Este post tendrá como contenido excluyente la temática a algunos de aquellos libros o manuscritos que lograron poner los pelos de punta a la Humanidad entera. Ya sea por su contenido terrorífico, polémico, esotérico o peligroso, algunos de ellos fueron prohibidos, otros quemados, otros encriptados y de algunos no se sabe si realmente existieron...

Ya sea en la Antigüedad o en el Siglo XX muchos han continuado despertando curiosidad entre los expertos y los no tanto; mientras que algunos aún son contenido de profundo estudio debido a su naturaleza extraña...

He seleccionado algunos de ellos para que conozcan su historia. Este es el primero que abordaré:



EL LIBRO DE TOTH




Según algunos egiptólogos, entre ellos René Schwaller de Lubicz y Charles Daly King, existió una civilización "pre-egipcia" que nada tuvo que ver con la posterior de su mismo país. Según sus cálculos, dataría de 20.000 a 40.000 años de antigüedad, y habría gozado de una transformación notable. En ella habrían podido desarrollarse como civilización y haber durado cerca de 3.000 años.

Los faraones y sacerdotes habrían tenido en sus manos un rollo o una serie de hojas que contenían secretos de diversos mundos y que otorgaban gran poder a sus poseedores. Este compendio recibe el nombre de Libro de Toth, pero ¿Quién era este personaje?

Según los expertos, se trataría de un ser mitológico que sería anterior a Egipto. Es representado por un ser humano con cabeza de ibis, con una pluma de caña en su mano y una paleta con la tinta que se empleaba para escribir en pergamino; sus otros símbolos son la luna y el mono.


Los libros prohibidos: 1-El Libro de Toth

Una representación gráfica de Toth


De acuerdo a la tradición más antigua habría inventado la escritura y estado presente como secretario en todas las reuniones de los dioses. Se lo asocia con la ciudad de Hermópolis y con unos reinos subterráneos, para ser relacionado más tarde con Hermes. El papiro que lleva su nombre contendría la fórmula para el poder ilimitado.

La primera alusión a este libro aparece en el papiro de Turis, descifrado y publicado en París, en 1868. Allí se relata una conspiración mágica contra el Faraón encaminada a aniquilarlo, junto con sus principales consejeros, por medio de oscuros hechizos hechos con figuritas de cera construídas a su imagen y semejanza -¿Un antecedente antiquísimo del vudú?-. Cuarenta funcionarios y seis encumbradas damas de la Corte fueron condenados a muerte y ejecutados. Otros se suicidaron. Entonces, el libro de Toth fue quemado por primera vez.

El papiro tiene una nueva aparición en la historia de Egipto, en manos de Kanuas, hijo de Ramsés II. En apariencia, él tenía el original, escrito de puño y letra de Toth, y no por un escriba. De acuerdo a los documentos, este libro enseñaba la manera de mirar al sol cara a cara. Otorgaba poder sobre la tierra, el océano y los cuerpos celestes. Daba la facultad de interpretar los medios secretos utilizados por los animales para comunicarse entre ellos. Permitía resucitar los muertos y obrar a distancia.

Kanuas, consciente del peligro que encarna poseer semejante material, quema el libro original, o pretende hacerlo. Curiosamente, dado que según el texto del mismo documento el libro procede del fuego, no puede ser dañado por este. De momento, desaparece para volver en las inscripciones de la "Estela Metternich", descubierta en 1828 en la ciudad de Alejandría y data del año 350 antes de Cristo.

Hay representados más de trescientos dioses y el propio Toth anuncia que hizo quemar su libro, lo cual entraría en contradicción con la historia anterior. Aún así, concluye explicando que hizo expulsar al demonio Set y a los siete señores del mal.


Esoterismo

La "Estela Metternich"


A partir del año 300 antes de Cristo, vemos aparecer de nuevo a Toth, identificado esta vez con Hermes Trismegisto, fundador de la alquimia. Los magos de Alejandría, alardean de poseer el manuscrito, pero éste no aparece nunca: cada vez que alguien se jacta de poseerlo, sufre algún accidente extraño.

Entre principios del siglo I antes de Cristo y finales del II después de Cristo, aparecen numerosos libros que constituyen, en su conjunto, el llamado Corpus Hermeticum. A partir del siglo V, estos textos son coleccionados, y en ellos pueden encontrarse referencias al Libro de Toth, pero nunca una indicación precisa que permita encontrarlo. Los textos más célebres de esta serie son los titulados Asclepius, Koré Kosmou y Poimandres. El primero de la lista brinda una descripción llamativa del poder de las civilizaciones desaparecidas:

"Nuestros antepasados habían descubierto el arte de crear dioses. Construyeron estatuas, y, como no sabían crear almas, llamaron a los espíritus de los demonios y de los ángeles, y los introdujeron, gracias al misterio sagrado, en las imágenes de los dioses, de modo que estas estatuas recibieron el poder do hacer el bien y el mal".



Este conjunto de escritos herméticos pudo encontrarse principalmente en el Corpus Hermeticum, y estos textos son los que propagaron el Libro de Toth. La Inquisición lo quemó al menos treinta veces, y se necesitaría mucho tiempo para enumerar los extraños accidentes sufridos por los que se jactaban de poseerlo.


Magia

El "Corpus Hermeticum"


Sea lo que fuere, jamás ha sido visto impreso o reproducido de algún modo. En el siglo XV, empezó a circular una leyenda extraña. Según ésta, la sociedad secreta que tenía el Libro de Toth, vulgarizó un resumen del mismo, una especie de fichero accesible a todos. Este fichero no sería otra cosa que la famosa baraja de naipes llamados tarots. Esta idea se encuentra expresada sin ambages, por primera vez, en un libro de Antoiné Court de Gébelin: Le monde primitif. Court de Gébelin, publicó esta obra en nueve volúmenes, entre 1773 y 1783. En ella pretende haber tenido acceso a un antiguo libro egipcio:

"Contenía, perfectamente conservadas, sus enseñanzas acerca de los más interesantes temas. Este libro del antiguo Egipto es la baraja de los tarots, y nosotros lo tenemos por naipes de juego". ¿Las barajas constituirían una síntesis del famoso Libro?

No se conoce la etimología de la palabra tarot. Según una hipótesis, el bibliotecario de Instrucción Pública en tiempos de Napoleón III, Christian Pilois, dice en su Histoire de la Magie, publicada en 1876, que los más importantes secretos científicos de Egipto, anteriores a la destrucción de
su civilización, están grabados en los tarots, y que éstos encierran lo esencial del Libro de Toth.


libros prohibidos

La cartas del tarot egipcio


En el siglo XVIII, muchos alardearon de poseer el Libro pero ninguno pudo demostrarlo y muchos murieron en las hogueras de la Inquisición por esta causa, hasta el año 1825. En los siglos XIX y XX, tampoco faltan quienes se jactan de poseer el papiro, pero nadie se atrevería a publicarlo, porque los accidentes sufridos por sus poseedores han sido demasiado numerosos.

Charles Daly King, egiptólogo mencionado al comienzo, afirmó que es imposible llegar a alcanzar la conciencia superior según el método egipcio con sólo el trabajo personal, y añade que sería
sumamente peligroso efectuar un intento de esta naturaleza sin dirección adecuada. Esto podría tener las más graves consecuencias.

"Sólo una organización de personas calificadas y eficaces puede enseñar esta técnica, y sólo en el seno de una organización de esta clase puede aplicarse la disciplina apropiada. Esta técnica constituye unmedio práctico para la activación de la conciencia humana".



Si existe tal organización, debe poseer necesariamente el Libro de Toth, o lo que queda de él. Y, si los egipcios aplicaron al papiro las mismas técnicas de conservación que a las momias, no es en modo alguno absurdo pensar que un papiro pudiese conservarse hasta el siglo XIX, a partir de cuya época pudo ser fotografiado.

He aquí, según C. Daly King, un ejemplo de esta ciencia secreta:

"En Egipto existían verdaderas escuelas, y la Gran Escuela, que enseñaba en las pirámides, era realmente imporlante. Su especialidad era el conocimiento objelivo, real, del universo real. Y una de las posibilidades que se ofrecían a los alumnos, gracias a un curso minuciosamente estudiado, era la de utilizar las funciones naturales, pero insospechadas, de su propio cuerpo para transformarlos, de seres subhumanos, como somos todos, en seres verdaderos.

La Gran Escuela había perfeccionado una ciencia que nosotros no poseemos: la ciencia de la óptica psicológica. Esta ciencia permitía estudiar unos espejos que sólo reflejaban lo que había de malo en el rostro que se miraba en él. Este espejo recibía el nombre de ankh-en-maat, espejo de la verdad. El candidato que era admitido en la Gran Escuela no veía nada en el espejo, porque se había purificado hasta eliminar todo lo que tenía de malo. Este candidato era llamado Maestro del espejo puro".




libros malditos



De cualquier manera, lo cierto es que este libro, verdadero o falso, contiene en apariencia secretos que serían muy peligrosos como para develarlos a la Humanidad, se cual sea su contenido. O quizás aún no sea tiempo de mostrar esos secretos... el manuscrito está rodeado de un aura de misterio debido a que aún no se conoce ninguna copia del mismo; ni qué hablar del original que -de existir-, se hallaría en un lugar oscuro, silencioso, mudo, esperando a que una suerte de elegido lo halle y de a conocer su enigmático contenido...


ANEXO: CÓMO ENCONTRÓ NEFER KA PTAH EL LIBRO DE TOTH



Según relato encontrado en el libro The wisdom of the Egyptians, de Brian Brown (1928), la siguiente historia fue extraída de un papiro egipcio que tiene unos treinta y tres siglos de antigüedad.

Nefer-Ka-Ptah, hijo de faraones, era devoto adorador de sus dioses y tenía como maestro y guía a un antiguo sacerdote de la Gran Pirámide, que conocía la existencia del Libro de Toth y sabía también el lugar exacto donde lo había guardado Kanuas, el hijo de Ramsés.

Según le informó su guía, el libro estaba guardado por serpientes y escorpiones y, sobre todo, por una serpiente inmortal. Se hallaba encerrado en una serie de recipientes encajados uno dentro de otro y sumergidos en el fondo de un río. Con la ayuda de un mago, sacerdote de Isis, Nefer Ka Ptah extrajo la caja por medio de un aparato mágico de elevación.

Reunió valor, se enfrentó a la serpiente inmortal y la cortó en dos; acto seguido, enterró las dos mitades en la arena, a suficiente distancia la una de la otra para que no pudiesen unirse de nuevo. Entonces, leyó la primera página del libro, y comprendió el ciclo, la Tierra, el abismo, las montañas y el mar, y las lenguas de los pájaros, de los peces y de las bestias. Leyó la segunda página, y vio lucir el Sol en el cielo nocturno, y, alrededor del Sol, las grandes formas de los dioses mismos.

Posteriormente volvió a su casa, se procuró papiro nuevo y una jarra de cerveza, escribió las fórmulas secretas del Libro de Toth en el papiro, las bañó con el contenido de la jarra y la bebió. De esta manera, poseyó todo el saber del gran mago.

Pero Toth no soportó tremenda afrenta y atrevimiento, volvió del país de los muertos y se vengó. Murió el hijo de Nefer Ka Ptah y, después, murieron éste y su esposa. Nefer Ka Ptah fue enterrado con os honores debidos a un hijo de rey, y el libro secreto de Toth fue enterrado con él.

Un mito que circula señala que la momia de Nefer Ka Ptah, con el Libro de Toth apretado entre las manos, fue encontrada por Apolonio de Tiana.

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