virgen le dijo al hombre que ella había llamado para el primer peregrinaje a la colina en ese día y que las fuerzas del mal de Satán podrían ser superadas rezando el rosario. Desde entonces, el señor Caruana ha dicho que la Virgen los ha llamado para rezar el rosario junto con ella una o dos veces a la semana.

El señor Caruana está también en posesión de una estatua de la Virgen que lloró sangre según se informa. La iglesia maltesa está investigando la estatua de santa Maria de la Inmaculada Concepción que lloró sangre en la casa del hombre en Birżebbuġia en dos ocasiones en enero y abril de 2006.
Vírgen Maria de Traunstein

Madona que llora asombra a un pueblo alemán Una mujer católica devota de la ciudad alemana meridional de Traunstein ha reportado que una figurita de la Virgen María rezando, de 30 centímetros, emitía sangre que se encuentra en su apartamento. El periódico del pueblo ha enviado sus cazadores de noticias y la iglesia local es profundamente escéptica. Los habitantes de la ciudad bávara de Traunstein han quedado perplejos por los informes de las lágrimas de sangre que han estado goteando de los ojos y de los miembros de una pequeña estatua de la Madonna que esta en el apartamento de una pensionista. Ha sangrado casi cada día desde el viernes santo, contó a la prensa la mujer nombrada solamente como Renate D. “Es de alguna manera como un milagro pero no puedo explicarlo”, dijo. Ella se describió como “piadosa pero no fanática” y dijo que no soñaría con fabricar la historia o manipular la figurita que ella compró hace 15 años por el equivalente de €40 durante una visita a la Polonia católica. También aseguró haber presenciado una aparición de la Virgen Maria, que le mandó hablar del sufrimiento en el mundo. El sacerdote local ha visitado a la mujer y salió diciendo que parecía ser una “experiencia religiosa individual” de una sola persona. El director de la diócesis ha dicho que lanzará una investigación si otras verificaciones la autorizan. Los reporteros del periódico local, el Traunsteiner Tagblatt, visitaron el departamento y dijeron que la cara, las manos, los pies y el traje de la figura blanca de porcelana de 30 centímetros parecía estar manchada con sangre. El periódico condujo pruebas forenses en la sangre y encontró que eran de un ser humano. Ahora los reporteros afirma haber solucionado el misterio pero no quieren decir quién piensan que está detrás de él. Primero desean comparar las manchas de sangre de la Madona con sangre de la gente que sospechan. El único problema es que sus sospechosos están rechazando someterse a los análisis de sangre.
Vírgen de Guadalupe
Cientos de creyentes desfilan ante una Virgen que dicen que llora sangre

La agencia EFE informó, el pasado 3 de marzo, que cientos de personas han desfilado desde hace 10 días ante una imagen de la Virgen de Guadalupe, en una humilde casa de Nuevo Laredo (México), porque aseguran que llora sangre, aunque un sacerdote pide esperar a que se realice una investigación científica.

María Guadalupe Salazar Martínez, dueña de la imagen, dijo que la Virgen comenzó a derramar lágrimas el pasado Miércoles de Ceniza y que desde entonces ha seguido llorando.

La versión ha atraído a cientos de personas de Nuevo Laredo, ciudad fronteriza con la estadounidense de Laredo (Texas), que visitan la casa de Salazar, de 33 años, quien se declara una devota guadalupana desde hace una década.

La mujer, que vive con su esposo en una vivienda de madera, lámina y cartón, asegura que el pasado 21 de febrero, día de inicio de la Cuaresma, la imagen de la Virgen de Guadalupe comenzó a llorar “lágrimas normales” pero después se han convertido en sangre.

El sacerdote Luis Antonio Romo Esparza, párroco de un templo de Nuevo Laredo, dijo a EFE que tras conocer el hecho acudió al domicilio de Salazar para observar personalmente la imagen.

Romo Esparza se declaró incompetente para afirmar la existencia o no de un milagro y dijo: “Antes de poderlo declarar como un milagro necesitamos la anuencia de nuestro Obispo, Ricardo Watty, para que se haga una investigación y se verifique científicamente la autenticidad de las lágrimas” Romo Esparza, sin embargo, no descartó la posibilidad de que pueda tratarse de una manifestación divina.

Según la leyenda católica, la Virgen de Guadalupe se apareció el 12 de diciembre de 1531 al indígena Juan Diego en el cerro del Tepeyac, donde antes existió un templo a una diosa azteca, en el centro de México.


Madonnina de Civitavecchia

En enero de 2005 el diario italiano Corriere della Sera informó que había tenido acceso a un dossier con numerosos documentos inéditos que confirmaban como un “verdadero milagro” el caso de la llamada “Madonnina de Civitavecchia”, una imagen de la Virgen María que lloró sangre en catorce ocasiones hace diez años.Obispo de Civitavecchia, Mons. Girólamo Grilli, “que pasó del más radical escepticismo a la aceptación del enigma” cuando en la mañana del 15 de marzo de 1995, mientras tenía en sus manos la estatua, de los ojos de ésta comenzó a salir sangre, que alcanzó hasta el cuello de la figura
Virgen Maria en Sacramento
01 de Diciembre de 2005 A una estatua de la Virgen María en una iglesia de Sacramento, la capital del estado estadounidense de California, le caen lágrimas de color rojizo desde principios de mes sin que nadie sepa por qué.
VIDEOS RELACIONADOS:

link: http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=hmz7GhCzQY4

link: http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=hnshDk2IW-8

ESTE ES EL PRIMER POST DE OTROS QUE IRE ASIENDO SI A LOS USUARIOS LES GUSTA


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