Infectados 2: Otro punto de vista


Capitulo: Un nuevo Comienzo


Después de varios años de haber estado fuera de casa, eh decidido volver, para comenzar de nuevo. Después del pleito con mis padres decidí fugarme, dejar todo atrás, que estupido fui.
Al irme solo obtuve desastres, tristezas y mucha hambre, me decían que irse al extranjero seria lo mejor, que conseguiría trabajo, pero después de varios meses de duro esfuerzo, no logre obtener trabajo, refugio, ni comida. Todo ese periodo vivía en limosna, en cajas de basura para refugiarme de la lluvia. Todo era un infierno.

Ya entrando a mi país, me sentí mas aliviado, no sentía el por que, pero seguro era por el sentimiento de estar en casa.
Al bajarme del autobús, una señora me recibió con muchos abrazos, yo no la reconocía, era muy vieja, tenia arrugas. Cuando me soltó, logre ver su cara pálida, arrugada y vieja. Pero lo que más me llamo la atención fue las lágrimas que derramaba por mí. Al parecer ella si me reconocía.
-¿Pero quien es usted? Y ¿Por qué me recibe de esta manera? –Le dije un poco indignado.
-Oh, Sebas, cuanto ha pasado, ¿Qué ya no te acuerdas de tu pobre madre? –Dijo, mientras me tiraba una pequeña sonrisa.
-Perdóname, yo no sabia, eh pasado mucho tiempo afuera que ya no recuerdo a los que eh amado… -Dije, abrazándola.
-No te preocupes hijo, todo esta bien, que bueno que hayas regresado, yo he pensado lo peor de ti. –Dijo mientras me abrazaba de nuevo, podía sentir sus lágrimas en mi pecho.
-¿Qué cosas? –Le dije, tratando de que me hablara mientras caminábamos hacia mi casa.
-Pensábamos que estabas muerto, mandamos a muchas personas a que te buscaran, pero no te encontramos –Me dijo mientras me acariciaba la cara.
-¿Mi padre y usted ya no siguen molestos conmigo? –Le dije, para poder saber de una buena ves la respuesta que eh estado implorando durante los últimos meses.
-No, nunca estaríamos molestos contigo, lo que paso, paso. –Me dijo mientras me indicaba la casa.
Caminamos, no quería pronunciar una sola palabra, me sentía culpable al haber dejado a mis padres solos. Al llegar solo observe una pequeña morada, no muy acogedora, tenia los techos de aluminio y las paredes de madera. Yo no entendía como había quedado de esa manera la casa, ya que mis padres eran de tener dinero.
-Madre, ¿Qué ha pasado con nuestra casa? –Le dije mientras cargaba mis cosas en mi espalda.
-Cuando desapareciste, tu padre y yo vendimos todo lo que teníamos para poder encontrarte, la casa no la pudimos pagar y nos la quitaron –Me dijo mientras me abría la puerta.
Baje la mirada, todo esto había sido mi culpa, si no me hubiese escapado, mis padres todavía tendrían sus cosas y la casa.
-¿Y mi padre? –Le dije, ya que no lo encontraba.
-Tu padre ha muerto, le dio una enfermedad y no he logrado comprar las medici…. –Me dijo, pero no logro aguantar sus emociones y empezó a llorar. –Te hemos fallado hijo, debimos esperar mas tu regreso, pero… pero –Siguió diciendo pero ya no tenia fuerzas.
-Madre la culpa fue mía, no debí haberme ido, nunca pensé que me extrañarían, nunca… -mencione, pero me interrumpió.
-Tranquilo, no ha sido tu culpa, mejor preparo la comida, para que puedas comer y descansar después de tu duro viaje. –Dijo mientras se levantaba y se dirigía a la cocina.
No podía aguantar que todos estos años, mi madre había vivido sola, sin nadie que la ayudara.
Después de comer, me asigno mi cama, para que pudiera descansar. Después de despedirme, me acosté, sentía una dulce caricia en la espalda, no había dormido en una cama en años.
Desperté a la mitad de la noche, un sonido me había pegado un susto. Me dirigí con mi madre para poder protegerla, pero al llegar la observe en el suelo. Instantáneamente me acerque a ayudarla, pero ella se oponía. Tenía una fuerte fiebre.
-Tengo que llevarte al hospital mama –Le dije mientras la cargaba.
-Oh hijo me ha llegado la hora –Me dijo mientras tocia sin control.
La cargue hasta la puerta, la abrí y empecé a correr, grite varias veces ayuda, pero nadie respondía, nadie me quería ayudar.
Al llegar a la avenida principal, un auto a gran velocidad se acercaba hacia a mi. Intente llamarle la atención, pero este no se detenía, al parecer no me bella, o me ignoraba.
Me aparte del camino para que no me atropellara, intente seguirlo, pero este se volqueo a 10 metros de distancia de mi.
-Quédate aquí mama, iré a ver lo que sucede. –Le dije mientras la colocaba en el suela, y apoyada sobre un árbol.
Me acerque para poder ver lo que había pasado, al agacharme para poder ver si la persona se encontraba herida, esta salio pidiendo ayuda.
-Ayúdeme por favor, mi hija esta enferma, ayúdeme por favor –Me seguí repitiendo lo mismo, estaba asustado, pero aun a si tome fuerzas y lo saque del auto.
-Ayude a mi hija, esta enferma, por favor ayúdela –Me decía incontrolablemente.
Voltie hacia atrás y empecé a buscar a la niña, después de dar varias vueltas, la encontré, la saque e intente ver si seguía viva, pero ya era tarde, la niña había muerto.
Regrese lo mas rápido con el señor para poder avisarle, pero este ya no estaba.
-Señor, ¿Dónde esta? –Le empecé a gritar, pero este no respondía
Seguí buscando, pero ya no podía perder tiempo, mi madre estaba empeorando más y más. Antes de poder dirigirme hacia mi madre, un grito me altero.
Me di la vuelta, y observe que la niña estaba mordiendo a su padre en el cuello, el la tenia cargada, pero después de un breve tiempo este cayo al suelo.
-¿Pero como es posible? –Mencione en voz alta. Rápidamente tape mi boca, pero fue inútil, la niña me había escuchado.
Corrí lo mas rápido para poder buscar a mi madre e irme de ahí, pero al llegara hacia ella, esta estaba levantada y me miraba de forma extraña, tenia sangre en a boca, logre ver sus enormes dientes que le habían crecido.
-¿Mama te encuentras bien? –Le dije, pero esta no respondía, solo gritaba de forma extraña.
Cuando la niña empezó a correr hacia mi, mi madre me intento tirar al suelo. La golpee y la tire, no podía creer lo que estaba ocurriendo. A pesar de la edad de mi madre, podía correr muy bien, ya que esta me estaba pisando los talones.
Al llegar al pueblo, observe que estaba ocurriendo lo mismo. Todos corrían sin control.
Antes de que las dos llegaran a mi, un camión las atropello.
Todo era un caos, muchas personas pedían ayuda. La mayoría se comportaba como mi madre y la niña. Todo era horrible.
El fuego de las casas alumbraba la zona, ya que la luz se había ido.
Trate de refugiarme en una casa sin ser detectado por ninguna de esas cosas. Entre a un hotel, que estaba vació, al parecer todos ya se habían ido, necesitaba unos nuevos zapatos, ya que los que traía puestos se habían roto por haberme caído constantemente en el camino.
-Hola, ¿Refugiándote ah? –Me dijo un chico que estaba detrás del mostrador del portero.
-Si, ¿Qué esta sucediendo? Y ¿Quién eres? –Le dije mientras me acercaba a el.
-Soy Marcos, y pues, estoy tan enterado de las cosas como tu –Me dijo mientras me enseñaba un arma –Ten esta, para que te protejas.
-Pero yo no tengo para pagarte. –Le dije mientras que la rechazaba
-No seas ingenuo, no te lo cobrare, ¿Crees que el dinero servirá en estos momentos? –Me decía mientras me la colocaba en las manos. -¿sabes disparar no? –Me dijo.
-Algo, solo una vez –Le dije mientras que la sostenía, intentando apuntarle a algo.
-Con esa es suficiente, no dispares que llamaras la atención de los zombis –Me dijo, mientras se acostaba en el suelo para poder descansar.
-¿Zombis? ¿Estas seguro? –Le dije, mientras me acercaba a el.
-Pues no tengo otra explicación. –Me dijo.
-¿Cuál es tu plan? –Le dije, mientras cargaba el arma, mas bien era un revolver.
-Salir de aquí e ir a la ciudad, ahí tengo a unos amigos que nos ayudaran –Me dijo, mientras me mostraba un mapa, al parecer ya tenia todo esto planeado.
Al indicarme todo su plan decidimos ponerlo en marcha, salimos y empezamos a disparar a todos los infectados o zombis que se movían.
La mayoría del pueblo ya estaba infectado, solo quedaban algunos pocos que estaban siendo devorados.
A los primeros disparos, los infectados se enfocaron en nosotros.
La mayoría era rápida, mientras que otros no, ya que tenían heridas en las piernas, lo que les impedía moverse adecuadamente.
Dispare a tantos como podía, pero mis municiones se me agotaban, intente prestarle algunas a Marcos, pero este ya no estaba, me había abandonado.
No podía creer que me había dejado en medio de todos los infectados del pueblo. Ya teniendo la última bala en mi revolver y a una gran manada de infectados a mí alrededor, solo podía pensar en una sola salida. Coloque mi el revolver en mi boca, y dispuesto a disparar, coloque mi dedo cerca del gatillo, pero antes de que disparara, una camioneta se estaciono enfrente de mi, era Marcos.
-Sube, que no tenemos tiempo para estupideces. –Me grito mientras me jalaba hacia la camioneta.
-Pensé que me abandonarías –Le dije mientras recargaba mi arma con sus municiones.
-¿Cómo puedes pensar en eso? Soy hombre de palabra y no te dejaría por nada, además hay que protegernos el uno con el otro –Me dijo mientras aceleraba en la carretera.
-¿ahora que sigue Marcos? –Le dije mientras me sentaba en la parte delantera.
-ir a la ciudad de Stanburg, y rogar que nos ayuden –Dijo mientras colocaba un disco. –Escuchemos un poco de música, ¿Te parece? Para aligerar un poco la tensión –Me dijo.
-Me parece bien todo. –Le dije.
Seguimos toda la noche, intentando llegar a nuestro objetivo.



Escrita por : Samuel Ake tello

Espero que les haya gustado, por favor compartanla y regalenme unos puntitos xD
El primer capitulo de mi nueva saga Zombie.

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Y para que gocen un adelanto de una buena pelicula zombie que saldra en junio.