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mitos y leyendas - antologia de lo desconocido parte 1

mitos y leyendas - antologia de lo desconocido parte 1

aca encontrarás información sobre mitos y leyendas, que son relatos tradicionales de acontecimientos prodigiosos, protagonizados por seres sobrenaturales, extraordinarios, etc...

mitos

hadas malignas

Hay muchas obras que se le atribuyen a las hadas comunes pero hay que separar a las buenas de las malas. Por eso existe la Corte de las hadas. Las cuales se separa a las buenas de las malas. Tanto así que una de las obras de las hadas malvadas es el robo o secuestro de bebés humanos para sustituirlos por los suyos, a los que odian y aborrecen; y en ocasiones dejan morir.
Las hadas malvadas son fáciles de distinguir tienen un humo negro a su alrededor, devuelven los insultos, son vengativas. Por eso son apartadas del Reino de las hadas y viven en soledad, muy alejadas del núcleo grupal.
En Lincolnshire en Inglaterra existen unas hadas pequeñitas y muy malas que se llaman yarthkins que se divierten molestando a los humanos con sus maldades. La Reina de las hadas cuando manda a atraparlas el castigo que se les impone es pasar un año en la tierra convertidas en un perro negro cimarrón, luego retornan a la tierra de las hadas.
De todas las especies de hadas son las que mayor altura poseen entre 1.45 mts y 1.50 mts. No son tan bellas como las hadas buenas o las neutrales, pero son una raza numerosa. Son rubias y pelirrojas de pelo largo, lo usan recogido con una cola de caballo y otras se lo cortan cortito para despistar. Se asemejan mucho a las mujeres humanas salvo por sus orejas que son puntiagudas y sus ojos grandes y redondos. La hadas malignas poseían los cuatro pares de alas pero en un ritual sangriento llegada a la edad adulta se las cortaron y con el tiempo le salieron dos, a las hadas bebés malignas que iban naciendo diferenciandose de las demás hadas bondadosas.
Odian a los humanos porque dicen que somos los culpables de los males del universo y del Calentamiento Global. Pero jamás llegaran al extremo de hacer que alguien se suicide. Solo impregan el ambiente de odio y temor.
Pueden reproducirse con facilidad pero no quieren porque odian a sus bebés y no los quieren cuidar porque muchos salen enfermizos. Mueren de angustia y de pena por tanta soledad.


leyendas

La leyenda de Pascualita o “la Chonita”, se ha ganado con el paso de las décadas el estar en los primeros puestos del imaginario colectivo y legendario de México. Como toda buena leyenda que se precie, su origen es un tanto confuso y sus ramificaciones son muchas y variadas.

En su base, podemos contar que Pascualita está en el aparador de “La Popular” (que se considera la mejor tienda de vestidos de novia de Chihuahua), desde el 25 de marzo de 1930. El maniquí fue traído de Francia, comprado por la dueña del negocio, la señora Pascualita Esparza Perales de Pérez. Desde el primer día, todo aquel que pasaba ante el aparador de La Popular se quedaba maravillado por la belleza del maniquí, que no tardó en tener nombre propio. La dueña la nombró Chonita, porque había llegado a la tienda el día de la encarnación, pero el populacho tenía más fuerza y acabó por ser conocida por el nombre de su dueña, Pascualita (se puede leer que el maniquí tenía un gran parecido con su dueña, y de ahí el apodo). La cuestión es que el maniquí se convirtió en una especie de icono, teniendo en cuenta que los maniquíes de la época poco o nada tenían que ver con éste, realizado con sumo cuidado con cera, ojos de cristal y pelo de verdad insertado de forma artesanal. No es de extrañar que se le otorgara el título de la Novia más bonita de Chihuahua, título que continúa ostentando hoy en día.

Hasta aquí, todo entra dentro de lo normal y lógico, pero en algún momento inconcreto que podríamos situar en la década de los sesenta, comienzan a circular rumores en Chihuahua sobre Pascualita que van más allá de su belleza cerúlea. Unos dicen que la han visto moverse, otros que mientras la contemplaban ella sonrió e incluso se escuchan rumores de que durante la noche, Pascualita baja de su peana y se pasea por el interior de la tienda, quizás buscando vestidos más bonitos que lucir.

Estos rumores van a más cuando fallece su dueña, en 1967. Entonces son muchos los que aseguran que su espíritu queda encerrado en su querido maniquí y allí sigue desde entonces, mostrándose solo en contadas y sutiles ocasiones. Lejos de caer en el olvido, la leyenda de Pascualita continúa tan viva como el primer día y los reportes de gente que asegura ver sus gestos y sus movimientos continúa hoy en día.

Una mujer recibió un balazo en la calle justo delante de ella y aseguró que fue ella la que la salvó de la muerte y como agradecimiento la enciende velas periódicamente desde entonces. Otros, enamorados quizás del maniquí, contratan a músicos para que la ronden y no se siente sola…

Otra versión de la leyenda, no menos interesante, cuenta que la hija de Pascualita falleció el día de la boda justo cuando se encontraba ante el altar y que la madre, dolida y apenada por la perdida, decidió embalsamar el cadáver, vestirlo de novia y tenerlo siempre junto a ella. Esta versión es poco creíble, no sé si alguien podrá corregirme, pero por lo que he podido encontrar, Pascualita solo tuvo un hijo y fue niño.

El maniquí, que en sus mejores tiempos llegaba a congregar a grandes cantidades de público ante la tienda, parece que también fue revisado por las autoridades, supongo que por aquello de la ilegalidad de tener a un muerto en un escaparate y el veredicto fue negativo, cera y plástico.

Fuere como fuere, la cuestión es que todos los dueños de “La Popular” han guardado celosamente el secreto de su maniquí Pascualita, y que el único milagro comprobado son los beneficios que desde hace muchas décadas le ha reportado ya que el vestido más vendido de la tienda siempre es el que luce Pascualita, pues se dice que la novia que se casa con ese vestido tiene asegurado un porvenir feliz y sin apuros.


Mitos y Leyendas

Erase una vez en Islandia, una chica que estaba de criada en una granja que quedó embarazada y dio a luz al niño.

Entonces tomó a la criatura y la abandonó al exterior para que muriera de frío, lo cual no era la mejor decisión, en Islandia en aquellos tiempos, tales crímenes traían castigos tan duros como el destierro o la pena de muerte.

Algún tiempo después, llegó la época de los bailes del Vikivaki que eran muy típicos del país nórdico, principalmente en la epoca del Año Nuevo, durante los cuales se celebraban fiestas de disfraces.

A la chica la invitaron al Vikivaki, pero había un problema, no tenía vestidos bonitos y caros para asistir a aquella fiesta tan divertida, y dado que le gustaban mucho los adornos y ropas bonitas como a todas las chicas de su edad se sentía muy desilusionada.

Tuvo que quedarse en casa y ya tenía la certeza de que se perdería el baile. Un día, cuando faltaba muy poco para que se celebrara el baile, la criada estaba ordeñando ovejas junto con otras mujeres y les comentó con aflicción a sus compañeras que no tenía ningún vestido adecuado para ir al Vikivaki.

No había terminado de hablar cuando una voz proveniente de los cimientos de la cuadra cantó con voz profunda los siguientes versos que pudieron escuchar todas:

"Querida mamá, no llores.
Tú ordeña a las ovejas.
Puedo dejarte mis harapos.
Y asi podrás ir a la fiesta.
Y así podrás ir a la fiesta".

La chica, que había abandonado a su niñito para que muriera de frío, creyó estar recibiendo un mensaje de él y estos versos le mortificaron tanto que se volvió loca para toda su vida.


antologia de lo desconocido

Una vez se estaba celebrando una boda en Broby Norte, junto a Odense, en Dinamarca.

En un momento dado la novia abandonó el prado donde transcurría el baile y sin pensar en lo que hacía, fue hasta un altozano que había a lo lejos, donde casualmente el Pueblo Elfo celebraba un baile de boda ese mismo día. Acercándose al montículo, vio que estaba abierto, alzado sobre postes rojos, entonces un hombre se aproximó y le ofreció una copa de vino.

La novia tomó la copa, apuró su contenido, y permitió que la invitaran al baile. Pero tan pronto como el baile terminó, se acordó de su marido y volvió sobre sus pasos hacia la granja.
Enseguida se dio cuenta que todo el barrio había cambiado completamente, y cuando llegó al pueblo no pudo reconocer los campos ni las granjas, tampoco pudo oír algún ruido procedente de la fiesta de su boda.

Finalmente, llegó a las proximidades de la granja donde vivía su marido, y aunque entró en su interior no logró reconocer nada ni a nadie, y además que nadie la reconoció a ella.

Sólo una anciana, al escuchar los lamentos de la novia, exclamó: "¡Así que fuiste tú la que desapareció hace cien años, en la boda del hermano de mi abuelo!!". Al escuchar estas terribles palabras, la novia cayó muerta al suelo en el acto.


mitos y leyendas - antologia de lo desconocido parte 1

El pozo de las cadenas


Cuentan en Tecate, un pueblo ubicado al final de la Rumorosa en México, que en tiempos de la revolución, allá por 1910, vivía un matrimonio sin hijos, personas pacíficas y trabajadoras. El señor cultivaba sus tierras, mientras su esposa se hacía cargo de la casa. En ese entonces no había mucha gente en los alrededores y los caminos eran sólo brechas secas que levantaban unas tolvaneras que dejaban ciego a cualquiera.



Cierto día, unos hombres tenían mucha sed porque llevaban horas caminando bajo el sol que, antes como ahora, quemaba durísimo. Al ver al señor que trabajaba en su parcela, se acercaron.

— ¡buenas tardes! —saludaron.

— ¡buenas tardes! —Contestó el señor, dejando su labor y echándose aire con el sombrero—. ¿Qué les trae por acá?

—Las ganas de encontrar buena fortuna —respondió uno de los hombres.

—Vamos para Tijuana, ya atravesamos la rumorosa —dijo el otro.

—pues todavía les queda mucho camino.

—tenemos sed, ¿no tendrá un poco de agua que nos regale? —preguntó uno de los extraños.

— ¡qué caray!, me acabo de tomar el último trago —respondió el campesino— pero si no tienen prisa, mi casa está cerca y tengo un pozo.

—No, no tenemos prisa, vamos —dijeron los hombres.

El señor se apresuró a levantar sus aparejos; estaba contento porque, como era raro que alguien pasara por el lugar, la visita de gente era una novedad y se aprovechaba para saber cosas de lejos. Así que sin desconfiar, llevó a los hombres hasta su casa; al llegar les presentó a su esposa y éstos saludaron quitándose el sombrero.

Los hombres bebieron toda el agua que pudieron, comieron como si llevaran días sin probar alimento y platicaron largo rato. La tarde iba cayendo, los coyotes comenzaban a aullar, mientras la luna dejaba ver sus primeros rayos. Los hombres no dieron muestras de marcharse, se veía que estaban a gusto. Entonces el señor y su esposa, les prepararon un catre con ramas de cachanilla donde dormir. Muy avanzada la noche, un grito se escuchó haciendo eco a lo lejos…

Nadie sabe qué ocurrió, pero cuentan que los extraños se pusieron de acuerdo para robarle al señor lo poco que tenía, y como se resistiera lo amarraron con unas cadenas y lo echaron al pozo. La luna fue la única testigo de aquel suceso; de su esposa, así como de los hombres, no volvió a saberse nada.

Desde entonces, hay noches en que en el pozo se oye mucho ruido. Quien lo ha oído, dice que el muerto logra salir y arrastra sus cadenas mientras llora entristecido; dicen que vaga en busca de su esposa desaparecida y de los desalmados que lo mataron. La gente que pasa por ahí muy de mañana comenta que se pueden ver claramente, alrededor del pozo, las huellas de unos pies encadenados.


mitos

El Diablo en el espejo.


Unos amigos se reunieron aprovechando las fiestas navideñas para compartir una noche de alcohol y risas en mitad de un descampado. Como es habitual en este tipo de reuniones sin saber como empezaron a contar historias de terror y leyendas que conocían. Un par de ellos escuchaban asustados las escalofriantes historias que se contaban, pero la mayoría que ya llevaba un par de copas de mas, aprovechaban para bromear y tratar de asustar con un grito o saltando sobre los amigos cada vez que la narración hacía un silencio.

Sin embargo cuando Alberto comenzó a contar su leyenda todos se quedaron como petrificados:

“En Nochebuena, justamente a las 12 de la noche, el Diablo hace la inspección en la Tierra, la única en el año, así que si queremos verle tiene que ser ese mismo día a esa misma hora. Vete al baño, puesto que es el lugar más propicio para realizar el evento, y cierra la puerta. Enciende 12 velas, a poder ser negras, apaga la luz y sitúate enfrente del espejo. Cuando quede poco para que sean las 12, cierra los ojos y mantenlos cerrados hasta que quede sólo una campanada de las doce que deben sonar. En ese momento el Diablo se aparecerá en el espejo sólo durante un segundo”


Tras terminar su historia nadie sabía que decir, los envalentonados muchachos estaban realmente asustados porque sabían que con las fuerzas del más allá no se debe bromear y la figura del Diablo siempre ha sido una de las más temidas desde el comienzo de la humanidad.

Pero para Pablo era el momento perfecto para hacerse el machito, siempre había sido un segundón en el grupo y nadie le tomaba en cuenta por lo que era el momento perfecto para hacerse el valiente:
“¡Eso es mentira y yo lo puedo demostrar cuando quieras!”

Todos se giraron a mirarle y rápidamente Alberto contestó:
- ¿Si tan valiente eres por qué no lo probamos? Dentro de un par de días será Nochebuena, yo mismo pongo las velas. Pero si te echas atrás te tendrás que comer las doce velitas delante de todo el grupo en año nuevo.

-Ok, pero si lo hago y te demuestro lo contrario ¡Quien se comerá las velas serás tú por bocazas!

El grupo se rió y pasados unos minutos todo parecía haber quedado olvidado, pero para Alberto eso había sido un desafío a su autoridad como el líder del grupo y no iba a quedar así. Por lo que un par de días después se presentó en la casa de Pablo con una bolsa que contenía doce velas negras, una biblia satánica que le había prestado un amigo gótico de su hermana, un pentagrama con la cabeza de un carnero y una cámara capaz de grabar en la oscuridad que su padre guardaba en uno de los armarios como si fuera de oro.
Su intención era que cuando Pablo viera lo “completo” de su ritual de invocación se echara atrás y le pidiera disculpas pero lo que no se podía esperar es que el chico reafirmado en su intención de hacerle comerse las velas frente a todos en la fiesta de Año Nuevo bromeara sobre el tamaño de estas:

- ¿Qué pasa Alberto que no las había más grandes? ¿Tanto miedo te da tragártelas delante del grupo que has ido a comprar velas de cumpleaños?

- Tú tranquilo Pablito que cuando te cagues del susto al menos las llamas de las velas ocultarán el olor.

Alberto entró en la casa de Pablo y sin dirigirle ni una mirada mas pasó al baño de su habitación.

Tal y como había visto en varias páginas de invocaciones que había encontrado en Internet colocó cinco de las velas en cada una de las puntas del pentagrama, cuatro de ellas a los lados del espejo y las tres restantes junto a la biblia satánica que intencionadamente dejó abierta por una página en la que había una especie de invocación o ritual. La escena del cuarto de baño con el pentagrama iluminado únicamente por la luz de las velas era digno de una película de terror y Pablo a pesar de tener que hacerse el valiente sintió como se le encogía el estómago al pensar que tenía que entrar solo para realizar la invocación.
- Bueno chaval hasta aquí puedo estar yo en el baño- dijo Alberto con voz socarrona – por si te echas atrás en el último momento y abres los ojos antes de tiempo te he colocado una cámara de vídeo ¡Mucha suerte, espero que la leyenda no sea cierta porque de lo contrario no creo que lo cuentes! – dijo intentando darle aún más miedo – Yo te espero aquí fuera para que no te de por salir corriendo.

Pablo se encontraba dentro del baño con la luz apagada, faltaba menos de un minuto y ya sentía como las gotas de sudor le caían por la frente. Una cosa es hacerse el chulito delante de todo el mundo pero otra era encontrarse con ese escenario aterrador y disponerse a invocar al mismo Diablo por una apuesta. Sin embargo reunió todas sus fuerzas para no salir corriendo y cuando Alberto le avisó cerró los ojos.

Pocos segundos después escuchó la primera campanada del reloj que tenían sus padres en el salón, el miedo que tenía y el silencio era tal que cada una de ellas parecían sonar cada vez más lentas. Al tener los ojos cerrados no percibió que con cada campanada se apagaba una vela, como si el mismo Diablo estuviera consumiendo cada una de ellas al ritmo necesario para que se apagaran simultáneamente a cada uno de los “clang” del reloj. Al sonar la campanada número once, tal y como le había indicado Alberto, Pablo abrió los ojos…

Alberto al otro lado de la puerta del baño esperaba que Pablo se echara atrás y saliera en cualquier momento, pero tras sonar la última campanada todo quedó en silencio. Llamó a su “amigo” pero no obtenía respuesta, ya había transcurrido más de un minuto y Pablo no salía así que decidió abrir la puerta. Al abrirla todo estaba a oscuras y sólo se escuchaba una respiración ahogada en el suelo, un fuerte olor a azufre inundaba el lugar y Alberto sintió que algo iba mal. Encendió la luz del baño y se encontró al otro chico con la cara desencajada del miedo mientras se llevaba fuertemente la mano al pecho.

De puro terror había sufrido un ataque al corazón y lo único que alcazaba a decir era:

“Lo he visto, lo he visto”

Al llegar al hospital los médicos no salían de su asombro, el corazón parecía estar bien y perfectamente recuperado, no obstante el chico se encontraba en una especie de shock y no hablaba con nadie, salvo para repetir una y otra vez que “lo había visto”.

Días después salió del hospital perfectamente recuperado, al menos físicamente ya que nunca volvió a ser el mismo, se convirtió en una persona asustadiza y retraída que frecuentemente se quedaba pensativo y en silencio a mitad de una conversación.

Alberto por su parte nunca se atrevió a ver lo que contenía la cinta y decidió tirarla a la basura junto a los objetos que se habían usado en la invocación. Quien sabe si algún día alguien la encontrará y podrá presenciar que fue lo que vio Pablo antes de que se apagara la última vela. Por su parte Pablo sabe que volverá a ver al Diablo el día que muera, ya que éste vendrá a reclamar su alma en persona.


leyendas

Nosferatu (Vampiro)

Aunque el origen del nombre (Nosferatu) es desconocido de presume que en evidencia interna de Drácula sugiere que Stoker creía que el término significaba "no muerto" (not dead en inglés) en rumano y por ende su intención habrá sido la palabra undead (no muerto en inglés), un calco semántico. Sin embargo parece ser una creacion literaria ya que sus origenes en el folklore rumano son inciertos.

Es hijo bastardo de una pareja, tambień bastarda que nació muerto. Al ser enterrado, se despierta y abandona su tumba para nunca regresar. Suele vistar personas por las noches y toma diversas apariencias: gato, escarabajo, mariposa, perro negro o paja.
El nosferatu gusta de las orgías con jóvenes a los que agota hasta que mueren exhaustos. Si es de género másculino, visita mujeres, si es femenino, hombres. Si una mujer queda embarazada de un nosferatu, su hijo será horrible y recubierto de pelos. Si se les aparece a una pareja de recién casados, los volverá infértiles.


Mitos y Leyendas

El Penitente de Ovruch


Esta leyenda, muy poco conocida por ser propia de la pequeña ciudad ucraniana de Ovruch, es una de esas leyendas tan jóvenes (surgió a finales de los noventa) que recién acaban de superar el ámbito del rumor urbano.

Cuentan en Ovruch que existe un espectro, un fantasma que algunos han visto penando de madrugada, siempre alrededor de una iglesia, siempre en noches donde la soledad ha impregnado los alrededores del sitio en que se ha aparecido. Dicen que tiene dedos anormalmente largos, que viste de negro y que tiene un rostro que evidencia juventud pese a su monstruoso aspecto: cara aplanada, boca anormalmente alargada y amplia, un ojo más grande que el otro y el cráneo deforme, terminado en una puntuda protuberancia sobre la que cuelga su larga y despeinada cabellera rubia.

Todos los que lo han visto han relatado que caminaba y caminaba alrededor de la iglesia en que se aparecía, que a veces se detenía, se arrodillaba y lanzaba unos gritos escalofriantes pues tenía una voz carrasposa, grave; pero, sobre todo, empañada por una angustia que hacía pensar en los torturados del infierno y matizada por “un algo” indescriptible que denotaba un odio salvaje y abismal, difícil de encontrar incluso en la peor escoria criminal.

Pero lo más curioso de todo es que jamás ha sido visto antes de la una de la madrugada y que siempre, en todas sus apariciones, no ha habido nadie o prácticamente nadie cerca de la iglesia elegida. Es como si no quisiera ser visto, como si evitara dar a conocer su identidad. Además se cree que sólo se manifiesta cuando no hay luna.

Quienes han tenido el valor de acercársele han contado que el espectro salía de su abstracción (todos dicen que siempre estaba como absorto en sus pensamientos), que se volteaba, rugía potentemente, se tiraba al suelo delante del testigo, miraba hacia arriba con gesto agonizante y, después de que sus ojos se volvían completamente negros, su cuerpo translúcido se llenaba de fuego y el espectro desaparecía entre alaridos de dolor…

Su oscuro origen

Nada cierto se sabe sobre cómo empezó todo; no obstante, no más de cinco años tuvieron que pasar desde el inicio de las apariciones para que una versión sobre su origen se hiciera conocida y terminase siendo aceptada como real.

Nota introductoria para entender el supuesto origen de la leyenda: En 1986 se dio la famosa tragedia de la central nuclear de Chernóbil. Fue el accidente nuclear más grave de la historia: Prípiat y Chernóbil se convirtieron en ciudades fantasmas, 172 pueblos fueron desalojados y unas 90.000 personas tuvieron que ser redistribuidas por toda Ucrania. Se declaró entonces una zona de exclusión, unas zonas con control permanente y otras con control periódico, todo dentro del área afectada por la radiación, área en la cual ciertas localidades, tales como Ovruch, no fueron lo suficientemente afectadas como para ser desalojadas o sometidas a controles.

Origen de la leyenda: Inmediatamente después de la tragedia de Chernóbil, unas cuantas familias emigraron a Ovruch en busca de una nueva vida. No obstante, cuentan que a inicios de los noventa una viuda madre de cinco hijos llegó tras ser haber sido expulsada de Prípiat, una ciudad fantasma que fue declarada parte de la zona de exclusión que el gobierno soviético (en ese entonces Ucrania era parte de la U.R.S.S.) decretó tras el desastre nuclear. En otras palabras, la mujer y sus hijos habían estado viviendo en Prípiat sin que los controles los detectaran, lo cual no es muy difícil de creer teniendo en cuenta que, incluso en la actualidad, existe la leyenda urbana de que en Prípiat vive gente…

Según dicen, al llegar a Ovruch la mujer y sus hijos fueron conducidos a la casa de un tío, donde llevaron una vida relativamente normal hasta lo ocurrido a comienzos de 1996. Sólo dos detalles hacían que su vida no fuera completamente normal: el primero, que nunca se vio salir a la calle al menor de los cinco hijos, únicamente se vio a los otros cuatro; el segundo, que de vez en cuando se escuchaban gritos de dolor provenientes de la casa.

Sin embargo, en cierta fría madrugada todos los vecinos del barrio se despertaron tras oír gritos en una casa. “¡Los odio, los odio!”, era lo único que todos recuerdan escuchar aparte de unos cuantos chillidos de angustia, las detonaciones de una escopeta y los “¡Estoy ardiendo!”, previos a la escena del joven envuelto en llamas que salió a revolcarse en la acera mientras su vida se apagaba.

Tras venir a la escena, la Policía encontró muerta a la madre, al tío y a los cuatro hermanos del joven que al parecer se había auto-incinerado. La Prensa no dio mucha importancia al asunto. Nadie supo con certeza el porqué, simplemente se especuló que había existido presión policial para que el suceso cayera en el olvido…

Algunos vecinos le habían dicho a la Policía que a veces habían oído gritos de dolor provenientes de la casa. Alguien incluso afirmó escuchar una vez lo siguiente: “¡Mi cuerpo se quema, todo es tu culpa, todo es tu culpa por quedarnos en Prípiat, vieja estúpida!”. No obstante, la Policía le restó importancia creyendo que era un simple individuo en busca de protagonismo. Con todo, lo último que se supo fue que, según los análisis forenses, no existía gasolina u otro compuesto que permitiese pensar que el joven se había suicidado auto-incinerándose: al parecer, era un extraño caso de “combustión espontánea” ligado a lo que los forenses catalogaron como “alteraciones genéticas”

Síntesis y explicación sobre la difusión del supuesto origen de la leyenda:

En suma, la versión sobre el origen del espectro dice que él era el mismo joven que sufrió combustión espontánea ese día, que lo monstruoso de su cara se explicaba por alteraciones genéticas que sólo él (y no sus hermanos) desarrolló mientras vivió en Prípiat a espaldas del gobierno soviético, que había matado a su madre porque la culpaba de sus mutaciones y del ardor que sentía en su cuerpo, que mató al resto de la familia porque se sentía rechazado y había acumulado odio y, finalmente, que penaba cerca de iglesias porque estaba lleno de remordimiento y deseaba el perdón divino. Nadie ha explicado de forma suficientemente satisfactoria por qué el espíritu viste de negro. Unos dicen que está pagando el Purgatorio en la Tierra y que el atuendo negro le fue otorgado para representar la oscuridad de su alma; otros, menos fantasiosos, plantean que simplemente vestía de negro antes de quemarse. Lo cierto es que, con el paso del tiempo, la historia sobre el origen del fantasma se ha ido llenando de detalles e incluso ha llegado a figurar en ciertos foros virtuales de la web en ucraniano.


antologia de lo desconocido

Es conocida la tragedia del Titanic, impresionante barco de pasajeros que se hundió en su viaje inaugural luego de chocar con un iceberg, el 14 de abril de 1912. Pero 14 años antes, el novelista Morgan Robertson tuvo una terrible pesadilla que consistía en un inmenso barco, considerado indestructible, que se hundió en su viaje inaugural causando una gran tragedia.

Robertson consideró este sueño tan real, que decidió plasmarla en una obra intitulada "Futilidad". El libro se publicó ese mismo año (1898), y las coincidencias con el naufragio del Titanic son increíbles:

El nombre del barco de la obra se llamaba Titán.

El apellido del capitán de la nave en la novela y la realidad era el mismo: Smith.

En el libro y en la realidad, el barco era considerado insumergible.

En el libro y en la realidad, el barco era el más lujoso de su tiempo.

En el libro, la eslora del Titán era de 243 metros. El Titanic tenía una eslora de 268 metros.

En el libro, el Titán pesaba 75000 toneladas. El Titanic pesaba 66000.

El Titán y el Titanic tenían tres enormes hélices de propulsión.

En el libro, el Titán llevaba 24 botes salvavidas. El Titanic tenía 20.

En el libro, el Titán iba una velocidad de 25 nudos cuando chocó con el iceberg. El Titanic iba a una velocidad de 23 nudos.

El barco de la novela se hundía un día de abril en su viaje inaugural, horas después de chocar con un iceberg en el cuarto día de viaje.

En el libro y en la realidad, mucha gente murió debido a la insuficiente cantidad de botes salvavidas.

En el libro y en la realidad la travesía sucedio en el mes de abril (10 de abril de 1912),

En el libro y en la realidad la velocidad máxima era de 24 a 25 nudos

En los dos casos la capacidad máxima de pasajeros era 3.000, 2.000 pasajeros a bordo.

Los dos barcos tenian tres motores

En el libro y en el titanic la rotura del casco fue a estribor

Y tu que opinas de estas extrañas coincidencias???


mitos y leyendas - antologia de lo desconocido parte 1

LEYENDA DEL POEMA PRINCESA

La leyenda cuenta que en una Web incompleta, hay un poema terminado, el cual tiene un secreto que no a podido ser rebelado, en el 2010, en octubre para ser mas preciso, se difundió un poema en Internet, el cual contenía un mensaje y un reto, a las personas que lo leyeran. Desafortunada mente nadie a podido completar el mensaje del poema.

-Princesa-
Yo busco a mi princesa, pero no se si es una ilusión o si es real, ella es quien me ase continuar cada día hacia adelanté y me da la fuerza de levantarme en las mañanas, cada ves que la veo sonrío y trato de alcanzarla pero es Viento frágil y débil que sopla entre mis dedos y se desvanece entre mis manos, como la suave brisa que reconforta mi alma cada ves que la veo.

Tierna y melancólica sonrisa la que ella me regala, y una caricia en su mejilla lo que le devuelvo, porque al abrasarte te vas y al recordarte vuelves, porqué eres como una ilusión que se desvanece en los retazos de mi memoria. Quizás en otro momento en otro lugar en otro tiempo me puedas dedicar un beso, un beso como el de aquella noche cuando las estrellas brillaron más y el cielo se desvaneció y la música canto para nosotros mientras el viento soplaba y asía danzar tu cabello al compás del mundo, del mundo que nos unió sin aviso al entrelazar una sonrisa y un tímido hola. Quédate ami lado, dime que estas hay déjame verte déjame tocarte déjame saber que soy real y que no solo soy un sueño en el que duermo y sueño con la realidad, pero no me dejes dormir en tus recuerdos no me dejes existir en soledad.

Regálame una mirada de esas que cambian la vida regálame un beso de esos que revuelven el alma, regálame un abraso de esos que me dicen que estas ahí. Ahí donde te pierdes en mis recuerdos, Ahí donde te veo, hay donde bailamos cada noche del mismo modo y de la misma forma para darte el mismo beso para luego el viento te llevarte y te desvanezcas y yo vuelva a comenzar a buscarte como cada noche.

Recuerde: en el poema esta el secreto, pero la princesa vigila al que lee... recuerda, solo es un sueño, no te dejes dormir en sus brazos...

(Tierna y melancólica sonrisa la que ella me regala, y una caricia en su mejilla lo que le devuelvo)


mitos

La Tatuana

Extraña mujer ¡La Tatuana! ¡Llegó al Reino de Goathemala en un barco que no arribó a ninguna de sus playas!.
Paró en el Mesón de San Agustín, como era costumbre lo hicieran los fostareros en esos tiempos. Luego paseó su arrogancia y su belleza por las calles de la segunda ciudad colonial de América, en las cuales le formaban valla la admiración de empolvados marqueses y condes que la colmaron de piropos y galanterías. Y después, como una avara, la fue a encerrar tras las cuatro paredes de una casita del barrio de la Parroquia Vieja.

El vecindario la recibió con rayana indiferencia. Indiferencia que se tornó en el más acendrado de los odios el día en que lo formaban se dieron cuenta de que la misteriosa extranjera había convertido su mansión en templo de placer y vicio.

¡Y era cierto que la había convertido en tal! Los umbrales de su casa eran atravesados todos los días, a la hora en que el cielo principia a tachonar las lentejuelas su bello manto azul, por esbozados y misterioso caballeros, y por alegres mujerzuelas que no se retiraban de ella, sin hasta que las tímidas luces del alba caían sobre Santiago de los Caballeros, tras una noche entregada a la música, al vino y al amor…

Pero un día, en lugar de los esbozados caballeros y de las alegres mujerzuelas, llegaron a la casa del Barrio de la Parroquia Vieja dos corchetes. Cautelosamente golpearon con los nudillos las puertas que siempre franqueaban a la gente alegre. Esperaron un instante. Y al cabo de la espera salió a hacerlos pasar la extraña mujer que con sus escándalos y fiestas tenía alarmados a todo el vecindario.

La belleza enigmática de La Tatuana les hizo enmudecer. Y, sin cruzar con ella una sola palabra, pusieron en sus manos, blancas como los sagrados corporales, una orden que leyó sin inmutarse. Se lo conminaba en ella a darse presa en virtud de que el Tribunal del Santo Oficio había acogido una acusación en su contra por gravísimo delito de hechicería. La Santa Inquisición daba por cierto el delito, fundándose en una sola prueba: ¡Que la Tatuana había Llegado al Reino de Goathemala en un barco que no arribó a ninguna de sus playas!
Por sus labios sensuales no pasó la menor voz de protesta. Cuenta la leyenda que por todo comentario dijeron:

-¡Esto tenía que pasar! ¡Son los resultados de que esta mañana cuando volvía de Chinautla el piche me haya cantado por atrás!

¡Y se dejó sorprender! Y la noche de ese día, y las noches de las siguientes, ya nos pasó rodeada de apuestos y libertinos caballeros, ni de música, ni de vino, ni de alegría; sino de la soledad, que junto con ella etaba encerrada en un lóbrego calabozo de la Casa de Recogidas.

Es 24 de diciembre de 16… hace ya mucho rato que los indígenas de Mixco y Chinautla han llegado al atrio de la Catedral Metropolitana, trayendo desde sus montañas, para que la cristiandad los ofrezca al Niño Dios, el rojo Pie de Gallo, las verdes hojas de Pacaya, las aromadas de ramas de pino, las amarillas sartas de manzanilla, las piñuelas provocativas como sensuales labios, y los chichines, pitos y tortugas…

¡Esta noche es Nochebuena…!

¡Nochebuena para todos los habitante del Reino. Noche mala para La Tatuana, cuyo cuerpo blanco y bello ha ordenado el Tribunal del Santo Oficio arda mañana en la hoguera!

Mientras el pueblo se desborda por las calles adyacentes a la Metropolitana, en demanda de una ofrenda, de las que han traído los indígenas, que brindar al Dios Niño, una larga y lata figura, envuelta en un manto negro, llaga a la Casa de Recogidas. Es el Comisario del Santo Oficio que va a poner la sentencia fatal en conocimiento de la infeliz mujer que morirá el mismo día en que el mundo celebra el nacimiento del que nos enseño a perdonar a los pecadores.

El de la alta figura se a conocer. E inmediatamente que son franqueadas las puertas de la cárcel, se hace conducir el calabozo que ha sido fiel guardián de la hechicera.

Ya en él, sin saludarla siquiera, su voz gangosa principia a leer, uno tras otro, los pliegos que contiene la larga sentencia, cuya lectura es escuchada por la desgraciada mujer sin que su rostro acuse la menor inquietud.

Terminaba aquélla, el clérigo, que velado por la penumbra de la celda, parece un fantasma, manifiesta a la reo que la justicia por su medio le manifiesta que está llana a concederle la última gracia.

-Muchas son las que me adornan, señor Inquisidor -fue la jactanciosa respuesta de la condenada a muerte-, según me lo decían mis numerosos admiradores. ¡lamento que no hayáis reparado en ellas¡ pero como no es mi ánimo desairaros, os voy a pedir una cosa. Que ordene vuestra paternidad me sea traído un trozo de carbón. Es mi deseo pasar las últimas horas de mi vida entregada al arte del dibujo, que siempre ha sido muy de mi agrado. No os pido lienzo, pues en lugar de él emplearé las blancas paredes de mi celda. Quiero dejar en ellas un recuerdo de mi paso por la vida.

-Os será concedido -respondió el Comisario.

Y se marchó del calabozo, sin haber brindado a la Tatuaha, que mañana sería pasto de la hoguera, ni una sola palabra de consuelo.

A las diez de la noche le llevaron el trozo de carbón. El júbilo más grande la embargó cuando lo tuvo entre sus manos. Jugueteó con la negra barrita unos momentos. La acarició con la misma finura con que sus manos acariciaban a sus amantes. Y pasados los primeros transportes de su infantil alegría, principió a dibujar.
Sus delicadas y finas manos, que para dibujar eran tan sabias como para prodigar caricias, dibujaron un tranquilo mar, sin tempestades que lo embravecieran, porque tenían suficientes en su alma. Y sobre el mar, navegando con proa hacia el norte, un barco diminuto y perfecto…

Terminaba la obra, se puso a contemplarla con la misma unción con que un artista contempla la suya. Le dio uno, dos, tres y más retoques. Y cuando estuvo ya segura de que en ella no faltaba ni el más leve detalle, se embarcó en el velero que maravillosamente habían dibujado sus manos blancas como los sagrados corporales…
¡Y así fue La Tatuana del Reino de Goathemala! ¡En el mismo barco en que llegó! ¡En el barco que no arribó a ninguna de sus playas…!


leyendas

El Sombrerón

En aquel apartado rincón del mundo, tierra prometida a una Reina por un Navegante loco, la mano religiosa había construido el más hermoso templo al lado de la divinidades que en cercanas horas fueran testigo de la idolatría del hombre—el pecado más abominable a los ojos de Dios—, y al abrigo de los tiempo de montañas y volcanes detenían con sus inmensas moles.
Los religiosos encargados del culto, corderos de corazón de león, por flaqueza humana, sed de conocimientos, vanidad ante un mundo nuevo o solicitud hacia la tradición espiritual que acarreaban navegantes y clérigos, se entregaron al cultivo de las bellas artes y al estudio de las ciencias y la filosofía, descuidando sus obligaciones y deberes a tal punto, que, como se sabrá el Día del juicio, olvidábanse de abrir al templo, después de llamar a misa, y de cerrarlo concluidos los oficios...
Y era de ver y era de oír y de saber las discusiones en que por días y noches se enredaban los mas eruditos, trayendo a tal ocurrencia citas de textos sagrados, los más raros y refundidos.
Y era de ver y era de oír y de saber la plácida tertulia de los poetas, el dulce arrebato de los músicos y la inaplazable labor de los pintores, todos entregados a construir mundos sobrenaturales con los recados y privilegios del arte.
Reza en viejas crónicas, entre apostillas frondosas de letra irregular, que a nada se redujo la conversación de los filósofos y los sabios; pues, ni mencionan sus nombres, para confundirles la Suprema Sabiduría les hizo oír una voz que les mandaba se ahorraran el tiempo de escribir sus obras. Conversaron un siglo sin entenderse nunca ni dar una plumada, y diz que cavilaban en tamaños errores.
De los artistas no hay mayores noticias. Nada se sabe de los músicos. En las iglesias se topan pinturas empolvadas de imágenes que se destacan en fondos pardos al pie de ventanas abiertas sobre panoramas curiosos por la novedad del cielo y el sin número de volcanes. Entre los pintores hubo imagineros y a juzgar por las esculturas de Cristos y Dolorosas que dejaron, deben haber sido tristes y españoles. Eran admirables. Los literatos componían en verso, pero de su obra sólo se conocen palabras sueltas.
Prosigamos. Mucho me he detenido en contar cuentos viejos, como dice Bernal Díaz del Castillo en "La Conquista de Nueva España", historia que escribió para contradecir a otro historiador; en suma, lo que hacen los historiadores.
Prosigamos con los monjes...
Entre los unos, sabios y filósofos, y los otros, artistas y locos, había uno a quien llamaban a secas el Monje, por su celo religioso y santo temor de Dios y porque se negaba a tomar parte en las discusiones de aquéllos en los pasatiempos de éstos, juzgándoles a todos víctimas del demonio.
El Monje vivía en oración dulces y buenos días, cuando acertó a pasar, por la calle que circunda los muros del convento, un niño jugando con una pelotita de hule.
Y sucedió...
Y sucedió, repito para tomar aliento, que por la pequeña y única ventana de su celda, en uno de los rebotes, colóse la pelotita.
El religioso, que leía la Anunciación de Nuestra Señora en un libro de antes, vio entrar el cuerpecito extraño, no sin turbarse, entrar y rebotar con agilidad midiendo piso y pared, pared y piso, hasta perder el impulso y rodar a sus pies, como un pajarito muerto. ¡Lo sobrenatural! Un escalofrío le cepilló la espalda.
El corazón le daba martillazos, como a la Virgen desustanciada en presencia del Arcángel. Poco, necesitó, sin embargo, para recobrarse y reír entre dientes de la pelotita. Sin cerrar el libro ni levantarse de su asiento, agachóse para tomarla del suelo y devolverla, y a devolverla iba cuando una alegría inexplicable le hizo cambiar de pensamiento: su contacto le produjo gozos de santo, gozos de artista, gozos de niño...
Sorprendido, sin abrir bien sus ojillos de elefante, cálidos y castos, la apretó con toda la mano, como quien hace un cariño, y la dejó caer en seguida, como quien suelta una brasa; mas la pelotita, caprichosa y coqueta, dando un rebote en el piso, devolvióse a sus manos tan ágil y tan presta que apenas si tuvo tiempo de tomarla en el aire y correr a ocultarse con ella en la esquina más oscura de la celda, como el que ha cometido un crimen.
Poco a poco se apoderaba del santo hombre un deseo loco de saltar y saltar como la pelotita. Si su primer intento había sido devolverla, ahora no pensaba en semejante cosa, palpando con los dedos complacidos su redondez de fruto, recreándose en su blancura de armiño, tentado de llevársela a los labios y estrecharla contra sus dientes manchados de tabaco; en el cielo de la boca le palpitaba un millar de estrellas. . .
—¡La Tierra debe ser esto en manos del Creador! —pensó.
No lo dijo porque en ese instante se le fue de las manos —rebotadora inquietud—, devolviéndose en el acto, con voluntad extraña, tras un salto, como una inquietud.
—¿Extraña o diabólica?...
Fruncía las cejas —brochas en las que la atención riega dentífrico invisible—y, tras vanos temores, reconciliábase con la pelotita, digna de él y de toda alma justa, por su afán elástico de levantarse al cielo.
Y así fue como en aquel convento, en tanto unos monjes cultivaban las Bellas Artes y otros las Ciencias y la Filosofía, el nuestro jugaba en los corredores con la pelotita.
Nubes, cielo, tamarindos. . . Ni un alma en la pereza del camino. De vez en cuando, el paso celeroso de bandadas de pericas domingueras comiéndose el silencio. El día salía de las narices de los bueyes, blanco, caliente, perfumado.
A la puerta del templo esperaba el monje, después de llamar a misa, la llegada de los feligreses jugando con la pelotita que había olvidado en la celda. ¡Tan liviana, tan ágil, tan blanca!, repetíase mentalmente. Luego, de viva voz, y entonces el eco contestaba en la iglesia, saltando como un pensamiento:
¡Tan liviana, tan ágil, tan blanca!. .. Sería una lástima perderla. Esto le apenaba, arreglándoselas para afirmar que no la perdería, que nunca le sería infiel, que con él la enterrarían. . ., tan liviana, tan ágil, tan blanca . . .
¿Y si fuese el demonio?
Una sonrisa disipaba sus temores: era menos endemoniada que el Arte, las Ciencias y la Filosofía, y, para no dejarse mal aconsejar por el miedo, tornaba a las andadas, tentando de ir a traerla, enjuagándose con ella de rebote en rebote..., tan liviana, tan ágil, tan blanca . . .
Por los caminos—aún no había calles en la ciudad trazada por un teniente para ahorcar— llegaban a la iglesia hombres y mujeres ataviados con vistosos trajes, sin que el religioso se diera cuenta, arrobado como estaba en sus pensamientos. La iglesia era de piedras grandes; pero, en la hondura del cielo, sus torres y cúpula perdían peso, haciéndose ligeras, aliviadas, sutiles. Tenía tres puertas mayores en la entrada principal, y entre ellas, grupos de columnas salomónicas, y altares dorados, y bóvedas y pisos de un suave color azul. Los santos estaban como peces inmóviles en el acuoso resplandor del templo.
Por la atmósfera sosegada se esparcían tuteos de palomas, balidos de ganados, trotes de recuas, gritos de arrieros. Los gritos abríanse como lazos en argollas infinitas, abarcándolo todo: alas, besos, cantos. Los rebaños, al ir subiendo por las colinas, formaban caminos blancos, que al cabo se borraban. Caminos blancos, caminos móviles, caminitos de humo para jugar una pelota con un monje en la mañana azul. . .
—¡Buenos días le dé Dios, señor!
La voz de una mujer sacó al monje de sus pensamientos. Traía de la mano a un niño triste.
—¡Vengo, señor, a que, por vida suya, le eche los Evangelios a mi hijo, que desde hace días está llora que llora, desde que perdió aquí, al costado del convento, una pelota que, ha de saber su merced, los vecinos aseguraban era la imagen del demonio...
(... tan liviana, tan ágil, tan blanca. . .)
El monje se detuvo de la puerta para no caer del susto, y, dando la espalda a la madre y al niño, escapó hacia su celda, sin decir palabra, con los ojos nublados y los brazos en alto.
Llegar allí y despedir la pelotita, todo fue uno.
—¡Lejos de mí, Satán! ¡Lejos de mí, Satán!
La pelota cayó fuera del convento—fiesta de brincos y rebrincos de corderillo en libertad—, y, dando su salto inusitado, abrióse como por encanto en forma de sombrero negro sobre la cabeza del niño, que corría tras ella. Era el sombrero del demonio.
Y así nace al mundo el Sombrerón.


Mitos y Leyendas

Misteriosa Luna Llena
Cierta noche una pareja, que pasea a la luz de la Luna Llena, encuentra a un perro pequines. Parece perdido y está lastimado. Deciden llevárselo a casa para curarlo. El hombre se quita el cinturón y rodeando el cuello del perro, improvisa una correa.
Ya en la casa, la mujer se inclina para limpiar la herida del animal. Al agacharse, deja descubierto un crucifijo que cuelga de su garganta. El perro, al ver la cruz, se violenta, lanza mordiscos y corre por el departamento. La única salida es una ventana abierta y el perro salta. Están en un piso 13 pero el pequines no sabe que eso le traerá mala suerte. La pareja queda impactada y evitan asomarse a la ventana.
A la mañana siguiente llaman a la puerta de la pareja. Se trata de un policía, que les pregunta si escucharon algún ruido en la noche anterior. Y agrega "encontramos un enano corriendo por la calle, en bolas y con un cinturón rodeándole el cuello".


antologia de lo desconocido

La Dama de Negro
Cuando estaba casi llegando a la avenida, donde normalmente toma un taxi, se le acerca lentamente una señora, vestida de negro, y con una voz lenta pero tenebrosa le pregunta - Disculpe, ¿me podría decir la hora?.
Casi al instante se abrieron las puertas. Pedro José sin pensarlo entró rápidamente a la casa sin saber lo que realmente le esperaba...

- ¡Auxilio!, ¡Auxilio! Gritaba Pedro José por toda la casa. Todos los vecinos al oir los gritos desesperantes de Pedro José se despertaron ya que en aquella vieja casa no vivía nadie desde hacía más de 15 años.

Pedro un vecino de aquella casa decidió investigar para ver que era lo que realmente sucedía. Al ver por la ventana notó que Pedro José estaba tirado en el piso con unas heridas profundas como, si hubiese sido atacado por el mismisimo demonio.

Al ver esto Pedro decide llamar a la Policia para ver que era lo que realmente pasaba. ¿Quién era el culpable de aquel hecho? ¿Quién tenia el suficiente odio para desgarrar la piel de un hombre a quien nadie en el centro histórico conocía?

Pedro sin nada que hacer por aquel pobre muchacho decide entrar a sacarlo. Cual fue su gran sorpresa, aquel jóven a quien nadie conocía no era más que el mismo Pedro, tanto fue el susto que derrepente Pedro despertó en aquella vieja casa del centro histórico con cicatrices por todo el cuerpo y deslumbrante mensaje en el cual se leia "Nunca más se te olvide nuestro aniversario".

Muchos no creen esta historia pero aquél viejo amigo nunca pudo revelar su verdadero temor de vivir casi por 15 años sin el amor de su vida que un día decidió quitarse la vida ahorcandose en aquella vieja casa del centro historico de la ciudad de Guatemala.


mitos y leyendas - antologia de lo desconocido parte 1

El Puente del Diablo
en la historias que cuentan trata sobe un puente en realidad no es un puente, si no un acueducto. Llevaba el agua hasta la capital de la Provincia Citerior Hispana Tarraconensis: Iulia Vrbs Triumphalis Tarraco.
Si hacemos caso a la Historia estaba ahí antes de que el diablo fuese bautizado con ese nombre.
Pero si hacemos caso a la leyenda…
ace mucho tiempo vivía una pareja de ancianos en el bosque. Tenían que cruzar un río de camino de su casa al pueblo. Cada día pasaban por el puente sobre el río con su borrico cargado de las cosas que vendían despues en el pueblo y volvían trajinando otras. Era un puente de madera viejo, pero cada vez que lo atravesaban, los viejos se decían el uno al otro que tenían suerte de contar con aquel paso, pues la corriente del río era muy fuerte y el camino para badear el río muy largo para un día.
Un otoño lluvioso llegó una riada y se llevó el puente. Los ancianos se encontraron con que no podían pasar.

-Que tremendo desatino- dijo el viejo- hoy no podremos pasar y yo soy viejo para construir un puente con mis manos.
-Que contrariedad- dijo la vieja- pasarán días antes de que se den cuenta de que no vamos al pueblo, y más días aún tardarán en reconstruir el puente-
Se lamentaban los ancianos de su mala cuerte cuando apareció un hombre extraño en su lado del río.
-Saludos venerable pareja, os veo muy turbados- Dijo el hombre; el anciano inmediatamente explicó el probema que tenían con el desaparecido puente- Yo me comprometo a construir un puente en una noche, además no será de madera como el aterior, será de piedra, para que ninguna riada se lo lleve-
Enseguida desconfiaron los ancianos.
-¿Qué hacemos?- preguntó el a ella por lo bajo.
-Está claro que no es posible hacer un puente en una noche, si no es con trucos o con mágia. Preguntale cual es el pago que pide, cuales las condiciones.
Eso hizo el anciano, a lo que el misterioso hombre contestó que la única condición, el único pago que exigía, era que le fuese concedida el alma del primer ser vivo que atravesase el puente. Quedaba claro que era el mismisimo diablo el que ante ellos estaba.
La vieja meditó un poco y luego aceptó.

Al día siguiente cuando los viejos llegaron al río el puente estaba construido. Era de piedra, con doble arcada sobre el río. El diablo había cumplido, construyendolo en una noche, y esperaba al otro lado para recibir su pago.
-Mujer!, ¿qué vamos a hacer ahoara?- Preguntó el marido.
Entonces la mujer cogió la bara y arreó al burro, que pasó delante de ella, el primero por el puente.
El diablo, engañado, tuvo que conformarse con llevarse el alma del desdichado animal como pago por su trabajo


mitos

John Titor - El Viajero del Tiempo

John Titor dice ser un soldado americano con una mision que cumplir. Hasta aqui no habria nada de extraño ni sorprendente, pero si a todo esto se le agrega que el dice venir del futuro (año 2036) la cosa cambia.


En noviembre del año 2000, apareció en el foro de la página web "Art Bell", un personaje que se hacia llamar a si mismo "John Titor". Según parece este señor aseguraba ser un viajero del tiempo que provenía del año 2036.

Segun John Titor, este soldado americano de 38 años, tenia una mision de volver desde su presente (año 2036) hasta el pasado (año 1975) para recuperar un modelo de computadora de la empresa IBM, el cual es necesario en su presente (año 2036), para ayudar con unos codigos de sistemas operativos. Uno hasta aqui podria decir pero como con semejante tecnologia capaz de viajar en el tiempo es imprescindible viajar hacia el pasado para llevarse consigo al futuro un viejo modelo de computadora personal; pero lo cierto siempre segun John Titor, es que en su presente (mas de 60 años atras en su tiempo) esos codigos y arquitectura ya no se encuentra, por lo tanto el ejercito americano lo habria encomendado con semejante misión.

Durante 4 meses respondió a todas las preguntas sobre el futuro que los usuarios le hicieron e incluso facilitó fotos y planos de su máquina del tiempo.
Sus coherentes predicciones y su misteriosa desaparición le han convertido en un personaje admirado por muchos, que ya utilizan su legado como un manual de instrucciones para la vida en el futuro.
En el año 2015 presenciaremos una Guerra Nuclear que destruirá las principales ciudades de Estados Unidos. Además morirá gran parte de la población mundial y el medio ambiente quedará fatídicamente contaminado.

La ciencia dará un gran avance al conseguir fabricar "agujeros negros" ( ya sabéis, los del espacio). La capacidad de entender el misterio de estos agujeros, hará descubrir a los científicos la posibilidad de viajar en el tiempo utilizando 2 al mismo tiempo. Este gran avance comenzará hacia el 2007.
La teoría de "Mundos Paralelos" es cierta. Según Titor existen incontables universos que coexisten de forma paralela donde las personas evolucionan de una manera diferente y en un tiempo distinto.

En el 2036, la epidemia que más índice de mortalidad habrá causado en la población será el C.J.D. Es una variedad del síndrome que en nuestro tiempo hemos conocido como "Vaca Loca" y causará incontables muertes y afecciones físicas y cerebrales. No existe cura ni tratamiento.

Alrededor el año 2005, comenzará una Guerra Civil en Estados Unidos. Esta guerra se alargará durante 10 años, y su población deberá acostumbrarse a vivir en un estado de alarma y acoso constante al estilo de la Gestapo.

Al finalizar la guerra en el año 2015, la población mundial tomará constancia de que el modo de vida que conocían habrá desaparecido para siempre. A partir de este día la presidencia de Estados Unidos estará a cargo de 5 personas, y su capital se establecerá en Nebraska.

Tras haber facilitado datos de tanta importancia y relevancia, Titor anunció que volvería a su tiempo en la primavera del 2001. Tras este día nadie ha vuelto a saber nada de John Titor. Desapareció sin dejar rastro.


leyendas

Les presento otro viajero en el tiempo

Una fotografía histórica en un museo canadiense muestra a un extraño y "futurista" personaje en una imagen de 1940; analistas apuntan a un probable viajero del tiempo.

La penetración del spacetime continuum ha sido una mítica añoranza a lo largo de siglos. El acto de viajar en el tiempo ha sido tema de múltiples novelas, películas, fantasías infantiles y programas secretos de agencias de seguridad a lo largo de la historia. De ahí que el extravagante hallazgo de un personaje “futurista” ubicado dentro de una fotografía de los años cuarenta haya provocado tanta conmoción entre el público de Estados Unidos y Canadá.

Una imagen exhibida en el museo virtual Barlone Pioneer Museum, de la Columbia Británica canadiense, nos muestra una típica escena de la década de los cuarenta, con hombres y mujeres ataviados de acuerdo al fashion de esa época, presenciando una especie de desfile o caravana de automóviles. Sin embargo, al centro a la derecha, aparece un extraño sujeto vestido de una forma contemporánea, con gafas obscuras y una camiseta de algodón estampada con una M. Expectante, esta persona parece una especie de observador intergaláctico que se divierte modelando el axis del tiempo para atestiguar diversos sucesos a lo largo de la historia.

Para los escépticos este fenómeno podría tratarse de un simple hoax creado por algún hacker photoshopero y juguetón que gusta de sembrar la confusión lúdica dentro de la sociedad digital. Sin embargo, el blog Error Level Analysis realizó un estudió de la imagen en busca de alguna superposición de la imagen o cualquier otro tipo de alteración. El resultado obtenido es que esa imagen no ha sufrido ningún tipo de modificación desde que fue originalmente generada hace varias décadas. Otra de las conclusiones escépticas es que el atuendo completo de este hombre realmente podría haberse dado, en una extraña sincronía de la moda, aun en los años cuarenta, ya que no es imposible que todos los elementos que muestra se hubieran manufacturado en esa época.

Por su lado los conspiracionistas y data-paranoicos afirman que el sujeto es la prueba de un programa secreto del gobierno estadounidense que consiste en enviar a un ejército de observadores a distintas épocas de la historia con el fin de recabar información precisa sobre acontecimientos relevantes. Incluso hay quienes que afirman que para ello se ha empleado desde hace ya un par de décadas tecnología alienígena para superar la velocidad de la luz y con ello surfear la tan codiciada cuarta dimensión.


Mitos y Leyendas


Bienvenido al club

Gente infectada por sida ha iniciado una campaña criminal para infectar a inocentes con esta enfermedad mortal. Juan H. fue uno de los primeros en sufrir por estas represalias contando que "al momento de ocupar mi lugar en la butaca, sentí un fuerte piquete en el trasero. Al incorporarme, me di cuenta de que había una jeringa en el asiento y que en su interior había sangre. Junto a la jeringa, había una nota que decía "Bienvenido al club". Al acudir con el doctor, después de unos análisis, me confirmó que era portador del VIH".


antologia de lo desconocido


La jumbina

Cierta ocasión, en una fiesta de fin de cursos de la preparatoria, un grupo de estudiantes que pretendía sexualmente a una chica, decidió hacer algo para tener relaciones con ella. Sin que ella lo notara, disolvieron un poco de jumbina —un potente estimulante sexual— en su refresco. Al terminar la bebida, la víctima comenzó a sentir deseos sexuales inusuales y, aprovechando esto, los jóvenes la llevaron afuera y sostuvieron relaciones con ella. Pese a haber tenido sexo durante toda la noche; la chica, aún no satisfecha, decidió introducirse una botella de vidrio en la vagina. Cuál fue su sorpresa al darse cuenta de que, después de meter y sacar el objeto, parte de éste quedó adentro de su órgano sexual, cortando la vagina. Después de lanzar un grito de satisfacción, cayó muerta.


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Gracias por tus vísceras

En una ocasión, en la carretera México-Acapulco, al filo de las 23:00, el automóvil de dos bellas mujeres se quedó sin gasolina. No tuvieron otra opción que pedir aventón. Minutos después, un joven, impresionado por la sensualidad de las mujeres —que vestían ropas muy cortas y ajustadas—, decidió detenerse para recogerlas. Después de una breve plática, ellas empezaron a acariciar al sorprendido conductor que, ardiendo en deseo, orilló el auto para entrar de lleno en el festín carnal. De pronto, el buen samaritano sintió un leve piquete en el brazo y un sueño muy fuerte comenzó a invadirlo hasta que, por fin, se quedó completamente dormido. Cuando abrió los ojos, se encontraba en una casa vieja, acostado en una tina repleta de hielo. Al momento de querer ponerse en pie, sintió cómo dos tubos —que salían de su espalda— no se lo permitían. Al frente, para que lo pudiera ver, se encontraba una nota que decía "gracias por tus vísceras".

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