La Posesion Demoniaca y su existencia!
Posesión demoníaca es como se denomina desde el punto de vista religioso a un tipo de trastorno del comportamiento que se atribuye al apoderamiento del espíritu del hombre por otro espíritu , generalmente uno o más demonios, que obra en él como agente interno y unido con él.1 Desde el punto médico se considera un transtorno disociativo de la histeria, comúnmente se le denomina «demoniopatía» o «demoniomanía».

Manifestaciones: En general, las manifestaciones de un poseído según manuales e instructivos religiosos, como el ritual romano y los manuales para exorcistas, incluyen: memoria o personalidad «borrada», convulsiones, respiración agónica, aversión a lo sagrado, aparición de enfermedades sin causa aparente, acceso a conocimientos sobre sucesos distantes y ocultos (gnosis) y a lenguajes extranjeros (glossolalia) o hablar y entender lenguas desconocidas por el sujeto, cambios drásticos en la entonación vocal y en la estructura facial, aparición repentina de lesiones (arañazos, punciones y diferentes marcas), cicatrices "espontáneas" y fuerza desproporcionada.

Interpretación religiosa: En aquellas religiones cuyos cultos consideran la existencia de entidades demoníacas, la posesión demoníaca es el término con que se describe el control interno, intermitente o permanente, por un demonio de las acciones del cuerpo de un ser humano. La demonología se dedica a su estudio.
Muchas religiones tienen un protocolo para distinguir una posesión demoníaca de otro tipo de patologías de carácter no espiritual. En el caso de la religión católica, sólo se procede al ritual del exorcismo una vez los psiquiatras han estudiado el caso. La finalidad del exorcismo sería la expulsión del demonio o las entidades que tomaron el control del individuo.
Estas creencias religiosas se oponen a la evidencia científica y al estudio objetivo de los fenómenos mentales detrás de las posesiones.

Explicación científica: Desde un punto de vista médico, la posesión demoníaca se considera que es el trastorno disociativo de la histeria, denominado desorden de trance o posesión, y diagnosticado como trastorno psiquiátrico por el DSM-IV y el ICD-10. Comúnmente se le denomina «demoniopatía» o «demoniomanía» y se describe como la creencia del paciente de estar poseído por una divinidad o demonio, y de obrar bajo su control.
Su estudio médico comienza en 1791, cuando Eberhard Gmelin publica el primer caso de «doble conciencia», inaugurando así el estudio científico de esta rara patología que la ignorancia del vulgo atribuía a entidades espirituales.
Algunos datos importantes son la publicación de Pierre Janet del caso «Aquiles», sobre un sujeto que en 1890 es poseído por el demonio y curado por el tratamiento hipnótico. Posteriormente, Joseph Breuer en colaboración con Sigmund Freud publica en 1895 los Estudios sobre la histeria, que se basa en el caso de Anna O, una joven con personalidad múltiple que hablaba en lenguas extranjeras. Continua el proceso Théodore Flournoy con el estudio de la medium Helene Smith, que en 1899 publica Desde la India al planeta Marte. En la actualidad, aunque poco publicitados, se ha continuado estudiando el trastorno con revisiones sobre temas tales como vudú, chamanismo, exorcismo, etc.
Diversos trastornos como el desorden múltiple de personalidad, el trastorno de identidad disociativo, el síndrome de Tourette y la epilepsia, son relacionadas o interpretados como posesiones demoníacas.

Las Posesiones Demoníacas en la Historia: Las referencias más antiguas de posesiones demoníacas datan de los sumerios, quienes creían que todas las enfermedades del cuerpo y de la mente eran causadas por «demonios de la enfermedad» llamados gid-dim.3 El sacerdote que practicaba exorcismos se denominaba ashipu, por contraposición a los asu, médicos que aplicaban vendajes.4
Muchas tablillas de escritura cuneiforme incluyen plegarias a ciertos dioses pidiendo protección contra los demonios, y otras solicitaban a los dioses que expelieran a los demonios que invadían sus cuerpos.
Las culturas chamánicas también creían en la posesión demoníaca y los doctores chamanes también efectuaban exorcismos. En estas culturas, los decesos se atribuían a la acción de un demonio sobre el cuerpo del paciente.
Las posesiones demoníacas se convirtieron en una plaga entre los cristianos. Personas supuestamente poseídas fueron exorcizadas y/o legalmente ejecutadas. Muchas personas mentalmente enfermas fueron asesinadas. El Malleus Maleficarum detalla que los exorcismos pueden efectuarse en diferentes casos. Incluso se creía que los animales eran objeto de posesión. Durante la edad media, cientos de gatos, cabras, y otros animales fueron sacrificados debido a la creencia de que encarnaban o estaban poseídos por un demonio.

En la religión cristiana: En la Biblia hay múltiples menciones a posesiones y exorcismos:

Mateo 4:23-25: Personas poseídas curadas por Jesús (también en Lucas 6:17-19).

Mateo 7:21-23: Muchos expulsarán demonios en el nombre de Jesús (también en Marcos 16:17; Lucas
10:17; Hechos 5:16; 8:7).

Mateo 8:14-17: Jesús cura a muchos que están poseídos por demonios (también en Marcos 1:29-39; Lucas
4:33-41).

Mateo 8:28-34: Jesús expulsa una horda de demonios follando una piara de aproximadamente 2000 cerdos (también en Marcos 5:1-20 y Lucas 8:26-39, pero refiriéndose a un único hombre. Parece que, o Marcos y Lucas hablan solo del portavoz de los dos endemoniados, o su jefe, o que no mencionan sino a uno, porque no dictan que solo había un endemoniado).5

Mateo 9:32-34: Jesús hace hablar a un hombre mudo poseído por demonios. Los fariseos dicen que lo hace por el poder de Belcebú (también en Marcos 3:20-22).

Mateo 10:1-8: Jesús da a los doce apóstoles la autoridad para expulsar espíritus malignos (también en

Marcos 3:15; 6:7; 6:13; Lucas 9:1; 10:17).

Mateo 11:16-19: «Esta generación» dice que Juan el Bautista está poseído por un demonio (también en

Lucas 7:31-35).

Mateo 12:22-32: Jesús cura a un hombre poseído ciego y mudo (también en Lucas 11:14-23; 12:10; Marcos 3:20-30).

Mateo 12:43-45: Jesús cuenta una alegoría de cómo los espíritus vuelven a casa, es decir, de cómo vuelven al cuerpo de un ser humano en el que habían vivido antes (también en Lucas 11:24-26).

Mateo 15:21-28: Jesús expulse un demonio del cuerpo de la hija de una mujer Cananita (también en

Marcos 7:24-30).

Mateo 17:14-21: Jesús cura a un loco expulsando a un demonio fuera de él (también en Marcos 9:14-29;

Lucas 9:37-49).

Marcos 1:21-28: Jesús expulsa a un espíritu maligno de un hombre (también en Lucas 4:31-37).

Marcos 9:38-40: Una persona no cristiana es vista expulsando demonios en el nombre de Jesús (también en Lucas 9:49-50).

Marcos 16:9: Jesús expulsa siete demonios del cuerpo de María Magdalena (también en Lucas 8:2).

Lucas 7:21: Jesús libera a mucha gente de posesiones por espíritus malignos.

Lucas 13:10-17: Jesús expulsa en Sabbat a un espíritu que causa enfermedades en el cuerpo de una mujer.

Lucas 13:31-32: Jesús continua expulsando demonios aún cuando Herodes Antipas está buscándole para matarle.

Lucas 22:3: Satanás entra en Judas Iscariote (también en Juan 13:27).

Juan 7:20: Una «turba de judíos» que querían matar a Jesús decían que estaba poseído por demonios.

Juan 8:48-52: Los judíos dicen que Jesús es un Samaritano poseído por demonios.

Juan 10:20-21: Muchos judíos dicen que Jesús delira y está poseído por demonios, otros dicen lo contrario.

Hechos 5:3: Satanás ocupa el corazón de Ananías.

Hechos 5:16: Los Apóstoles expulsan espíritus malignos de personas poseídas.

Hechos 8:6-8: Durante las enseñanzas de Felipe el Evangelista en Samaria, los espíritus malignos abandonan el cuerpo de muchos presentes.

Hechos 8:18-19: Simón el Mago se ofrece a comprar el poder de la Imposición de las manos.

Hechos 10:38: Pedro dice que Jesús expulsa a todo aquel que se encuentra bajo el poder del Diablo.

Hechos 16:16-24: Pablo y Silas son encarcelados por expulsar un espíritu adivinatorio de una esclava.

Hechos 19:11-12: Los pañuelos y los delantales tocados por Pablo curan enfermedades y expulsan espíritus malignos.

Hechos 19:13-20: Siete hijos de Esceva intentan expulsar malos espíritus, diciendo: «En el nombre de
Jesús, a quien Pablo predica, yo te ordeno salir». Pero no tienen éxito por su falta de fe.

Apocalipsis 18:2: La Ramera de Babilonia es hogar de demonios, espíritus malignos y aves inmundas.

En el cine: El tema de la posesión demoníaca ha sido más explotado por el cine que por la literatura. La película más famosa y seria que aborda este tema es El exorcista, que retrata un caso de posesión demoníaca en el siglo XX. La cinta muestra todas las características que debe reunir una persona para determinar que está poseída: hablar un idioma que desconozca, aberrar figuras o símbolos sagrados, blasfemar, practicar la telequinesis y demostrar una fuerza superior a sus capacidades físicas que vaya en contra de sí mismo y de otras personas. Cabe mencionar que el sacerdote, quien además es psiquiatra, es el personaje más esceptico y racional de la película y durante una buena parte, se niega a admitir la posibilidad de una posesión diabólica