Esta es otra de esas estupendas preguntas frecuentes. A pesar del estereotipo, los hombres realmente preguntan esto con lágrimas en los ojos y la expresión de incredulidad imbécil sin importar sus bases morales (los más promiscuos son muy divertidos, ya que los celos van sumados a sentimientos de violación y abuso personal).

La verdad es que si se lo están preguntando, es cierto. Las señales más comunes son que se perfuma para salir cuando normalmente no lo hace, hay nuevas prendas de ropa íntima en su vestuario que jamás te ha mostrado, que se esconde en cuanto recibe llamadas a su móvil o que se demora mucho cuando acompaña al baño a tu mejor amigo y regresa con el cabello desordenado.

Ahora, y esta es la parte genial de todo, los hombres sienten que deben saber si es cierto… ¡Quieren pruebas!

Este NO es un amigo
NI SE TE OCURRA.

A diferencia de los hombres, las mujeres son capaces de planear y previsualizar un escenario de peligro. En cuanto hables con ella, habrán excusas, coartadas y discursos preparados, porque sabemos que ser descubierta es posible. Si te presentas con pruebas lo único que buscas es dolor punzante y denigrante, que te pase la cuenta de todo lo que has hecho mal en la relación.

Mi consejo, antes que enviarte a cometer actos de tortura y homicidio, es que dejes la relación. Ni siquiera insinúes que piensas que ella es infiel, o te estás buscando lo que no se te ha perdido. Si intenta hablarte y sacar al aire que ella te ha sido infiel, levántate tranquilo y orgulloso a la salida más cercana. Con algo de suerte puedes salir de esa situación con poco más que heridas superficiales al orgullo.

Porque el sexo es poder, y alguien más lo tiene,