¿Porque el sexo anal produce placer?

El ano tiene es una de las zonas con mayor cantidad de terminaciones nerviosas, de esa manera su estimulación puede producir placer. La cantidad de terminaciones nerviosas de esta zona es similar a otros órganos excitables, como el clítoris de la mujer o el glande del varón.

¿A través del sexo anal es posible el embarazo?.

Sólo puede ocurrir un embarazo si el espermatozoide se une con el óvulo, en el tercio medio de las trompas de Falopio, y migran para asentarse en las paredes del útero. Nada de esto puede pasar en el recto.

Sin embargo, al practicar el sexo anal debe tomar en cuenta que por efectos de la gravedad, cabe la posibilidad de que el semen se salga del ano y llegue a tener contacto con la vulva. En este caso, dada la capacidad de desplazamiento de los espermatozoides, es posible un embarazo; aunque la probabilidad son muy bajas e improbables. Pero en todo caso hay que tener mucha precaución ya que no es imposible.

¿Un hombre puede tener un orgasmo por estimulación anal?

Sí, un hombre puede llegar al orgasmo, especialmente si además de la estimulación de la zona anal, se estimula la próstata, que se encuentra cerca del recto, a 5 centimetros hacia dentro. Esta zona en la pared del recto que está en contacto con la prostata se llama el "punto P" del hombre. Si la estimulacion anal y prostatica es muy intensa, un varón puede llegar al orgasmo (y eyacular) sin necesidad de tocarse el pene, incluso sin tener una erección.

Este orgasmo sin estimulación genital directa se denomina "orgasmo anal" y quienes lo experimentaron afirman que es muy placentero aunque la sensación es algo diferente al orgasmo "genital".

¿Las mujeres pueden tener un orgasmo durante el sexo anal?

Existe la posibilidad que tanto un hombre como una mujer logren un orgasmo o eyaculación durante la penetración anal. Los genitales no son los únicos órganos responsables del gozo o placer sexual. Al fin y al cabo son aparatos sensoriales que solo llevan información al cerebro. Ahí es procesada y traducida a tensión y excitación sexual que puede promover la fase orgásmica.

Bajo esta premisa, tanto su cuerpo, cualquier parte, como su imaginación, constituyen poderosos aparatos de sensaciones eróticas que le permitirán la vía al placer sexual extraordinario.

¿ Al practicar el sexo anal es posible que el ano quede dilatado permanentemente o que a la larga traiga problemas de incontinencia ?

Luego del sexo anal los esfínteres están relajados, pero enseguida recuperan su tono original. No se ha demostrado que esta práctica realizada correctamente pueda tener consecuencias a largo plazo en cuanto a incontinencia o daño en los esfínteres (músculos encargados de mantener en ano cerrado). Tampoco hay "marcas" que puedan determinar si una persona ha recibido sexo anal.

¿Es dañino practicar el sexo anal estando embarazada?.

En principio no debe haber problemas en practicar sexo anal si antes lo han disfrutado. Obviamente se debe tener cuidado de no realizar movimientos que puedan comprimir el vientre, pero por lo demás, la penetración anal no implica peligro mayor que la penetración vaginal.

Si mi pareja y yo somos fieles, ¿se recomienda de todas maneras el uso de preservativo para el sexo anal?

La fidelidad mutua entre dos personas que no tienen ninguna enfermedad de trasmisión sexual, como el VIH, es la mejor defensa y la mayor seguridad en estos tiempos tan caracterizados por este tipo de enfermedades. Sin embargo, en la práctica es difícil, si no imposible, estar seguros de que nuestra pareja nos es totalmente fiel. Recuerda que una sola relación sexual puede ser suficiente para contagiarse, inclusive con el VIH.

La penetración anal es el comportamiento sexual de mayor riesgo para la transmisión del virus del SIDA, y debido a que hasta ahora esta enfermedad es de evolución mortal, se recomienda ENFÁTICAMENTE a todas las personas que practican o experimentan la penetración anal, que utilicen un preservativo o condón lo suficientemente grueso, y un lubricante de base acuosa, y no oleosa, pues los de base oleosa debilitan el material del condón. Un ejemplo de un lubricante que NO debe utilizarse con el condón es la vaselina.

El sexo anal es la estimulación del ano de su pareja: manualmente, oralmente o con la penetración anal (el hombre introduce su pene en el recto de la mujer). No se trata de una práctica sexual reservada únicamente a los homosexuales, como algunos quieren ver, sino que es apreciada por muchas parejas heterosexuales. Puede ser un fin en sí mismo, o acompañarse de otras formas de estimulación. Por ejemplo, el hombre puede introducir un dedo en el ano de su compañera mientras que la penetra por delante.
Penetrar a la mujer por detrás puede ser muy agradable, tanto para el hombre (el ano es menos elástico y más estrecho que la vagina; por lo que el pene está más ceñido) que para la mujer (en el ano existen abundantes terminaciones nerviosas). Muchas mujeres que practican habitualmente la sodomia alcanzan el orgasmo únicamente con la penetración anal, y se refieren a este orgasmo como algo "diferente" y nuevo.

Historia

No se trata de una práctica moderna, sino que se ha dado en todas las épocas y en todos los continentes desde la Antigüedad. Hoy en día, uno de cada dos matrimonios confiesa haber probado la penetración por detrás. A algunos les gusta y a otros no. Según el informe del conocido sexólogo Kinsey, una de cada dos mujeres se declara partidaria de la penetración anal.
Numerosas parejas practican el sexo anal como "método anticonceptivo" (es también una alternativa en el caso de reglas prolongadas o abundantes). Sin embargo, existen riesgos de embarazo : el esperma que sale del ano puede deslizarse hacia la vagina… y algunos espermatozoides son duros de pelar.

¿Práctica tabú?

Algunos ven en él un acto perverso y contra natura. Las autoridades religiosas o laicas lo han condenado con frecuencia. Determinadas religiones consideran el coito únicamente como un medio de reproducción, por lo que condenan también el sexo anal. En algunos paises, se considera un "crimen contra natura" y "prohibido", incluso para los matrimonios. Históricamente, el objetivo de estas leyes era perseguir a la comunidad gay (en donde, por supuesto, la penetración por detrás está muy extendida).
Sin embargo, el sexo anal, como cualquier otra forma de sexualidad voluntaria, es o debería ser una elección personal: la pareja es quien decide lo que es o no aceptable.

¿Qué gusto se le puede encontrar al sexo anal?
Además de una sensación física muy placentera, diversos factores psicológicos entran en consideración. El sexo anal es una práctica diferente, que hay que descubrir: la novedad suele ser excitante. Por otra parte, se tiene la impresión embriagadora de vivir una sexualidad más "intensa". La excitación puede provenir también del placer de infringir la ley. Por último, el sexo anal aumenta el sentimiento de dominación para la mujer y de virilidad para el hombre, razón por la que muchos practicamos este tipo de sexualidad.

Algunos consejos para empezar la práctica de sexo anal o para hacerlo mejor:



SEXO ANAL:

El ano no pertenece al aparato reproductor, por lo que no está fisiológicamente condicionado para el acto sexual, es un órgano contaminado con el material fecal, con muchos microorganismos. El riesgo de infección se incrementa, pues el esfínter anal es mas rígido a la penetración y menos elástico que la vagina, con la consiguiente mayor fricción ocurriendo mayores microtraumatismos durante el acto sexual. Tampoco tiene la lubricación que normal y fisiológicamente tiene la vagina. El riesgo de contaminación no es solamente local, las microfisuras que se producen durante el sexo anal producen microsangrado en el pene y en el ano, que posibilita la contaminación sangre a sangre, mecanismo por el cual se explica que el sexo anal sea el de mayor riesgo para la transmisión del virus del SIDA (VIH) y de otras Enfermedades de Transmisión Sexual.

El sexo anal puede producir desgarros musculares en el esfínter anal. Para los que quieran hacerlo, daría las siguientes recomendaciones: siempre use un preservativo, preferentemente adicione un lubricante a base de agua que lo podrá adquirir en una farmacia. Y jamás penetre la vagina luego de haber penetrado el ano y viceversa. Tanto para la mujer como para el hombre puede ser una practica muy placentera pero si se realiza con las debidas precauciones. El hombre tiene que tener en cuenta que tiene que estimular y tener muchas precauciones en estimular y penetrar el orificio anal con mucha delicadeza y suavidad, para que en ningún caso le produzca dolor a su pareja sino sensaciones agradables y positivas. Para el hombre ,no te olvides que tienes que acariciar a tú pareja, el clítoris e igualmente si eres un destacado amante o quieres serlo y la quieres hacer vibrar, los pechos y algunos golpecitos en sus nalgas. Todo al mismo tiempo. Ella tiene que disfrutar tanto o más que tú.

ESTIMULACION ANAL: Empieza explorando la sensibilidad externa del ano de tu pareja y después pasa a una estimulación más directa. Puede hacerse manualmente o con un vibrador. Muchos hombres disfrutan acariciándose la próstata, a la cual puedes acceder insertando un dedo en el conducto anal. Con la punta del dedo, haz círculos suaves alrededor de la parte externa del ano de tu pareja, introduce la punta de tu dedo más o menos un centímetro dentro del conducto anal y continúa describiendo círculos en su interior. Necesitarás lubricar tu dedo y el ano de tu pareja. Si está de acuerdo, puedes ejercer más presión. Estimulando la próstata muchos hombres pueden llegar a eyacular incluso sin necesidad de tocarse el pene.

ALGUNOS CONSEJOS PARA LA PRACTICA DEL SEXO ANAL

A continuación les mostramos unas prácticas que pueden realizarse independientemente, o una después de la otra, para una estimulación progresiva, que determinará el éxito de sus experiencias anales.

Con la lengua: el anilinctus
Antes de detenerse en las nalgas, lama las zonas erógenas de su compañera. Luego, continúe con la raya, el contorno del ano, hasta llegar al mismo ano, zona muy sensible. En esos momentos, su compañera empieza a sentir una sensación caliente muy excitante.

Con un dedo o un juguete sexual:
Suavemente Introduzca en el ano un dedo o, mejor aún, un consolador liso y lubrificado. Deténgase un momento, para que el esfínter de su compañera se habitúe a esta nueva sensación. Efectúe luego un movimiento circular, que ayudará a relajar a su compañera. Empújelo un poco más hacia adentro, al mismo tiempo que realiza un movimiento de vaivén; aségurese de que su compañera sigue sintiéndose a gusto.

Esta estimulación puede resultar muy placentera. Puede realizarse antes de la penetración anal, o acompañar la penetración vaginal o el sexo oral. La mujer puede también estimular la próstata de su compañero y aumentar así la intensidad orgásmica.

Con el pene : la sodomización
La mujer puede estar acostada bocabajo, de pie (de espaldas al hombre), acostada de lado, o sentada encima de él : en esta última postura controla mejor la profundidad de la penetración. Si optan por la postura del galgo, la mujer tendrá que levantar su tórax para facilitar la penetración. Lubrifique el pene abundantemente (sobre todo el glande) y el ano. Comience penetrando lentamente. La primera vez, quizá no la pueda meter entera, sobre todo si su compañera no está totalmente relajada. Pero con un poco de tacto y ternura, no se le deben presentar mayores complicaciones.

Antes de llegar a la mitad del camino, deténgase para que ella se habitúe. Comience entonces a efectuar un movimiento de vaivén…suavemente. El hombre tiene que estar siempre muy atento a las reacciones de su compañera, y detenerse si ella se queja. En dicho caso, se volverá hacia atrás, hasta que ella se encuentre más a gusto. El hombre puede estimular simultáneamente el clítoris, o dejar que se ocupe de ello la mano experta de su compañera, lo que, a buen seguro, le producirá un orgasmo muy intenso. Alcanzada la cumbre del placer, el hombre se retirará suavemente.

Decidí compartir con los que deseen leer este documento, lo que creo es el mejor método para obtener la más placentera penetración anal. Comenzaremos con unas pequeñas observaciones:

1. El sexo anal puede ser divertido, seguro y entretenido si sigues los pasos adecuados para seguir manteniéndolo seguro, de lo contrario puede ser doloroso e incluso peligroso.

2. El ano puede ser una zona extremadamente erógena, pues dentro de éste se encuentran mucho más terminales nerviosas que en otras partes del cuerpo, excepto el clítoris.

3. La diversión inicia desde que comienzas a acariciar tu ano, o el de tu pareja, con un dedo lubricado, intercambiarlo por el pene o sustituirlo con el uso de juguetes sexuales o vibrador.

Para poder disfrutar esta variedad del sexo es necesario olvidarse de prejuicios y temores al respecto, ya que debemos considerar que:

1. El sexo anal no es una práctica exclusiva de los homosexuales, aunque claro, ellos lo practican, pero también es una de las formas de sexo preferidas por algunas parejas heterosexuales. Hay hombres heterosexuales que disfrutan con la estimulación anal y esto es perfectamente normal.

2. Algunas mujeres rehuyen este acto al pensar en "recibirlo" por el ano, pero no hay razón para este temor si se toman las debidas precauciones.

3. Muchas personas experimentan placer al defecar, lo admitan o no.

4. Tu ano no es malo, mucho menos es una parte obscura o misteriosa de tu cuerpo.

5. La culpa es el inhibidor de las delicias anales y la tensión es la causa de la incomodidad.

6. El conocimiento y exploración de tu ano puede conducirte a placeres insospechados y sin límite.

Así que deja fuera de tu mente las malas ideas y prepárate para disfrutar de tu cuerpo.

El sexo anal es muy placentero si se practica con técnicas de higiene y sanidad. No es bueno defecar para asegurarse de que el ano se encuentra limpio y apropiado. Algunas personas gustan de hacerse una lavativa, pero, usualmente, esto es más por estimulación sexual que por necesidad. Una ducha a conciencia es más que suficiente para garantizar la higiene. Si no conoces bien a tu pareja, entonces deberán usar condón, los amantes inteligentes lo usan, no importa con quien lo vayan a hacer.

Recuerda tener a la mano un buen gel soluble al agua, una crema o un lubricante para facilitar la penetración. A algunos les gusta mucho hacerlo evitando el uso de éstos, pero es muy doloroso si no lo practicas regularmente. Si deseas usar un lubricante, manténte alejad@ de la vaselina u otros lubricantes a base de petróleo. Mientras más lubricante uses, más fácil, limpia, cómoda y placentera será la sesión que tengas.

En tu ano se puede insertar un pene largo fácilmente y la experiencia es muy agradable si consigues relajarte. Tu ano es como un delgado tubo con un pequeño anillo muscular al final. El anillo muscular se relaja y tensa para mantener el excremento dentro y mantener los objetos fuera. Estos músculos son bastante fuertes y son controlados parcialmente por la mente. Tus emociones pueden controlar la tensión en cualquier momento. Si estás sentado en tu computadora leyendo esto, flexiona tus glúteos y experimentarás cómo tu ano se frunce y se tensa. Una buena penetración anal no será placentera a menos que tus músculos estén relajados. Esto lleva tiempo y práctica.

PENETRANDO TU ANO: Primero, debes estar confortable con tu ano y tu recto. ¿Estás familiarizad@ con estas regiones o emocionalmente rehuyes?, si te sientes mal acerca de tu ano, si crees que es sucio, primero debes cambiar tu punto de vista.

Explora tu ano y encuentra todo acerca de él. Tu recto NO es sucio. Puedes jugar con el sin sentirte mal. Llena la bañera con agua caliente, introdúcete en ella y relájate. Usa tu mano predominante (la derecha si eres diestr@), desliza tus dedos hasta tu vagina o pene. Abre tus piernas y pasea tus dedos entre tus glúteos y roza el espacio que hay entre la vulva (o los testiculos) y el ano, siente cuan suave y delicada es esta área. Toca suavemente tu ano con un dedo, lentamente empújalo a través del músculo del que hablamos. Mueve tu dedo en movimientos circulares, poniendo un poco de presión en el borde de la abertura. Después de unos minutos empuja un poco adentro, luego afuera. Esto debe sentirse maravilloso y no debes estar temerosa. Ahora, intenta acariciar tus genitales con la otra mano, al mismo tiempo que sigues haciendo círculos con el dedo en tu ano.

Si jugando dentro de tu ano se siente bien o si crees que lo lograrás, sigue explorando. Tómalo con calma y ponte cómoda. Concéntrate en tu ano y fíjate cuando esté tenso y cuando esté suelto, qué causa la diferencia y como puedes ejercitar control sobre esto.

Cuando tengas el control, puedes insertar dos dedos y expandirlos, estrechando los músculos. El recto es una parte robusta y flexible de tu cuerpo y no se verá afectado por dedos, penes o juguetes sexuales, a menos que se use violencia. Ten cuidado de objetos afilados como las uñas, pues pueden arañar; esto puede ser peligroso así que recorta primero tus uñas.

Si encuentras pequeñas piezas de excremento en la parte final no te preocupes que no te causarán daño y se puede lavar después, cuando hayas finalizado. Si encuentras esto ofensivo, puedes limpiar tu ano en la ducha para poder continuar.

Acuéstate en tu cama, flexionando tus piernas hasta que los pies estén cerca de tus glúteos. Delicadamente lubrica tu ano y tus dedos con algún lubricante o crema. Comienza despacio, masturbándote con una mano, mientras llevas la otra hasta tu ano. Presiona suavemente, despacio y tu dedo entrará en la abertura. No empujes al principio, encuentra tus propios límites y disfrútalo. ¡El placer es todo en esta tarea!. Cuando sientas que tu dedo, o tus dedos, hicieron el camino a través del delgado músculo y dentro del suave recto puedes sentirte incómoda. Esto se debe a que en tu educación te han enseñado que el ano es obscuro, sucio, apestoso y un lugar indeseado. Nada puede estar más lejos de la realidad. Una vez dentro, permite a tus dedos y ano relajarse mientras acaricias tu vagina y clítoris con la otra mano. Si el interior de tu ano tiene una pequeña sensación de quemarse o estar irritado, no te preocupes, este sentimiento se tornará en placer. Si te sientes así, mastúrbate hasta el clímax, manteniendo los dedos dentro de tu ano. Si se siente bien, y estoy segura que así será, sigue explorando tu ano y relajándote.

TENSA TU ANO

Una vez que hayas descubierto el placer que tus dedos pueden brindarte, comienza abriendo la entrada, hasta que puedas insertar objetos de mayor tamaño. Insertar objetos suaves de un gran diámetro y largo es el objetivo. Quizá sientas que tu ano tiene su propia personalidad y desea hacer las cosas a su manera. Esta es la separación entre la mente y los prejuicios de suciedad asociados al ano. Hasta que descubras esta sensación podrás conocer tu ano y te sentirás más cómoda y confortable. Encontrarás que jugar con tu ano es una parte crítica de tu masturbación.

Cuando te sientas confortable con los dedos en tu ano, puedes volverte un poco más agresiva. Inserta tus dedos y masajea el interior, presionando en círculo, rotando, tensando el músculo, relajando y encogiendo tus dedos dentro. Mientras exploras, intenta tocar con los dedos dentro de tu vagina los dedos dentro de tu ano a través de la delicada y suave piel que los separa. Sigue flexionando tus músculos tal como si intentaras defecar, practica el tensar, relajar, calmar, forzar tu ano mientras tus dedos permanecen dentro. Hazlo hasta que la abertura se relaje y no sientas dolor o incomodidad.

Mira hasta dónde puedes introducir tus dedos y hasta dónde puedes separarlos mientras se encuentran dentro. Cuando hagas esto con comodidad y placer, estarás lista para intentar con un consolador, estos objetos son usualmente derechos, lisos, redondos y suaves, y puedes encontrarlos en cualquier sex-shop.

El "abridor anal" que yo comencé a usar lo conseguí en una tienda y se llama "The swell guy"; es un juguete bastante agradable y está diseñado específicamente para expandir tu ano y puede vibrar también, si así lo deseas. Este juguete viene con un asa fácil de usar y es operado por baterías que envían excitantes vibraciones anales. Esto permite estirar la abertura de tu ano sin comprar numerosos y diferentes consoladores. Probablemente terminarás comprando un buen surtido, tal como yo hice, pero esto es sólo una forma agradable de iniciarte. Sé cuidadosa de no usar objetos de vidrio, cristal, plástico rígido, velas, etc., pues éstos pueden romperse en tu interior, dejando dentro partículas que podrán dañarte. Mejor compra un buen juguete sexual y prodígate tus placeres, ya que la única forma de herir tu recto es con objetos duros o movimientos violentos.



EXPERIMENTAR ES EL CAMINO A MAYORES PLACERES

Ya te familiarizaste con la nueva parte de tu cuerpo, tu ano, ahora puedes comenzar a experimentar con tu pareja. Debes elegir inteligentemente a tu compañero y buscar las mismas cualidades que querías la primera vez que hiciste el amor. Una pareja gentil, amable y comprensiva es muy importante en el principio, Explícale como te sientes, lo que quieres que él haga y cómo quieres que lo haga. No abras tu trasero a cualquier tipo que desee sacarte medio kilo de excremento, esto sólo te llevará a una mala experiencia y a echar a perder gran parte del entrenamiento y cuidado que has practicado. Asumiré que tu pareja es hombre, aunque puede ser una mujer con uno de esos trajes con consolador integrado, aún así, me referiré a tu pareja como masculino.

Encuentra un compañero que guste del sexo, que acaricie tu trasero y juegue con tu ano mientras hacen el amor. También puedes hacer que tu compañero te haga sexo oral mientras inserta uno o varios dedos en tu ano. Será más fácil si se encuentra en buena posición para alcanzar tu ano y tú estarás en mejor posición para relajar los músculos mientras él juega gentilmente con tu abertura. Si estás ansiosa o no puedes relajarte, toma tu tiempo, el sexo anal no es la cosa más fácil de aprender; si encuentras dificultades, no te sientas mal, tu ano puede estar siguiendo malos hábitos o no se está abriendo, toma tiempo y práctica, pero al final funciona.

Es muy importante que hables a tu compañero y le digas lo que sientes. Un acto placentero que relajará tu ano es pedir a tu pareja que haga círculos en la abertura con las yemas de los dedos lubricadas; esto tiene un efecto calmante y, si tu compañero es gentil, tu también te relajarás. Si no consigues soltar tu ano, quizá tengas un bloqueo mental que no te permitirá ser penetrada. Si es el caso, conversa con tu pareja al respecto. Si no eres realmente seria acerca del sexo anal y no puedes relajarte, tal vez desees visitar a un consejero o un terapista sexual.

Asumo que no tienes serios problemas con la estimulación y experimentación anal. Ahora es tiempo de tener a tu pareja penetrándote por el ano.

PROTEGIENDO TU ANO

¡Una breve advertencia! Si eres confidente con tu amante podrás tener sexo anal sin protección. Si no estás segura del todo... usa condón o alguna otra protección. No deseo perder mucho tiempo en el tema de enfermedades sexuales, pues supongo que eres una persona sexualmente activa. Sólo sé cuidadosa y no cambies de la penetración anal a la vaginal, no es buena idea usar el mismo instrumento, ya sea consolador, pene o vibrador, en tu vagina inmediatamente después de haberlo usado en el ano, antes lávalo bien. Es menos riesgoso ir de la vagina al ano que al revés, así que ya estás avisada, ve y consigue un buen pene.

Igual que cuando te masturbas, tómalo con calma al principio. Si te lastima el ano, y puede pasar, pide a tu pareja que te penetre gentilmente, un poco de dolor es normal y aún con el ano relajado tu estado mental puede causar contracciones. Pronto descubrirás que el dolor se convierte en dichosas delicias durante el juego anal.

Al principio, cuando él entre, tal vez experimentes una urgencia violenta de ir al baño, esto se debe a tus reflejos normales de querer excretar cualquier cosa dentro de tu ano. Esta sensación es similar a las náuseas cuando aprendes a proporcionar un buen sexo oral. Quizá también pienses que estás a punto de orinar o defecar, pero esto es algo común. Pronto te condicionarás a ti misma a la normalidad de tener un objeto en tu ano. El gran excitamiento sexual seguirá; sé paciente y los sentimientos de miedo y cualquier tensión disminuirán considerablemente. La penetración gradual y la actividad es la mejor regla, así que ve con calma. Será difícil por un tiempo, pero serás complacida con un rápido cambio de incomodidad a placer erótico.

Después que tu compañero te haya penetrado profundo, dale una cantidad lujuriosa de tiempo para acostumbrarse a la sensación; él sabe que hacer, así que piensa en el placer y la sensualidad. Intenta masturbándote o pídele que él lo haga, pues esto es una parte regular del sexo anal; además incrementará tu intensidad sexual y deseo.

Intenta menear tu trasero en movimientos circulares, mientras él entra y sale lentamente. Aprende a comprimir tu ano, tensa y afloja para acariciar su pene. Sabrás si te estás moviendo en la mejor manera porque sentirás un flujo rítmico y apasionado en tu cuerpo. Olvidarás dónde estás mientras los movimientos de tu pareja los hacen fundirse en uno solo.


BORDEAR O TENER UNA LENGUA EN EL TRASERO

El lamer el trasero es una forma muy íntima de explorar anos; esto aplica a ambos en la pareja. Involucra lamer, lengüetear y succionar dentro y alrededor del ano; quizá parezca extraño, porque los traseros eran considerados sucios y malos. En la actualidad se ha cambiado este concepto. Aunque es posible adquirir una enfermedad venérea o hepatitis de una persona infectada, pero igual puede pasar al hacerlo con la vagina. Los miedos a bordear son más mentales y relacionados al olor, sabor y preferencias personales; para que esto sea más placentero, quizá ambos deban tomar una ducha antes, lo que eliminará cualquier olor.

El bordear es extremadamente excitante porque la abertura de tu ano es deliciosamente sensitiva y los labios y lengua muy expresivos. Es tan fácil como lamer la vagina y las mismas acciones crean reacciones placenteras.

"Alrededor del mundo" significa besar y lamer el cuerpo entero y el ano es una parte del mundo corporal. Tu pareja lame a través de la piel anal, húmedas lengüetadas alrededor de la abertura, una y otra vez, arriba y abajo. Él puede mover rápido la punta de su lengua o introducirla hasta donde ésta pueda llegar; puede restregar gentilmente sus labios sobre el agujero o succionar en la abertura, como si quisiera voltear tu piel hacia afuera. Esto es realmente agradable si se hace con inserción de lengua. Mientras, tú puedes empujar un poco hacia abajo, relajando tu ano como si fueras a defecar, esto expandirá la abertura y le dará más área para cuidar o mordisquear.

ASUMIENDO LA POSICIÓN

Colócate sobre tus manos y rodillas para que tu ano quede en el aire; tu pareja se arrodillará justo detrás, encarando tu trasero. Él se pondrá sobre ti, guiando su miembro lubricado a tu ano. Rápido o lento, dependiendo de tus preferencias, él empujará su pene dentro de ti mientras tú le abres el camino. Entonces el empujará su cadera adelante y atrás, moviendo su miembro dentro y fuera de tu ano. Mientras él te penetra, manténte quieta o rota tu cadera de un lado a otro, esta posición es más conocida como "de perrito" -por razones obvias-, y tiene la ventaja de facilitar una penetración profunda, combinada con la libertad de movimiento.

En la posición "pervertida del misionero" te tiendes sobre tu espalda, levantando tus rodillas hasta el cuello de tu pareja y pasando las piernas alrededor de sus hombros. Estarán cara a cara y es más agradable si colocan una almohada bajo tu pelvis para levantar tu trasero al viento. Esta posición también permite una fácil y profunda penetración.

Otra posición interesante es parados, tu pareja justo detrás de ti. Apoya tus manos en un pilar, una mesa o una pared; esta posición es conveniente para usarse al aire libre y yo he sido penetrada en público con sólo levantar mi falda y permitir a mi pareja introducirse en mi ano. En esta posición no es tan fácil penetrar, pero hay completa libertad de movimiento y si no hay donde apoyarse, tú y tu pareja pueden tomarse de las manos. Si buscas una posibilidad entre la multitud, la penetración anal parados es una gran experiencia.

Por supuesto, puedes tenderte sobre tu estómago con tu cadera elevada con una almohada y tu pareja se pondrá sobre ti. Esto es bueno si él no es demasiado pesado. Te permitirá relajarte y tus manos estarán libres para hacer cualquier otra cosa. No es tan fácil una penetración completa con éste método y tus movimientos están restringidos.

Lo inverso de lo anterior te permite controlar la velocidad y profundidad de la penetración. Acuesta o sienta a tu pareja, móntate sobre él y desliza tu ano hasta encontrar su pene erguido. La penetración es fácil y profunda en esta posición y tú tienes el control. Las manos de tu pareja están libres para acariciar tu busto o aún para estimular tu clítoris mientras tu te deslizas arriba y abajo sobre su miembro. Lo mejor de esta posición es que también resulta fácil para tu pareja, pues tú haces la mayor parte del trabajo.

Segunda parte

Preparación para el sexo anal

El sexo anal puede ser un acto exitante y audaz. El ano es una parte muy sensible sexualmente, por lo que mucha gente, incluso a pesar de su mala fama, no se niega ese placer. Pero es muy importante realizarlo respetando unas reglas determinadas, sino podría resultar desagradable e incluso dañino.

El sexo anal no es un práctica sexual exclusivamente gay; ha sido explorada desde la antigüedad por personas de ambos sexos y pertenecientes a diferentes culturas. Hoy en día, hay mujeres y también hombres (homosexuales o no) que confiesan disfrutar del sexo anal. Según algunos estudios sexológicos, en la sociedad occidental cada vez hay más parejas que ven en el coito anal una manera como cualquier otra de disfrutar del sexo, siendo para ellos una alternativa válida al vaginal o al oral. En cuestión de cifras, las estadísticas indican que alrededor de un 20% de mujeres y hombres heterosexuales practican sexo anal, mientras que en la comunidad gay, el porcentaje se eleva al 50%. Por el contrario, tambíen es verdad que hay muchas personas que lo consideran una práctica tabú. Lo ven sucio, antinatural y humillante. Otras personas piensan que es doloroso, o que puede causar heridas y lo cierto es que puede ocurrir si no se hace bien y no se toman las precauciones necesarias. Además, desde la década de los 90, se sabe que el virus del SIDA se transmite más fácilmente a través del ano.

Si deseas probar algo completamente diferente, el sexo anal puede ser lo que estés buscando. El sexo anal bien hecho no es nada molesto ni dañino y puede resultarte muy placentero.

Empieza por hablarlo con tu pareja. Es una manera de expandir vuestros horizontes sexuales y además el ano es sexualmente sensible, lo que significa que produce mucho placer si se estimula adecuadamente. Si finalmente y en contra de su mala fama, los dos estáis de acuerdo y plenamente decididos a no negaros este placer entonces tened en cuenta lo que os explicamos a continuación.

Mucha paciencia: es la clave del éxito en el sexo anal

A parte de condón y lubricante, la paciencia es imprescindible para hacer posible el sexo anal. La penetración inicial es siempre la parte más difícil de esta práctica sexual: el ano es un apretado anillo de carne cuya función es la de controlar la eliminación de los desechos del cuerpo y además no se puede controlar totalmente, ya que tiene movimientos reflejos. Si el ano no se estimula adecuadamente, sobre todo en el esfínter anal, puede resultar doloroso y molesto además de provocar desgarres y lesiones importantes.

Higiene y Relajación

La primera cosa que debéis hacer es vaciar los intestinos, lavaros bien la zona y relajaros. Es evidente que para que todo resulte ameno y placentero, la persona penetrada debe haber evacuado antes, de manera que la última parte del intestino colon esté lo más limpia posible y no haya dificultades en la penetración. Finalmente, un lavado concentrado en la zona es también necesario. Podéis tomar un baño caliente o un masaje y relajaros. Recuerda que los músculos que rodean el ano impiden que algo pueda entrar fácilmente, al menos de que la persona se relaje y se lo tome con tranquilidad.

Ir poco a poco

El lubricante facilita la penetración que, por sí sola, no es sencilla. Si además la pareja estimula manualmente la zona para así dilatar el esfínter anal, esta práctica no tiene porque resultar dolorosa. Empezad introduciendo algo pequeño en el ano, nunca el pene directamente ni un juguete sexual como un consolador o un vibrador. Lo mejor es usar un dedo, cubierto con un condón bien lubricado y sin llevar anillos u otros objetos y con las uñas cortas.

Hay que introducirlo lentamente, haciendo pequeños círculos en la superficie del ano para irlo abriendo poco a poco y permitiendo que se ajuste al tamaño del dedo. Debéis parar inmediatamente si la persona penetrada no se siente a gusto, no forcéis nunca. Si se hace difícil entrar, probad añadiendo más lubricante en el dedo y en el ano. La primera vez, la persona penetrada puede sentir algo de dolor. Si la persona penetrada continua sintiéndose incomoda, es mejor parar de nuevo y probad más tarde u otro día. El sexo anal no es una actividad hecha para todos. Lo que nunca debéis hacer es forzar la penetración. Si llegáis a introducir un poco el dedo en el ano, el paso siguiente es sacarlo, lentamente. Repetir varias veces para dar tiempo al ano a que se habitúe a esta actividad. Después haced lo mismo con dos dedos. Si el tamaño del pene es mayor que los dos dedos, entonces sumar un tercero y repetir. Lo normal es que dos dedos se ajusten al tamaño del pene y sean suficientes: la idea es que lleguéis hasta que el tamaño sea aproximado al del pene. Recordad siempre lubricar bien la zona y el condón. Una vez hayáis culminado varias veces con éxito la penetración con los dedos, ha llegado la hora de probar con el pene o con un juguete sexual. No realicéis nunca movimientos bruscos y tened cuidado con la profundidad de la penetración: la pared rectal forma curvas y es delgada. En muchos casos la persona penetrada disfruta más cuando se le introducen los dedos, gracias a la posibilidad de movimientos de estos, que cuando se le introduce el pene.

Muy importante

Una vez introducido el pene, debéis dejar que vuestros cuerpos se adapten. Si la persona penetrada está completamente relajada, la penetración resultará sin dolor. Sobretodo es importante que durante la penetración, nunca se realicen movimientos bruscos. Tomáoslo con calma y dejad que vuestros cuerpos se acomoden. Poco a poco estaréis preparados para más.

Más información

Preparación del ano para la penetración: lubricación, distensión e inicio

Lubricación

Contrariamente a la vulva y vagina, el ano y recto no secretan lubricación fisiológica que facilite la relación sexual, por ello la penetración a anal debe ser practicada con sumo cuidado para evitar accidentes.

Por este motivo, cuando se practica el sexo anal, suele utilizarse algún lubricante para facilitar la penetración. En cuanto a los ubricantes naturales son frecuentes el uso de la saliva o bien el mismo liquido preeyaculatorio. Pero ambos líquidos se evaporan rápidamente, por lo que la penetración debe de ser inmediata, aún así no suele ofrecer gran garantía. Por ello la mejor opción es recurrir a lubricantes artificiales a base de agua. Lo anteriormente citado era válido antes de la era del VIH/Sida ya que ninguna penetración anal debe de realizarse sin el uso del condón y además agregar un lubricante soluble en agua, éste debe de ser aplicado antes de la penetración,
con el pene erecto y también en el ano o sobre cualquier otro juguete sexual a utilizar.

La aplicación del lubricante debe conllevar su morbo y su parte de excitación sensorial, en este sentido puede ser conveniente, si no se siente reparo a ello, a pasar la lengua por el ano de la pareja e introducirle los dedos impregnados con el lubricante con suavidad, lo que ayudaría a dilatar y relajar el ano de la persona que va a ser penetrada y reducir significativamente la sensación de dolor inicial de la penetración.

Relajación de la musculatura anal y dilatación del esfínter

Normalmente la musculatura del ano (esfínter anal) se encuentra cerrado, el sexo podría ser doloroso si previamente no se tiene la precaución de distender este músculo (una buena medida sería la realización de juegos sexuales, ver más adelante).

Se recomienda dilatar el esfínter anal previamente con el lubricante a base de agua seleccionado introduciendo lentamente el dedo en el ano, moviéndolo suavemente pero firme, para luego ir engrosando con otro y otro hasta llegar a producir una expansión progresiva del músculo.

Inicio de la penetración

Para recudir las sensaciones de dolor es importante realizar la introducción del pene o de juguetes sexuales a utilizar de manera paulatina, lo que permitirá que se produzca una dilatación, adaptación gradual del esfínter y los músculos. En ocasiones ayuda empujar ligeramente el pene o de juguetes sexuales, como si estuviera defecando, aunque con ello no se producirá ninguna expulsión inesperada o indeseada de heces, por lo que se puede empujar sin temor.

Placer durante de la penetración

En el coito anal el penetrado obtiene en gran medida su placer al ser estimulada la próstata, por lo que exige generalmente la elección de un ángulo apropiado, pues el ano es más apretado y menos flexible que la vagina. Usualmente la persona penetrada complementa el coito anal con la masturbación, lo que contribuye a un aumento del placer y relajamiento de la musculatura anal con la consecuente facilitación y mejoramiento de la penetración. Por otra parte, las terminaciones nerviosas excitables en la zona anorrectal son centenares de veces más numerosas que en la vagina (en el coito vaginal la condensación neural se restringe al clítoris y eventualmente al llamado punto G; así, si no existen fobias, la penetración anal puede llegara ser más placentera que la vaginal). En el momento que la persona penetrada logra el orgasmo, contrae fuertemente la musculatura anal provocando una fuerte presión sobre la pareja lo que facilita a esta el orgasmo.

El placer procurado por el coito anal no sólo deriva de las sensaciones físicas, sino también de las subjetivas (romper un tabú, por ejemplo)

Masturbación anal

La masturbación anal es la autoestimulación en el área del ano. Los métodos más comunes para ello incluyen la inserción de uno o más dedos, algún tipo de juguete sexual e incluso otros objetos diversos. De todos ellos el más común es el uso de los dedos.

Es importante, para no sentir dolor y no dañar las paredes rectales, que las uñas estén bien recortadas y limpias. La masturbación anal entre hombres es especialmente placentera ya que delante del recto se encuentra la próstata que contiene terminaciones nerviosas que intensifican notoriamente el orgasmo, además existen en el mercado diversos juguetes sexuales cuyo objetivo es la estimulación de la próstata.

El uso de enemas (lavados rectales), por razones de higiene, suele ser el paso previo a la masturbación y/o penetración anal, pero también puede ser una forma de masturbación en sí misma, lo que se conoce como clismafilia. Sin embargo, se debe tener en cuenta que el abuso de los enemas pueden llevar con frecuencia a una dependencia física para el uso correcto del intestino y/o introducción ascendente de microorganismos. Se pueden utilizar juguetes sexuales o ayuda de terceros con la finalidad de
hacer más placentera la masturbación.

La estimulación simultánea de la próstata y el esfínter anal puede favorecer el orgasmo, lo que se puede lograr mediante la combinación de la penetración con la masturbación manual o con ayuda de objetos sexuales. Asimismo este placer se puede obtener en sexo en grupo mediante la ayuda de una tercera persona, bien a través del sexo oral o incluso de una doble penetración anal y
oral. Otra posible práctica es el anilingus (“beso negro” o lamer el ano de la pareja a ser penetrada) simultáneamente.
El ano contiene gran cantidad de terminaciones nerviosas que al ser estimuladas ocasionan placer, éstas siguen en gran medida la misma vía anatómica que las de la próstata, obteniendo orgasmos más intensos.

Sexo anal seguro e Higiene

La mucosa anorrectal es frágil y sensible a infecciones y accidentes, absorbe las sustancias depositadas en ella, siendo esta capacidad de absorción aumentada involuntariamente mediante una penetración brutal “dura”, que puede provocar micro y macro rupturas y ocasionar hemorragias y otras lesiones más delicadas y graves, por lo se le considera un terreno propicio para la adquisición y transmisión del infecciones de transmisión sexual (ITS) como la sífilis, herpes genital, gonorrea, hepatitis B, piojos del pubis, sarna y otras, incluso cuando no hay eyaculación. En consecuencia siempre es recomendable la práctica del sexo anal utilizando un condón.

Si la penetración anal es sin condón (acuerdos de pareja, sexo extremo, bareback montando a pelo) es recomendable el enema rectal, higiene personal (baño) antes y después de la relación sexual.

A disfrutar del buen sexo !!!!!