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Creepypastas [MegaPost]

Creepypastas [MegaPost]

Hola, hola este es un megapost de creepypastas, no son míos, se encuentran fácilmente por la red, y por eso los subo si no lo conocen les dejo varios :3
pasta
Hypno's Lullaby

Aquella vez estaba sola en casa, debían pasar de las once de la noche y como no había mucho que hacer encendí la computadora y me puse a ver algunos videos graciosos, de música y cosas por el estilo, comenzaba a aburrirme hasta que encontré uno que me llamo la atención era de Pokémon, se llamaba Hypno´s Lullaby y leí los comentarios donde supuestamente decían que el Pokémon era pedófilo ya que gustaba de engañar y secuestrar niños para hacerles cosas poco éticas, “puras patrañas” pensé, así que me puse a ver el video solo para confirmar mi sospechas, el video tenia una imagen del Hypno con un par de niños tomados de las manos, escuche con atención; era la música de alguna parte de un juego de Pokémon y después de unos segundos se escuchaba una voz ronca que cantaba al ritmo de la tonada decía algunas cosas un tanto extrañas, me erizo un poco la piel, a pesar de que en un principio tome el video como algo falso hecho por algún fan apenas termine de escucharlo sonó el teléfono celular, estaba tan concentrada en el video que cuando el celular sonó me hizo brincar, conteste y al hacerlo lo único que escuché era una respiración dificultosa y un jadeo, me asusto ya que era lo ultimo que me esperaba porque ese celular no tenía línea y solo lo usaba como cámara y reproductor de música, colgué de inmediato y busque que numero había sido, para mi sorpresa aparecía como numero desconocido y quedé muy intranquila por la llamada pensando que era imposible que el teléfono sonara. Termine más tarde de ver videos pero por alguna extraña razón no podía sacarme la canción de la cabeza, me fui a intentar dormir pero no podía porque recordaba esa voz jadeante y la música del video.
Pase la noche sin poder conciliar el sueño del todo y así fue algunas noches después de eso. Ya en la mañana me levantaba con dificultad, me sentía confundida, cansada con una sensación de pesadez y tristeza, pensé que tal vez tendría pesadillas pero contrario a eso no recordaba nada de lo que soñaba.
Aquella mañana no fue muy diferente de las otras aunque decir verdad me sentía más apagada y sin energías ó deseos de hacer nada y en ratos recordaba la tonadita. Cansada de esto y sin otra explicación de mi estado actual se debía a el hecho de haber visto ese video se me ocurrió buscar más acerca de eso. Lo primero que busque fue la letra y encontré una traducción en español, pues la canción originalmente estaba en ingles y como la había escuchado solo una vez no le había prestado mucha atención, La traducción es la siguiente:
La Canción de Hypno.


“Vengan, pequeños niños, vengan conmigo.
Seguros y felices estarán.
Lejos de sus casas, ahora déjennos correr.
Con Hypno tendrán mucha diversión.
Oh, pequeños niños, por favor no lloren.
Hypno no mataría a una mosca.
Sé libre, sé libre, sé libre para jugar.
Ven a mi cueva, quédate aquí.

Oh, pequeños niños, por favor no se muevan.
Estas cuerdas, lo sé, los sujetarán con fuerza.
Hypno te dice que esto es real.
Pero tristemente, Hypno te ha mentido.

Oh, pequeños niños, no podrán irse.
Sus familias los llorarán.
Sus mentes se abrirán.
Permitiéndome embrujar sus sueños.

Pero seguro, todos deben saber
que es tiempo de irse.
Oh, pequeños niños, no fueron listos,
Ahora se quedarán aquí por siempre.”



No era tanto la letra si no la voz lo que me daba escalofríos, busque entre los videos de youtube el de mayor antigüedad debía ser ese el que originalmente se subió, al revisar los detalles del video me di cuenta que venían escritos de un modo que no pude entender, al principio pensé que estaban escritos en alemán, pase el texto de la descripción al traductor, no había muchos cambios, y no ayudo mucho, en realidad en nada, pase a intentarlo con inglés, eslovaco, maltes, ruso, nada me sirvió así que decidí dejar el video de lado y me fui a la escuela.
Sentía mucha pesadez y ya en el salón me preguntaron varias veces si me sentía bien ó si estaba enferma y respondí que si para evitar una burla al decir que era por un video que me había asustado y una llamada imposible. Así siguió mi día hasta el receso cuando me encontré con un compañero llamado Dennis y se me ocurrió preguntarle si sabía algo del video de Hypno.
- No me gustan los Hypno, tienen muy poca defensa, el video lo he visto, es ese que tiene la música de torre Lavanda ¿no?
- ¿torre Lavanda? – pregunte no me sonaba mucho
- Si, ¿nunca jugaste “Pokémon Red and Blue”?
- Amm… No.
- Bueno en ese juego hay una torre llamada Lavanda y suena esa tonada, en una especie de cementerio para Pokémon, es una parte medio complicada en el juego, porque…
No termino de decir lo último porque en ese momento sentí un mareo y la voz de Dennis se hizo muy lenta. Me desmayé por unos minutos y cuándo desperté vi varios rostros preocupados alrededor de mí; la profesora, Dennis y otros compañeros. Me sentía aturdida y veía todo borroso
- ¿estas bien?
Asentí aun confundida por lo que me llevaron a enfermería, la asesora llamo a mi mamá para informar lo que había ocurrido, pasaron por mi más tarde.
Ya en casa me cambie y me acosté, justo cuando puse mi cabeza en la almohada comencé a escuchar la tonada en mi cabeza me puse las manos en la cara y me di la vuelta tratar de dormir ¿Que me pasaba? ¿Era por ese video? solo era uno de esos tontos video de internet ¿Como podía estar yo así?
Me dormí y de inmediato desperté ó eso creí…
Estaba rodeada de oscuridad, mire a mi alrededor estaba recostada en una roca plana, al parecer me encontraba dentro de una caverna, me levante y camine guiándome por las paredes para no caer, había una ligera luz proveniente del un túnel largo, fui por ahí buscando una salida de ese lugar. Mis pasos resonaban por el eco del lugar, de pronto escuche un ruido, avance y vi una niña amordazada y atada en el piso. Me acerque para ayudarla pero al quitarle la cinta que tenia en la boca no dijo nada, tenía una mirada inexpresiva, con poca dificultad la libere de las cuerdas, pero la pequeña permanecía inmóvil.

-Vamos, hay que irnos de aquí – no sabía que ocurría exactamente, pero si de algo estaba segura era que debíamos marcharnos de ahí lo más pronto posible. Tome la antorcha que iluminaba la caverna.

La niña me siguió sin oponerse ni decir nada, caminamos a través de la cueva por un largo rato, todas las paredes y formaciones rocosas me parecían tan parecidas que tuve la sensación de que habíamos estado caminando en círculos, la desesperación comenzaba a invadirme. De pronto escuche unas pisadas detrás de nosotras, me detuve un momento y al voltear lo vi, era Hypno, me parecía familiar pero a diferencia de cómo lo conocía en la serie animada, lucía real; su pelaje se veía pálido debido a la luz de la antorcha, sus ojos eran penetrantes, era monstruoso, e intimidante a pesar de no ser más alto que yo, tenia un péndulo en su mano y avanzaba despacio, me era imposible imaginar si sus pensamientos sería semejantes a los humanos ó se conducía meramente por sus instintos ¿sería capaz de razonar con él?
En mi cabeza empezó a sonar la tonada de Lavander town, retrocedí y por un momento me olvide de la pequeña. Hypno se acerco y comenzó a oscilar su péndulo. Lo mire; instantáneamente tuve la sensación de cansancio que ya conocía, me sacudí, el monstruo sonrió, y en ese momento escuche su voz:
-Me encuentro muy solo en este lugar, ¿te llevaras a mi única compañía? ¿Por que no se quedan con Hypno? – era una voz extraña parecida a la de un anciano con un tono un tanto agudo.
No movía su boca.
-D-de verdad, tenemos que irnos… – dije casi sin convicción, sentía un poco de lastima por aquel.
- ¡por favor! – Suplicó exageradamente, haciendo caso omiso tome a la pequeña de la mano y avance sin mirarlo – ¡Suficiente!- chasqueo sus extraños dedos y la niña se detuvo, me miro con odio y me dio un puntapié en la espinilla, me dolía un poco, aunque ese instante un recuerdo llego a mi mente.

-¿Por qué la tenias atada? no había necesidad ¿cierto? –La niña se paro a un lado de Hypno y el sonrió con cierta malignidad
-excelente cebo. ¿Quién se resiste a una pequeñita amordazada? –No entendía bien, la uso como señuelo pero… ¿para que?
- no entiendo.
-Pronto estarás bajo mi poder – Se acerco con el péndulo, hacia mi, por inercia lo golpee con la mano libre y cayo de espaldas lo amenace con la antorcha.
-libérala, ya – Dije mientras dirigía el fuego a su rostro.
Pude ver en sus ojos un brillo siniestro, una fuerza desconocida que me hizo retroceder y que esfumo todo el valor que tenía en ese instante.

-Y crees que solo por ser tu sueño eres capaz de darme ordenes?- Dijo Hypno mientras se levantaba lentamente con ayuda de la niña.

-Es mi sueño…- Pensé mientras buscaba en la cueva algo que pudiera ayudarme, cuando en el piso pude ver un objeto que brillaba con la débil luz de la antorcha.
Hypno volteo enseguida a ese mismo punto y ambos vimos un objeto que si bien podía salvarme Hypno no me dejaría llegar hasta donde se encontraba; una pokébola.

Me abalancé en dirección de la pokébola e Hypno hizo lo mismo, estando a poco de alcanzarla sentí como me tomó del tobillo y comenzó a jalarme.

-Esto es lo último que verás Hypno!- Dije mientras con un gran esfuerzo me estire para alcanzar la Pokébola y vi como sus ojos se abrían de la impresión y sentí que era yo quién esta ocasión le influía miedo.

Aun en el piso lancé contra el la pokébola y al chocar con Hypno comenzó a gritar mientras su cuerpo se deformaba convirtiéndose en algo similar a vidrio rojo.
Su mano seguía sosteniendo mi tobillo por lo que comencé a forcejear con el para liberarme e Hypno me sostuvo con sus dos manos mientras la Pokébola lo aspiraba a su interior. Con algo de miedo e inseguridad comencé a patearlo y a darle golpes en ambas manos, sin pensarlo me incorpore un poco y tiré fuertemente del péndulo que llevaba en su mano derecha arrebatándoselo.

-Como es posible que alguien como tu sea quién me destruya?!?!- Gritaba Hypno mientras lo que quedaba de su cuerpo se volvía rojo y entraba en la pokébola.
Al ver que se había quedado inerte la pokébola me levante y me dirigí a donde estaba la niña, que se veía aun perdida. La sacudí fuertemente y ella reacciono como si hubiere despertado de aquel trance.

-Vámonos – le dije y la pequeña asintió y me siguió. Avanzamos dejando la pokébola tras nosotras.
- Es por aquí – dijo ella conduciéndome por aquellos pasadizos, unos minutos después ya vislumbrábamos la salida. Por un momento me pregunte que me encontraría a salir camine y la luz me deslumbro un instante, abrí los ojos y estaba en mi cama, mire el techo blanco de mi recamara.
-Fue un sueño???- Me levante y mire mi mano izquierda con curiosidad porque sentía algo en ella.
Epilogo
Era la hora del receso en la escuela y yo comía un sándwich con cierta voracidad, le había contado todo a Dennis.
-Eso lo explica todo –dijo Dennis dejando su botella de jugo a un lado
-¿Como? – pregunte desconcertada
- Hypno se alimenta de los sueños, usa su péndulo para hipnotizar y dormir a sus presas y devorar sus sueños, por eso no tenias sueños, por eso estabas cansada todo el tiempo, el se alimentaba de tu energía. Que cosa tan loca ¿no?
- Supongo que si – sonreí y saque el pequeño péndulo plateado de mi bolsillo, meciéndolo frente a él.




link: http://www.youtube.com/watch?v=FT_ZpHgiIKo

miedo

Tails Doll

Por acá les dejo el primer creepypasta basado en un videojuego. Por lo general los creeepypastas de videojuegos afectan solo a sus jugadores o al mundo virtual, pero este es diferente. El videojuego “sale” de la consola y empieza a interactuar con el mundo real, cosa que lo hace aun mas escalofriante. Así que comencemos: La Maldición de Taills Doll:



“Tails Doll es uno de los personajes ocultos del Sonic R (1997), que se obtiene en la pista “Radikal City” encontrando los 5 tokens y acabando la carrera entre los tres primeros. Este personaje nace de la mano del Dr. Robotnik, padre del “Metal Sonic” y del “Metal Knucles” (entre otras creaciones), quien a la hora de replicar en forma de robot a Tails, optó por utilizar algodón, trapo e hilo.

Tal vez su mirada perdida en el horizonte, sus visibles costuras o su aspecto inquietante hayan sido las razones para que se escribieran y contaran infinidad de historias trágicas en las que Tails Doll es protagonista de misteriosos asesinatos, suicidios y muertes rodeados de extrañas circunstancias. Muchos de estos relatos aseguran que este muñeco diabólico es el mensajero de la muerte que, antes de robar el alma y la vida a su víctima, le mostrará la luz roja de su antena.

El mito nació hace unos años en Los Ángeles, California. La leyenda nos cuenta que una madre llamó varias veces a su hijo para cenar, pero que éste no bajaba. Cuando subió extrañada a su habitación al ver que no contestaba, se lo encontró muerto con los labios azules, las pupilas dilatadas y espuma en la boca. Tenía la mirada perdida, y la televisión repetía una y otra vez la canción de “Can you feel the sunshine?“.

En la declaración que firmó la madre ante la policía aseguró que su hijo solía pasar demasiado tiempo jugando a la videoconsola, y que últimamente andaba obsesionado con desbloquear a un nuevo personaje o algo así.

Según la autopsia se descubrió finalmente que el niño murió asfixiado por culpa de un ataque epiléptico, lo cual era raro puesto que no tenía ningún antecedente familiar con esa enfermedad.

El día del funeral, la madre decidió regalar las pertenencias de su hijo entre los asistentes (algo común en los Estados Unidos) y le regaló la Sega Saturn al mejor amigo de su difunto hijo. Éste encendió la consola y vio que traía dentro el juego “Sonic R”, y al empezar a jugar descubrió que lo último que había hecho su amigo antes de morir era desbloquear a Tails Doll.

Esta historia fue publicada en un foro por alguien llamado “IRon7HuMB” que aseguraba que era el mejor amigo del difunto. A partir de ahí el mito de Tails Doll se extendió como la pólvora por Internet. De entre las miles de historias que tratan el tema de la maldición de este muñeco de peluche he seleccionado una que curiosamente traslada el inicio de la maldición a la década de los ochenta.

En Estados Unidos durante la década de los ochenta tuvieron lugar una serie de asesinatos que la policía nunca logró explicar. La matanza más brutal de todas sucedió en una casa donde murieron cinco personas de una forma inhumana y otras dos resultaron gravemente heridas. En la pared se podían leer dos letras escritas con sangre: “TD”.

La policía interrogó a los supervivientes para intentar averiguar qué había sucedido. Uno de los heridos antes de morir aseguró que había sido atacado por un oso con ojos de fuego que estaba cubierto de sangre y que no paraba de saltar. El único superviviente sufrió alucinaciones y pesadillas durante el resto de su vida.

Los medios de comunicación dedicaron un amplio espacio dentro de sus telediarios a este asesino sanguinario, el cuál incrementaba su popularidad matando y firmando las paredes con las letras “TD”, escritas con la sangre de sus víctimas.

La gente de la ciudad dormía todas las noches atemorizada. Los asesinatos se sucedían y nadie lograba atrapar al autor de las matanzas.

Una noche más, una pareja de oficiales lograron divisar una figura extraña en las sombras escribiendo las letras “TD” en la pared de un oscuro callejón durante turno rutinario. No dudaron abalanzarse sobre el sospechoso, pero éste se dió cuenta y escapó corriendo. Los policías pidieron refuerzos y lograron seguirle hasta un cementerio cercano gracias a la estela de sangre que el asesino dejaba a su paso.

Al entrar en el cementerio, los policías no tomaron las debidas precauciones. Les dominaba el ansia de atrapar cuanto antes al criminal, que tantos conocidos se había llevado por delante, y ese fue su error. De repente, uno de ellos cayó al suelo sangrando a borbotones por la garganta y su compañero tuvo que auxiliarlo, pero logró sacar una foto con una cámara que portaba en el bolsillo a la zona oscura del camposanto donde se debía encontrar el criminal. Cuando reveló el carrete la sorpresa fue enorme, al lado de una de las tumbas se podía apreciar la silueta de un oso de peluche con una luz roja en la cabeza portando un hacha en su mano izquierda.

Las foto se hizo pública y los rumores se extendieron. Muchos de los habitantes de la ciudad llegaron a creer que se trataba de un demonio, y tanto es así que lglesia decidió tomar parte en el asunto y propuso una serie de ritos y oraciones para intentar combatir con la Fé al causante de las desgracias.

Se llevaron a cabo múltiples misas, rezos y procesiones sin que el asesino cesase hasta que un día, TD apareció de la nada y se situó delante de la atemorizada multitud. Lloraba sangre y increpaba a gritos a todos los que oraban. El sacerdote se acercó sin titubear al muñeco de trapo y lo roció con agua bendita, y en ese instante, TD comenzó a expulsar sangre por todas sus extremidades hasta que se arrodilló y explotó delante de la gente.

El demonio fue vencido y la gente pudo volver a dormir tranquila para siempre, o al menos eso creían hasta que en 1998 ocurrió un asesinato similar a los anteriores en el que aparecía escrito en el propio cadaver: “Muchas gracias por vuestro miedo; y a SEGA por resucitarme. A partir de ahora no tendré cuerpo ya que soy el Tails Doll”.

Existe también una bendición que disipa los efectos demoniacos de Tails Doll. Según cuentan los rumores, Miyamoto creó un sello para bloquear la maldición del diabólico muñeco de trapo, pero este sello tiene un punto débil: Si se juega en el modo “Tag 4 characters”, se elige como personaje a Tails Doll y se captura a Super Sonic (otro personaje secreto), el sello se rompe y el muñeco de Tails te atormentará hasta el fin de tus días, y entonces se hará con tu alma.

“Sonic es propiedad de Sega, pero tu alma es propiedad de Tails Doll
.
””



terror

Creepy

Tom's Basement

“Los trece cortometrajes de Tom y Jerry formulados por el director checoslovaco Gene Deitch son famosos por su mala calidad y naturaleza perturbadora, con efectos de sonido pésimos y animación aun peor, y tener una sensación más realista de la violencia. Algunos especulan que a Deicht no le agradaba el concepto del programa y creaba estos capítulos para que a la gente tampoco le agradara.

Lo que mucha gente no sabe es que Deitch firmo originalmente para hacer más de los trece episodios el público tiene acceso. Desesperado por salir de su contrato, Deitch hizo uno más corto de Tom y Jerry que pocos han visto.

El corto se llamaba “Tom’s Basement”. Se abrió con Tom en una típica casa de Tom y Jerry. Su propietario era el gordo rabioso de otros cortos Deitch. Este parecía aún más enojado que en sus otras apariciones, la primera escena se le ve pisando fuerte la cola de Tom de una manera muy realista y sádica, porque Tom está durmiendo en la puerta del sótano.

El dueño le grita a Tom que nunca debe ir al sótano. Tom esta claramente aterrorizado y se escapa a otra habitación. Nuestro punto de vista permanece en la sala por la puerta del sótano y vemos Jerry salir de una cueva de ratón. Él se ve realmente grotesco, mucho más diferente al original que en otros cortos de Deicht. Pone una mirada diabólica en su rostro y sigue a Tom en la habitación de al lado.

Los minutos siguientes son bastante Realistas. Tom persigue a Jerry por la casa, como lo hace habitualmente, pero cada vez que pasa por la puerta del sótano el dueño le inflige una herida con una vara, hace esto tres veces
hasta que Tom termina sangrando en varios lugares y con una pata rota.

Después de esto, Tom empieza a rogar literalmente a Jerry que no lo moleste más, en realidad no habla, pero él está llorando y hablando entre dientes, y se puede decir lo que está haciendo por su lenguaje corporal. Jerry sólo se ríe de él y lo empuja de nuevo a la puerta del sótano.

El propietario captura a Tom de nuevo y se enfurece. La cámara se acerca en su cara – que cambia de color y distorsiona con lo que le grita a Tom con una voz mucho más fuerte que cualquier otro sonido en la caricatura. No puedo publicar lo que dijo aquí, pero definitivamente es vicioso y furioso. Parece que Jerry ha decidido finalmente apiadarse de Tom, Jerry coge un cuchillo que estaba por ahí y apuñala al propietario en la pierna, muy gráficamente.

Tom abre la puerta del sótano y lleva el cuerpo del propietario y lo tira por las escaleras. Hay docenas de otros cuerpos allá abajo, en descomposición y con señales de muerte violenta. Tom y Jerry se dan la mano y parece que han triunfado sobre el malo del episodio … pero Jerry Pone una cara deformada y diabólica otra vez y dice a Tom, con una voz fantasmal, en el fondo …

“¡SIGUES TÚ!”

Jerry mata a Tom a puñaladas, y arroja su cuerpo en la pila. En la ultima escena se ve a Jerry plantando un cartel de “Se vende” en el patio de la casa, con intención de hacerlo todo de nuevo…”





Creepypastas [MegaPost]

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El infierno de Tomino

El infierno de Tomino es el nombre de un poema japonés. Se dice que debes leerlo sólo en tu mente, nunca en voz alta. Quien llegue a leerlo en voz alta, será responsable de sus acciones. El infierno de Tomino (トミノの地獄) fue escrito por Yomata Inuhizo (四方田 犬彦) para un libro llamado “The Heart is Like a Rolling Stone” (心は転がる石のように), y fue incluido en la vigésimo séptima colección de poemas de Saizo Yaso (西條 八十) en 1919. No es seguro cómo empezó este rumor, pero deja la advertencia de que “a quien lea el poema en voz alta le sucederán cosas terribles”.

La historia se hizo popular en el sitio web japonés 2ch, en donde varios usuarios publicaron fotos y videos de ellos leyendo el poema. Hubo muchos usuarios que dijeron que nada sucedió, pero también hubieron varios temas en los cuales el usuario no regresó para comunicar los resultados… me parece que es más escalofriante que alguien respondiendo que se enfermó o un pariente suyo murió. Pero si llegases a leer el poema en voz alta, lo más preferible sería que lo leyeses en japonés
.

トミノの地獄
Tomino no Jigoku (El infierno de Tomino)

姉は血を吐く、妹(いもと)は火吐く、
ane wa chi wo haku, imoto wa hihaku,
Su hermana mayor vomitó sangre, su hermana menor vomitó fuego

可愛いトミノは 宝玉(たま)を吐く。
kawaii tomino wa tama wo haku.
y el lindo Tomino vomitó esquirlas de vidrio.

ひとり地獄に落ちゆくトミノ、
hitori jihoku ni ochiyuku tomino,
Tomino cayó al Infierno solo;

地獄くらやみ花も無き。
jigoku kurayami hana mo naki.
el Infierno está envuelto en oscuridad e incluso las flores no crecen.

鞭で叩くはトミノの姉か、
muchi de tataku wa tomino no aneka,
¿Es la persona con el látigo la hermana mayor de Tomino?

鞭の朱総(しゅぶさ)が 気にかかる。
muchi no shubusa ga ki ni kakaru.
Me pregunto de quién será ese látigo.

叩けや叩きやれ叩かずとても、
tatake yatataki yare tataka zutotemo,
Golpea, golpea, sin golpear,

無間地獄はひとつみち。
mugen jigoku wa hitotsu michi.
un solo camino del infierno familiar.

暗い地獄へ案内(あない)をたのむ、
kurai jigoku e anai wo tanomu,
¿Lo guiarás al infierno en tinieblas?

金の羊に、鶯に。
kane no hitsu ni, uguisu ni.
Hacia la oveja de oro, hacia el ruiseñor.

皮の嚢(ふくろ)にやいくらほど入れよ、
kawa no fukuro ni yaikura hodoireyo,
Me pregunto cuánto habrá puesto en el bolsillo de cuero

無間地獄の旅支度。
mugen jigoku no tabishitaku.
para la preparación del viaje al infierno familiar.

春が 来て候(そろ)林に谿(たに)に、
haru ga kitesoru hayashi ni tani ni,
La primavera está llegando incluso en el bosque y el arroyo,

暗い地獄谷七曲り。
kurai jigoku tanina namagari.
incluso en el arroyo del infierno en tinieblas.

籠にや鶯、車にや羊、
kagoni yauguisu, kuruma ni yahitsuji,
El ruiseñor en la jaula, la oveja en la carreta,

可愛いトミノの眼にや涙。
kawaii tomino no me niya namida.
lágrimas en los ojos del lindo Tomino.

啼けよ、鶯、林の雨に
nakeyo, uguisu, hayashi no ame ni,
Llora, ruiseñor, por el bosque lluvioso;

妹恋しと 声かぎり。
imouto koishi to koe ga giri.
él grita que extraña a su hermana pequeña.

啼けば反響(こだま)が地獄にひびき、
nakeba kodama ga jigoku ni hibiki,
El llanto reverberó por todo el Infierno,

狐牡丹の花がさく。
kitsunebotan no hana ga saku.
los pimpollos de peonias florecieron,

地獄七山七谿めぐる、
jigoku nanayama nanatani meguru,
haciendo círculos en torno a las siete montañas y los siete arroyos del Infierno,

可愛いトミノのひとり旅。
kawaii tomino no hitoritabi.
el viaje solitario del lindo Tomino.

地獄ござらばもて 来てたもれ、
jigoku gozarabamo de kitetamore,
Si están en el Infierno, traémelas,

針の御山(おやま)の留針(とめはり)を。
hari no oyama no tomebari wo.
La aguja de las tumbas,

赤い留針だてにはささぬ、
akai tomehari date niwa sasanu,
no voy a perforarlas con la aguja roja.

可愛いトミノのめじるしに。
kawaii tomino no mejirushini.

En el hito del pequeño Tomino.


miedo

El sótano

Me encontraba solo en casa por el fin de semana, trabajando, mientras que mi familia había salido de vacaciones. Eran cerca de las dos de la madrugada y me desvelaba viendo una película de terror en la oscuridad de mi sótano. Tenía la intención de realmente asustarme y ver qué tanto miedo podía resistir, aunque sabiendo que estaba seguro en mi hogar.

Fue entonces cuando escuché el ruido de pisadas en el piso de arriba. Ésta era una molestia frecuente cuando mi familia estaba en casa; cada vez que pasaban por el pasillo principal, y a un lado de la puerta del sótano, escuchaba sus pisadas. En esta ocasión vez el miedo me abordó al instante que percibí el sonido. Mi reflejo fue apagar inmediatamente el televisor… quien quiera que fuese, no habría alcanzado a ver ninguna luz.

Escuché la perilla de la puerta del sótano girar y la puerta abrirse en lo que permanecía inmóvil en oscuridad absoluta. Me moví muy lentamente para no emitir ningún sonido, y me posicioné detrás de nuestro gran televisor. Mientras me acercaba a él, centímetro a centímetro, noté horrorizado que su pantalla negra conservada un débil brillo. Escuché pisadas bajando por las alfombradas pero ruidosas escaleras.

Me congelé en mi escondite, escuchando. Por varios largos minutos, no oí nada. ¿Pudo el intruso ver el brillo del televisor, o éste se había desvanecido a tiempo? ¿Se encontraba de pie en la más pura oscuridad intentando escucharme? Me pareció quedarme ahí en completo silencio por un interminable periodo de tiempo. Mi pánico comenzó a desvanecerse, y ya podía pensar con mayor claridad.

¿Realmente había escuchado un intruso? El sótano estaba tan increíblemente callado que el silencio en sí comenzaba a herir mis oídos. De haber un intruso, aún permanecía en el sótano, puesto que las escaleras crujen, la perilla rechina y no fue capaz de evitar el ruido de sus pisadas en ningún momento antes de llegar aquí.

Empecé a contar en mi cabeza, tratando de pasar el tiempo, mientras baba caía de mi boca sobre la alfombra —no me arriesgaría a delatar mi presencia tragando—. Conté hasta sesenta segundos, dos veces, tres… treinta veces… sesenta… Para entonces mi miedo se había ido y estaba más confundido que otra cosa. Estimé que había pasado por más de dos horas en la oscuridad, y aún no escuchaba nada. De haber un intruso, nada de esto tenía sentido… Finalmente, decidí que tenía que moverme. Si no hacía nada el sol saldría eventualmente y brillaría a través de las pequeñas ventanas del sótano… y, peor aún, comenzaba a oler algo horrible y empalagoso.

Lentamente, siempre muy lentamente, gateé hacia las escaleras apoyándome en la pared. Si alguien estaba parado en la oscuridad, debería ser capaz de rodearlo y luego huir a través de las escaleras. Mientras tanto, el hedor se hacía más fuerte.

Justo cuando me acercaba a las escaleras, hubo un gran estrépito, como de algo cayendo o colapsando sobre el suelo. Fue en ese momento que me precipité hacia las escaleras, corriendo hacia la puerta abierta del sótano y mi completamente abierta puerta principal. Ahora seguro de que alguien estaba en mi casa, llamé a la policía con mi teléfono celular, y observé mi hogar desde la distancia.

La policía llegó. Revisaron el interior de la casa y luego volvieron para interrogarme con un semblante severo. Habían encontrado un cuerpo en la casa: mi anciano vecino, quien pareció haber muerto de un ataque al corazón. Sus sospechas eran que yo tuve que haber dejado la puerta principal sin seguro, y él debió de recorrer mi casa mientras moría, buscando ayuda. Al principio me sentí pésimo, creyendo que me había escondido en la oscuridad de un pobre viejo que literalmente moría a metros de distancia.

Luego se me ocurrió, ¿qué diablos había sido ese fuerte ruido de algo cayendo, eso último que me hizo correr despavorido hacia las escaleras y fuera de la casa? Le pregunté a la policía y me lo confirmaron. La puerta trasera de mi casa había sido forzada, y junto a ella encontraron las huellas lodosas de pies descalzos. De alguna forma, por alguna razón que nunca conoceré, había alguien más en el sótano con nosotros… silencioso, esperando, y escuchando en la oscuridad sobre el cadáver fresco del anciano.

terror

Creepy

Querida Abby


Querida Abby,

Nunca antes nos habíamos conocido, así que tal vez esto te parezca un poco raro, pero siento que es necesario. Mi nombre es Jay, para empezar. Trabajo en la caja cinco del supermercado de la Calle 67 —¿conoces el que tiene un estacionamiento demasiado grande para la tienda en sí? Ése mismo—. Tengo veinticuatro años, bastante alto y con un aspecto un poco desaliñado. Probablemente no me reconocerías si te hablase, no tengo una cara muy memorable. Je, realmente no sé por qué te estoy diciendo esto si te soy sincero… pero esta no es la razón por la cual te escribo.

Estaba trabajando hasta tarde ayer, fue un día normal la mayor parte del tiempo, pero estarías impresionada de saber lo interesante que este empleo puede ser a veces. Había estado leyendo un libro que mi compañero de la caja siguiente dejó olvidado. Una muy mala novela de misterio llena de clichés. Realmente aburrido si me preguntas. Pero, algo es algo supongo. Cuando te presentaste, sin embargo, mi noche entera cambió. No sé exactamente qué fue lo que llamó mi atención de ti, pero cuando te vi sentí una extraña sensación. Una mezcla entre la excitación y el terror, que sería la mejor manera en la que puedo describirla. Te vi entrar en mi línea y rápidamente me incorporé. Fue sólo en lo que te acercabas cuando me di cuenta de eso que me llamó la atención… eras totalmente hermosa. Te me pusiste en frente, dijiste «Hola» y me diste tu carrito. Pude notar por la forma en que hablabas y caminabas que no habías dormido muy bien, aunque no era extraño teniendo en cuenta la hora. Después de un segundo o dos de silencio incómodo, me percaté de que me habías saludado, y forcé un casual «H-Hola» para responderte. Me maldije mentalmente por eso.

Me quedé en mi lugar por un segundo, tratando de concentrarme. «¿Cuál es tu nombre?», dije. Un poco más tarde me di cuenta de lo raro que eso te podría haber sonado… Me alegro de haberlo hecho, de todos modos. Recuerdo que dijiste que te llamabas Abigail Marrot, pero que podía decirte Abby, ya que era tu nombre de pila. Abby, parecía encajar tan perfectamente. El nombre pareció rodar fuera de mi lengua mientras lo repetía en silencio. Era como miel dulce, se sentía bien con tan sólo decirlo. Parecías perpleja cuando te volví a ver, y me pregunté si había hecho algo que te hubiese molestado. «¿No deberías estar empacándolos?», dijiste, y apuntaste hacia los productos que pensabas comprar. De inmediato, sorprendido y avergonzado, me volteé en tu dirección y me disculpé, para luego empezar a guardar torpemente los productos en las bolsas lo más rápido que podía. No lo creía, ¿que tan estúpido era? Pero cuando vi arriba, me di cuenta de que estabas riéndote.

«Eres muy lindo», dijiste. Traté de mantener la compostura, pero estaba obviamente emocionado. «Tú también lo eres», dije, mientras acababa de llenar las bolsas con los alimentos que sobraban. A medida que te ibas, te diste la vuelta cuando abrías la puerta y dijiste «Buenas noches». Me imagino que parezco muy estúpido escribiendo todas estas cosas, probablemente lo recuerdas, quiero decir, pasó ayer. Pero me fui a casa estático esa noche y con toda la confianza del mundo. Siento que es casi irreal, escribiéndolo aquí.

De cualquier forma, quería escribir esta carta Abby, para decirte que te amo. No sé qué fue lo que sentí esa noche, fue una mezcla rara de emociones. Pero de lo que estoy seguro es que en esa pequeña interacción que tuvimos, sentí que había algo entre nosotros.

Te haré llegar esta carta en breve.

Atentamente, Jay.



Querida Abby,

Ha pasado una semana desde que te mandé mi carta y todavía no he recibido ninguna respuesta, pero eso no importa. ¿Cómo has estado? Mi vida ha estado igual de normal que siempre, levantarse, ir a trabajar, ir a la cama. Vivo en un departamento de mierda, pero supongo que eso es lo que consigues cuando trabajas de cajero en un supermercado. Pensé en ti demasiado últimamente, y a veces me pregunto si sigues recordándome.

Te vi de nuevo hoy en el trabajo, esta vez a una hora más razonable, por suerte. Viniste a mi línea de nuevo, lo que me hizo quedar totalmente encantado. Ahora estaba menos nervioso, iba a actuar normalmente, no importa qué dijeses o hicieses. Mientras caminabas hacia mí murmuraste algo tan silenciosamente que no pude entenderlo, y esperaste en el final de la barra a que guardase tus productos… Esto evidentemente no era lo que esperaba, pero tampoco era tan malo. De hecho, no parecías sentir nada en absoluto. Estaba esperando que me hablases o evitases como si tuviese la peste, pero seguiste tu camino como si yo fuese cualquier extraño. Esto me hace dudar de si recibiste mi carta, quizá deberías chequear tu buzón más a menudo.

Poco después de que terminase de empacar tus cosas, pagaste y caminaste hacia la salida. Claro, éste es un proceso muy normal para mí ya que lo hago 50 veces al día, pero me había determinado desde la noche que te escribí mi primera carta a socializar más contigo la próxima vez que te viese. No estaba satisfecho, tenía que lograr un progreso. Hay un pequeño cuarto en el extremo izquierdo opuesto a la entrada del supermercado, designado para el personal. Allí guardan todo el contenido tomado por las cámaras de seguridad, acerca del cual el personal hemos sido instruidos en nuestra inducción. Para mi suerte, hay una cámara situada justo al lado de mi línea.

Esperé a que el supermercado cerrase, y después entré. Tras inspeccionar algunas pantallas de televisión encontré la que daba vista de mi línea. Y luego de unos minutos de escanear, te encontré. Di pausa en el mejor ángulo que pude captar. Verte por tanto tiempo me hizo darme cuenta de lo perfecta que eras; cada rasgo de tu cuerpo, tu pelo, tu cara, tus piernas…
Tu pecho, era simplemente perfección. Puse en reversa la toma de cuando pasaste por mi línea un par de veces, no podía evitarlo. Mis ojos estaban perdidos en la pantalla.

Después de algunos minutos de consideración, saqué la cinta, la puse en mi bolsillo, y volví a mi casa. Sabía que no estaba permitido, bien podía ser despedido por tales acciones, pero no podía evitarlo, Abby, te amo. Amo todo sobre ti. Pienso constantemente en ti. ¿Sientes lo mismo por mí, Abby?

Por favor, escríbeme de vuelta pronto.

Sinceramente, Jay.



Querida Abby,

Ya pasaron tres días y todavía no obtengo una respuesta. ¿Por qué no quieres hablarme? Sigo dudando de si te llegaron mis otras dos cartas, por favor dime si te llegaron.

Así que me han despedido, encontraron la cinta que faltaba. Recibí una llamada del jefe de la tienda a las seis de la mañana del lunes y me dijo que debía ir inmediatamente. Me convocó a una junta obligatoria para todo el personal. Cuando llegué, la mayoría se hallaban reunidos alrededor de una mesa con mi jefe a la cabeza de ésta. Una vez que no faltaba nadie nos dijo que se había producido un robo ayer, nos habían robado cerca de dos mil dólares en mercancías y las pruebas estaban en la cinta que había tomado… Sólo mi suerte. Nos dijo que nadie iba a salir de la habitación hasta que alguien confesase. Después de algunos minutos, finalmente cedí. Le conté todo, cómo me sentía sobre que tú y yo tuviésemos una conexión. Luego de contar mi historia, todos en la sala me veían asombrados. Esperé. De pronto, mi jefe rompió la tensión. «Jay, estás despedido. Vete y no vuelvas jamás», dijo.

Ese maldito idiota, siempre me trató como mierda. Ha estado sobre mis talones desde el día que me dieron el trabajo, juro que estaba esperando que cometiese algún descuido para poder justificar despedirme. Y la única vez que tengo un desliz se entera. ¿Por qué no me comprende? ¿Acaso no entiende que estamos hechos el uno para el otro? Cualquier hombre hubiese entendido, cualquiera en mi puesto hubiese hecho lo mismo, ¿verdad?

Te he estado buscando mucho últimamente, sin trabajo tengo todo el tiempo del mundo para aprender cosas sobre ti. Hoy conduje hacía tu departamento, se ve muy bien, mucho mejor que el mío. ¿Sabías que vives a sólo kilómetro y medio de mi edificio? Pregunté para verte muchas veces, pero me dijeron que no pasabas ahí todo el tiempo. Me sentía más y más desanimado, pero estaba decidido a verte de nuevo.

Después de unas horas de preguntar, opté por quedarme en el estacionamiento esperando a que vinieses, y después de varias horas esperando lo hiciste. Era tarde por la noche, creo que alrededor de las nueve. Te vi parquear tu coche y salir. Sentí una oleada de calor al ver tu cara de nuevo, sé que tengo la cinta para verte pero no se compara con verte en vida real. Me aseguré de grabarlo para más tarde cuando esté en mi casa, esta vez con una cámara de muy buena calidad. Quería capturar tantos detalles como fuesen posibles, no tenía idea de cuándo sería la próxima vez en que te vería y la cinta ya no era suficiente para mí.

No puedo sacarte de mi cabeza nunca más, nunca. Todo lo que hago es ver ese video que grabé de ti una y otra vez. Abby, quiero que estés conmigo siempre. Quiero despertarme en las mañanas y tenerte a mi lado.

No puedo esperar a verte de nuevo.

Con amor, Jay.



Querida Abby,

Tengo noticias muy emocionantes Abby, ¡me estoy mudando a tu departamento! ¿No estás emocionada? Podremos pasar horas y horas juntos, va a ser simplemente perfecto.

Déjame explicar, mi trabajo pagaba sólo lo suficiente como para que pudiese cancelar la mensualidad del alquiler y comprar alimentos cada semana. Debido a esto, he tenido poco o ningún dinero en mis ahorros, no estaba en condiciones de durar mucho más. Fui capaz de postergarlo algunos días, pero hoy fui desahuciado. Aunque me aseguré de traer conmigo mis cintas de ti y fotografías, y mi cámara por supuesto.

Realmente deberías decirle a tu casero que mejore su personal, pude pasar a los de seguridad fácilmente. Subí a tu habitación y toqué la puerta, pero nadie contestó, así que decidí entrar por otros medios. Me di cuenta de que hay un conducto de ventilación en la esquina inferior de tu habitación; no es raro teniendo en cuenta el calor que puede hacer aquí en verano. Supuse que tenía que haber algún tipo de escotilla por la que pudiese meterme. Después de algunos minutos de buscar, encontré una puerta al final de tu pasillo que se veía como un cuarto para el personal, y por suerte había una forma de entrar a los conductos desde ahí.

Me arrastré a lo largo de ellos hasta llegar a tu cuarto, era muy estrecho y era también muy difícil moverse por ahí, pero me las arreglé. Cuando llegué, sentí una oleada de éxito. Como las luces estaban apagadas y no alcancé a verte comprobé que no estabas en casa, pero soy paciente. Recorrí con la mirada todos los rincones de tu habitación, tratando de memorizar cada detalle. Tu olor me abrumó cada instante que pasé ahí, el cual había percibido las dos veces que viniste a mi línea en la tienda, pero nunca tan intensamente. Fue fascinante, no pude poner mi dedo en ello, pero me recordaba a algo, era casi como melocotones. Me he condicionado a ser extremadamente paciente, así que te esperé por horas. Puedo permanecer inmóvil por varias horas consecutivas, sin mover un músculo; nadie iba a fijarse en mí.

Entonces, finalmente llegaste a casa. Sentí una amplia sonrisa formarse en mi cara al segundo en el que oí la puerta abrirse. Allí estabas, mi amor. En ningún momento advertiste mi presencia, la luz en tu habitación parecía estar en el ángulo indicado para que no vieses nada en la rendija de la ventilación más allá de los primeros centímetros. Traté de contener mi excitación, pero empecé a respirar muy pesadamente. Traté de ocultarlo lo mejor que pude pero me fue difícil… De repente miraste directo a la rendija. Me silencié completamente. Después de unos segundos parecía que habías perdido el interés, eso me hizo sonreír. Este era el lugar perfecto.

Pude notar que te había incomodado sin embargo, durante toda la noche te levantabas para dar una mirada a la rendija. Las personas parecen tener un sentido que les hace saber si alguien está observándolas, puede llevarlas a tener un ataque de pánico. No trates de fingirlo Abby, puedo darme cuenta de cuando alguien está despierto, de cuando está tan asustado que se le hace imposible dormir. ¿Por qué estás tan asustada, en todo caso? Soy yo, ¿por qué te asustaría? Sabes que te amo. Lo sabes, ¿cierto?

Estoy ansioso por pasar todos los días contigo de ahora en adelante Abby; escribe de vuelta si puedes.

Con amor, Jay.



Querida Abby,

Te he visto despertar esta mañana, yo no pegué un ojo en toda la noche. Eres demasiado apasionante, me pasé la noche entera mirándote. No pude evitarlo… cada vez que intentaba apartar la mirada, mis ojos se dirigían de vuelta hacia ti en unos segundos. Tuve la tentación de salir para tener una mejor vista de ti varias veces en la noche, pero me resistí. No podía dejar que me descubrieses, no por ahora al menos.

Me pareció que te pasaste demasiado tiempo en el baño por la mañana, asumí que dándote una ducha o poniéndote maquillaje. No, ¿por qué harías eso Abby? Cualquier cosa que pueda cambiar tu aspecto natural sólo ocultaría tu verdadera belleza. ¿No quieres que todos vean lo que yo veo de ti?

Te marchaste poco después a trabajar, o eso creo. Tras reflexionarlo un momento, decidí salir del conducto. Deslicé mi mano por una de las rendijas y saqué los tornillos. La superficie de la rendija era muy lisa, así que fue fácil encontrarlos. Agarré uno y lo retorcí tanto como pude, y finalmente lo pude sacar. Hice esto con los otros y retiré la rendija.

La primera cosa que hice fue ir al baño. Me deshice de todo lo que pudieses usar para cubrir tu cara, esas cosas me repugnan. De esta forma todos verían cómo eres realmente. También encontré algo más ahí, tu cepillo para el cabello. Lo agarré y lo atraje a mi cara para examinarlo; era de un azul apagado, con un mango redondo de mucho espesor. Pero eso no me interesaba, los cabellos… eso era lo que me interesaba. Me tomé unos minutos sacando todos los que podía ver, y los alineé en tu repisa. Los conté, obtuve 59. Esto me satisfizo enormemente; los recogí y los guardé en mi bolsillo.

Pasé el resto del día revisando tus cosas para aprender más sobre ti, tus intereses y tal. Veo que eres una gran fanática de las películas. Encontré tu colección detrás de tu armario, tengo que admitir que es muy impresionante. Pero he encontrado algo allí que me hizo enfadar, una foto tuya con otro hombre. Me desgradó tan sólo mirarlo, abrazándote cómo si le pertenecieses. No te hará falta.

A eso de las ocho de la noche me pareció que lo mejor sería regresar al conducto de la ventilación, siempre sueles llegar a esa hora… Luego tuve otra idea. Miré hacia tu cama, las mantas estaban colgando por lo bajo, lo suficiente como para rozar el suelo. Así no podrías ver bajo la cama, a menos que las acomodases. Primero puse la rendija en su lugar, y luego me deslicé por debajo de tu cama con una sonrisa en mi cara. Cuando volviste estabas completamente pálida, y me di cuenta de que venías con alguien más. Te decía que escuchó ruidos venir de tu apartamento mientras no estabas. Me grité a mí mismo mentalmente, debía de ser más cuidadoso. Ir bajo la cama había sido una buena idea después de todo, ya que, obviamente, tu primer idea fue ir a ver por la rendija. Agradeciste a la persona y se fue. Por fin, estábamos a solas.

Aguardé en silencio hasta que te fuiste a la cama, me pareció una eternidad hasta que lo hiciste. Esa noche sería mi oportunidad de tenerte más cerca; pero fui cauteloso, esperé hasta que estuvieses profundamente dormida, y sólo entonces me deslicé fuera de la cama. Y te vi ahí postrada, te veías increíble. Cada curva de tu cuerpo era perfecta, cada pequeño detalle era hermoso. Te acerqué mi mano y empecé a acariciarte la cara, era tan suave como la seda. Estaba muy excitado, tu belleza era abrumadora. Poco a poco me bajé el pantalón y empecé a tocarme, traté de controlarme para no despertarte, pero me fue imposible. Sentía el más puro éxtasis, todo sobre ti era perfecto.

Regresé a mi lugar poco antes de que amaneciera. Me aseguré de prestar atención estos días, no viste mi carta más reciente Abby, simplemente no debes de chequear tu buzón. Haré un cambio, voy a dejar ésta en tu repisa.

Ah, me olvidé, estoy preparándote una sorpresa. Fíjate en tu armario después de leer esto.

Tuyo siempre, Jay.



Querida Abby,

Hoy pasé mi tiempo dándole los toques finales a tu sorpresa mientras estabas en el trabajo, realmente vas a amarlo. He puesto todo mi esfuerzo en ello, ¿sabes? Llegaste a casa a las ocho treinta de nuevo, y viste mi carta casi inmediatamente. Empecé a sonreír mientras la abrías, esperando a ver tu reacción. Te veías confundida al principio, después alarmada, y finalmente horrorizada. Empezaste a temblar violentamente y vi que empezabas a llorar… ¿No te gusto, Abby? ¿Por qué llorabas? ¿No me amas? ¿NO ME AMAS ABBY?

Todo lo que pasó después de eso fue un borrón. Volteaste al armario sin dejar de sollozar, como contemplando la opción de abrirlo o no. En su lugar, pasaste corriendo entre el armario y la puerta. Cuando volviste tenías todas mis cartas, que no tardaste en leer… bueno. En algún momento parecía que ibas a romperte y a hacerte un ovillo en el suelo. Estabas desesperada por decir algo, pero totalmente paralizada por el miedo. Después de unos diez minutos, te vi mirar bajo la cama, en el conducto de la ventilación, en cualquier lugar en el que pudiese estar. Verás, Abby, soy más inteligente que eso. Sabía que ibas a buscarme en esos lugares, así que encontré un mejor lugar después de terminar tu sorpresa. Nunca me encontrarás aquí, nadie lo hará. ¿No es genial? Puedo observarte para siempre y no hay nada que tú u otros puedan hacer.

Aunque, todavía no viste tu sorpresa Abby. Sé que aún seguías pensando en ello, te vi mirar al armario repetidamente. ¿Qué podría haber ahí? ¿Qué ibas a encontrar? Esto no podía durar para siempre, tú y yo lo sabíamos. Vi que caminabas lentamente hacia el armario buscando a tientas el mango para abrirlo. De súbito, lo agarraste firmemente y lo abriste.

Era un libro de recuerdos, de ti y de mí. Te vi pasar las páginas, parecías sorprendida. Nos saqué fotos juntos cuando no estabas mirando, fotos de ti durmiendo, fotos de ti en la computadora; esparcí los cabellos que coleccioné en él. También pegué fotografías de parejas juntos, con nuestros rostros, por supuesto. Y la fotografía de ti y ese estúpido al fondo, con su cabeza desgarrada. ¿No terminas de entenderlo, verdad, Abby? Nadie, NADIE puede tenerte excepto yo. Estamos hechos el uno para el otro, y para nadie más.

Te vi llorar por otros treinta minutos, y luego te paraste y corriste fuera de tu departamento. Volviste con muchos policías. Eso me desconcertó. ¿Por qué traerías a esas personas a nuestro cuarto? Ellos nunca me encontrarán, pero si lo hiciesen podrían arruinar todo. Todo mi trabajo en las últimas semanas sería en vano. Tú no quieres eso, Abby.

Estoy exhausto por el trabajo de hoy, y por más que te ame, necesito dormir.

Buenas noches Abby.

Con amor, Jay.



Querida Abby,

¿Ves lo que has hecho Abby? ¿VES LO QUE HAS HECHO? Me desperté a las ocho de la mañana y te vi haciendo tus maletas frenéticamente; estaba confundido al principio, pero luego entendí. Me estabas dejando. Ya no me amabas. ¿Cómo pudiste hacerme esto, Abby? Fuiste la única persona a quien quise en toda mi vida. No tenía una razón para vivir, pero cuando te conocí tuve un último deje de esperanza. Pensé que al fin tenía un propósito para continuar con mi vida de mierda. Y fuiste y tiraste todo eso por la borda. ¡¿Cómo pudiste Abby?!

Unos segundos después saliste de tu habitación. Yo salí de mi escondite y te seguí. Vi que arrojaste tus maletas en el baúl y te disponías a entrar a tu coche. ¿En serio creías que podrías librarte de mí Abby? No iba a dejar que te alejases, nunca dejaría que eso pasase. Tuve que golpear tu cabeza y noquearte para que detuvieras tu escándalo.

Estaba preparado en caso de que reaccionaras así. Reservé uno de los depósitos en las afueras de la ciudad el día en que decidí mudarme contigo. Nos llevé con tu auto hasta allí, te agarré y te traje dentro conmigo. Me tomó poco tiempo así que seguías inconsciente, me aseguré de revisar en tus bolsillos que no tuvieses tu celular. Te senté en la parte de atrás del pequeño cuarto y cerré la puerta. Llamé al propietario y le dije que había visitado mi depósito la otra vez y me había olvidado de cerrarlo, y le pregunté si no le molestaría cerrarlo por mí. Por supuesto, él dijo que sí y colgué. Luego tiré el celular en el suelo y lo pisoteé, para asegurarme de que nunca más funcionase. Poco después lo escuché venir y cerrar la puerta.

Alrededor de una hora más tarde, vi que empezabas a despertarte. La primera vez escuché un quejido muy débil, luego tu pierna empezó a moverse. Un poco después estabas completamente despierta. Cuando viste mi cara, empezaste a gritar, lo que luego disminuiste a un gemido, y luego a un murmullo. Ahí fue cuando lo viste, la otra cosa en el cuarto. Mi cuchillo. Era obvio qué hacía aquí, y después de un segundo de entendimiento te precipitaste a recogerlo.

Vi la muerte en tus ojos y dije «Abby, te amo»… y luego sentí el dolor punzante del cuchillo siendo introducido en mi cuerpo. Creo que lo sacaste y lo clavaste de nuevo con mucha fuerza. Pude sentirlo en cada momento, como un fuego ardiente en mi pecho. Caí en el suelo, riendo mientras tosía sangre. Te vi retroceder, temblando, y sentarte de nuevo en tu rincón.

Y ahora, mientras me siento sobre un charco de mi propia sangre escribiendo esto, me pregunto cómo saldrás. ¿Usarás el cuchillo para tomar tu propia vida? ¿O vas a dejar que el hambre te mate? De cualquier manera, estaremos juntos en la muerte Abby. Juntos desde el día en que te vi, hasta el día que ambos morimos. Y mientras estás sentada ahí, llorando, puedo decirte que llegué a una conclusión. Abby, esto es todo lo que quería, y por eso quiero decirte gracias.

Con amor, Jay.


Creepypastas [MegaPost]

pasta

Ataúdes


Los ataúdes solían ser construidos con un agujero unido a 1.8 metros de tubería de cobre y una campana. La tubería permitiría respirar a las víctimas que hubieran sido enterradas bajo la impresión equivocada de que estaban muertas. En un pueblo pequeño, Harold, el sepulturero local, tras oír una campana sonar por la noche fue a ver si sólo eran niños jugando a ser espíritus; a veces también era el viento. Esta vez, no era ninguno de los dos. Desde abajo, una voz lloraba y clamaba por ser desenterrada.

—¿Eres Sarah O’Bannon? —preguntó Harold.

—¡Sí! —respondió la voz sofocada.

—¿Naciste el 17 de septiembre de 1827?

—¡Sí!

—La lápida dice que moriste el 20 de febrero de 1857…

—¡No, estoy viva, fue un error! ¡Desentiérrame, libérame!

—Lo siento por esto —dijo Harold, parándose en la campana para silenciarla y empezando a obstruir con tierra la entrada de aire por la tubería—, pero estamos en agosto. Quien quiera que esté ahí abajo, puedo estar seguro de que no sigues con vida, y no vendrás a la superficie
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miedo


terror
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3 comentarios - Creepypastas [MegaPost]

@james8392
+10 y compartido
@CarolineD
gracias ñ.ñ saludos