Descubre todos nuestros consejos para estimular la rapidez de crecimiento del cabello y conseguir una larga y bonita melena.

Acelerar el crecimiento del Cabello

Entender el funcionamiento del pelo

Si quieres hacer que tu melena crezca más rápido, necesitas conocer el ciclo de vida del pelo. El pelo crece por la raíz, que se desarrolla bajo el cuero cabelludo en una minúscula envoltura llamada folículo piloso. Emerge de la raíz por la papila dérmica, situada en la base de la raíz y a través de la cual le llega la sangre y el alimento. Es, por lo tanto, la “materia prima” que contiene la sangre la que permite al pelo crecer. A continuación, la sangre pasa de la papila a la matriz, donde se sitúan las células reproductivas del cabello que son además las más rápidas de todo el organismo.

La duración de la vida de un pelo está genéticamente predefinida. Para los hombres es de unos 3 años, mientras que para las mujeres puede alcanzar los 4,5 años de media.

¿De qué factores depende el crecimiento del pelo?

El crecimiento del pelo depende de los nutrientes que la sangre aporte a la raíz, es decir, de nuestro régimen alimenticio. Para potenciar el crecimiento del pelo, se recomiendan:

-Las proteínas con azufre, que se encuentran en el pollo, el lenguado, el atún, el queso, la clara del huevo, las judías, las lentejas, las almendras o los pistachos.

-Los oligoelementos como el zinc y el magnesio, que se encuentran en el plátano, el cacao, las ostras, las gambas, la clara del huevo, la soja, los cereales, el pan completo…

-El hierro, presente en los mejillones, la yema del huevo, las ostras, la harina de soja, los cereales, las almendras y las avellanas…

-Y las vitaminas A, B y C, presentes en la mayoría de los alimentos.

La salud de la raíz del pelo es también un factor a tener en cuenta, ya que las impurezas que se acumulan en la base pueden limitar su desarrollo.

La rapidez de crecimiento del cabello depende de la “información genética” de cada individuo y de su etnia. De este modo, el cabello de un individuo caucásico crecerá una media de 1 cm/mes, el de un africano 0,8 cm/mes y el de un asiático 1,5 cm/mes.

Asimismo, el crecimiento del pelo depende igualmente de las secreciones de las hormonas sexuales que transporta la sangre.
Por último, los cambios de estación influyen en el crecimiento del pelo. En verano, el crecimiento está estimulado por el sol mientras que en otoño e invierno este mecanismo está latente.

Lo que hay que hacer y lo que no

Llevar el cabello recogido de manera habitual no es un freno para su crecimiento siempre y cuando lo lleves un poco flojo. Si el recogido está demasiado apretado, el pelo puede romperse o caer debido a la tracción continua ejercida sobre las raíces. ¡Ten cuidado!

Evita igualmente utilizar el secador o las planchas a demasiada temperatura o situarlos demasiado cerca del cuero cabelludo. Un uso indebido o demasiado prolongado de estos aparatos puede dañar el cabello y provocar su caída, lo que impide que la melena crezca de manera uniforme.

Se recomienda utilizar cepillos elaborados a partir de materias naturales como los cepillos de cerdas de jabalí por ejemplo, que evitan la rotura del cabello. Sin embargo, te desaconsejamos los cepillos sintéticos. Hélène Clauderer, fundadora del Centre Clauderer y especialista del tratamiento del cabello, se opone totalmente al uso de los cepillos. Afirma que es “aberrante aconsejar a las jóvenes a cepillarse continuamente el cabello ya que un cepillado demasiado fuerte puede arrancar pelos. Además, la electricidad estática provocada por el cepillo sensibiliza la queratina. Si tienes nudos, basta con que los deshagas delicadamente con un peine”, explica la especialista.

La laca tampoco es aliado del cabello ya que lo reseca, lo estropea y lo rompe. Lo mismo ocurre con las coloraciones y otras manipulaciones químicas que agreden la queratina del cabello y acaban por afinarla y romperla.

Del mismo modo, el agua demasiado calcárea tampoco representa un beneficio para el cabello, sobre todo si ya es frágil. Vale más, si puedes, que lo laves con agua blanda.

Nuestro consejo es que te habitúes a hacerte mascarillas naturales a base de proteína de colágeno y aceites vegetales para nutrir e hidratar tu pelo. Evita en la medida de lo posible productos a base de silicona y otras sustancias nocivas para el cabello.

Estimular el crecimiento del cabello

El crecimiento del cabello está relacionado con las emociones. Si llevamos una vida equilibrada y dormimos lo suficiente, el cabello lo nota. Lo que quiere decir también que una mala higiene de vida acorta el ciclo del pelo, impidiendo que crezca lo suficiente.

Se aconseja beber mucha agua y llevar una alimentación equilibrada rica en proteínas con azufre, en hierro, en vitaminas A, B y C así como en zinc y magnesio.

Los productos de acción local “activadores del crecimiento” garantizan un crecimiento más rápido al tiempo que refuerzan la vitalidad del cabello.

Además de estos tratamientos locales, puede resultar interesante hacerse una cura de complementos alimenticios. Una buena opción es una cura de vitamina B, aminoácidos y zinc. De la misma manera, una cura de levadura de cerveza aporta los elementos nutricionales suficientes para devolverle la fuerza al cabello (magnesio y vitaminas del grupo B). El zinc es también muy importante. Se recomiendan también las curas de aceites esenciales que, siempre y cuando estén bien dosificadas, hidratan el pelo en profundidad. Algunas personas recelan a la hora de decidirse por estas curas por miedo a que aceleren el crecimiento del pelo. Hélène Clauderer nos asegura que solamente los aminoácidos con azufre pueden tener semejantes efectos.

Masajear regularmente en cuero cabelludo estimula la raíz y, por lo tanto el pelo, favoreciendo su crecimiento. De hecho, los masajes vivifican la circulación de la sangre hacia la raíz y aligeran el colágeno de los tejidos que la rodean dejándole más espacio para crecer libremente. Evítalo, sin embargo, si tu pelo tiene tendencia a engrasarse rápidamente.
Por último, desconfía de los champús “milagrosos” aceleradores del crecimiento. Para activar el crecimiento de un pelo es necesario alcanzar su raíz, situada 4 mm bajo el cuero cabelludo. Sin embargo, el champú no penetra en el cuero cabelludo. Además, las sustancias que se requieren (aceites esenciales, vitaminas, minerales) deben ser infinitamente más potentes y estar más concentradas que las que encontramos diluidas en los ingredientes limpiadores de un champú. Asimismo, dichas sustancias necesitan una técnica de masaje y un tiempo de pausa más largo para poder penetrar en la dermis.

¿Mito o realidad?

Una leyenda urbana afirma que cortarse las puntas en luna creciente estimula la rapidez de crecimiento del cabello, mientras que cortárselo en cuarto menguante implica que el pelo no crezca tan rápido pero sí más fuerte. A día de hoy, tales efectos no han sido probados, ¡así que no te queda más que comprobarlo por ti misma!