Combustión espontánea (Gente que se quema de la nada)

(Si las imagenes les parecen gore avisen)

La combustión espontánea es el supuesto incendio del cuerpo de una persona sin una fuente de ignición externa fácilmente identificable. La combustión puede provocar simples quemaduras y ampollas en la piel, humos, o una incineración completa del cuerpo. Esta última es la forma más frecuentemente «reconocida» como combustión espontánea. Hay mucha especulación y controversia sobre la combustión espontánea. No es un suceso natural comprobado, pero muchas teorías han intentado explicar su existencia y cómo puede ocurrir. Las dos explicaciones más comúnmente ofrecidas para explicar las aparentes combustiones espontáneas son el fuego con efecto mecha y el provocado por la rara descarga estática, ninguno de los cuales es espontáneo. Aunque puede demostrarse físicamente que el cuerpo humano contiene suficiente energía almacenada en forma de grasa y otros tejidos para consumirse completamente, en circunstancias normales los cuerpos no sostendrán un fuego por sí mismos.

fuego

* El fuego parece haber sido generado espontáneamente sin ningún medio de una ignición observable.

* El daño del fuego suele estar localizado en el cuerpo de la víctima. Los muebles y electrodomésticos cercanos a la víctima suelen quedar intactos. Los alrededores de la víctima sufren poco o ningún daño. Sin embargo, esto puede ser una distorsión del proceso de muestreo, dado que es posible que en otros casos el fuego se extienda y provoque una gran destrucción de los alrededores (especialmente domésticos).

* El cuerpo de la víctima suele quedar mucho más quemado que en un incendio convencional. Las quemaduras, sin embargo, no se distribuyen uniformemente por todo el cuerpo. El torso completo y los brazos de la víctima suelen quedar reducidos a ceniza, mientras la cabeza a veces sobrevive como un cráneo desnudo y las extremidades inferiores quedan típicamente intactas.

* La mayoría de los presuntos casos de combustión espontánea han ocurrido bajo techo. De nuevo, esto puede ser una distorsión del proceso de muestreo.

* La temperatura de incineración en los casos de presunta combustión espontánea es aparentemente mucho más alta que las alcanzadas en crematorios comerciales alimentados por combustible.

* Debido a la alta temperatura pero naturaleza localizada del fuego, la exposición al aire caliente puede dañar objetos situados en alto sobre el fuego.

* Aparentemente las víctimas pueden ser tanto hombres como mujeres.

* En la inmensa mayoría de los presuntos casos, la víctima es anciana.

* Los testimonios oculares del proceso real de combustión son raros, tendiendo a crear suspicacia o incluso confusión sobre supuestos casos de combustión espontánea. Sin embargo, Heymer ha conjeturado que la recurrente circunstancia de soledad, o soledad real en presuntas víctimas de combustión espontánea puede ser significativa. La razón de la rareza de los testimonios oculares puede, en su opinión, deberse precisamente a que la combustión espontánea le ocurre a la gente cuando están solas.

cuerpo

Teorías


Por supuesto, como con todo fenómeno paranormal aparente, hay cierto número de teorías que intentan explicar cómo sucede la combustión espontánea. Una tiene una base científica, la mayoría no. La explicación científica (con pequeñas variaciones) es la siguiente:
La víctima muere repentinamente (por ejemplo de un ataque al corazón) o pierde la consciencia o la movilidad debido a un exceso de alcohol.
Un cigarrillo o alguna otra fuente de llamas prende las ropas de la víctima, que empiezan a arder, quizá por estar mojadas de alguna bebida alcohólica, y provocan la muerte de la víctima si ésta seguía viva.
Se produce el efecto mecha (ver más abajo).
Hay numerosas teorías acientíficas y pseudocientíficas.

victima
El efecto mecha


La teoría del efecto mecha afirma esencialmente que una persona resulta quemada por su propia grasa tras haber sido prendida, accidentalmente o de otra forma. Un cuerpo humano vestido es como una vela vuelta del revés: la grasa humana (la fuente de combustible) está dentro y las ropas de la víctima (la mecha) está fuera. Se produce así un suministro constante de combustible, a medida que la grasa que se derrite empapa las ropas de la víctima. La grasa contiene una gran cantidad de energía debido a la presencia en ella de largas cadenas hidrofóbicas.


El experimento


Usando un cerdo muerto envuelto en una manta y situado en una habitación simulada, la BBC propuso demostrar la teoría del efecto mecha en su programa de televisión científico QED. Se vertió una pequeña cantidad de gasolina sobre la manta como acelerante. Tras prender la gasolina, los investigadores dejaron arder la manta por sí misma. La temperatura del fuego fue medida regularmente y era de sólo unos 800°C. A medida que el fuego quemaba la piel del cerdo, su grasa subcutánea se derretía, fluyendo hasta la manta. La médula ósea, que contiene gran cantidad de grasa, también contribuyó al fuego. El mobiliario de alrededor no sufrió daños, aunque se fundió la carcasa de plástico de una televisión situada sobre un aparador. El fuego hubo de ser apagado manualmente después de siete horas, cuando la mayor parte del cuerpo del cerdo había sido reducida a cenizas.
Con este experimento, los investigadores de la BBC explicaron las siguientes características de la combustión espontánea:
El fuego está altamente localizado: las llamas tenían menos de 50 centímetros de alto, por lo que el fuego normalmente no se propaga a los muebles cercanos.
El cuerpo resulta severamente quemado: el fuego, relativamente no muy caliente, puede arder durante un largo periodo de tiempo, como ocurrió en el experimento, al ser alimentado por la propia grasa corporal de la víctima, lo que explica por qué el cuerpo puede arder durante tanto tiempo.
Los electrodomésticos situados sobre aparadores o similares se queman: el fuego calentó continuamente el aire y produjo una corriente de convección. El aire caliente subía, lo que provocó que se derritiera el plástico del televisor.

Combustion
Fuego por descarga estática


Esta teoría afirma que bajo ciertas circunstancias la electricidad estática sube hasta niveles tan peligrosos en el cuerpo humano que una descarga en forma de chispa puede prender las ropas.
Un shock eléctrico estático perceptible creado al realizar ciertas actividades mide típicamente 3.000 voltios. La carga eléctrica puede subir a niveles muchos más altos dependiendo de otras condiciones tales como la humedad. Caminar por una alfombra puede crear una diferencia de potencial de 1.500 a 35.000 voltios.
Las descargas de electricidad estática pueden prender los gases de hidrocarburos en las gasolineras, y son una de las posibles causas de explosiones en las mismas que popular pero erróneamente se creen causadas por las radiaciones de los teléfonos móviles. El 70% de estos sucesos ocurren en un clima frío y seco, que favorece la carga de electricidad estática.
El fenómeno de enormes cargas estáticas en cuerpos humanos fue advertido por primera vez por el profesor Robin Beach del Instituto Politécnico de Brooklyn. El profesor Beach creía que alguna persona podía llegar a acumular la suficiente carga estática como para prender materiales inflamables al contacto con su cuerpo. Aunque propuso esto como una posible causa para los casos de combustión espontánea, Beach no creía que hubiera una relación con la presunta combustión espontánea genuina, puesto que ninguna forma conocida de descarga electrostática podría hacer que los tejidos de cuerpo humano ardiesen. Sí creía que una descarga estática lo suficientemente fuerte podía provocar la ignición de polvo o pelusa en la ropa.
John E. Heymer da en su libro The Entrancing Flame dos ejemplos de supervivientes de descargas estáticas potencialmente fatales, ambos con testimonios oculares. Los testimonios aparecen como declaraciones escritas y firmadas, omitiendo algunos detalles para preservar la intimidad de los testigos. Dichos casos son:
Debbie Clark,1 quien en septiembre de 1985 observó que ráfagas de luz azul emanaban ocasionalmente de su cuerpo.
Susan Motteshead,2 quien en el invierno de 1980 sufrió un incendio espontáneo de sus ropas, según el testimonio de su hija.
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Hipótesis general de mala identificación


Esta hipótesis afirma que en los casos son simples fuegos normales en los que la causa no ha sido identificada. Esto no excluye necesariamente el efecto mecha ni la descarga estática.
Un caso histórico influyente de mala identificación es el de la condesa Gorlitz.3 En 1847, el conde Gorlitz llegó a casa (vivía en la región de Darmstadt) y no pudo encontrar a su esposa. Cuando se forzó la puerta de su habitación privada se halló su cuerpo parcialmente incinerado. La habitación había sufrido daños por el fuego y estaba desordenada, con una puerta y las ventanas rotas. También se halló que el escritorio se había quemado y su espejo se había roto. Las velas de la habitación también se habían fundido. Surgió la cuestión de si esta muerte (en una habitación aparentemente cerrada) había sido provocada por la combustión espontánea.
Tres años después un hombre llamado Stauff, antiguo sirviente de la condesa, fue acusado de su asesinato. Fue arrestado, juzgado y condenado. Stauff confesó que había ido a la habitación de la condesa y que al ver joyas y dinero allí sintió tentaciones. La condesa regresó inesperadamente y le sorprendió con las manos en la masa. En la subsiguiente pelea, Stauff la estranguló. Para encubrir su crimen, amontonó objetos combustibles sobre el escritorio y les prendió fuego. Su intención fue destruir toda la habitación.
Éste es un caso claro de un asesino intentando borrar sus huellas, pero la hipótesis de mala identificación no propone una única causa para las presuntas combustiones espontáneas. En lugar de ello, la teoría sostiene que cierto número de casos de incendios sin resolver han forjado el mito predominante de la combustión espontánea.
En tiempos modernos, Beard y Drysdale4 citan el siguiente ejemplo de mala identificación:
«Un hombre anónimo dejaba su lugar de trabajo (presumiblemente un garaje o similar, por razones que quedarán claras inmediatamente) cuando encendió un cigarrillo y quedó inmediatamente envuelto en llamas. Resultó que la víctima había tenido la costumbre de usar aire comprimido para limpiar sus ropas de restos de basura. En esa ocasión la víctima había usado accidentalmente oxígeno puro, incrementando temporalmente (pero enormemente) la inflamabilidad de su ropa.»
Dentro de la hipótesis de mala identificación hay dos corrientes de opinión principales, que no se excluyen mutuamente. Suele aludirse a ellas como las teorías del efecto mecha y de la descarga estática.


John E. Heymer y su libro The Entrancing Flame


Descrito por Joe Nickell como un «minero inglés convertido en guardia», John E. Heymer escribió en 1996 un libro titulado The Entrancing Flame (en inglés «La llama fascinante» o «La llama encantadora», que en realidad es un juego de palabras).
El libro se titula así por la conclusión deductiva a la que el autor ha llegado tras examinar varios casos: que las víctimas de combustión espontánea son personas solitarias que caen en trance inmediatamente antes de la incineración
Heymer sugiere que en estas personas con desequilibrios emocionales, un proceso psicosomático puede disparar una reacción en cadena liberando hidrógeno y oxígeno dentro del cuerpo, detonando una reacción en cadena de explosiones mitocondriales. Las teorías de Heymer han encontrado muy poco apoyo. A su vez, han llevado a confusión: Ian Simmons, en una crítica del libro The Entrancing Flame, criticó a Heymer de la siguiente manera: «Parece estar bajo la ilusión de que el hidrógeno y el oxígeno existen como gases en la mitocondria celular y por lo tanto vulnerables a la ignición, que de hecho, no es el caso.»5
Larry Arnold y el pyroton
Larry Arnold es un investigador privado, que ha dedicado una gran parte de su tiempo a la controversia de la combustión espontánea. Es el director de una organización llamada "Parascience International".
En su libro de 1995 sobre la combustión espontánea titulado Ablaze! (¡En llamas!) especula con la existencia de una partícula subatómica aún desconocida a la que se refiere como pyroton, que sería emitida en los rayos cósmicos. Normalmente esta partícula pasaría a través del cuerpo sin interactuar con él, como un neutrino, pero ocasionalmente, al colisionar con un núcleo celular podría desatar una reacción en cadena que destruye el cuerpo por completo.
Las reacciones frente a su teoría son casi unánimemente negativas.
En 1996, en un artículo de Fortean Times, Ian Simmons dijo: «No hay, sin embargo, ninguna evidencia para tal partícula e inventarla simplemente para explicar la combustión espontánea no es buen candidato para explicar el fenómeno.»


Uso en la ficción


La combustión espontánea humana se usa ocasionalmente en las obras de ficción. Charles Dickens la usó como un recurso argumental en su novela La casa desierta (1853), lo que atrajo la atención sobre el fenómeno. La serie de televisión Picket Fences incluyó un episodio en el que un personaje habitual moría de esta forma. El experimento del efecto mecha fue reconstruído en el episodio Face Lift de la serie de televisión CSI: Las Vegas. La película This Is Spinal Tap incluye varias referencias a la combustión espontánea humana, pues dos de los baterías de la banda ficticia «explotaron sobre el escenario», en palabras de la propia banda.
La película Combustión espontánea (1990) protagonizada por Brad Dourif hace referencia a muchos hechos que han sido advertidos en casos de combustión espontánea. Por razones relevantes para la trama, la causa del fenómeno se atribuye en la película a envenenamiento por radiación.
En el 2º episodio de la 3ª temporada de South Park, titulado Combustión espontánea, algunos de los vecinos de la ciudad mueren por combustión espontánea al prolongar en exceso sus flatulencias.
En la novela de Madison Smartt Bell Esperando el fin del mundo el protagonista muere por combustión espontánea.
En el episodio Confianza y paranoia de la telecomedia de la BBC Enano Rojo se informa al protagonista, Dave Lister, de que un comandante anterior de Varsovia ardió espontáneamente. Dave se contagia entonces de un virus que materializa sus pensamientos inconscientes, lo que provoca que el comandante de Varsovia aparezca en la nave y luego explote.
La letra de la canción Pardon Me de la banda Incubus hace referencia a la combustión espontánea. La canción Fire of Unknown Origin de Blue Oyster Cult también se refiere a este fenómeno.


Casos conocidos


Mrs Mary Hardy Reeser
Beatrice Oczki
George I. Mott
Alan J. Hinkle

Unanse a la Comunidad: Paranormal!!!!!
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