[MegaPost] 12 Historias de terror (Largas y cortas)

El carnicero loco

La historia pasó en un pequeño pueblo de Cataluña, se trataba de una familia de clase media baja en que el padre era un carnicero muy violento que se emborrachaba con gran frecuencia, la madre tenía un pequeño retraso mental y era maltratada continuamente, tenía un hijo que se llamaba Isidro que a pesar de su familia era bastante normal.
Cada día la carnicería del padre iba de mal a peor y también su carácter y alcoholismo, el hombre se trastornó tanto que mató a su mujer y la hizo en caldo.
Esa noche el hombre y el hijo Isidro comieron el caldo, el hijo preguntó: ¿Dónde está mamá? la respuesta del padre fue contundente: Está en tu barriga, te la acabas de comer en el caldo.
Esas duras palabras trastornaron seriamente al chaval, esa misma noche el padre de ahorcó en un descampado.
El niño tuvo que vivir solo por años y en su cabeza no paraba de sonar las palabras que le dijo su padre y en su mano tenía el cuchillo jamonero con el que su padre mató a su madre.
Lo que le sucedió sumado a los largos años de soledad lo volvieron completamente loco. Decidió continuar el negocio de su padre pero esta vez con carne humana, Isidro salía cada noche con su cuchillo jamonero en busca de vagabundos, siempre los mataba igual, les rajaba la barriga y les sacaba las tripas con las que los asfixiaba aún vivos.
La carnicería tuvo empezó a tener éxito entre la gente del pueblo porque la carne que ésabl vendía era la sabrosa, Isidro no pudo matar más gente que vivía en la calle porque ya no quedaban vagabundos así que decidió matar a ancianas, precisamente por eso le descubrieron, un vecino descubrió un anillo de la abuelita Carmen en una morcilla.
Isidro lo confesó todo y huyó del pueblo, aunque él sigue estando en todas las mentes y pesadillas de los vecinos ¿Quién sabe dónde y que estará haciendo en este momento?



La chica de la curva

Pasaban quince minutos de las nueve de la noche cuando Cobos decidió irse. Llevaba varias horas delante de la pantalla del ordenador, sin apenas pestañear y pensó que ya era hora de marchar a casa.
Fuera, en la calle, ya había anochecido hacía un buen rato. El viento soplaba con una fuerza inusitada, como antesala de una tormenta que estaba a punto de llegar.
Antes de cerrar la oficina con su llave, tecleó en la pequeña consola la clave para activar la alarma electrónica. Esperó unos segundos tras cerrar la puerta hasta que escuchó un pitido agudo que indicaba que la alarma quedaba en servicio, y con un gesto instintivo se echó la gabardina por encima de los hombros. El frío arreciaba y empezaba a lloviznar.
Con paso rápido alcanzó su vehículo, un viejo Renault verde oscuro que pese a los años, se encontraba en bastante buen estado. Abríó la puerta y con rapidez se introdujo en su interior.
Introdujo la llave en el contacto y en breves segundos una tenue luz dió vida al cuadro de mandos. Giró la rueda de la calefacción al tope, y se dispuso a iniciar la marcha hacia su hogar.
La tormenta se fue volviendo cada vez más virulenta a medida que se alejaba de la oficina. Aún le quedaban unos 50 kilómetros hasta llegar a su casa, situada en las afueras de una pequeña ciudad dormitorio. Decidió encender la radio para hacer el trayecto más apacible; sin embargo la grave voz del locutor de ese programa de misterio que tanto le perturbaba, inundó el oscuro interior del vehículo.
Giró a la derecha para incorporarse a la carretera comarcal por la que tendría que transitar varios kilómetros. No le gustaba nada regresar a casa por este camino, máxime cuando hacía una noche tan desapacible como esta, ya que el firme no se encontraba en buen estado y apenas había iluminación. De hecho se había producido en ella varios accidentes en los últimos años, alguno de ellos mortal. Esto también había dado lugar a habladurías de la gente, que afirmaba que en una curva se aparecía una mujer joven vestida de blanco y con aspecto desaliñado.
Cobos no era una persona que diera mucho crédito a este tipo de historias. Sin embargo tenía que reconocer que había algo en esa carretera que le provocaba una sensación extraña, de intranquilidad.
Ya había dejado atrás las luces de la pequeña ciudad, y la oscuridad lo inundaba todo. Sólo el resplandor de los faros delanteros era capaz de romper con la negrura de esa noche sin luna. De pronto, una sensación muy extraña se apoderó de él. Se dió cuenta que no se escuchaba ningún ruido, salvando la radio y el sonido del motor y los neumáticos sobre la gravilla.Decidió parar en el arcén sin saber bien para qué, ni que se encontraría. Abrió la puerta del coche y salió. Fuera llovía copiosamente, pero apenas se escuchaba algo más que el ruido del motor y el golpeteo de las gotas de lluvia en el techo del coche. Se introdujo de nuevo en el vehículo, e inició la marcha, sin haber despejado del todo ese hormigueo que tenía en el estómago.
Su incertidumbre duró poco tiempo. Al mirar por el retrovisor interior del coche se dió cuenta de que no iba solo. Una mujer totalmente empapada, con un vestido blanco, y la mirada ausente se encontraba en el asiento trasero.
Era imposible que se encontrara allí: el vehículo sólo tenía dos puertas y de ninguna forma se podía acceder a la parte trasera, salvo por la puerta del lado del conductor, ya que la otra se encontraba averiada desde hacía varios días y no se podía abrir.
Su corazón empezó a latir aceleradamente. Frenó en seco y con sus manos se tapó el rostro, con la esperanza de que todo fuera fruto de su imaginación. Sin embargo al volver a mirar por el retrovisor, la figura seguía sentada en el mismo lugar.
Cobos se giró y balbuceando preguntó a la mujer quién era, y que hacía allí. Sin embargo esta no articuló palabra. Su mirada seguía perdida Dios sabe donde...
No podía ser. No podía estar nadie allí. No podía ocurrir que esa vieja historia de la mujer de la curva le estuviera ocurriendo a él. No creía en ese tipo de tonterías. Decidió salir del coche y echar un vistazo desde fuera. Tenía que ser fruto de su imaginación.
Asió la palanca de la puerta con la mano dispuesto a abandonar el coche, y de repente sintió una fuerte presión en el cuello. Notó como dos manos frías como el acero le presionaban impidiendo el paso de aire a los pulmones. Miró sorprendido por el retrovisor y la imagen que vió le provocó pánico. La mujer ya no tenía esa mirada fria y distante sino todo lo contrario: los ojos parecían que se iban a salir de las órbitas y reflejaban un odio que nunca había visto en ningunta otra mirada.
Intentó zafarse de las manos de la mujer pero le resultó imposible. Poco a poco, a medida que el oxigeno apenas llegaba a sus pulmones, fue perdiendo la consciencia, seguro de que iba a morir, pero sin entender aún porqué. Hasta que la mujer aproximó sus labios y dijo con una voz carente de expresión: nos veremos en el infierno, donde estoy desde aquella noche que me atropellaste en la curva que acabamos de pasar. ¿Recuerdas?
Fueron las últimas palabras que escuchó. Después reinó la oscuridad más absoluta.



El diablo en el prostibulo

En mi ciudad existía un prostíbulo muy conocido gracias a lo que paso, De hecho, ya nadie va a ese lugar, Creo que ya lo cerraron, Un día de trabajo normal, los hombres bebiendo con sus damas de compañía, y las mujeres atendiendo a los señores, llego un señor, Bien vestido, Ropa de diseñador, Un sombrero elegante, De corbata, Y era buen mozo, Una señorita estaba sentada en el bar, El señor se acerco y empezaron a hablar, la mujer interesada y hablándole dulcemente ya que ese era su trabajo, lo invito a pasar a un cuarto para hacer lo que deben hacer, el señor le dijo que él no quería eso, que le digiera cuanto dinero necesitaba que él se lo daba, La señorita probándolo y que sea verdad le dijo que le diera dos millones de pesos (colombiano), el señor saco de su bolcillo el dinero en dos paquetes, El dinero era preciso, La señorita sorprendida y alegre le pidió un beso, el señor se lo dio, después de charlar por dos o tres horas, El señor sentado en la banca del bar justo a la señorita le dijo que no mirara para abajo, La señorita le dijo que por qué, El señor le insistía y le dijo que solamente no mirara para abajo, La señorita no le hizo caso y sin pensarlo miro, Sus pies eran patas de cabra, la mujer grito todo el mundo miro, y el hombre la golpeó, con unas uñas demasiado largas, la aruño toda la cara, y todo el mundo viendo que ese señor tenia patas de cabra salió corriendo de ese prostíbulo, Se dice que era zatanas, El diablo o como quieras llamarlo, Y ahora su historia ronda por toda esta ciudad.


Alguien bajo tu cama

La citada historia le sucedió a una niña de 9 años, hija única de padres de gran influencia en la política local; esta niña tenía todo lo que hubiese querido y deseado una niña normal, con buena educación, pero con una soledad incomparable. Sus padres solían salir a fiestas de caridad y reuniones del ámbito político, y la dejaban sola.
Todo cambió cuando le compraron un cachorro de raza grande para que cuidase a la niña cuando creciera, pasaron los años y la niña y el perro se volvieron inseparables. Una noche como cualquier otra los padres fueron a despedirse de la niña; el perro, ya acostumbrado a dormir con la niña, se tumbaba bajo de la cama.
Los padres se fueron y pronto la niña se sumió en un sueño profundo, aproximadamente a las 2:30 de la madrugada, un fuerte ruido la despertó, eran como rasguños leves y luego más fuertes. Entonces, temerosa, bajó la mano para que el perro la lamiese (era como un código entre ella y el perro) al sentir su lengua en la mano se tranquilizó y durmió otra vez.
Cuando se despertó por la mañana descubrió algo espantoso: En el espejo del tocador había algo escrito con letras rojas. Cuando se acercó, vio que era un rastro de sangre que decía así:
"NO SÓLO LOS PERROS LAMEN".
Entonces dio un grito de terror al ver a su perro desangrado en el suelo de su habitación.
Se dice que cuando los padres la encontraron ella no decía otra cosa más que:
"¿Quién me lamió?" y decía el nombre de su perro, se volvió loca y hasta la fecha está en un manicomio y sus padres, tratando de olvidar lo que hallaron en el cuarto y a su hija, se fueron al extranjero.
La incógnita más grande es: según los que fueron a investigar al cuarto de la niña, el perro ya estaba muerto, desangrado en el suelo, desde hace horas. ¿Quién le lamió la mano a la niña debajo de la cama?



Detras de la pantalla

No creas todo lo que dicen", muchas veces somos victimas de lo que vemos o escuchamos, caemos totalmente en las mentiras de la gente. A veces aprendemos la lección y no volvemos a caer en la misma trampa, otras veces, seguimos haciéndolo sin darnos cuenta de cual fue el error. ¿Pero que pasaría si después de aprender la lección, alguien te demuestra que no todo lo que ves es falso?
Mi nombre es Isabel, pero prefiero que me llamen Bel para acortarlo. Soy una niña normal de 16 años que le gusta pasar un buen susto de vez en cuando, por eso suelo buscar por Internet algún relato que me erizó los pelos, pero después de haber leído tantos deje de creer en ellos, y perdieron su gracia poco a poco.
Un día, encontré una extraña leyenda urbana que decía que si te metías a cierta pagina a cierta hora, una mujer te vendría a visitar y te arrancaría los ojos. Por supuesto, yo no creí en esa historia, "ya no saben que inventar" me dije, y lo deje. Se lo pasé a una de mis amigas, pareció entusiasmarle, y me retó para que hiciera lo del relato. Mi ego no me permitía quedar mal parada en ese reto, así que acepte, y me vi forzada a estar sola frente a un monitor, con las luces apagadas, a media noche y a punto de entrar a esa pagina. Debo admitir que me dio miedo, ¿Y a quien no? Espere los segundos exactos para entrar a esa pagina, y al ver los cuatro ceros en la hora del monitor, apreté el botón "actualizar" del navegador.
"Esta pagina Web no esta disponible"
¿Lo habré escrito mal? Antes de que se acabara el minuto de la media noche, lo intente varias veces y nada, aparecía otra pagina, un error, nada, ¡Nada! Esa supuesta pagina no existía, solo era una leyenda urbana.
Luego de hacer una foto para que mi amiga me creyera que cumplí con el reto, me puse a dormir como siempre. Al día siguiente, le mostré la foto y me gane la admiración de los que no se atrevieron a entrar, pero uno de ellos parecía no importarle, no era que el también lo hubiese hecho, sino que decía que yo realmente no había demostrado nada, ya que eso no era "real".
"Haz oído hablar de ¿La noche de los que lloran?" dijo, me dio un papel con la dirección de una pagina Web muy extraña, estaba escrita con letras y números, no podía entender lo que decía. Bajo la dirección habían unas instrucciones, decían que debía entrar con las luces apagadas, a media noche y totalmente sola. "Clásico" me dije, esto no era nada nuevo para mi, luego de leerlo varias veces, vi una frase que no había visto antes ya que estaba con una letra muy pequeña "Debes entrar completamente sola", me extrañe, al parecer era importante ese punto, como sabia que solo era una leyenda urbana solo lo arrugue y lo guarde dentro de uno de mis bolsillos.
Tiempo después, vi una noticia realmente extraña en la televisión, una persona había muerto frente a su computador, cualquiera diría que no tenia nada de especial, si no fuera que esa persona tenia medio cuerpo pegado a la pantalla del monitor "Es como si alguien hubiese roto el vidrio de una ventana y lo hubiese tirado de los brazos desde adentro, para luego volver a poner un vidrio en medio de su cintura y dejarlo atrapado", nunca había visto algo así, pero lo que luego oí fue lo que me dejo petrificada "Luego de buscar el historial en su equipo, descubrieron que la ultima pagina en la que se había metido fue una extraña Web hecha de números y letras, nadie sabe aun su significado".
Al instante recibí una llamada, era mi mejor amiga diciendo que vendría corriendo a mi casa. Cuando la veo llegar, llega desesperada diciendo que había encontrado algo "Fascinante" que yo debía ver. Entramos a mi habitación y se puso a buscar en Internet la dirección que me había dado esa persona, aparecieron un montón de foros y otras paginas en que alertaban a la gente "No entre a esa pagina" "No se arriesgue" "Mi tío se murió por culpa de esa pagina", millones de personas tratando de que nadie entrara a esa pagina Web.
"¿Y tu crees que si a ellos les hubiese pasado algo malo, estarían allí alertando a los demás?" Nadie dijo nada acerca de que era lo que uno veía al entrar a esa Web, ni porque estaba escrita de esa forma.
No pude evitar sentir miedo al ver todas esas advertencias, mi amiga parecía muy entusiasmada "¿Que tal si probamos nosotras esta noche?". Cuando dijo eso, asentí al instante, como un acto reflejo, trate de negarme de inmediato, pero me siguió insistiendo, no me quedaba otra, debía asumir y entrar en esa pagina.
Esperamos que se hiciera de noche y nos pusimos a probar entrar en esa pagina, comprobamos varias veces que estuviera bien escrito, pero solo aparecía un mensaje de error "Esta pagina Web no esta disponible". Quizá fuese como la otra Web, donde solo se podía entrar a medianoche. Una vez que vimos los cuatro ceros,
entramos a la pagina. Solo había un fondo negro, y unos números en la esquina inferior derecha de la pagina. No había ningún botón que nos llevara a la pagina siguiente, nada, solo esos números que subían muy lentamente.
Mi amiga empezó a desesperarse, chiqueó como loca toda la pantalla, pero solo logro soltar el pequeño botoncito del mousse, que lo tenia fallando desde hace mucho tiempo "Vaya porquería de pagina", dice, y se levanta, dejándome sola en la habitación, antes de que saliera, tomo el mousse para buscar si había algo que ella no logro encontrar, y cuando paso el puntero sobre los números, aparece un mensaje escrito en blanco en medio de la pantalla.
"B13NV3N1D0"
Llame a mi compañera para que viniese a ver lo que había encontrado, volvió corriendo y se sentó a mi lado como estábamos antes. chiqueó el mensaje y nos llevo a una nueva pagina, tenia también el fondo negro, y había un pequeño mensaje en el centro que decía algo así como "¿H45 V3N1D0 C0MPL3T3T4M3NT3 S0L4?", y dos opciones abajo que ponían "si" o "no". Mi amiga ni siquiera me preguntó, puso "Si", apareció otra pantalla completamente en negro, y se quedo allí por bastante tiempo. Nos miramos por un rato, tratando de adivinar que era lo siguiente, pero un chillido ensordecedor nos hizo devolver la vista a la pantalla, solo había un mensaje que decía "¿P0RQU3 M13NT35?", nos llevamos las manos a los oídos, mi amiga suplicaba que apagara los parlantes, pero yo siempre los tengo apagados, me puse a buscar una manera de apagar el sonido, trate de cerrar la pagina, pero el botón "X" no estaba, apreté el botón de apagado, trate de desconectar el computador, pero el chillido no cesaba, Tratamos de salir de la habitación, pero el chillido era tan fuerte que apenas podíamos mantenernos en pie, cuando el chillido cesó, una imagen apareció en la pantalla, mi amiga, que aun estaba sentada frente al monitor, se puso a gritar.
Era la imagen de una persona, tenia la piel muy blanca, no tenia cabello ni boca, pero de alguna manera parecía que estuviese sonriendo. Mi amiga trato de levantarse y salir corriendo, pero lo que vi a continuación fue lo que no es posible explicar con palabras. El extraño ser saco ambos brazos por la pantalla del monitor y tomo a mi amiga de los suyos, la empezó a tirar hacia adentro, yo trate de ayudarla, la tome de la cintura y trate de mantenerla conmigo, pero solo logre mantener sus piernas fuera, la pantalla se puso en negro nuevamente, y se quedo allí, con medio cuerpo fuera de la pantalla. había dejado de patalear, ya no se movía. Me di la vuelta para ver si el resto de su cuerpo estaba al otro lado de la pantalla, nada, no había nada detrás del monitor, era como si una trituradora la hubiese destrozado. Salí corriendo a buscar ayuda, nadie me creyó lo que vi.
¿Y quién me iba a creer?
Luego de muchos años, comprendí que hay cosas inexplicables en este mundo, y algunas cosas que no tienen por que ser ciertas. Desde ese día, cada vez que encendía el monitor, recordaba las escenas que vi ese día, pensaba en lo que pude haber hecho y no hice para ayudarla, que pude haber tomado en serio las advertencias que me dieron...
Una vez me dijeron que no todo lo que decían era cierto, que no todo lo que mostraban era real.
...Ahora debo vivir con las consecuencias.



El señor bocagrande

Esta historia tiene que ver con un niño argentino de 7 años de edad, padecía de Monocleurosis, por lo que su estado de salud era permanente delicada. Era bajito, muy delgado y usaba sendos anteojos sobre sus hermosos ojos azules, era muy buen chico.
Su padre tenía uno de esos empleos en que le requerían varias ciudades; por lo tanto, no podía pasar ni un año sin que toda la familia se tuviera que mudar.
El padre era muy buen hombre, así que se sentó con su hijo y le dijo que esa era la última vez que se iban a mudar, que luego de Salta se irían a otro lugar pero por última vez. El niño no pudo hacer otra cosa más que aceptarlo.
Cierto día, este chico salió bien vestido a pasear por el parque cerca de su casa. Ya estaba anocheciendo, cuando aparece frente a él un personaje mucho más bajo que él, muy rechoncho y con una boca que iba de oreja a oreja. No era una persona normal, de hecho, estaba muy lejos de ser una persona. Tenía un aspecto muy grotesco, pero de lejos lo peor era la boca, ya que cada vez que hablaba, parecía que movía la cabeza entera. Sin embargo; el señor Bocagrande, como se hizo llamar el niño, era muy amigable. Al menos, le hizo sentir tranquilidad.
Le preguntó su nombre, donde vivía, que hacían sus padres, entre otras más. Ambos se sentaron en un árbol, hablaron mucho, y el señor Bocagrande le dijo que él pertenecía a un Reino Mágico. También le dijo que no les dijera nada a sus padres porque no le iban a creer, porque solo se les aparecía a los niños y a los ancianos.
El chico se fue a casa muy contento y muy extrañado. El señor Bocagrande comenzó a aparecérsele cada vez que se quedaba solo, y esto era de noche en la casa; salía de debajo de la cama y le explicó que tenía poderes mágicos y por eso podía hacerlo. Por lo general charlaban y charlaban, se la pasaban charlando hasta altas horas de la noche durante las vacaciones. El señor Bocagrande le preguntó:
¿Quieres que siga viniendo, no te molesta?
Y el chico ya convencido de que se trataba de un ser mágico, le dijo que sí. Así que el señor Bocagrande lo visitaba todas las noches y aparecía debajo de la cama, siempre con una sonrisa inmensa.
Pero una noche, las cosas cambiaron. El señor Bocagrande, sentado en una silla frente a la cama, le dijo: ¿Quieres ver algo interesante? El niño contestó que sí.
Levántate de la cama y acompáñame le dijo al chico.
Lo agarró de la mano, lo llevó hacia la ventana y le dijo:
Mira lo que voy a hacer.
El duende se lanzó desde el 2do piso, cayó de trasero en el suelo y volvió a rebotar hasta arriba.
El niño rió a carcajadas, hasta el momento en que el señor Bocagrande le dijo:
Haz lo mismo. Tírate de la ventana como lo hice yo.
El niño fue muy inteligente, cuando le dijo:
No, yo soy un ser humano. Yo no puedo hacer lo mismo.
El señor Bocagrande frunció la ceja y le dijo:
¿Cómo que no puedes hacer lo mismo? Si tu quieres lo vas a hacer, ¡hazlo!
El chico sabía en el fondo que no podía hacerlo, porque aunque lo quisiera, no iba a sobrevivir de un 2do piso y le dijo tímidamente que no.
Al recibir tantas negativas, el Señor Bocagrande cambió de rostro completamente y lo miró con una rabia enorme, y se marchó.
Estuvo sin aparecer 3 días y el chico estaba más asustado, que dolido.
El duende volvió a aparecérsele 3 días después, y sostenía en las manos varios cuchillos de cocina. El señor Bocagrande comenzó a hacer malabarismos con los cuchillos perfectamente, luego, los ofreció al chico y le dijo:
¿Por qué no lo intentas tú?
El niño se tuvo que negar nuevamente. Y tras largas insistencias, el señor Bocagrande volvió a poner cara de rabia. El duende se tranquilizó y le dijo al chico:
Quiero lo mejor para ti. Puedes lograr lo que quieras. Quiero llevarte a mi Mundo Mágico.
El último encuentro con el duende se dio fuera de la casa; había muchos árboles y mucha maleza, y había un camino muy extraño entre ellos. Y allí el señor Bocagrande le dijo:
Dame la mano, vamos juntos.
El niño se negó, pero el duende ya lo tenía agarrado de la mano.
Tiene una gratitud muy grande con el padre, pues quizá este le salvó la vida; puesto que cuando lo llamó desde la ventana, el duende se esfumó tan rápido como había aparecido; y el niño muy agradecido, corrió hacia la casa.
Desde ese entonces procuró tener una relación más estrecha con su padre, pero nunca le dijo porqué, pues ya no quería que lo visite el Señor Bocagrande, que ya se había convertido en una visita siniestra.
Finalmente, el chico se mudó. Y cuando ya estaba en el carro alejándose de la casa junto al camión de mudanza, lo último que vio al girar la cabeza y ver en el cuarto donde él dormía, era al duende despidiéndose con tristeza desde la ventana.
Nunca más volvió a ver al señor Bocagrande, pero con el pasar de los años se enteró de 2 cosas:
Ese camino entre los árboles, que supuestamente era el camino hacia el Reino del señor Bocagrande, no conducía hacia otra cosa que un cementerio.
Y que todas y cada una de las lápidas de ese lugar, pertenecían a niños.


La grasa humana

Empezó a suceder algo espantoso, comenzaron a haber desapariciones entre los pobladores, primero el vecino del costado, luego la fulana de la esquina, así sucesivamente, tanto así que se podía contar que entre una familia había entre dos a tres miembros que habían desaparecido, por ser alejados estos pueblos no recibían la ayuda
necesaria del estado y también le era ajeno el problema, hasta que una persona descubrió la forma como desaparecían los pobladores y hacia donde iba a parar
Una noche de tormenta un hombre llegaba cansado de laborar todo el día en la chacra, se había hecho tarde y la lluvia lo había agarrado desprevenido, con la ropa empapada y con el frio que calaba hasta los huesos aguardaba el paso pues calculaba aún una media hora para llegar a su destino, la noche le absorbía la visión y solo divisaba a dos pasos delante de el cuando de pronto sintió una presencia detrás de él, no veía nada pero sentía esa sensación, apuró el paso y la sombra también lo hacia, empezó a correr y la sombra corría hacia el, desesperado y exhausto tropezó y la sombra se le vino encima y le golpeó la cabeza.
Cuando abrió los ojos sentía sus manos maniatadas y adormecidas, aún tenia el chorro de sangre que ya se secaba en su mejilla por el golpe, estaba en una lugar semis-oscuro y a su alrededor unos murmullos y risas chillonas se entremezclaban con gemidos, intentó liberar sus manos pero apretaba fuerte la soga con el que había sido maniatado, al acomodarse y sentarse sintió el piso húmedo como fangoso y un olor rancio y podrido, repto a la luz y sintió los chillidos mas fuertes, se incorporó mareado y se dio cuenta que estaba en una cueva y que unos lamparines agónicos alumbraban dentro de la profundidad.
Al ver con mayor claridad, pues su iris se había acostumbrado a la luz de la cueva, vio algo espantoso, en la cueva colgados como ropa recién lavada habían muchos cuerpos, algunos decapitados, otros sin las extremidades, desollados, había cuerpo de niños, de jóvenes mujeres, muchos de ellos conocido, su cuerpo se crispó, mas aún al sentir el grito espantoso de una mujer que aún viva le desollaban y le quitaban pacientemente la grasa de su cuerpo, con la fuerza que le quedaba y aprovechando que no lo veían buscó la salida, pues los de adentro lo creían aun desmayado, por suerte encontró la salida y corrió y corrió y llegó a su pueblo, contó todo lo que había visto, la gente indignada se juntó, con antorchas y armadas con lo que tenían en mano llegaron a la cueva, con temor entraron, encontraron todo lo que había descrito el que escapó, los cuerpos colgados y desollados, habría mas de cien cuerpos mutilados, y el piso era un río pegajoso de sangre y resbaladizo, están los lamparines el cuerpo aún tibio de la última persona que habían desollado, pero no encontraron a nadie mas.
Mucho después se descubrió la verdad, llegó la prensa por fin la policía y personal calificado, descubrieron que los cuerpos tenían todos sus órganos menos la grasa, grasa humana, a estos hombres se les conoció posteriormente como "Pichtacos" eran desalmados enfermos que se dedicaba al tráfico de la grasa humana con fines comerciales, hasta ahora se habla de los pichtacos y quedó grabada en la mente de los peruanos como una de las tantas leyendas urbanas.



Noche en el metro

Esto sucedió en Madrid (España). Era noche cerrada, y un hombre cogió como cada noche el metro para volver a casa. Pero esa noche seria muy distinta a las demás. Al entrar vió que el vagón estava vacío.
Solo había una joven rubia con la cabeza agachada leyendo un libro y dos hombres vestidos de negro detrás de ella. El hombre para no estar solo se sentó frente la muchacha, ella no decia nada y los dos hombres tampoco.
Unas paradas más adelante subió otro hombre con gabardina y unas gafas negras que impedían que se le viesen sus ojos. El misterioso hombre le dijo al otro:
No diga nada, pero en la siguiente parada usted se bajará con migo...
El hombre asustado le hizo caso. Y cuando bajaron el hombre de la gabardina le dijo:
Le he hecho bajar porque la mujer que estaba sentada frente usted esta muerta, y los hombres que estaban detrás de ella la estaban sujetando. Hoy en día me da miedo viajar solo en el metro de noche



El puente de los duendes

En Puebla, México hay una leyenda sobre el "puente de los duendes", mi relato hace mencion a un tío que en la sierra de puebla iba mucho por aquel lugar, los lugareños dicen que unos duendes arrastran a la gente hacia la parte baja del puente, aun no se sabe para que, puesto que ningun mortal ha regresado de allí y cuando se le busca no hay rastros. Mi tío regresaba de una fiesta en el pueblo y para variar había tomado demasiado, a altas horas de la noche se le ocurre ir a buscar leña, pues bien, la encuentra cerca del famoso puente, y él advertido desde niño de lo que allí sucede trata de ir lo mas rapido posible de regreso.......¡ cual sería su sorpresa al ver entre los matorrales una gallina grande y gorda! al parecer no era de nadie, pues la gente acostumbra guardar los animales en sus corrales por temor a lobos o coyotes, es así como mi tío se aventura a capturarla, por supuesto la va siguiendo pero la gallina a pesar de ir lento trata de esconderse en los matorrales y se hace escurridiza.....mi tío sentía la necesidad de agarrarla para cenar, que bien le caería por la borrachera que llevaba, pero no era así...... la gallina casi se dejaba agarrar pero en el ultimo momento se le escapaba a mi tío....al cual se le hacía muy extraño no poder agarrar facilmente una gallina regordeta como esa.....
muy tarde se dió cuenta de que no era otra cosa mas que un duende convertido en ese animal, ya que la gallina se detuvo precisamente en un extremo del puente... tal y como les gusta a los duendes que uno se quede a altas horas de la noche....a pesar del susto y de la intencion de correr, inexplicablemente mi tío fue arrastrado hacia adentro con engaño, debajo de aquel puente se encontraba la gallina que el habia perseguido pero la pobre estaba siendo mutilada por duendes que reían mientras veían como mi tío se acercaba.
El me dice que se siente adormecido todo el cuerpo, pero que en un momento de lucidez, hizo la señal de la cruz, y como pudo dijo estas palabras " padre nuestro, si mi carne es para los demonios, al menos deja que mi alma esté contigo en el paraiso" tras lo cual se oyeron gritos lastimeros desde adentro del puente, la gallina se transformo en un hombrecito de menos de un metro y los otros duendes le advirtieron a mi tío que huyera y que jamas contara lo sucedido porque en otra ocasión no tendrían compasion con el........
cuando mi tío desperto era de día y pensaba que había sido un sueño lo que había pasado anoche, pero al levantarse pudo ver sus piernas desgarradas y desangradas en direccion del puente, como pudo se levantó y vió plumas con sangre.........
Aunque él ya falleció, jamas se acercó a aquel puente de nuevo, aunque sí contó lo sucedido por consejo del cura del pueblo, fué de los pocos que se salvaron de quedarse en el puente. ahora mi tío descansa en paz y en la gloria de dios.



La venganza de la novia

Han pasado varios años y al parecer todos han olvidado aquel suceso que les narraré, pero yo jamás jugaría con una mujer.
Se dice que en la ciudad de México, hubo una mujer de increíble belleza y dotada de un alma tan pura que todos los hombres querían cortejarla. A ella no parecía interesarle nadie de la ciudad pero se dice que cierto día, caminando por la calle conoció a un joven totalmente desconocido, un joven apuesto y de provincia que venia a trabajar a la ciudad.
Ella no tardó en enamorarse de aquel hombre pues siempre la procuraba y era sumamente caballeroso con ella. Pasó un tiempo y decidieron casarse, ella estaba feliz, sentía que era la joven mas afortunada del mundo, pero el no parecía creer lo mismo.
Cuentan que el día de la boda llegó, ella lucia espectacularmente hermosa con su vestido y aquella felicidad que le iluminaba la cara. Ansiosa llegó a la iglesia, toda la gente importante se encontraba en la ceremonia excepto el novio.
Todos creían que tal vez un contratiempo de 10 tal vez 15 minutos lo demoró pero pasaron varias horas y él nunca se presentó.
Todos trataron de consolar a la joven que sumergida en su dolor no dejaba de llorar preguntándose por que no había llegado el a la boda.
La llevaron a su casa después de calmarla y la recostaron en su cuarto pero ella seguía deshecha, no aceptaba haber perdido al amor de su vida, se levantó frente a un espejo y al verse con aquel hermoso vestido pero con el alma destrozada tomó un cuchillo y comenzó a herirse en el vientre y en el pecho jurando ante un crucifijo que regresaría de la muerte para vengarse de aquel hombre y de todo aquel que hiciera el mismo daño.
La noticia de su muerte se hizo saber por toda la comunidad y según se cuenta, el joven fue visto días después de la boda con otra joven y relatando en las cantinas que el había obtenido lo que cualquier hombre del lugar hubiera querido y que tubo el lujo de despreciarlo.
Noches después fue encontrado en la puerta de la iglesia muerto a cuchilladas pero se dice que el espíritu de la joven cumplió su juramento ya que el difunto tenía un anillo en el dedo, el mismo anillo con el cual ella había sido enterrada.
Según la leyenda, cada vez que un hombre deja plantada a una mujer frente al altar, ella vuelve a cobrar su venganza haciendo pagar el dolor que les causan a las mujeres.



Los 3 hijos

Era una joven muchacha casada hace algunos años con tres hijitos a los que adoraba. El mayor tenía apenas 5 años, el que le seguía tres y el más pequeño era todavía un nene de brazos.
Su marido se la pasaba todo el día trabajando y tenían una vida de bonanza económica, pero a ella le llevaba mucho tiempo y esfuerzo el quehacer de la casa ella sola y con el cuidado de sus amadas criaturitas. Ese gran trabajo era aumentado por el hermano de en medio, que se seguía haciendo pipí en la cama y cada tanto le tenían que cambiar la sábana, subir el colchón, en fin, todo lo que se hace en esos casos.
Un día de desesperación la mamá notó que el hijo de en medio se había vuelto a hacer pipí. ¡Con el trabajo que tenía ese día! Fúrica le reprendió, añadiendo que si se volvía a hacer pipí en la cama, le iba a cortar el "pipi" (el pene, se entiende).
Pues resulta que al día siguiente la madre despide a su marido y comienza a bañar al bebé cuando oye llorar fuertemente a uno de los otros niños. Sin poder dejar al niño grita para que el mayor le diga que pasó...
El niño más grande entra al baño.
"Es que mi hermanito se volvió a hacer pipí y le tuve que cortar el pipí para que no se volviera a hacer..." dijo mientras alzaba en su mano ensangrentada el pene de su hermano.
¡La mujer comenzó a gritar y cayó en pánico!
Corrió hacia donde se encontraba su hijo que había ya dejado de llorar y salió corriendo al hospital, tan alterada y enloquecida por la sangre del hijo que había amenazado que no pudo notar que el niño más pequeño (el bebé) se un día en la bañera muriendo inevitablemente por el agua entrando en sus pequeños pulmones y menos aún pudo notar que al salir disparada en el coche al hospital pasaba por encima de su hijo el mayor que había decidido refugiarse debajo del coche para evitar la reprimenda.
Al llegar al hospital, un médico no pudo sino confirmar lo peor:
"Hicimos lo que pudimos pero su hijo llegó desangrado y sin vida al hospital".



La mente

Jugando al ocalimocho, risas, copas y los porros rulando, ya son las 23:30 y sacamos los yogures, cada uno espolvoreado con mariuana, el último que se lo termine tendrá que tomarse 5 chupitos de whisky, los devoramos como si lleváramos días sin comer.
Las risas se incrementan, la habitación llena de humo y cada vez hablamos más alto, me levanto para ir al baño, y todo se para, como si viera una foto todo permanece inmóvil incluso el humo de los cigarros, no puedo moverme y caigo al suelo como un tronco.
Mi vista solo alcanza a ver el techo, no escucho nada solo el frio y vacio silencio, por delante de mis ojos las caras de mis amigos impasibles pasan una y otra vez por delante de mis ojos, sin parar sin cambiar ningún gesto, una tras otra pasan por delante de mí, y el ciclo vuelve a empezar.
Intento moverme, pero no siento mi cuerpo intento gritar pero soy incapaz de hacerlo.
Pasan minutos, horas, días y años, mi estado no cambia sigo sin poder moverme sin poder escuchar, hace años que deje de ver el rostro de mis amigos ahora simplemente no veo nada, ni luz ni oscuridad, ningún color ningún brillo simplemente un vacío.
Pienso en mi familia, en mis amigos, en mi novia en todo lo que estarán sufriendo, quiero llorar, deseo gritar, tengo que decirles que lo siento, pero no puedo, mi cuerpo esta inerte simplemente estoy dentro de él.
Han pasado muchos años, no sé cuantos es difícil de calcular, pero me ha dado tiempo a pensar en mi vida en todo lo que hice bien y mal, todo lo que hubiera cambiado, me imaginaba trabajando, viviendo con mi novia, teniendo una familia con ella pero nada de eso ocurrirá solo en mi mente, pero necesito vivir esa vida, esa vida que nunca pude vivir.
Escucho un grito aterrador, por primera vez en estos años escucho el latido de mi corazón, siento mi cuerpo siento mis músculos, Dios, SOY YO QUIEN GRITA...... veo unas sombras cerca de mí, por fin puedo distinguirlas son mis amigos, estas muy asustados , les escucho, todos me pregunta ¿qué te pasa? ¿estás bien?, miro a mi alrededor estoy en la habitación donde pasó todo.
Pasa un buen rato hasta que consigo darme cuenta de donde estoy, parece que nada ha cambiado miro el reloj
las 23:40, ¿cómo puede ser? ¿estos últimos años solo han sido unos minutos? ¿Fue mi mente quien hizo eso?
No sé que fue, solo sé que ahora sí que puedo imaginar cómo es el infierno.

Comentarios Destacados

11 comentarios - [MegaPost] 12 Historias de terror (Largas y cortas)

@elendil093 +1
naaatyyy dijo:historias

Jaja, venía derecho a comentar lo mismo. Hay oraciones en las que no se entiende nada, ya que los signos de puntuación están puestos al azar, en donde más le gustaba al que lo escribió. Algunos pensarán que decir que "no se entiende nada" por una coma es una exageración, pero la verdad es que una o más oraciones con una mala puntuación, pueden dar como resultado una idea totalmente distinta de lo que el escritor tenía en mente.
@alandm12
A Mi me gustaron dejaria 10 puntos pero ya di 5 haci que te dejo 7 xD
@Lunita_Lunera +3
che pero ni una imagen y todo negro!!! alegralo un poco! igual buen post.
@Dbz4ever +2
Exacto unas imagenes y le da mas pinta
@alcidessamuel +1
lo agrego a fav un dia de estos lo leo jeje
@TheAvenger96
estan buenos pero no me asustaron jaja