10 mejores lugares para comer empanadas

En Buenos Aires, si quisieras, podrías comprar una empanada cada 100 metros. Entre parrillas, pizzerías, casas de delivery y maxi quioscos, siempre hay una de carne o una de jamón y queso lista para matar el hambre de media tarde, para comer al paso, o para no tener que cocinar un domingo a la noche. La empanada es pasión. Pero ojo, pocas son realmente buenas.

1. El Sanjuanino.
“Comer es un acto biológico, comer en El Sanjuanino es un acto cultural” declaran en su web. Platito de lata en la mesa, cuadro de Molina Campos en las paredes y Radio Nacional de fondo. Al principio, miramos de reojo los tamales y humitas de la mesa de al lado, pero cuando llegaron nuestras empanadas nos olvidamos hasta del locro que vimos pasar frente a nuestras narices. Jamón y queso, roquefort, y carne picante: tres para triunfar. Precio: $3.
Posadas 1515, Recoleta
Sánchez de Bustamante 1788, Barrio Norte
Pedro Goyena 700, Caballito

2. La Americana.
No te desubiques y pidas de capresse que no es el lugar. Abrieron en 1935 y tienen que mantener la reputación de ser “La reina de las Empanadas” (algo que se encargan de remarcar en sus paredes). Las opciones son clásicas y cuesta elegir una favorita entre salteñas con picante, criolla, queso y cebolla, y pollo. Hay que tener el ojo muy entrenado y prestarle atención al mozo cuando te dice de qué es cada una: los repulgues son muy parecidos. Aunque los viejos habitués digan que todo tiempo pasado fue mejor, son una opción inevitable. Lo mejor: llegan a la mesa más rápido que el brasileño Kaká al área. Ojo, sólo aceptan efectivo. Precio: $3,50.
Av. Callao 83, Congreso / T. 4371-0202

3. La Fachada.
Tienen dos locales, el de Colegiales funciona solo para llevar o para delivery. El de Palermo, muy al estilo de la zona, está en una casa reciclada y se puede comer en mesas tradicionales o en un livingcito con mesas bajas. Gran variedad de gustos, clásicos y modernos. Los conservadores podrán discutir la legitimidad de las empanadas abiertas, pero también disfrutar de las santiagueñas y mendocinas, que vienen cerradas y contundentes. Los más vanguardistas la pasarán bomba arrojándose de cabeza en las de berenjena o las de panceta y ciruela. Hay que consultar por "la empanada del día", tiene fama de infalible. Precio: $3.
Freire y Zabala, Colegiales / T. 4553 4748
Araoz 1283, Palermo / T. 4774 6535

4. La Mezzetta.
Si hay que definir el concepto de “fast food porteño”, este es el lugar. Sólo ofrecen empanadas de carne y de jamón y queso. No hace falta nada más. Y que los vegetarianos pidan pizza o fainá que también son gloriosas. Empanadas de gran tamaño. La de jamón y queso está bien rellena, dejando poco espacio con aire. La de carne, jugosa y contundente, te obliga a secarte el juguito dedo por dedo después de comerla. Todo perfecto para entrarle de parado, acodado en la barra, mirando la tele o las paredes con objetos que están ahí desde 1957 (nada de cerebros marketineros que apuntan a lo retro). Para maridar, Quilmes y dos opciones de vino bien machazas: Toro y Vasco Viejo. Es eso, o moscato Crotta. Precio: $2,80.
Alvarez Thomas 1311, Villa Ortuzar / T. 4554-7585.

5. La Morada.
Si fuiste un joven argentino entre los años 50 y 80, tenés que venir a esta especie de museo pop nacional y comerte una de carne picante entre cuadros de publicidades, tapas de revistas, figuritas de fútbol, muñequitos Jack, El Hincha de Camerún, de Clemente, y personajes de García Ferré exhibidos como si estuvieran en el Louvre. Sus empanadas son buenas en serio. La de roquefort y apio, la de muzzarella y la de longaniza calabresa o las de carne son para hacerse fan al primer mordisco. Le juegan en contra la música de ambiente (la noche que estuvimos en el local del centro pasaban un disco de Maná…) y el precio de la cerveza (¿una Brahma ¾ a $14?). Precio: $3,50.
Hipólito Yrigoyen 778, Centro / T. 4343-3003
Larrea 1336, Recoleta / T. 4821-6349

6. Ña Serapia.
Una pulpería de precios bajos en el medio del Palermo más gordi. Tiene sólo 10 mesas en las que siempre hay algún acento extranjero y alguna chetita del barrio. Se llena rápido, pero la rotación de gente es continua. La empanada salteña es chiquita y una de esas delicias que hacen que puedas bajarte media docena sin darte cuenta. La fórmula de la felicidad es carne cortada a cuchillo, papa, huevo, cebolla de verdeo y manos expertas para confeccionarlas. El vino de la casa viene en pingüino y es un poco áspero, pero acompaña bien a la de carne picante. A la hora del postre es obligatorio probar los quesillos con miel y dulce de mamón. Precio: $3.
Av. Las Heras 3357, Palermo / T. 4801-5307.

7. Olivia.
En el límite entre Villa Crespo y Caballito te espera la novia de Popeye el marino con algunas de las mejores opciones empanadísticas de la zona. Combinaciones sin mucho secreto, pero altamente efectivas. Viendo la extensa carta - además hay pizzas de cancha, a la piedra, calzones -, los amantes del comic y la empanada adivinarán enseguida que la Popeye sale con espinaca (y salsa blanca). La de Brutus significa muzza y cantimpalo (no esperes una piña que te derribe, ya que predomina la sutileza) y la Olivia es la clásica capresse (en este caso no es una flaca escopeta sino una gordita rellena). ¿De postre? Pedite un flan y dejá la dieta para el lunes. Precio: $3.
Av. Warnes 305, Villa Crespo / T. 4856 4040

8. Santa María.
Si te bajaste del subte B en Lacroze seguro que viste el local que ocupa desde 1947 la esquina de Corrientes y Olleros. Allí, la nave insignia de sus empanadas es la “Santa María”: tiene el tamaño de lo que llaman tarta en esos quioscos ¡y te sale la mitad! Viene con jamón, queso, tomate, aceitunas y un huevo duro casi entero parado en el medio. Hay que agarrarla con las dos manos y tener cuidado que es jugosa. Es un buen lugar para hacerse el antropólogo urbano: en sus banquetas se encuentran los más diversos especimenes de seres humanos. Choclo y roquefort son otras opciones posibles para atacar mientras uno ve pasar a la gente en fast forward por la avenida. Precio: $3,10. La Santa María: $4.
Corrientes 6801, Chacarita / T. 4553 2763

9. Viejo Palermo.
Nació en pleno Palermo Soho cuando era Viejo. Estuvieron en Serrano y Cabrera hasta que hace un tiempo se mudaron al Palermo de al lado. Se llevaron con ellos sus pizzas, empanadas y sándwiches de mila a la zona de las productoras hollywoodenses, así que los mediodías se llena de obreros audiovisuales. Buen tamaño, buen precio y la sensación de estar comiendo comida de verdad, tres ítems que en la zona no abundan. Tienen los sabores que no pueden faltar en toda buena casa del ramo, además de una impresionante capresse (¡son Palermo che!). Precio: $3.
Niceto Vega 5591 / T. 4775 1494

10. La Cocina
Las mejores empanadas del microcentro. Más que un restaurante, un local de despacho al fondo de la Galería Boston, que cada mediodía se llena de oficinistas hambrientos. No le tengas miedo a la cola, que avanza rápido: en menos de 5 minutos pedís, pagás y te vas con tus empanadas a algunas de las mesitas de la galería o adónde quieras. Todas son grandes y ricas ¿Las mejores? Las de carne picante y la Picachu, de queso, cebolla y salsa picante. También hay un local en Recoleta. Precio: $4.
Florida 142 Local 61 (Galería Boston), Microcentro / T. 4326-7892
Pueyrredón 1508, Recoleta / T. 4825-3171


Fuente: http://www.planetajoy.com/?Cuales_son_las_10_mejores_empanadas_de_Buenos_Aires&page=ampliada&id=777