Pizza, el plato más famoso


Pizza(recetas y varios sabores)

El plato napolitano tiene raíces remotas; ya en la antigua Grecia y en Egipto se preparaban discos de masa y se los cocía. Pero fue la llegada del tomate a Europa lo que la transformó para siempre...


Plato antiquísimo, hace falta llegar al siglo XVIII para encontrarnos con la pizza como la conocemos hoy: con tomate. La razón es que el tomate no existía en Europa hasta que llegó de América, y tuvo que pasar un siglo y medio antes que los europeos descubrieran sus virtudes en la cocina.


Ingredientes


50 g de levadura
1 kg de harina común
½ l de agua tibia
Sal a gusto
Aceite de oliva


La masa / Rinde 4 pizzas


Coloca los 50 g de levadura en un bowl con el agua tibia para que se disuelva, agregar una pizquita de azúcar.

En bowl, agrega el agua con levadura, la sal, y de a poco la harina. Mezclá bien hasta que casi no se te pegue la masa en los dedos.

Cubrite las manos con aceite, como si fuese champú, y acaricia la masa.
Separa la masa en cuatro bollos, y dejalos reposar en lugar templado, sobre una tabla de madera y tapados con un trapo o repasador -mínimo una hora-. Vas a notar que la masa se duplica o triplica en volumen.

Estira cada bollo en una pizzera untada con muy poquito aceite y llevalas al horno fuerte. Cuando notes que la masa esta media crocante, sacala del horno para agregarle la salsa y los etcéteras que quieras.



La salsa de tomate:


pizza


Ingredientes


3 cucharadas de aceite de oliva
1 cebolla picada
4 dientes de ajo picados
4 tomates picados
Hojas de albahaca fresca picadita
Sal y pimienta a gusto


Elaboración:


En una olla gruesa calentar el aceite.

Agregar la cebolla y los ajos, cocinar hasta que estén transparentes

Luego añadir los tomates, la sal y la pimienta molida al gusto.

Cocinar unos minutos.


LOS GUSTOS


La clásica

Salsa de tomate, muzzarella rallada y orégano

Carbonara


cerveza


Ingredientes

1 cucharada de manteca
200 g de panceta
100 cc de crema
200 g de muzzarella
Salsa de tomate


Derretir la manteca y freír allí la panceta.

Agregar luego la crema, y las yemas previamente batidas.

Por último, la muzzarella y salsa de tomate a gusto.

Va al horno la masa con la salsa de tomate hasta que forme piso, y se añade luego la salsa de crema y panceta.

Hornear 15 o 20 minutos, aproximadamente, a horno medio.


De salame


Muzzarella


Ingredientes


150cc salsa de tomate
150 g de muzzarella
100 g de salame
1 cebolla en juliana
200 g de champignones
½ morrón verde picado
1 cucharada de albahaca
5 filetes de anchoas
50 g de queso rallado
2 cdas de aceite de oliva
Sal y pimienta a gusto
Aceitunas para decorar


Si los champignones son de lata, escurrirlos previamente a utilizarlos.

En una sartén con aceite de oliva rehogar la cebolla, los champiñones, el morrón y salpimentar.

Rallar la muzzarella.

Picar la albahaca fresca, los filetes de anchoas y filetear las aceitunas (para decorar).

Agregar el salteado de cebolla, el salame, las anchoas y las aceitunas.
Espolvorear con el queso rallado y la muzzarella.

Hornear a fuego fuerte de 15 a 20 minutos.

Servir con albahaca picada.


Pizza con brócoli


que delicia


Ingredientes


150 cc salsa de tomates
150 g de muzarella
1 atado de bróccolli blanqueado
9 aceitunas sin carozo (verdes o negras)
3 dientes de ajo picados
100 g de queso parmesano rallado
1 tomate pelado y sin semillas cortado en cubos
50 cc de aceite de oliva
Sal y pimienta a gusto


Cocinar el brócoli pasándolo por agua hirviendo con sal unos minutos, debe quedar tierno pero no blando, lego cortarlo en pequeños trozos descartando los tallos muy gruesos.

En una sartén rehogar el ajo e inmediatamente incorporar el brócoli y el tomate cubeteado, condimentar con sal y pimienta apagar el fuego y dejar enfriar.

Cocinar la masa para pizza sin llegar a dorar, distribuir el relleno sobre la misma, espolvorear con la muzarella y el queso parmesano rallados y cocinar en horno bien caliente hasta que se dore la masa y se gratinen los quesos.

Antes de servir, distribuir las aceitunas fileteadas, hornear 1 minuto más.



Pizza de alcauciles y hongos Portobello


Pizza(recetas y varios sabores)


Ingredientes


4 cdas de aceite de oliva
8 corazones de alcaucil
2 hongos Portobello
3 dientes de ajo picados
2 cucharadas de aceto balsámico
Sal y pimienta a gusto
Muzzarella a gusto
200 g de jamón crudo (o el fiambre que prefieras)

Cortar los hongos en rebanadas, cortar los corazones de alcaucil a la mitad.

Calentar el aceite de oliva en una sartén y en ella dorar los hongos, los alcauciles y los ajos.
Condimentar con sal y pimienta a gusto.
Apagar el fuego, agregar el aceto balsámico y mezclar bien.


Para armar la pizza


Rociar las pizzas ya tostadas con aceite.

Cubrir la pizza con la mezcla de alcauciles y hongos.

Cubrir con la muzarella.

Llevar al horno hasta que el queso se haya derretido.

Decorar con fetas de jamón crudo.


Tres quesos


pizza


Ingredientes


100 g de queso roquefort
250 g de parmesano
150 g de queso gruyère
1 taza salsa de tomate
1 cda de aceite de oliva
Orégano
Sal y pimienta

Desmenuzar el queso roquefort; rallar el parmesano y cortar el gruyere en trocitos.

Mezclar los tres quesos en un bowl.

Cocinar la masa para pizza con la salsa de tomate, sin llegar a dorar.
Distribuir los quesos por encima.
Antes de llevar al horno, salpimentamos a gusto, esparcimos en poco de aceite de oliva por arriba y espolvoreamos con orégano.

Llevamos al horno precalentado, durante 25 minutos.


De panceta


cerveza


Ingredientes


150 g de panceta ahumada
2 cebollas de verdeo
Muzzarella, a gusto
Queso parmesano rallado, a gusto
25 g de manteca

Cortar las cebollas bien finitas, pasarlas por agua caliente para quitar el amargor.

Escurrir el atún, no totalmente; mezclarlo con la cebolla y condimentar a gusto.

Cocinar la masa para pizza con la salsa de tomate, sin llegar a dorar.

Agregar la muzzarella hasta derretir, y luego la mezcla de atún y cebolla.

Antes de servir, decorar con aceitunas negras y espolvorear con orégano.


De jamón y ananá


Muzzarella


Ingredientes


300 g de jamón en fetas
½ ananá (o una lata de ananá, bien escurrido)
200 g de queso rallado grueso (el mejor: provolone)
Orégano, a gusto

Cubrir la pizza con las fetas de jamón cocido, y encima, las rodajas de ananá.

Espolvorear con el provolone rallado y el orégano.

Hornear hasta dorar y formar "piso".


Historia de la pizza


Este plato no es muy antiguo, pese a ser uno de los máximos exponentes de la cocina italiana.

Hace falta llegar al siglo XVIII para encontrarnos con la pizza de las pizzas, aquella que ha dado la vuelta al mundo: la pizza con tomate, hecha de diferentes formas pero siempre manteniendo su rojiza imagen.

El tomate llegó a Italia en el año 1554 llevado por los españoles; era un fruto pequeño, del tamaño de una cereza. Los aztecas lo llamaban tomatl o tomahmac, y los italianos supieron sacar partido, hasta el punto de ser la base de casi toda su cocina; siendo la salsa de tomate el máximo exponente de su ingenio.
La razón de la "demora" es que el tomate no existía en Europa hasta que fue introducido desde América, y esto no sucedió en un día. Pasó un siglo y medio antes que los europeos descubrieran las virtudes del tomate en la cocina, y los napolitanos en particular hicieron de él su bandera culinaria.

Sólo hay tres fórmulas básicas para hacerla, alla porta San Gennaro, alla marinera y a la margherita, todo lo que salga de estas formas sólo son puras imitaciones y sucedáneos que nada tienen que ver con este plato, por otra parte nada refinado dentro de la cocina.
La auténtica pizza es una especie de pan aplastado y elaborado con los componentes que a continuación se detallan.


Porta de San Gennaro

Se prepara sazonando la harina con aceite, sal, pimienta, queso y albahaca.

Marinera

Con aceite, tomate, queso y se le perfuma con orégano y ajo. Posteriormente, se le agregaron hongos y/o filetes de anchoas.

Margherita

Muy parecida a la marinera pero con queso búfala o muzzarella.
Debe su nombre a la reina Margherita, esposa del rey Humberto I de Saboya, quienes en el año 1889 veraneaban en Capodimonte. Cuenta la leyenda que la reina era bastante exigente con la comida, odiaba los alimentos con olores fuertes, como el ajo. Así que le encargaron a un tal don Raffaele -que junto a su esposa Rosa, regentaban la mejor pizzería de la época en Nápoles- una pizza que tuviera componentes armónicos. De ahí nació este conocidísimo plato.



Que les queden ricas botijas

Fuente: http://www.montevideo.com.uy/notgastronomia_7629_1.html