Abuso y maltrato contra
HOMBRES Y MUJERES



Hoy les dejo un post que que a mi parecer es importante, en realidad siempre ha sido y será importante hablar del abuso verbal y físico.





Hombres maltratados por una mujer







El abuso contra la mujer es un tema muy recurrente, pues tristemente es muy frecuente. Cuando pensamos en abuso siempre tendemos a pensar en nosotras mismas, en las mujeres abusadas, en el daño que a los hijos se les hace, y las consecuencias que ello conlleva…

Pero aunque no sea tan notable, y se hable en voz baja de ello, también es algo que puede sucederles a los hombres.


HOY trataremos de ser sinceras con nosotras mismas, si es necesario intentaremos reconocer nuestras fallas como mujeres, como madres y como esposas. Hoy hablaremos con el corazón en la mano acerca de otra clase de victimas, de nuestras propias victimas, hablaremos del HOMBRE.

El hombre abusado que se calla y lo guarda celosamente porque es el “sexo fuerte”, porque no le es posible admitir que está siendo abusado a manos de su esposa o novia, a manos de una mujer, a manos del “sexo débil”.

Se dan muchas historias que quedan en el anonimato, en la sombra, muchas veces con gritos silenciosos que no se atreven a salir porque vienen de un corazón masculino, de un corazón de hombre que está siendo abusado psicológicamente y muchas veces también físicamente.
Muchas de esos abusos se dan enfrente de los hijos, a los que él se niega a abandonar en manos de una mujer que no puede o no quiere controlar sus impulsos, que descarga su descontento con maltratos verbales e incluso físicos.

Muchas mujeres se quedan sin su esposo, sin un trabajo, y solas sin saber que hacer; esperando que un día de buena estrella el ingrato regrese, pero el caso que hoy nos concierne es el otro lado de la moneda: el hombre que está pasando exactamente por lo mismo. Si pudiésemos tocar el corazón de un hombre que está siendo abusado nos daríamos cuenta que el corazón de un hombre abusado sufre. Sufre como el tuyo mujer que no haces ni quieres hacer conciencia del daño que le haces a tu esposo, a tus hijos, y a ti misma.

Bien es cierto que los números de mujeres abusadas por parte del hombre superan en mucho al de hombres maltratados por sus mujeres, pero debemos admitir que también hay hombres, dedicados a su hogar, trabajando para su familia que no son apreciados, no son valorados, y además sufren de alguna forma de abuso, y más aun debemos admitir que ellos prefieren quedarse callados, que muy raras veces hablan o denuncian a la mujer, por las razones que sean prefieren quedarse callados y no pasar por la “vergüenza” de admitir que son dominados, controlados y abusados.



El abuso doméstico es una aberración, en cualquiera de los dos cónyuges y no se debe tolerar. ¿Por qué permitir a nuestros hijos pasar por traumas innecesarios, presenciando esta forma de vivir? Creo que en nuestras manos está el poder evitar las inconsistencias de un hogar incompatible, de enojos, tristezas, soledades y llantos.

¿No es mejor la separación?
¿No debería el hombre que está sufriendo de abuso, al igual que la mujer, separarse y evitar así un trauma duradero y marcas imborrables a nuestros hijos?



En muchos países, entre ellos algunos del continente americano, el número de hombres que reciben malos tratos de sus parejas es prácticamente similar al de las mujeres, cuando no mayor.
En los Estados Unidos, por ejemplo, el número de hombres maltratados por sus esposas supera al de las mujeres golpeadas por sus maridos, mientras que en España, la carga está pareja, lo que ha motivado a un grupo de hombres de este último país a crear una plataforma institucional con miras a revertir esa tendencia


Un hombre maltratado es aquel que es habitualmente agredido, en forma física o verbal, por su esposa, sus hijos o por quienes conviven con él. Por el tipo de sociedad patriarcal en la que vivimos, la golpeada suele ser la mujer. A un hombre le cuesta admitirlo.


Muchas mujeres viven en una encrucijada caótica entre el hogar y el trabajo, y su casa es el único lugar de desahogo para ellas. La mujer pelea contra el varón que la oprime y el hombre golpeado, en este caso su marido, es un representante de esta opresión.
El enfoque psicológico, sostiene que la violencia es el resultado de experiencias traumáticas sufridas en la infancia.


Los varones maltratados constituyen un tema tabú, un tema que en la mayoría de los casos nos sorprende o nos angustia, y al que damos por respuesta alguna frasecita "machista" .
El maltrato que reciben tantos varones como mujeres exige una mirada a los cambios que se están generando en nuestra sociedad globalizada, pues se está distorsionando la realidad de las personas maltratadas.

Por una cuestión cultural o de falso machismo, debido a una estima desvalorizada, estos varones se niegan la posibilidad de trabajar estos aspectos que los lastiman tanto, y la misma sociedad no les ha dado un lugar significativo en la misma, precisamente porque no ha sido demandado por ellos, víctimas del autoritarismo.


El hombre no sale solo de un problema como éste.
Necesita de un grupo de pares, sentir que existe la posibilidad de salir de esta trampa y encontrar su lugar en el mundo.






El 19% de la violencia doméstica afecta a los varones, según cifras oficiales; en la mayoría de los casos se trata de maltrato psicológico que no se denuncia por pudor; el testimonio de una víctima que decidió pedir ayuda.

[FUENTE: LANACION.COM]

Tiene 35 años y está casado hace seis. A los ojos de sus padres, amigos y vecinos logró un matrimonio consolidado, con los altibajos propios de cualquier pareja. Pero cuando traspasa la puerta de calle, la realidad de su hogar adquiere otra cara: las discusiones con su esposa derivan en fuertes cruces y se instala así un ciclo de violencia del que le resulta muy difícil salir.

Las agresiones con las que convive a diario le provocan angustia y lo ubican en un lugar de sumisión casi permanente que termina por debilitar el vínculo. "Al principio me parecía que era falta de afecto, pero, con el tiempo, las desacreditaciones y las críticas destructivas se acentuaron y me dí cuenta de que no era algo pasajero", confiesa en diálogo con lanacion.com.

Según describe, expresiones del estilo: "Te falta reacción"; "Sos una persona que tiene problemas psicológicos" o: "¿Por qué no te vas?", formaban parte del diálogo casi natural que mantenía con su esposa hasta que advirtió que se había convertido en un enemigo dentro su propia casa y decidió pedir ayuda. "No podía seguir viviendo así", expresa.

Actualmente, hace terapia de pareja y afirma que su apuesta es "salvar a su familia".

La problemática del maltrato conyugal no es exclusiva de esta época ni de las mujeres. Lo que está cambiando es la percepción que se tiene de la situación y su difusión, una transición que implica poder concebir a la mujer como victimaria y al hombre como víctima, en una sociedad atravesada durante siglos por un modelo patriarcal.

Un informe elaborado por la Oficina de Violencia Doméstica (OVD), dependiente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, reveló que de un total de 13.238 personas afectadas, el 19 % corresponde a varones. Los datos arrojados por el organismo mostraron, además, que nueve de cada diez casos denunciados se refieren a agresiones psicológicas. Detras de este tipo de violencia, aparecen la física (68%), la económica (30%) y la sexual (13%).

"En general cuando se habla de violencia familiar se suele pensar en la agresión física. Sin embargo, el maltrato verbal o psicológico es a veces mucho más doloroso y desgastante. Los modos de expresión agresivos son mucho más comunes de lo que se cree", aseguró a lanacion.com la terapeuta familiar Adriana Quattrone.

Cambios culturales. A la hora de asumir esta situación, la mayoría de los hombres opone resistencia. "Existe el mito de que los hombres no son víctimas de violencia doméstica. Esta falsa creencia dificulta la posibilidad de tomar conciencia de que se trata de un problema", afirmó Quattrone.

Comprender globalmente esta problemática, sostienen los expertos, supone analizar la evolución que registró la lucha por la igualdad de género en el marco de "la cultura de dominación" que imperó durante siglos en el mundo.

En palabras del psiquiatra Horacio Vonmaro, "se asiste en los últimos años a una modificación en la subjetividad de las funciones respecto a épocas anteriores, a partir de la inserción de la mujer al mercado de trabajo y la adquisición de atributos y roles más masculinos".

El alto nivel de desempleo que padecen en la actualidad algunos países, obliga a la mujer a convertirse en el único sostén de la familia. "Es allí donde aparece la idea del varón domado y sometido por ella", subrayó. Y añadió: "Hay una especie de caída de los símbolos tradicionales. El hombre se siente puesto en un lugar de descalificación y cree que hasta su propia masculinidad está en juego".

Patrones violentos. Las relaciones calificadas como violentas encuentran puntos comunes, más allá de la historia personal de cada integrante. Vonmaro destacó que gran parte de las construcciones en las que se apoyan estos vínculos se desprenden de la idea de que hay que dominar al otro. Interviene aquí una especie de "pseudomasoquismo" como uno de los rasgos más típicos.

Algunas de las características que conforman el patrón de conducta de la víctima van desde la angustia, la baja autoestima, la vergüenza y el pudor hasta la imposibilidad de hacer pública la situación o minimizarla cuando se la da a conocer. "Los hombres, en general, optan por decir: «De esto no se habla», y se abstienen de hacerlo público. Pero esto muchas veces surge en una guardia hospitalaria o intervención institucional", describió Quattrone.

Alternativas. Cuando los terapeutas se enfrentan a casos como estos, las posibilidades de tratamiento son múltiples, aunque dependen de cada situación en particular.

Según Vonmaro, el análisis se orienta a un abordaje integral que puede combinar distintas técnicas para mejorar la calidad del diálogo y, en consecuencia, la relación.

Dónde recurrir

• Oficina de Violencia Doméstica de la Corte Suprema de Justicia de la Nación. Atención especializada las 24 horas los 365 días del año. Lavalle 1250, PB. Teléfono: 4370-4600 internos 4510 al 14.

• Policía Federal Argentina - Centro de Orientación de la Víctima. Avenida as Heras 1855 1° Teléfonos: 4801-4444/8146. Días y horario de atención: lunes a viernes: de 8 a 21 horas; Sábados: de 8 a 13 horas.

• Dirección General de la Mujer del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Carlos Pellegrini 271 7º piso. Teléfono gratuito: 0800-666-8537 todos los días durante las 24 horas o pedir turno para entrevistas al 4867-0163.

• Asociación Argentina de Prevención de la Violencia Familiar. Bartolomé Mitre 1970 - 2º "B". Teléfonos: 4953-1268. Días y horarios de atención: lunes de 18 a 21, martes de 15 a 20 y jueves de 15 a 20 horas.













Maltrato a la mujer





No basta con declararse en contra de la violencia de género, hay que entrar en acción.


Cada día mueren mujeres en manos de sus parejas, pero muchas son las que sufren en silencio el maltrato en sus propios hogares.

Informarse acerca de ello, cómo sucede, porqué, y cómo evitarlo es esencial para defender adecuadamente a la mujer.

Todas las mujeres queremos gritar

“¡No a la violencia de género!”




“¡Basta ya de abusos y maltrato contra la mujer!”





… pe
ro eso no es suficiente.


Todos los años, a lo largo de cientos de ciudades en todo el mundo, salen miles de personas a gritar contra el maltrato de género, el abuso y violencia contra la mujer. El grito “¡No a la violencia contra la mujer!” está socialmente de moda. Todos, incluso algunos hombres que maltratan a sus mujeres, participan en las manifestaciones que el 25 de noviembre de cada año se celebran en honor al Día Internacional de la Eliminación de la Violencia Contra la Mujer.


Todas aprovecharemos cada oportunidad para expresarnos en contra del maltrato a la mujer, pero en especial, queremos hacer comprender a las propias mujeres y a la sociedad en general cual es el problema: En qué consiste la violencia de género, qué formas tiene, cómo se esconde, porqué cuesta tanto verlo, porqué las mujeres maltratadas son tan poco creíbles, cómo evitar ser maltratada, cómo darte cuenta de que lo que vives no es normal y es maltrato, cómo salir de estas relaciones abusivas, qué hacer si lo sufres o lo descubres en una amiga o familiar, y mucho más…

La clave es concienciarnos.
La clave eres tú.

No basta con declararse en contra de la violencia de género, debes actuar.

Infórmate, y ayuda a otras mujeres y hombres a comprender el problema. Invita a tus amigas a esta página, el maltrato a veces está tan escondido y tan bien disimulado que tal vez sin darte cuenta estés salvando a tu mejor amiga.






10 señales de que tu pareja es o acabará siendo un maltratador emocional:

1. Se comporta controladoramente:
Él siempre intenta controlar, o por lo menos influenciar sobre tus opiniones y decisiones.

2. No le gustan tus amistades:
Por lo general, pareciera que intente restringir tus relaciones de amistad, incluso de trabajo. Como si no no hiciese gracia que te hables con ellos.

3. Te separa de tu familia:
Al igual que con los amigos, te hace sentirte mal por cualquier comunicación que tengas con tus padres y hermanos. Siempre tiene algo que criticar de ellos, por lo que sentirse ofendido, y con lo que hacerte sentirte mal por apoyarles pues “te pondrías de su lado”, “contra él”.


4. Cuestiona tus valores e ideales:
Encuentras que te es difícil ser fiel a todos tus principios, valores, ideales y creencias religiosas. En este sentido, te das cuenta que por amor a él, y para que no se sienta mal, ya no eres tan fiel a tus valores como antes.

5. Es muy dominante con los pequeños de la casa:
Esto puede incluir a los hijos cuando se tienen, animales de compañía, etc.

6. Te anima a ser más dependiente:
En lugar de darte lugar, ayudarte a madurar y obtener mayor independencia, está logrando que dependas más y más de él.

7. Logra que hagas cosas que no quieres hacer:
Por amor a él, se ha salido con la suya y has tenido que hacer cosas con las que no te sientes cómoda, cosas que realmente no querías hacer y no te parecen bien.

8. Siempre tiene que salirse con la suya:
Cuando no logra salirse con la suya, te castiga emocionalmente, y a veces incluso pretende castigarte. El chantaje emocional es el pan cotidiano de la relación.

9. Se enfada fácilmente y le cuesta calmarse:
Se enfada casi por cualquier cosa, a veces pareciera que todo le molesta… y lo peor es que es casi imposible calmarle y hacer que lo deje pasar.

10. Tiene adicciones:
Puede que le guste beber, tal vez drogarse o incluso algunas adicciones más morbosas relacionadas con el sexo. Seguramente no lo admite y lo intenta ocultar.






5 Consejos para evitar acabar en una relación tormentosa con un hombre que te maltrata emocionalmente:

♥ No pretendas cambiar su forma de ser:

Todas las personas adultas conocemos este consejo, nos lo han repetido muchas veces: “No pretendas cambiar a tu pareja”… pero por el motivo que sea, siempre pensamos que “nosotras sí podremos lograr cambiarle”, “sólo necesita un poco de…” ¡No! Somos como somos, él también. No seas ilusa, cuanto más intentes cambiarle, menos cambiará, es ley de vida. Date cuenta de que los defectos y manías tienden a agrandarse con el paso de los años, no al revés. Piénsalo antes de que sea demasiado tarde.

♥ Observa su historial:

Observa su historial amoroso, familiar y contigo misma.
Si anteriormente ha estado en relaciones que han resultado ser emocionalmente agobiantes para sus ex, tenlo muy en cuenta. Investiga. Observa también su historial familiar, aunque podemos ser diferentes tendemos a parecernos a nuestros padres y a reproducir lo que nuestros padres hacían, ¿cómo se llevan sus padres? Si ya ha sido un poco abusivo contigo, tienes totalmente garantizado que lo será mucho más después de casarse contigo.

♥ Toma tu tiempo para conocerle bien:

No tengas prisa, especialmente si tienes alguna duda en este sentido. Al principio de toda relación todo es bonito, vemos la vida en rosa por muy oscura que esté. Eso ocurre porque estamos enamoradas, bajo el hechizo del nuevo amor. Permite que pase un tiempo sin afianzarte demasiado con él, toma tu tiempo para conocerle mejor. Es muy fácil ponerse una careta de santo al principio de una relación, pero no se puede llevar siempre. Te conviene descubrir su careta (si tiene) antes de estar totalmente unida a él, especialmente en matrimonio.
Toma tu tiempo, si la relación es saludable sabrá perdurar.




♥ No le permitas aprovecharse de ti:

Es un error permitir que alguien se aproveche de ti, especialmente cuando supuestamente es “por amor”. No permitas que te utilice, te manipule o tome control de tu vida y relaciones. Te debe querer con todo, y eso incluye a tus amigos, familiares, creencias, valores y prioridades en la vida. Si se está aprovechando de ti, no te conviene. Así de claro. No dejes que te chantajee emocionalmente.

♥ Respétate a ti misma:

Mereces tener un amor que te haga sentirte bien contigo misma, tal como eres, sin cambiarte ni controlarte. Mereces un amor alegre, del que se pueda disfrutar y te haga sentirte con fuerzas renovadas. Evita continuar cualquier relación que haga lo contrario contigo, que te haga sentirte menos, desprotegida y dependiente de él. Si quieres un buen amor comienza por respetarte a ti misma, como mujer valiosa y bella que eres para encontrar a alguien que te respete así sin hacerte sentirte mal e incómoda con quien eres, lo que haces o tienes que sacrificar.










Me golpea… pero dice que me quiere.

Me golpea... pero dice que me quiere. Amo a un hombre que me trata muy mal, estoy enamorada, y no puedo dejar de pensar en él. Sé que no es bueno, no me hace ningún bien que esté en mi vida, pero le quiero. Sé que me maltrata, sé que esta noche que le tengo preparada una buena cena no sabrá apreciarlo, me gritará y encontrará cosas que criticar en lo que con tanto amor le he preparado. Pero no importa, le amo, y aún sueño con que me acaricie como lo hacía antes.





Llegó de madrugada con la cena ya fría, me golpeó sin motivos, estaba acostada y me sacó a la fuerza. Todo lo que recuerdo fue verlo encima de mí, golpeándome.Mujer golpeada, pegada, atizada... Desperté con un tarro de agua derramado sobre mí (no importa porque le quiero).

He dejado de poder hacer mis cosas, ya nunca más volví a trabajar porque mi maquillaje de ahora es verme morada completamente hasta quedar fea de verdad. Ya no puedo salir, ya no tengo amigas, no tengo a quien llamar. Si se lo digo a mi familia me tratan de exagerada, “algo tienes que haber hecho para que te castigue así”.

Me quedé en silencio con mi dolor. Llora mi corazón y mi alma al ver a mis hijos que se dan cuenta de todo, viven asustados, ya casi no comemos y si lo hacemos esperamos que no esté para que el llanto de los niños no le molesten (a veces se porta mal pero ya se lo he dicho: le quiero).


Yo antes solía ser muy sociable, trataba de hacer todas las cosas bien para que no hubiese un reclamo. Pero no importa cuanto me esmere nunca logro los objetivos, siempre me castiga. No hay forma de que se de cuenta de que todo lo que hacemos durante todo el día es intentar complacerle. Pero da igual lo que haga siempre me golpeará por lo que sea, si hace frió es mi culpa,Violencia doméstica, violencia de género. si hace calor es mi culpa. Me voy dando cuenta de que ciertamente hay algo malo para conmigo, soy la desgracia de mis hijos. Tiene razón, la mala soy yo, no él. Por eso le sigo queriendo, porque él es bueno, me golpea con razón, para que sea mejor mujer y mejor madre.

Tengo todo mi cuerpo quebrado, me duele todo, tanto que casi que no puedo escribir. Pero quiero hacer este último intento para que todas las mujeres sigan intentando ser mejores personas para que nuestros hombres no nos tengan que golpear y así podamos vivir más tranquilas. Esta semana seré lo más buena posible, quizás así logre que esta semana no me golpee.




Claro que toda esta carta de nada me servirá,Violencia doméstica pronto ya no estaré, los doctores me han dicho que tengo destrozado todo mi cuerpo y que me estoy muriendo.

¿Será que no debemos dejar que nadie nos golpee?
Espero que mi carta le sirva a alguna mujer para que reaccione más pronto que yo, pues dejé a mis hijitos sin madre por no denunciar este maltrato. Pero claro no se olviden que él sabía todo lo que yo le amaba y aun así me mató a golpes…




Adiós madre maltratada Dios, perdóname por no hacer nada para defender a mis hijos de crecer sin una madre, pensaba que me amaba como yo, creo que me equivoqué y espero que mi familia que siempre se negó a ayudarme hoy piensen en mis hijos y se hagan cargo de ellos.

Dios, perdóname por no haber sido lo que siempre dicen “una mujer fuerte”.






















Toda mujer es bella y merece la felicidad.


No te contentes con menos, no aceptes migajas, no permitas que te falten en respeto controlándote y juzgándote hasta los pensamientos. Demasiadas mujeres han cometido ese error ya, posiblemente tú misma conozcas varias parejas así, no seas una más. Concédete el tiempo para tomar la decisiones bien, sin apresurarse, estando totalmente segura de que la persona a la que amas sabrá hacerte feliz, amada, y darte el lugar que te corresponde como mujer digna que eres.