La Historia del VIH/ SIDA está siendo reescrita


Pagina oficial:

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En "House of Numbers": Anatomía de una epidemia, una película como ninguna, la historia oficial del VIH / SIDA está siendo reescrita. Esta es la primera película para presentar diferentes puntos de vista y sin censura. Todos los actores, con sus propios contextos, y en sus propias palabras. Se basa en la sabiduría convencional de las personas con respecto al VIH / SIDA. La Casa de los Números (en español), podría ser el inicio de una batalla para devolver la cordura y la claridad a una epidemia que salió mal.


Synopsis

¿Qué es el VIH? ¿Qué es el SIDA? ¿Qué se hace para curarlo? Estas preguntas llevó el cineasta canadiense Brent Leung en un viaje por todo el mundo, desde los niveles más altos del centro de investigación médica a los barrios más pobres de Sudáfrica, donde la enfermedad y la muerte están a la orden del día. En este documental, se observa minuto a minuto, que a pesar de que el SIDA ha sido noticia de primera plana durante más de 29 años y del gran esfuerzo, tiempo y dinero que se gasta, no hay una cura a la vista.

Nacido en 1980 (en la cúspide de la epidemia), Leung revela un gran número de investigaciones desordenadas, y muestra una política de salud trágicamente pasada de curso. Tuvo acceso a una variedad notable de figuras importantes e influyentes en el campo de co-descubridores del VIH, asesores presidenciales, premios Nobel, y el Director Ejecutivo del ONUSIDA, así como sobrevivientes y activistas - Su sobrio enfoque produce impresionantes y sorprendentes revelaciones y contradicciones .


Entrevistados en orden de aparición:

Mark Conlan, Dr. John Moore, Dr. Donald Francis, Dr. Hans Gelderblom, Eleni Papadopulos, MSc; Dr. Robert Gallo, Street Interview England, Street Interview Australia, Dr. Kary Mullis, Dr. James Chin, Dr. Peter Duesberg, Dr. Reinhard Kurth, Dr. Niel T. Constantine, Dr. Harold Jaffe, Celia Farber, Neville Hodgkinson, and Dr. Luc Montagnier.


Biografía de los entrevistados:

En 2006, el cineasta canadiense Brent Leung se embarcó en un viaje de dos años, en los cinco continentes, para entrevistar a las principales autoridades mundiales sobre el VIH / SIDA. Su búsqueda lo llevó a China, Australia, África del Sur, Europa Occidental, Canadá y los Estados Unidos, donde buscó a los científicos más importantes del mundo, médicos, abogados y activistas, hombres y mujeres que han sentado las bases para todo lo que sabemos (o creemos saber) sobre el VIH / SIDA. Estas entrevistas cara a cara, luego de más de 25 años después de que el VIH y el SIDA se identificaron, son sinceros, reveladores, sorprendentes y en ocasiones inquietantes. La información que se da a la luz en estos encuentros llevará a replantearse toda la sabiduría convencional y como la historia del VIH / SIDA se vuelve a escribir ante sus propios ojos.


El Cineasta:

La Historia del VIH/SIDA está siendo reescrita
Brent W. Leung, Director/Producer


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Biografía de los entrevistados

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Equipos de Filmación

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Galerías de imágenes

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Notas de Prensa

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Respuestas cientificas

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Los siguientes tipos de argumentos avalan el rechazo de las asociaciones que suscriben, (participantes en este Foro Social Mundial de Madrid 2010), al actual punto de vista del sida infeccioso:




¿POR QUÉ NO PODEMOS ACEPTAR LA ACTUAL VISIÓN DEL SIDA INFECCIOSO?

1- Razones de índole científica, referentes a la teoría del VIH/Sida en sí misma.
La inmunodeficiencia, sea congénita o adquirida, no es algo nuevo, sus causas se conocen desde décadas antes de que se creara la palabra Sida. La primera causa indiscutible de inmunodeficiencia adquirida actualmente en el mundo, la que más muertes causa por inmunodeficiencia en individuos de todas las edades, es decir, la primera causa mundial de Sida hoy en día, sigue siendo la desnutrición, el hambre.

No existen, por otro lado, referencias científicas en ningún lado de trabajos científicos que solos o en conjunto demuestren el carácter infeccioso del sida, (Kary Mullis, Nobel de Química), al tiempo que existen toda una serie de hechos, que atañen a aspectos científicos claves, ignorados por el público. El prestigioso biólogo molecular Peter Duesberg, uno de los máximos expertos mundiales en el campo de los retrovirus, lleva planteando el carácter no infeccioso del sida desde el año 1987, argumentándolo con todo tipo de datos. La epidemiología del sida no corresponde con la de ninguna epidemia infecciosa, (Gordon Stewart, epidemiólogo, Glasgow).

Ahora bien, a pesar de demostrar el carácter no infeccioso del sida, Duesberg aceptaba que Gallo Montagnier habían conseguido aislar un retrovirus en los enfermos de sida, (aunque el aislamiento fuese muy indirecto), y un test de detección. Pero este punto, la existencia del VIH y la fiabilidad del test, se ha desmoronado finalmente también tras la polémica entre Peter Duesberg (el virus VIH existe, aunque no cause el sida) y la biofísica australiana Eleni Papadopulos Eleopulos, (El VIH ni siquiera existe, al no haberse encontrado ninguna evidencia de su existencia como tal virus), pues por extraño que parezca nunca se ha identificado ningún VIH como partícula estable independiente en el plasma o sangre frescos, sin cultivar, de ningún ser humano, con o sin sida.
La teoría del virus del sida no tiene validez científica, por lo que todos los diagnósticos, pronósticos y tratamientos que en ella se basan tampoco la tienen.



2- Razones referentes a cómo se impuso a la sociedad la teoría del virus del Sida:
La difusión de la idea del Sida infeccioso en la sociedad norteamericana no tuvo nada que ver con una investigación seria sino con imprudencia, alarmismo y prejuicios homófobos y sexistas.

Cuando se examinan las declaraciones sobre el particular contenidas en las publicaciones de instituciones sanitarias americanas de esa época, las razones aducidas eran así de objetivas: “Debe ser infeccioso porque son homosexuales”, “tiene que ser infeccioso porque tienen muchas relaciones sexuales”, “debe ser infeccioso porque es un problema nuevo,…, porque aparece en grupos nuevos de la población”, etc.

En cuanto al proceso que dio lugar al anuncio del descubrimiento de virus por las autoridades sanitarias americanas, fue de lo más simple: nada de estudios ni publicaciones previas en los medios científicos, se convocó una gran rueda de prensa en Washington, el 23 de abril de 1984, y en ella se proclamó que el científico americano Robert Gallo, (de aquella alto funcionario de los servicios americanos de salud en el Instituto Nacional del Cáncer y presente en la rueda de prensa), “había descubierto el virus y aportado la prueba de que el tal virus, más tarde conocido como VIH era la causa probable del sida”. Pero nada de lo que allí se dijo resultó ser al final cierto. Por lo que respecta a Montagnier, (a quien Gallo robó el supuesto virus), como se aclara más adelante, hoy sabemos que ni siquiera había aislado un nuevo retrovirus.

Al público general se le hace creer que mientras que los científicos que discrepan son una minoría, “la gran mayoría de los científicos comparte el modelo VIH”, cuando la gran mayoría no han oído hablar siquiera de los planteamientos que discrepan. Un ejemplo significativo que lo muestra todo es lo acontecido en el famoso “Juicio por la sangre contaminada de Götingen”, Alemania, en 199597. En este juicio el virólogo Stefan Lanka solicitó al tribunal que encontrara un solo científico que compareciera y aportara pruebas de que el virus VIH existía y era la causa del Sida y lo declarara bajo juramento. No sólo nadie compareció sino que los medios de comunicación nos ocultaron algo que debería haber destacado en la primera página de todos los periódicos.

La Hipótesis VIH/Sida se gestó a espaldas de la comunidad científica, se impuso mediante un claro abuso de autoridad y se ha mantenido hasta ahora por medios que no tienen nada que ver con la ciencia, como son la censura, las coacciones u otras formas de intimidación. En realidad, los métodos coercitivos y la censura son las únicas razones que explican porqué una peregrina teoría sin la menor base científica se ha mantenido vigente durante 25 años.

3- Razones de utilidad pública léase salud pública:
¿Qué podemos decir acerca de la utilidad de esta visión del virus? ¿Hay algún beneficio para la población desde el punto de vista sanitario? La respuesta es no, no hay beneficio sanitario, ¿Dónde está acaso la vacuna?
¿Dónde el tratamiento eficaz? A millones de personas en el mundo, muchos miles en España, se les ha venido comunicando que están infectados por un virus letal, en base al resultado de unos tests que nunca han sido validados o autentificados con la propia identificación del virus. El resultado a efectos prácticos es que a la intoxicación psíquica causada por diagnósticos y pronósticos infundados, que hunden a muchas personas y les crean todo tipo de complicaciones en su vida, se añade la intoxicación física provocada por un innecesario y tóxico tratamiento.
Estamos ante una teoría sin base científica, impuesta mediante medios ilícitos, que no sólo es inútil sino que daña gravemente la salud y la vida de miles de personas.

4- Razones de índole social:
La visión del virus del sida crea pánico innecesario en la población, marginación social y xenofobia, envenenando las relaciones humanas más íntimas y vulnerando derechos elementales de las personas

5- Razones de carácter éticolegal:
El sida sienta un peligrosísimo precedente, aceptarlo supone dar por buena la violación de la ética y normas más elementales que deben regir la actuación de investigadores, autoridades sanitarias, profesionales de la información, de la salud, compañías farmacéuticas, etc. ¿Qué deparará el futuro si se acepta todo este conjunto de sucias prácticas en un terreno tan sensible como el de la salud?

6- Razones de tipo humanitario.
El punto de vista del Sida infeccioso oculta la que sin ningún género de dudas constituye hoy día laprincipal causa de muertes por inmunodeficiencia adquirida en el mundo, la desnutrición, el hambre, resultado de la pobreza y de las desiguales políticas económicas. El Sida también sirve para ocultar los problemas reales y como cobertura para oscuras políticas de control de población.



7- Razones de índole económica.
Una visión sin base científica, impuesta mediante métodos ajenos a la ciencia, inútil, violadora de la ética y normas más elementales, violadora de derechos, perniciosa para la humanidad y que cuesta a los estados muchos cientos de millones de euros al año, para sufragar tratamientos inútiles, perjudiciales y caros.
Los beneficios sociales, económicos, sanitarios y de todo tipo que obtendría la población mundial con la abolición de la actual política sanitaria mundial con respecto al sida hacen imperiosa la toma de conciencia de su necesidad, es por ello que pedimos a todo el mundo, en particular a los participantes de este Foro Social Mundial, su difusión.
ARIS, (Asociación para el Replanteamiento Integral de la Salud)
Asociación Seres+
SAS, (Asociación Superando el Sidared social internacional)
Madrid, enero de 2010

Más información:
www.replantearsida.blogspot.com
www.superandoelsida.ning.com


Entrevista con el Doctor Peter Duesberg.


Link: http://www.monarcasmexico.org/dr__peter_duesberg.htm

El profesor Peter Duesberg cree que el VIH no causa SIDA. ¿Es el herético que proclama la ortodoxia médica, o un Galileo del siglo XX?

Luc Montagnier


En marzo de 1987, el Dr. Peter Duesberg, profesor de biología molecular en la Universidad de California, Berkeley, y uno de los principales expertos mundiales en retrovirus, un campo en el que fue pionero, escribió en Cancer Research 1 que no creía que el VIH, un retrovirus, causara SIDA. Argumentó que el VIH era demasiado inactivo, infectaba muy pocas células, y era demasiado difícil incluso encontrarlo como responsable en los pacientes de SIDA. Puesto que es extremadamente difícil aislar el virus, la detección de anticuerpos pasa a ser el indicador de la infección -que Duesberg contesta como algo altamente inconsistente-.

Los anticuerpos dominantes sobre un virus virtualmente inencontrable, siempre han significado que el sistema inmunitario ha triunfado sobre el invasor, no capitulado ante él. Finalmente, hay casos de SIDA sin VIH, virus o anticuerpos, que por tanto desbaratan la hipótesis. Los Centros para el Control de la Enfermedad (CDC) los han barrido bajo la alfombra, cambiando la definición, para que un paciente de SIDA necesariamente incluya infección por VIH. Sin embargo, cientos de casos certificados SIDA libres de VIH de nuevo asomaron en la Conferencia Internacional del SIDA de 1992 y actualmente son más de 4.000. Esta vez el CDC cambió el nombre de la enfermedad. Duesberg resalta el sinsentido del SIDA y que cambiar el nombre tan sólo distrae de la posibilidad de que el VIH no cause el SIDA.

Duesberg fue y continua siendo atacado por sus opiniones. La ciencia avanza mediante el debate, pero, en el SIDA, éste se vela con subidas de tono sobre estilos de vida, críticas y moralizaciones, pasando a ser más una cuestión social que médica. La verdad se torna subjetiva, relativa y tan difícil de establecer como una salida en la casa de los espejos.

Al principio, el establishment médico trató de deshacerse de Duesberg; cuando esto falló, se obsesionó con él. Cada avance y comprensión en la detección del virus era pregonado como aniquilación de Duesberg, pero nunca sucedió así. «Mueven los palos de la porteria», dice repetidamente, «pero no cambian nada». Cierto número de los principales científicos del mundo comenzaron a adherirse a él, incluyendo Kary Mullis, el inventor del PCR, la máquina de detección del VIH más elaborada, que también cree que el VIH no causa SIDA.

Las credenciales de Duesberg son impecables. Es miembro de la Academia Nacional de Ciencias y becario de una Concesión Investigadora Externa del Instituto Nacional de Salud en 1985. Fue candidato al Premio Nobel por su trabajo en el descubrimiento de los oncogenes en virus, que se presentaban eran una causa del cáncer. Sin embargo, desbarató sus posibilidades de ganar cuando advirtió que sus descubrimientos no probaban que hubieran genes cancerígenos en las células, como se especuló en su momento (y continúa sin estar probado). Una postura perjudicial para la carrera de un científico, pero una actuación ética ejemplar.

Entrevisté a Duesberg en el transcurso de un mes, comenzando en la abarrotada oficina de su laboratorio de Berkeley y continuando durante horas de conversaciones telefónicas cruzadas de larga distancia. Ya que las agencias de salud gubernamentales continúan fracasando en producir un sólo tratamiento efectivo, una vacuna, o incluso pruebas de cómo se supone que el VIH conduce al SIDA, el escepticismo del Profesor Duesberg acerca del VIH y su hipótesis sobre las que cree son las causas reales del SIDA se tornan en algo importante que es preciso oír.

SPIN: ¿Porqué no crees que el VIH cause SIDA?
Dr.Peter Duesberg: Todos los virus que he observado realizan su trabajo matando la célula de una vez, y cuando está completamente muerta, enfermas. Se dice que el VIH es reponsable de la pérdida de células-T, que son el sistema inmune. Ahora, en cada paciente estudiado de SIDA, no hay nunca más de una de cada 1.000 células infectadas por VIH, como media.

¿Cuántas células de cada mil podría infectar otro virus, por ejemplo, el de la gripe?
Si puede causar la gripe, entonces el 30 por ciento de tus células pulmonares están arruinadas por el virus, el recubrimiento se ha desvanecido o está infectado. Si tienes hepatitis casi todas las células de tu hígado están infectadas.

Gran cantidad de brillantes científicos están trabajando en el SIDA y no tienen dudas, y deben haberse hecho a sí mismos las mismas preguntas. Si el VIH no mata gran cantidad de células. ¿por qué está ampliamente admitido que el VIH causa SIDA?

Asignándole todas las propiedades paradójicas y sin precedentes que ningún otro virus tuvo jamás. Dicen que puede matar células indirectamente, o puede estimular algo llamado autoinmunidad, lo que esencialmente es que el virus da un pistoletazo y el cuerpo es persuadido para cometer un suicidio. O, si realmente les presionas, dicen que hay cofactores. Y que justo ahora están por ser determinados.

¿Es factible el argumento de que el VIH dispara la autoinmunidad?
Muy poco posible, de hecho hay un millón de americanos con el VIH 5 que están totalmente sanos. Hay seis millones de africanos que tienen el VIH, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud; 129.000 tenían SIDA al final del pasado año, lo que significa que cinco millones ochocientos mil y muchos cientos no tienen SIDA. Medio millón de europeos tienen el VIH y 60.000 tienen SIDA. Por tanto, hay millones y millones de personas en este planeta que tienen [VIH pero] sin SIDA

¿Por qué siete millones y medio no tienen la enfermedad autoinmune si el VIH es la causa de la enfermedad?-.
Bien, el establishment dice que todas las personas con VIH desarrollarán el SIDA, que es una cuestión de tiempo.
En los diez pasados años esto ha sucedido en América en alrededor del 20 por ciento de las personas con VIH, 250.000 (incluyendo las muertes hasta la fecha) entre un millón. Sin embargo, las personas que están muriendo de SIDA difícilmente son alguna vez tus amigos americanos típicos de entre 20-40 años. Virtualmente todos los heterosexuales americanos y europeos que tienen SIDA son drogadictos intravenosos. Y los homosexuales que cogen SIDA tienen cientos, sino miles, de contactos sexuales. Esto no se realiza con tu testosterona natural. Esto se realiza con agentes químicos. Estos son los grupos de riesgo, inhalan poppers, consumen anfetaminas, toman quaaludes, toman nitrito de amilo, toman cocaína como afrodisíacos.

¿Qué hay acerca del uso intravenoso de drogas en oposición al uso ordinario, como esnifar cocaína?, ¿esto significaría que esas personas podrían desarrollar SIDA?
Es una cuestión de grado. Con las drogas y fármacos, la dosis es el veneno. SI tomas una aspirina, te libras del dolor de cabeza, si tomas 200, caes muerto. Si fumas un paquete de cigarrillos, puedes estar bien, pero si fumas dos paquetes durante 10 ó 20 años, puedes desarrollar enfisema. Es lo mismo con las drogas; si esnifas una raya de cocaína en el fin de semana, probablemente no notarás la diferencia. Pero si te inyectas 2/3 veces al día, es cuando la toxicidad aparece. Estamos diseñados para asumir una «pasada». Pero no estamos diseñados para inyectarnos cocaína tres veces al día. La gente ha estado tomando un poco de cocaína en el té en Sudamérica, sí, pero no inyectándose 3 veces al día. Nadie ha estado inhalando nitritos -los nitritos son tóxicos infernales-. Nadie ha tomado anfetaminas en tales dosis; no estaban disponibles. Esto es lo que es nuevo.

Pero volviendo a este argumento sobre el VIH. Los virus sólo trabajan en un sentido. Sólo pueden ser tóxicos si afectan a una célula. No pueden trabajar a distancia. No hay excepción. Los virus son lo que podrías llamar un parásito intercelular. No tienen vida autónoma. Son simplemente una pequeña pieza de información que se mete dentro de una célula y actúa como un parásito. Pero fuera de la célula es como un disco fuera del ordenador.

Entonces, ¿hay algún precedente de un virus creador de una enfermedad autoinmune?
Hay unas pocas hipótesis, pero no. Cuando un médico no sabe explicar una enfermedad, tiene dos muletas clásicas: es un virus lento o es una enfermedad autoinmune. He oído esto durante los últimos 20 años. Cuando no sabían lo que era la diabetes, era un virus lento o una enfermedad autoinmune. Alzheimer: virus lento o enfermedad autoinmune. Y con el SIDA, virus lento causante de una enfermedad autoinmune. ¡Las dos!.
Una enfermedad autoinmune es una respuesta inmunitaria desviada. No puede distinguir un virus dañino de uno inocuo, y sobreactúa. Si el virus fuera el gatillo, la enfermedad debería desencadenarse y seguir tan pronto como el virus entrara en tí. No, como dicen acerca del SIDA; te infectas ahora, y diez años después tienes diarrea. Es totalmente absurdo.

¿Es posible que el SIDA fuese una enfermedad autoinmune creada, pero el VIH no ser el gatillo?
Algunas de las enfermedades del SIDA podrían posiblemente ser enfermedades autoinmunes. Con seguridad no todas. El 38 por ciento de los casos americanos de SIDA no tienen nada que ver con deficiencias inmunitarias. 38 por ciento. El 10 por ciento son sarcomas de Kaposi, el 19 por ciento son la tan nombrada enfermedad de adelgazamiento.

¿Es eso lo que se ve muchísimo en Africa, la enfermedad de adelgazamiento?
Bueno, allí es algo distinto, está habitualmente asociado con infecciones. Sin embargo, la enfermedad de adelgazamiento americana o europea está actualmente definida de forma específica como una enfermedad no parasitaria.

En cualquier caso, un 6 por ciento es demencia, un 3 por ciento es cáncer de tipo linfoma. Si los sumas, éste es el 38 por ciento de todos los casos de SIDA americanos. De entre 250.000, estos son cerca de 100.000 -sus enfermedades no pueden ser explicadas mediante ninguna forma de inmunodeficiencia de cualquier clase-.
¿Por qué se las considera SIDA entonces?

Esta es una de las preguntas de la que me encantaría saber la respuesta. He preguntado a varios expertos; siempre enloquecen. El SIDA siempre se presenta como si todo fuera deficiencia inmunitaria. No lo es del todo. El cáncer no tiene que ver directamente con la deficiencia inmunitaria.

Entonces, ¿cual es el denominador común entre las 25 enfermedades del SIDA?
¡Ninguno! Lo llaman SIDA, eso es todo. Ninguna de ese 38 por ciento tienen siquiera algo que ver con la inmunodeficiencia, pero son llamadas SIDA.

No hay ni una enfermedad del SIDA que sea nueva. Lo que es nuevo es tan sólo que la incidencia de esas enfermedades ha estallado en los hombres de 20 a 45 años, principalmente, y en unas pocas mujeres.
Siempre había pensado que las 25 enfermedades del síndrome SIDA tenían el denominador común de que eran resultados de la incapacidad del sistema inmunitario para rechazarlas.

Así es como intentan venderlo sin mirar a la evidencia. Sin embargo, el cáncer no es una consecuencia de deficiencia inmunitaria. La demencia no tiene nada que ver con el sistema inmunitario. Tu cerebro es independiente del sistema inmunitario. Por supuesto, si no hay sistema inmunitario, y tu cerebro se infecta, puedes desarrollar meningitis. Pero eso no afecta a tu coeficiente intelectual. Seguro. Al final, si todo falla puedes desarrollar toda clase de enfermedades.
Incluso si ajustas el virus a toda clase de hipótesis paradójicas y absurdas -mecanismos indirectos, cofactores, autoinmunidad, período de latencia de diez años- incluso esto no te ilumina sobre el sólido dato de 4.621 casos de SIDA libres de VIH (en todo el mundo, un tercio de ellos en EE.UU.). ¿Cómo lo explicas? ¡No deberían estar allí!, por lo que se han suprimido. Aquí tenemos un encubrimiento real. El año pasado las cifras de estos casos estaban creciendo como locas y Anthony Fauci (Director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas), los Institutos Nacionales de Salud (NIH), y los Centros para el Control y Prevención de la Enfermedad (CDC) llamaron a un encuentro. ¿Y sabes lo que hicieron? Les dieron un nombre nuevo. Lo llamaron «linfocitopenia idiopática de CD-4», o ICL. Ahora, cuando estés libre de VIH, ya no se llamará SIDA.
Hay 4.000 casos que no tienen el VIH, pero los demás 250.000 casos continúan teniendo el VIH.
Eso es lo que tú crees. ¿Cómo lo sabes?
Porque han sido testados.

¿Por quién?
Por sus médicos.

A ver, ¿quién nos dice que han sido testados?
Un tipo va a su doctor, claramente enfermo, tiene SIDA. Se le hace la prueba o se le hizo previamente y se le encuentra VIH-positivo.
Incluso ahora, no hay constancia, en ningún sitio, que diga en cuantos casos de SIDA americanos se ha encontrado realmente el VIH.

Pero en cada caso de SIDA, el CDC debería saber si los pacientes son o no VIH-positivos, porque los médicos informan de ello.
El CDC te ha llevado a creer eso, pero la evidencia de que el VIH está presente nunca la revelan. En ningún lugar del HIV/AIDS Survelliance Report, como lo llaman a las estadísticas nacionales mantenidas por el CDC, no encuentras nunca datos del VIH. Ninguna medición del VIH en absoluto. De lo único que tratan es del SIDA. Y entonces lees un poco más en la letra pequeña de cómo se define el SIDA. Aceptan lo que llaman el «presunto diagnóstico» -casos de SIDA sin test al VIH-. ¿Sabes lo que eso significa?: el tipo lleva un pantalón vaquero, lleva un pendiente, está tosiendo, y es de San Francisco. Este es un caso de SIDA. «Ni siquiera tengo que comprobarlo», piensa su médico.

Recientemente, escribí una carta a Harold Jaffe (director en funciones de la División VIH/SIDA del CDC). El reconocía 43.606 presuntos diagnósticos desde 1988. Comprobé la literatura y surgieron 62.272 hasta 1992.
Permítame recoger este argumento, ¿estás diciendo que entre 43.000 y 62.000 casos de SIDA hasta 1992 no han sido testados, lo que implica que no tenemos ni idea de si son o no VIH-positivos?

Absolutamente.


Roberto Giraldo: Conferencia en Morelia:

http://www.robertogiraldo.com/






EL SIDA TODA LA VERDAD




TEST DE SIDA


Gran parte del problema del sida, se debe a los mal llamados test de sida, si nadie más se hiciese esos «tests del sida» gran parte de esta problemática se acabaría, debido a que nos enganchamos por el resultado positivo y de inmediato pensamos que ya nos vamos a morir y con una ayudadita de los antirretrovirales en verdad eso pasa nos morimos. Y si nadie más se los dejase hacer, como ocurre desgraciadamente con las mujeres embarazadas, los bebés recién nacidos y los donantes de sangre, los tres nuevos grupos de riesgo creados por la «industria del sida». Lo peor es que dichos tests se siguen presentando como fiables al cien por ciento, cuando en realidad no son test del sida y mucho menos pueden detectar infección por el v.i.h. se demostró que ningún «test del sida» fue verificado con la prueba de referencia adecuada (gold standard) que tan sólo puede ser el propio «VIH», por lo que todos son inválidos. A continuación se vió que el test Western Blot, presentado como «test de confirmación» prohibido en Inglaterra y Gales desde 1992, no está estandarizado, no es reproducible, no es específico y da más de cincuenta reacciones cruzadas con enfermedades o situaciones tan extendidas como tener hepatitis, hemofilia, tuberculosis e incluso gripe, o haber sido vacunado de hepatitis, tétanos o incluso gripe también, o haber recibido gammaglobulinas, transfusiones de sangre o semen por vía rectal. Hoy se explica la invalidez de los «tests de anticuerpos» por razones estrictamente biológicas (por cómo funciona la inmunidad en la vida humana real) y técnicas (por cómo las condiciones del laboratorio no tienen nada que ver con esta realidad biológica). Todo ello permite afirmar con todo rigor que todos los «seropositivos» sin excepción son en realidad FALSOS POSITIVOS. Y permite exigir con un vigor cada vez mayor que los «tests del sida» deben ser PROHIBIDOS de inmediato.
El inmunólogo suizo Dr. Alfred Hässig sostiene que los auto anticuerpos ante la proteína celular actina hacen dar positivo a los «tests del sida».


TEST DE ANTICUERPOS. ==LAS PRUEBAS PARA SIDA NO SON EXACTAS.==

La inmensa mayoría de las etiquetas oficiales (seropositivo o sida) han sido colocadas basándose en distintas marcas de test que se realizan a las personas.
Muchas personas se sorprenden al saber que no hay tal cosa como una prueba para SIDA. Aquellas que se llaman popularmente “pruebas del SIDA” no identifican o diagnostican el SIDA y no pueden detectar el VIH, el virus que se dice causa el SIDA. Las pruebas ELISA y WESTERN BLOT, usadas normalmente para diagnosticar una infección por VIH, detectan solamente las interacciones entre las proteínas y los anticuerpos que se creen son específicos del VIH; no detectan el VIH por si mismo. Y en contra de la creencia popular, las pruebas mas recientes de “carga viral” no calculan los niveles del virus actual en la sangre.

Todas las pruebas de anticuerpos de VIH son extremadamente inexactas. Una de las razones para la enorme inexactitud de las pruebas es que una gran variedad de virus, bacterias y otros antigenos pueden lograr que el sistema inmunitario fabrique anticuerpos que también reaccionan con el VIH. Cuando los anticuerpos producidos como respuesta a estas otras infecciones y los antigenos reaccionan con las proteínas del VIH, se registra un resultado positivo. Muchos anticuerpos encontrados en personas, pueden originar una lectura positiva en las pruebas de anticuerpos de VIH. Ya que la producción de anticuerpos generados por varias infecciones virales comunes puede continuar durante anos después de que el sistema inmunitario ha vencido al virus, e incluso durante toda la vida, las personas tienen reacciones falso positivas duraderas a las pruebas del VIH durante anos o por el resto de sus vidas.

La exactitud de una prueba de anticuerpos solo puede establecerse al verificar que los resultados positivos se encuentran en personas que realmente tienen el virus. Esta norma para determinar la exactitud no existía en 1984, cuando se creo la prueba de anticuerpos VIH. En cambio, hasta el momento los resultados positivos de la ELISA (prueba rastreadora), son verificados por una segunda prueba de anticuerpos llamada WESTERN BLOT (prueba confirmatoria), cuya exactitud se desconoce. Ya que la exactitud de las pruebas de anticuerpos VIH nunca ha sido debidamente establecida, no es posible afirmar que una prueba positiva indique la presencia de una infección activa de VIH, o incluso saber que puede indicar. En un estudio que investigo los resultados positivos confirmados por la WESTERN BLOT, 80 personas con dos ELISA positivas fueron “verificadas” por un WESTERN BLOT positivo, resultaron negativas en su siguiente WESTERN BLOT.

LOS ANTICUERPOS PRODUCIDOS EN RESPUESTA A INFECCIONES SIMPLES COMO UN RESFRIADO O UNA GRIPA, PUEDEN ORIGINAR UN RESULATADO POSITIVO Y POR CONSIGUIENTE UN FALSO POSITIVO A LAS PRUEBAS DEL SIDA.
UNA VACUNA PARA LA GRIPE Y OTRAS INMUNIZACIONES TAMBIEN PUEDEN CREAR RESULATADOS POSITIVOS AL VIH EN LAS PRUEBAS ELISA Y WESTERN BLOT. TENER O HABER TENIDO HARPES O HEPATITIS, ASI COMO LA VACUNACION PARA LA HEPATITIS B PUEDE CREAR UNA PRUEBA POSITIVA. LA EXPOSICION A LOS MICROBIOS COMO LOS QUE CAUSAN LA TUBERCULOSIS Y LA MALARIA, PROVOCA POR LO GENERAL RESULATDOS POSITIVOS, IGUAL QUE LA PRESENCIA DE SOLITARIAS Y OTROS PARASITOS. ESTADOS COMO EL ALCOHOLISMO, ENFERMEDADES EN EL HIGADO Y SANGRE CON ALTERACIONES DEBIDO A LAS DROGAS, PUEDEN ESTIMULAR LA PRODUCCION DE ANTICUERPOS QUE REACCIONES POSITIVO A LAS PRUEBAS DEL VIH. EL EMBARAZO Y LOS EMBARAZOS PREVIOS TAMBIEN PUEDEN CAUSAR UNA RESPUESTA POSITIVA.



ANTICUERPOS, ANTIGENOS Y AUTOANTICUERPOS

Un anticuerpo es un tipo especial de proteína (con forma de «Y») que actúa fijándose sobre un antígeno y arrastrándolo hacia médula ósea, ganglios, etc., para que ahí sea digerido por unas células fagocitarías especialmente encargadas de ello, en particular los macrófagos. Las células inmunitarias encargadas de elaborar los anticuerpos son los linfocitos B, y no los linfocitos T -y menos aún una supuesta subclase denominada «linfocitos T4»-, como se da a entender en el cuadro del «SIDA».

Un antígeno es toda sustancia (virus, bacteria viva o muerta, células, toxinas, esperma, sangre,...), en general -aunque no siempre- exterior que entra en nuestro cuerpo, que provoca la formación precisamente de anticuerpos. Normalmente los antígenos son también proteínas, entren sueltas dentro de, por ejemplo, semen o sangre, o entren formando parte de las membranas o del interior de virus, bacterias, células,...

Cuando el antígeno no es exterior sino producido por el mal funcionamiento de nuestro propio cuerpo, los anticuerpos que se forman son llamados auto anticuerpos, y este es el fenómeno base de las llamadas enfermedades autos inmunes. Así, el profesor de Inmunología suizo Dr. Hässig sostiene que «el sida es una enfermedad auto inmune», entre otras razones, porque el no correcto reciclaje por parte de los linfocitos T del billón de células que se nos mueren cada día, hace que se acumule un exceso de proteínas propias, en particular la actina, ante las que, a partir de un cierto momento, los linfocitos B generan anticuerpos. Estos auto anticuerpos ante la actina son de los que hacen dar positivo a los mal llamados «tests del sida».

Proteínas ¿tridimensionales o lineales?
Una proteína es una serie de aminoácidos colocados en un determinado orden. Para el tema, basta considerar a los aminoácidos como los eslabones que forman la cadena de aminoácidos que es cada proteína. Hay una cantidad enorme de proteínas de distinto tipo en cada una de los cien billones de células que tiene nuestro cuerpo. Una proteína se distingue de otra por su longitud (mayor o menor número de aminoácidos); por su secuencia (qué aminoácidos la forman y el orden preciso en que están situados; así, dos proteínas de igual longitud son distintas si son distintos los aminoácidos que los forman, o si, teniendo los mismos aminoácidos, es distinto el orden en que están colocados); por aditamentos que tengan (por ejemplo, residuos de azúcar); y, como veremos a continuación, por su disposición espacial.

Hay otra característica que permite distinguir las proteínas humanas entre sí: su tridimensionalidad. Por ella, dos proteínas de igual longitud y con los mismos aminoácidos en el mismo orden, son distintas si tienen formas diferentes porque su disposición en el espacio es también diferente debido a que se establecen unos enlaces de azufre estables entre los aminoácidos de la cadena. Esto hace que tengan codos, protuberancias, etc. (epitopes) distintos y que, en consecuencia, tengan unas u otras propiedades.

Desde el punto de vista de la validez o no de los «tests de anticuerpos», esta tridimensionalidad de las proteínas humanas es decisiva. En efecto, resulta que lo primero que se hace en los laboratorios es romper los mencionados enlaces y convertir las proteínas tridimensionales en lineales, ya que en caso contrario no podrían trabajar con ellas en los tubos de ensayo, electroforesis en gel, blotting o transferencia, etc. Es decir, cambian las proteínas. A partir de ahí, será pura casualidad que lo que ocurra con ellas en los experimentos pueda también ocurrir en el cuerpo humano. Y es pura ciencia-ficción que las conclusiones a que se llegue en los laboratorios se extrapolen a lo que sucede en el interior de nuestro cuerpo...

El mito de la especificidad de los anticuerpos.
El equipo australiano de la Dra. Papadopulos (biofísica australiana cuya notoriedad procede del fundamento científico que el movimiento de disidentes del sida extrae de sus escritos) explica que los «tests del sida» no pueden ser específicos porque el «VIH» no ha sido aislado y los «anticuerpos no son específicos sino poli específicos o promiscuos» .

Se sigue alimentando la creencia de que los anticuerpos son específicos, queriendo indicar con ello que cada anticuerpo se forma sólo para un determinado antígeno. Se usa la engañosa imagen de que el anticuerpo se une al antígeno ante el que se ha formado como una llave a su cerradura, es decir, cada tipo de cerradura sólo puede recibir un tipo de llave. Con ello se da a entender que cada tipo de anticuerpo sólo corresponde a un tipo de antígeno, lo cual sería la consecuencia lógica de que cada tipo de antígeno sólo provoca un tipo de anticuerpo.

La realidad es bien otra, y lleva a la Dra. Elenni Papadopulos a formular que «los anticuerpos son promiscuos». Y se entiende cuando se sabe que:
En la realidad, una misma proteína-antígeno hace que para ella se formen varios anticuerpos que van dirigidos hacia sus distintas zonas, ángulos, codos, etc., es decir, hacia los numerosos epitopes que tiene por ser tridimensional. Luego toda proteína genera la formación de anticuerpos poli clónales, o sea, anticuerpos distintos. Y tan sólo en condiciones de laboratorio se pueden obtener lo que se llama «anticuerpos monoclonales», es decir, anticuerpos todos iguales entre sí.

En la realidad, un mismo anticuerpo se puede unir a antígenos distintos, y ello por la sencilla razón de que proteínas diferentes pueden tener los mismos epítopes.

Esta realidad biológica destroza la promocionada imagen «llave-cerradura», que se muestra absolutamente errónea e interesada cuando además se sabe que:
Supongamos que, como promedio, tanto la proteína-antígeno como la proteína-anticuerpo tienen cada una unos mil aminoácidos componentes. Resulta que la superficie de contacto por la que un anticuerpo determinado se une a un antígeno determinado, es tan sólo de entre cinco a diez aminoácidos, es decir, de poquísimos, y no de los cientos o incluso del millar completo que sugería la imagen de especificidad. Luego la solidez del engarce deja muchísimo que desear.

Además, los enlaces bioquímicos que se tienden entre los poquísimos aminoácidos que establecen puentes entre el anticuerpo y el antígeno, son muy hábiles. Es decir, pequeños cambios de temperatura, acidez, concentración de minerales, etc., hacen cambiar los enlaces, con lo que el anticuerpo determinado ya no se unirá al antígeno determinado, y puede en cambio unirse a otros antígenos a los que no se uniría si no hubiesen cambiado las condiciones. Análogamente, al antígeno determinado primero puede ahora unirse otros anticuerpos que en las condiciones anteriores no lo habrían «reconocido». Pero si tan sólo ligeros cambios de temperatura pueden hacer que un anticuerpo no reconozca a «su» antígeno, y la temperatura del cuerpo humano es de 37° C, aparecen preguntas del tipo: ¿A qué temperatura se hacen los «tests del sida» en los laboratorios? ¿Qué consecuencias tienen los cambios de temperatura -a veces se congelan y luego descongelan...¿hasta qué temperatura?- y las condiciones de almacenamiento y transporte a que son sometidas la inmensa mayoría de las muestras de sangre desde que son extraídas hasta que son analizadas?

Pero además de los cambios de temperatura, también los cambios de otros factores hacen variar los mencionados enlaces, con lo que aparecen más preguntas: ¿Qué consecuencias tienen los productos químicos y otros que se introducen para convertir las proteínas tridimensionales en lineales, para fijar las proteínas en las membranas de los tests, para colorearlas, etc., etc., etc.?

Para colmo, resulta que si se tienen unos anticuerpos monoclonales determinados ante una proteína determinada y se va aumentando la concentración de dichos anticuerpos, estos anticuerpos únicos acaban uniéndose a casi cualesquiera otras proteínas que se pongan en su presencia. Y ocurre que los CDC de Atlanta recomendaron en 1985 que las muestras de personas de alto riesgo (homosexuales, drogadictos, hemofílicos) fuesen calentadas o/y incubadas durante largo tiempo o/y mezcladas con productos astringentes, todo lo cual crea sequedad y constricción, lo cual implica un aumento de la concentración de anticuerpos. Esta mayor concentración hará que los anticuerpos, sean los que sean, presentes en la muestra así tratada acaben pegándose a las proteínas de los tests, por lo que la persona será diagnosticada como «infectada por el VIH». Es decir, oficialmente se ha actuado de forma que los prejuicios dirijan los resultados de los «tests del sida» de manera que aquellas personas que según el inventado modelo de sida tenían que dar positivo a los tests, efectivamente diesen positivo en mayor número que las demás. Esto está en sintonía con la advertencia que aparece en las instrucciones de algunos de estos tests avisando de que «en la población general, pueden dar una alta tasa de falso-positivos». ¿Cómo la tasa de falso-positividad puede depender de a qué grupo de población se apliquen los tests, a no ser que, como estamos dejando claro, los anticuerpos que detectan estos tests no son ni pueden ser específicos para el inexistente «VIH»?


Pregunta final.
¿Qué tiene que ver el resultado obtenido en los «tests de anticuerpos» que, tras sus operaciones en el laboratorio, el analista escribe en un papel que remite al médico hospitalario, con lo que en realidad ocurrió hace un montón de tiempo en el interior del cuerpo a 37° C de la persona cuya sangre se testa?

Pero este resultado escrito es lo que el médico hospitalario se limita a leer confiadamente, entre otras razones porque no estás involucrado en lo que diga. Pero lo peor es que la persona testada escucha dicho resultado de la boca de «su» médico con TOTAL FE, y hace suya la sentencia que conlleva...
Resumiendo, absolutamente todas las personas etiquetadas como seropositivas son, en realidad, FALSO-POSITIVAS.

No hay dinero en el mundo que compense el miedo, la angustia, la desesperación, la marginación, etc., sufridos desde el momento en que se da positivo a estos «tests del sida». Además, el dinero no permitirá recuperar a quienes se suicidaron en cuanto lo supieron o quienes fueron asesinados con los venenos administrados en los hospitales.
Y para ello un paso clave para acabar con el sida es prohibir que se sigan aplicando unos tests que en realidad sólo sirven para MATAR A LA GENTE.


Todos podemos reaccionar positivo ante el test ELISA del VIH


Link: http://www.monarcasmexico.org/elisa.htm

El investigador médico Dr. Roberto A. Giraldo está obteniendo sorprendentes resultados.
Roberto Giraldo es médico y trabaja en el Laboratorio de Biología Molecular e Inmunología del Medical Cornell Hospital de New York. Tras más de 25 años dedicado al estudio de las inmunodeficiencias, es uno de los científicos que han desmentido la existencia del VIH y señala los factores ambientales y del tipo de vida como los factores responsables del stress celular que causan el S.I.D.A. Actualmente trabaja también junto con la Administración norteamericana en el diseño de experimentos que han de resolver la polémica sobre la existencia del supuesto VIH.

Página web: http://www.robertogiraldo.com/

Durante los últimos 6 años he estado trabajando en un laboratorio de Inmunología clínica en un Hospital de una de las más prestigiosas Universidades de la Ciudad de Nueva York. Aquí he tenido la oportunidad de llevar a cabo personalmente y conocer en detalle los actuales tests utilizados para diagnosticar la presencia del VIH: ELISA, Western Blott y Tests de la Carga Viral.

1. Dilución del suero para el test ELISA.

El test ELISA testa los anticuerpos contra lo que se supone es el Virus de la Inmunodeficiencia Adquirida Humana. Para realizar este tests, el suero sanguíneo de un individuo se disuelve en la proporción de 1:400, con un determinado diluyente. De acuerdo con el fabricante del kit del test, este diluyente contiene:
0,1% triton x-100, Suero de Bovino y Cabra (concentración mínima del 5%) y lisado de Linfocitos-T humanos (proporción mínima 1:7500). Conservantes: 0,1% de Ácido sódico.

Esta dilución, extraordinariamente alta con respecto al suero (400 veces), me cogió por sorpresa. La mayoría de tests serológicos que buscan la presencia de anticuerpos contra gérmenes emplean suero sanguíneo neto (sin diluir). Por ejemplo los tests que buscan los anticuerpos de los virus de la hepatitis A y B, los de la rubéola, sífilis, histoplasma y cryptococos, por mencionar sólo unos pocos, utilizan el suero sanguíneo directamente (sin diluir). Sin embargo, para intentar evitar reacciones positivas falsas, algunos tests serológicos usan suero sanguíneo diluido; por ejemplo este es el caso de los tests que averiguan los anticuerpos de los virus del sarampión, varicela y paperas, los cuales utilizan una dilución de 1:16, para los citomegalovirus (CMV) 1:20 y para los Virus de Epstein Barr (EBV) 1:10.
La pregunta obvia es: ¿qué hace al VIH tan especial que para analizar el suero sanguíneo, necesite ser diluido 400 veces?. ¿Y qué pasaría si no diluyera este suero sanguíneo?.

2. Ensayando el test ELISA sin diluir el suero.
Para responder a estas preguntas realicé un experimento en un laboratorio médico en Yorktown Heights, Nueva York. Lo llevé a cabo utilizando el mismo kit del test más utilizado en los laboratorios clínicos de todo el mundo1.
Primero tomé muestras de sangre que, a una proporción de 1:400, el resultado fue negativo con respecto a los anticuerpos del VIH. Después tomé las mismas muestras de suero sanguíneo y las analicé de nuevo, esta vez sin diluirlas, y el resultado dio en todas positivo.



Desde entonces he llevado a cabo 100 experimentos y obtuve siempre el mismo resultado. Incluso analicé mi propia sangre, la cual a 1:400 daba un resultado negativo. A 1:1 (no diluida) el resultado fue positivo. Debo mencionar que, a excepción de mi sangre, todas las muestras de los pacientes provenían de peticiones médicas solicitando el test del VIH. Por lo tanto es probable que la mayor parte de las muestras de sangre que analicé pertenecieran a individuos con alto riesgo de SIDA.

Según los laboratorios Abbot, el valor de absorción (intensidad de color amarillo), aumenta en proporción a la cantidad de anticuerpos anti VIH-1, los cuales están unidos en cadena.
Me di cuenta de que los valores de absorción de las muestras daban negativo cuando se habían diluido (1:400) pero positivo cuando no estaban diluidas (1:1), tenían valores más bajos que las muestras que, diluidas, reaccionaban positivo en los dos tests: ELISA y Western Blott. Esto probablemente significa que la sangre que da un resultado negativo cuando se la diluye pero positivo cuando no esta diluida, tiene un nivel más bajo de anticuerpos que la sangre diluida que da doble positivo y, por lo tanto, seguramente dará negativo en el Western Blott. Sin embargo, no he tenido la oportunidad de comprobar esta hipótesis.

El gráfico siguiente ilustra como la sangre que reacciona negativamente para el VIH en una proporción de 1:400 siempre reacciona positivo a 1:1.
Es importante tener en cuenta que el test de anticuerpos del VIH Western Blott también necesita suero diluido. A pesar de que también contiene una inhabitual alta dilución, aquí este particular suero se diluye sólo en la proporción de 1:502. No he tenido todavía la ocasión de realizar este test con muestras no diluidas (a 1:1).

3. Debate.
Seguidamente expongo las tres explicaciones posibles de porque las muestras de sangre no diluidas siempre reaccionan positivo ante el test ELISA.

3.1. Todo el mundo tiene anticuerpos del VIH.
Está mundialmente aceptado que el test ELISA del VIH detecta anticuerpos contra lo que se conoce como el Virus de la Inmunodeficiencia Adquirida. Y la empresa farmacéutica que comercializa los componentes del ELISA afirma que:
El Abbot HIVAB HIV-1 EIA es una Inmuno-Enzima cualitativa in vitro para la detección del Anticuerpo del Virus de la Inmunodeficiencia Humana del tipo 1 (VIH-1) en el suero sanguíneo y el plasma.
Dado que todas las muestras de sangre no diluidas reaccionan positivamente en el test ELISA, un test que supuestamente analiza los anticuerpos del VIH, los resultados que presenta apuntan a que todos y cada uno de los humanos tienen anticuerpos del VIH, y por consiguiente sugiere que todo el mundo ha sido expuesto a los antigenos del VIH.
Esto significaría que todos nosotros hemos estado expuestos al virus considerado como la causa del SIDA. Las personas que reaccionan posititvamente incluso a la dilución de 1:400 deben ser los que han sufrido el nivel más alto de exposición a los antígenos del VIH. El resto de la gente -los que sólo reaccionan positivo con suero sanguíneo no diluido (a 1:1)- son los que seguramente se han enfrentado a una menor exposición al VIH.

3.2. Todo el mundo posee diferentes niveles de infección del VIH.
También está aceptado internacionalmente que una persona que reacciona positivamente ante los anticuerpos del VIH no ha estado sólo expuesta, sino que está infectada por un virus mortal que causa inmunodeficiencia. En consecuencia, las reacciones positivas de todos los sueros no diluidos significan que todos, o por lo menos todas las muestras de sangre que he analizado, incluyendo la mía, estamos infectados por este virus «mortal». Los que reaccionan positivo a la proporción 1:400 sencillamente sufrirían un mayor grado de infección «mortal» que aquellos que sólo reaccionan positivo mediante suero no diluido.



3.3. El test no es específico para el VIH.
Con los resultados que he presentado aquí se podría afirmar que el test utilizado para detectar anticuerpos anti VIH no es el específico para el VIH, como ha quedado expuesto anteriormente. Por lo tanto, deben haber más razones a parte de la infección por VIH, anteriores o actuales, que expliquen porqué una persona reacciona positivo. El test también da resultado positivo ante la ausencia del VIH.
La literatura científica ha publicado más de 70 diferentes razones que pueden provocar una reacción positiva, a parte de la actual infección por VIH. Todos estos condicionantes tienen como denominador común la estimulación de poliantígenos.
Incluso los Laboratorios Abbott conocen perfectamente los problemas característicos del test ELISA, y afirman lo siguiente:
El EIA analizado sólo no puede utilizarse para diagnosticar el SIDA, ni siquiera a pesar de que las investigaciones sobre las muestras reactivas sugieran una alta probabilidad de que el anticuerpo anti VIH-1 esté presente.
y
Si bien para todas las aplicaciones, tanto clínicas como a la salud pública del EIA, el grado de riesgo de contraer la infección por VIH en una persona estudiada y el grado de reactividad del suero, pueden ser de utilidad para interpretar el test, estas correlaciones son deficitarias. Por lo tanto, en la mayoría de resultados que se consideran como seguros, sería apropiado investigar repetidamente las muestras reactivas con tests adicionales más específicos o realizar tests suplementarios.
Curiosamente, existen países como Gran Bretaña donde el diagnóstico del VIH se basa sólo en el test ELISA. No necesitan ni el Western Blott ni ningún otro test.
La única manera válida para establecer la sensibilidad y especificidad de un determinado test es empleando el «gold standard». Sin embargo, puesto que el VIH nunca ha sido aislado como una genuina entidad viral, no puede existir un «gold standard» para el VIH. La sensibilidad y especificidad de los tests de anticuerpos del VIH se han determinado, en cambio, basándose en la suposición de que el VIH es la causa del SIDA, de este modo:
Los estudios Abbot demuestran que: La sensibilidad establecida en base al supuesto predominio del 100% de anticuerpos del VIH-1 en pacientes de SIDA, se estima en un 100% (sobre 144 pacientes testados).
y
La sensibilidad establecida en base al supuesto predominio cero del VIH-1 en donantes elegidos al azar, se estima en un 99,9/o (sobre 4.777 donantes testados, elegidos al azar).
Actualmente no existe un standard reconocido para establecer la presencia o ausencia del anticuerpo VIH-1 en la sangre humana. Por lo tanto la sensibilidad se ha determinado a partir de diagnósticos clínicos de SIDA y la especificidad se ha establecido en base a donantes aleatorios.

Partiendo de que no hay evidencia científica de que el test ELISA sea específico para los anticuerpos del VIH, un test ELISA que reaccione a cualquier concentración de suero significaría la presencia de anticuerpos no específicos o poliespecíficos20. Estos anticuerpos pueden estar presentes en todas las muestras de sangre. Son muy probablemente el resultado de la respuesta al estrés, no teniendo relación con ningún retrovirus, sin mencionar al VIH. En este caso, un test reactivo podría ser válido para medir el grado de exposición a factores estresantes o a agentes oxidantes.

La conclusión ineludible es que todas las reacciones positivas ante los anticuerpos del VIH son, sencillamente, falsos positivos. Si nadie es «positivo» en cuanto al VIH, las personas que reaccionan «positivo» ante el test ELISA lo hacen ante algo más que el VIH.

4. Propuesta para averiguar el verdadero significado de los tests «anticuerpo del VIH».
Para revelar el significado de estos tests, propongo un sencillo experimento: recoger sangre de tres grupos de personas y llevar a cabo el test de tres formas diferentes: con una alta dilución, no diluido y diluido utilizando una amplia gama de distintas concentraciones. El primer grupo estaría formado por personas sanas de muy diferentes edades; el segundo grupo lo constituirían personas pertenecientes al convencional «grupo de riesgo» del SIDA; el tercer grupo lo formarían personas con características clínicas relacionadas y no relacionadas con el SIDA. A todos los grupos se les realizaría los dos tests: ELISA y Western Blott.

Además, todas las muestras de sangre estarían sometidas al «test de la carga viral del VIH».
Los resultados de tales experimentos determinarían cual de estas medidas de test produce cada relación en un nivel individual de exposición a agentes estresantes o oxidantes. O si bien, los tests podrían ser rescatados como medida de un nivel individual de intoxicación.

Esperamos encontrar la ayuda económica necesaria para llevar a cabo este experimento. Mientras tanto, y puesto que hay personas que están reaccionando positivo ante estos tests que no son específicos para el VIH, por favor, dejemos de etiquetarlos como «VIH positivos».

Dr. Roberto A. Giraldo. Médico especialista en medicina interna, infecciosa y enfermedades tropicales. Miembro de la Junta de Directores del Grupo Científico para la Reevaluación de la Hipótesis VIH-SIDA y del Comité para la Educación sobre salud y SIDA (HEAL). Investigador independiente del SIDA. Autor del libro SIDA y Estresantes, New York City. E-mail: RobGiraldo@aol.com

EL OTRO LADO DEL SIDA (DOCUMENTAL):

http://www.monarcasmexico.org/videos_y_audio.htm


TEST P.C.R. O CARGA VIRAL: http://www.monarcasmexico.org/pcr.htm

TEST WESTERN BLOT: http://www.monarcasmexico.org/western_blot.htm

"FALSOS POSITIVOS": http://www.monarcasmexico.org/falsos_positivos.htm



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