Como desarrollar la Videncia


Como Desarrollar la Videncia



La videncia es un poder que esta íntimamente relacionado con el equilibrado fluir de la energía sexual a través de nuestros canales onadis. Por lo tanto, si estimulamos el chakra sexual mediante ejercicios adecuados, no solo lograremos una mayor satisfacción erótica, sino que agudizaremos también nuestra intuición. Los monjes tibetanos practicaban determinados ejercicios para multiplicar sus facultades y partían de un principio energético básico según el cual, la respiración y la concentración son los instrumentos para extraer el fluido vital que existe en el Universo y distribuirlo por el cuerpo, alimentando los principales centros de poder a os que se suele llamarchakras.

Chakrasignifica en sánscritoespiralorueda. Estos centros no se encuentran en el cuerpo físico, sino en el campo de energía que lo rodea y lo impregna. Son responsables de la absorción de fuerza vital, de procesar su vibración y de distribuirla al cuerpo físico a través del sistema nervioso. Existen siete centros de poder principales y cada uno de ellos rige una función concreta de la entidad humana; pero el básico para comenzar a adquirir videncia es el sacro, el cual esta relacionado con la sexualidad.

A continuación presentamos un modelo de ejercicio para activar este centro de poder y lograr, gracias a esta practica, el pleno desarrollo de la sexualidad y sobre todo, de la videncia:



En un lugar tranquilo y silencioso colóquese en posición horizontal y cierre los ojos. Intente representar mentalmente una bola de luz blanca tan resplandeciente como el sol.
Visualice esa esfera de luz flotando sobre su cabeza. Déjela reposar allí durante algunos segundo. Es importante que ningún otro pensamiento ocupe en ese instante su mente.
Luego desplace la bola de luz a lo largo de su cuerpo hasta que se pose en su bajo vientre, entre el ombligo y los genitales, zona donde se encuentra el chakra sacro.
Haga una inspiración larga, lenta y profunda. Perciba como la esfera vuelve a desplazarse hacia su coronilla y al exhalar, regresa al sacro. Sienta como sus canales internos absorben la luz y se purifican. Aspire el poder de esa luz, recordando que al inspirar usted se alimenta de energía y al expulsar el aire, adquiere una potente fuerza impulsora.
Repita por lo menos diez veces. Luego normalice su respiración, abra los ojos e imagine la esfera que asciende hacia el techo donde se dibuja un circulo del tamaño de su cráneo. Durante unos minutos concéntrese en ese circulo, tratando de aquietar por completo la mente. Cualquier imagen o idea que se presente en ese momento será un mensaje de su inconsciente al que deberá prestarle gran atención. Si practica este ejercicio a diario, su capacidad intuitiva será cada vez mas poderosa.


El Espejo Mágico



No es casual que en los cuentos de hadas los personajes muchas veces logren ver su futuro reflejado en un espejo o en la espejada superficie de las aguas, porque justamente es, en estos sitios, en los que las hechiceras buscan y han buscado desde siempre leer el porvenir. Para que usted también pueda hacerlo, deberá realizar el ejercicio arriba descripto, durante la noche de Luna Menguante y de la siguiente forma:

Tienda una manta en el piso, en un sitio tranquilo. En cada uno de los puntos cardinales coloque una vela blanca. Tenga cerca un espejo y un cuenco con agua y sal.
Rocíe su cuerpo con agua salada y enjuague sus manos para así purificarse.
Encienda cada una de las velas concentrándose en la energía de los respectivos puntos cardinales.
Tiéndase en la manta y efectúe los ejercicios arriba enumerados.
Al terminar, siéntese frente al espejo y obsérvelo fijamente durante algunos minutos, entrecerrando los ojos, de modo tal que la imagen no sea nítida, sino difusa.
Si no logra distinguir mas que siluetas confusas cierre y abra los ojos sucesivamente, varias veces. Al cerrarlos vacíe su mente de todo pensamiento y al abrirlos, si tiene alguna pregunta concreta para formular, repítala en su mente.
Al finalizar el ritual apague las velas sin soplarlas y agradezca a las entidades de luz que lo acompañaron. Vuelque el agua con sal en algún desagüe y si puede tome un baño caliente para relajarse.