Paso la receta para preparar lupines.

Hace unos meses comencé a investigar, buscando en Internet, por supuesto también en Taringa la manera de preparar los lupines.
Tenía el recuerdo de alguna época en que se vendían en las plazas junto al pocholo y la garrapiñada, ese hábito fue desplazado por las golosinas industrializadas y los snacks como papas fritas, palitos, etc.

Encontré varias recetas diferentes y probé hasta dar con una manera simple y segura de hacerlos. Quedan muy apetosos. Ideal para accompañar una cervecita...

El lupín es semilla de color amarillo, con forma similar al poroto, de alto contenido proteico, cualitativa y cuantitativamente similar al de la soja.

También se los conoce como chochos, altramuces o lupinos. En el Imperio Romano, se comían como para acompañamiento de bebidas y en comidas. Esta costumbre se mantuvo durante muchos años en Italia y colonias italianas alrededor del mundo.

Actualmente se usa poco en alimentación humana, es utilizada para los animal y algunos productores lo destinan para abonar los campos.

Los lupines crudos contienen una serie de sustancias alcaloides (del grupo de la quinolizidina como la lupanina o la lupinina) que podrían resultar neurotóxicos y hepatoxicos, en elevadas cantidades y durante largos periodos. Estas sustancias se eliminan con los lavados y la cocción, por lo tanto su consumo en la forma tradicional no supone ningún riesgo para la salud.

Se le adjudica a los lupines tener efecto para reducir el ácido úrico, y esta es la principal razón por la que muchas personas los consumen en la actualidad.

Calorías:496 Kcalorías/100 gr (seco)
Proteínas: 15.6 gr/100 gr
Grasas: 2.9 gr/100 gr
Hidratos de Carbono : 9.9 gr/100 gr

Preparación de los lupines

Lupines


Lavar los porotos lupines y dejarlos en remojo en abundante agua durante toda una noche (al menos 12hs)
A la mañana siguiente tirar el liquido y ponerlos a hervir en agua salada.
Cocinar a fuego lento por una hora.
Dejar que se enfríe y retirar el agua removiéndolos para que se limpien.
Preparar una salmuera común: por cada litro de agua, una cucharada de sal gruesa.
Mantenerlos en remojo todo un día.
Enjuagar nuevamente y dejar en remojo en otra salmuera nueva, durante otro día.
Repetir la operación por cuatro o cinco días hasta que vaya largando el sabor amargo.
Probarlos, cuando considere que estén a punto, envasarlos en salmuera de forma definitiva hasta su consumo.
Conservar en un frasco en la heladera. Cambiar el agua con sal cuando esté turbia.