Muchos creen que Dios no existe por las situaciones que viven y las cosas que ven a su alrededor. No digo que no tengan razón, pero yo les voy a dar algunas de las razones por las cuales si creo que existe. Estas son algunas de las situaciones que me permiten ver a Dios a diario......











Creo en Dios y lo veo todo los días
Cuando veo a mis hijos jugar felices... veo a Dios




felicidad
Cuando le hago cosquillas a mi bebé y se ríe a carcajadas.... veo a Dios





Creer
Cuando veo la ayuda solidaria al que sufre.... veo a Dios




vida
Cuando miro por mi ventana y veo la belleza de la naturaleza.... veo a Dios




Dios
Cuando veo el amanecer.... veo a Dios




Creo en Dios y lo veo todo los días
Cuando descubro la bondad en el alma del ser humano... veo a Dios




A veces se hace difcil de ver, pero tal vez porque estamos mirando para el lado equivocado, porque no son las buenas acciones las que son noticia ni las que repercuten en los medios, miremos más cerca nuestro y tal vez descubramos que no todo está perdido....Les dejo una última reflexión




Huellas en la arena


Una noche tuve un sueño... soñé que estaba caminando por la playa con el Señor y, a través del cielo, pasaban escenas de mi vida.

Por cada escena que pasaba, percibí que quedaban dos pares de pisadas en la arena: unas eran las mías y las otras del Señor.

Cuando la última escena pasó delante nuestro, miré hacia atrás, hacia las pisadas en la arena y noté que muchas veces en el camino de mi vida quedaban sólo un par de pisadas en la arena.

Noté también que eso sucedía en los momentos más difíciles de mi vida. Eso realmente me perturbó y pregunté entonces al Señor: "Señor, Tu me dijiste, cuando resolví seguirte, que andarías conmigo, a lo largo del camino, pero durante los peores momentos de mi vida, había en la arena sólo un par de pisadas. No comprendo porque Tu me dejaste en las horas en que yo más te necesitaba".

Entonces, El, clavando en mi su mirada infinita me contestó: "Mi querido hijo. Yo te he amado y jamás te abandonaría en los momentos más difíciles. Cuando viste en la arena sólo un par de pisadas fue justamente allí donde te cargué en mis brazos".




felicidad