Esta historia gira en torno de Gerardo, un adolescente de 15 años de edad, que apenas estaba cursando segundo grado de secundaria y el cual tenía unas calificaciones de nivel medio, puesto que en su vida no encontraba algo que le gustara en verdad.
Él era un tipo al que todos a sus espaldas mencionaban como “extraño” o “raro”, ya que nunca hablaba con alguien sin que este no tuviera razón para hacerlo, así que desde primer grado de secundaria él había entrado con una nueva actitud, no podría decirse de manera negativa pues muy raras veces sus compañeros lo veían sonreír, cuando él sonreía lo hacía viendo el paisaje que a él estaba presente, las estrellas o las flores pero más exactamente la belleza natural, alguien que solo servía para ser admirada. Todos creían que como él había perdido a sus padres tal vez fuera por eso que estuviera de cierta forma deprimido, él vivía por esa razón con su tío quien se ofreció como su tutor hasta que el acabara de terminar sus estudios. Nunca tuvo una novia, puesto que todas las mujeres de su salón le ignoraban, esto no le importaba a él, ya que él tenía otros planes, y entre ellos no se encontraba el de formar una relación amorosa con alguien, a él nunca se le veía caminar con alguien, ya que nadie se ofrecía a ser su amigo sino fuera por conveniencia, su ropa era demasiado formal, aunque siempre tenía un buen gusto que hacía que las jóvenes que no lo conocían le deseasen tener como novio, siempre por las tardes se le veía sentado en una banca en el parque de los crespos. Él era tan misterioso, que describir su vida sería como querer dar una vuelta al mundo en un segundo. Su pasatiempo preferido era ver las estrellas en la noche a la luz de la luna o en las tardes, recostado en el pasto, cuando todavía no se posaba sobre el cielo el atardecer como si el mundo en aquel momento acabara. En realidad nadie le quería, no conocía la razón aparente por lo cual esto sucedía, pero así era, desde que entro a la primaria todos parecía que le odiaran, sus compañeros, su familia y hasta sus maestros en la escuela, el no hacía nada para detener esto, puesto que no sabía que era lo que afectaba, tenía calificaciones altas, buena actitud, responsable y las mujeres le encontraban interesante. Esto fue una de las razones por las que tuviera que recurrir a los libros para poder desprenderse del mundo real y entrar a uno ficticio, un día en primer grado conoció a Alfredo cuando él estaba sentado en el parque mirando una foto, Alfredo le había preguntado el porqué de estar mirando fijamente aquella foto, a lo que él había respondido muy amablemente diciendo que era porque veía en aquella foto una belleza y una paz que en aquel lugar no podría existir o al menos sentir, aquel día Alfredo y Gerardo no pararon de platicar en mucho tiempo, aunque Alfredo poco tiempo después tuvo que partir a su hogar, al final Alfredo le dijo a Gerardo que tampoco no entendía el porqué de que nadie le hablara si él era realmente divertido e interesante se despidieron y ambos se marcharon, aquel fue uno de los mejores momentos en la vida de Gerardo que decidió nunca olvidar aquel día, ya que Alfredo no solo le había hecho compañía sino que le había hecho sentir bien consigo mismo. Unos días después de entrar a segundo grado a la segunda clase, Gerardo vio que de un auto bajaba una joven tan bella, exactamente la más bonita que en su vida hubiera visto, inmediatamente al verla sintió algo en el pecho, una extraña sensación que nunca había sentido en su vida, después de unas cuantas clases al salir al recreo, decidió investigar, movió unas piezas en el tablero y encontró pocos datos sobre ella, resultaba ser que ella se había mudado recientemente a Mirtridam por que su padre había conseguido un mejor trabajo de vicepresidente de una compañía, así que se había tenido que mudar a la casa más cercana de su empresa, aquellos eran los pocos datos que él pudo conseguir.
Al poco tiempo tocaron para entrar a los salones, y tiempo después tocaron de nuevo para que partieran a sus hogares, Gerardo partió rápidamente a su casa. Al día siguiente al ya haberse despertado y comido, él se había retirado de su casa para ir al colegio, al caminar un poco el sintió que tras él había una personan siguiéndole, aunque pensaba que solo era su imaginación, ya que no existía nadie que le agradara su compañía, al caminar un poco más sintió lo mismo y esta vez ya no pensaba que nadie le estuviese siguiendo, estaba seguro de ello, entonces el decidió voltear para ver quien le estaba siguiendo, al hacerlo se dio cuenta de que era la misma joven del día anterior, así que ella le dijo con un tono de normalidad ¡Hola!, no pienses que te estoy siguiendo para algo malo, no, simplemente me ha pasado que he olvidado en donde se encuentra la escuela, ¿podría caminar junto a ti hasta llegar a ella?, él le respondió con tono de pasividad, -Bueno, pues no me molesta en lo absoluto, si así lo quieres puedes hacerlo-, ella le dijo, -Bueno, creo que soy algo desconsiderada, no te he dicho mi nombre, me llamo Jessica, ¿pero tu cómo te llamas?, le respondió, -Bueno me llamo Gerardo-, ella le dijo, -Bien, si nos llevamos así como hasta ahora, seguro que seremos grandes amigos-, el con cara de duda le dijo, ¿Qué has dicho?, ¿Amigos?, no lo creo, nunca he tenido ningún amigo y no pienso tenerlo. Los dos caminaron por un breve rato hasta que por fin después de 13:47 minutos lograron llegar a la Secundaria, los dos entraron y como a Gerardo no le gustaban las personas le dijo que hasta ahí podía llevarla, que se las arreglará después de allí.
Después de que él le dijo esto ella le agarro de su brazo derecho diciéndole con una voz y con unos ojos de ternura profunda –No, porque no solo me acompañas hasta mi salón y después de llegar te podrás retirar a donde quieras, ¿Qué opinas?-, -Gerardo le dijo-, -Está bien, pero solo porque eres nueva en esta escuela, pero no vayas a pensar que por ser más bonita que otras mujeres te voy a complacer en lo que tú me pidas-, ¡Si, claro! -Dijo Jessica-, Bueno, pero mejor nos apresuramos, ¿no?, si seguimos parados aquí no llegaremos temprano.
Al llegar a su salón de ella él se dio cuenta de que el salón que le habían asignado era el de segundo c, el mismo en el que iba el, así que él le dijo tal coincidencia y ella solo se puso a reír, le dijo ella poniendo sus brazos en su cuello, -Tómalo por el lado positivo Gerardo, así podremos vernos más seguido- el solo respondió roscándose la cabeza con una risa diciéndole, -No, como crees, si estar contigo es más que un placer, tú no eres como las demás mujeres que conocí antes que tú, casi todas ellas estaban conmigo porque, por ejemplo en los exámenes sacaba las respuestas correctas aunque no hubiera estudiado y siempre querían que les pasara las respuestas. Tocaron para entrar a los salones y cuatro horas más tarde para salir al recreo, rápidamente al tocar el timbre Gerardo salió del salón, aunque el profesor no le hubiera dado permiso, para ser su primer día en la escuela Jessica tenía ya muchos pretendientes y admiradores, pero ella les ignoraba ya que solo quería estar con Gerardo para que pudieran platicar aunque fuera por tan solo un minuto, encontrar a Gerardo fue muy complicado, ya que nadie le decía dónde estaba, puesto que ellos tampoco no lo sabían, era como si en aquella escuela no existiera él.
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Y...no sé... está bien, pero a simple vista parece muy simple, lo que hasta ahora encontré interesante es que la historia trata sobre Alfredo, pero acá se habla de Gerardo y se nombra a Alfredo en el texto, osea que esta parte es importante para explicar un hecho futuro relacionado con Alfredo, si no me equivoco...verdad?
Si es así, está de puta madre...seguiré leyendo...
Y...no sé... está bien, pero a simple vista parece muy simple, lo que hasta ahora encontré interesante es que la historia trata sobre Alfredo, pero acá se habla de Gerardo y se nombra a Alfredo en el texto, osea que esta parte es importante para explicar un hecho futuro relacionado con Alfredo, si no me equivoco...verdad?
Si es así, está de puta madre...seguiré leyendo...
En realidad estaba pensando en escribir novelas paralelas a un mismo ciclo, Alfredo, Gerardo, Veronica (no la he hecho), Ricky.
4 comentarios
está bien, pero a simple vista parece muy simple, lo que hasta ahora encontré interesante es que la historia trata sobre Alfredo, pero acá se habla de Gerardo y se nombra a Alfredo en el texto, osea que esta parte es importante para explicar un hecho futuro relacionado con Alfredo, si no me equivoco...verdad?
Si es así, está de puta madre...seguiré leyendo...
En realidad estaba pensando en escribir novelas paralelas a un mismo ciclo, Alfredo, Gerardo, Veronica (no la he hecho), Ricky.