la verdadera historia sobre el sida

LA VERDADERA HISTORIA DEL SIDA.
la verdadera historia sobre el sida
Luc Montagier y Roberto Gallo

En 1981 aparecen muertas 5 personas de una enfermedad muy rara que destrozaba el sistema inmunológico a la cual le llamaron “SIDA” Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirido, entonces el gobierno de los Estados Unidos le encarga al Dr. Roberto Gallo Investigador de los institutos Nacionales de Salud de los Estados Unidos. (N.I.H.)

El 23 de abril de 1984, Gallo citó a una conferencia internacional de prensa junto con el Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos (HHS), Gallo dio a conocer el descubrimiento de un nuevo retrovirus que era “la probable causa del sida”. Aunque el no presento evidencia científica que sustentara tal suposición. Mas tarde Gallo registro una patente para la “prueba de sida”, al día siguiente el New York Times había lanzado en primera plana “el virus que causa el sida “.

Al dar su hipótesis a los medios de comunicación sin ofrecer datos que lo comprobaran, Gallo violó reglas básicas del proceso científico. Es decir, los investigadores deben primero publicar en un diario científico la evidencia en la que basan su hipótesis, y documentar la investigación o experimento que hayan realizado. Los demás científicos examinan y discuten la hipótesis e intentan reproducir los mismos experimentos para confirmar o refutar los hallazgos originales. Cualquier hipótesis se debe de verificar ante experimentos exitosos hechos por otros colegas para que pueda ser tomada como una teoría aceptable.

El Dr. Gallo en el caso del VIH presentó a los medios de comunicación, una hipótesis no confirmada por la comunidad científica, quienes a su vez la publicaron como una verdad que cubría todos los requisitos del procedimiento científico, siendo que se violaron los pasos del proceso científico.

No hay hasta el momento ninguna prueba de que el VIH cause SIDA, todas las evidencias epidemiológicas y microbiológicas, demuestran que el vih no es la causa del sida y hasta se dude de su existencia al no haber sido aislado ni purificado.

La idea de que el sida es causado por un virus de la familia de los retrovirus es solamente una creencia dada a conocer durante una conferencia de prensa en 1984 por el Dr. Roberto Gallo.

Y si fuera un retrovirus, estos no tienen mecanismos para matar células y muchas personas sanas conviven en armonía con un número incalculable de retrovirus inocuos dentro de ellas. Muy pocas enfermedades, si es que las hay, han demostrado ser causadas por retrovirus en humanos



Los celebres cuatro artículos del Dr. Gallo en SIENCE no contienen prueba alguna de aislamiento de un virus y menos de que fuese la causa del sida. Pero no hacia falta. Los medios de comunicación manipulados por el Dr. Gallo y los NIH para los que trabajaba, ya habían convertido en verdad publica y social mundial dos mentiras: que se hubiese encontrado un nuevo virus, el vih que fuese la causa del sida.



¿POR QUÉ EL DR. ROBERTO GALLO LLAMO VLTH-III AL RETROVIRUS QUE EN 1984 AFIRMÓ SER EL CAUSANTE DEL SIDA?

A inicios de 1980, el Dr. Roberto Gallo dijo haber descubierto el primer retrovirus humano, al que finalmente logro presentar como el causante de la leucemia humana de células-T, por lo que le puso el nombre de VLTH (Virus de la Leucemia de Células-T Humanas). Es interesante subrayar que la L del mismo retrovirus tuvo tres significados distintos. El Dr. Gallo estuvo durante un cierto tiempo con un retrovirus en busca de enfermedad. Al haberlo encontrado en una persona con linfoma, primero la L significo LINFOMA. Cuando gracias a las orientaciones de un equipo holandés y a los serios esfuerzos de un japonés logró asociarlo a un tipo de trastornos leucémicos, la L paso a significar LEUCEMIA. Y durante el año en que intentó, vanamente que el mismo virus que suponía causar multiplicación de glóbulos blancos en el marco de la leucemia fuese reconocido como el causante de muerte de linfocitos en el marco del SIDA, la L transitoriamente indicó Linfotropico.

Cuando se inventa el sida en 1981, comienza la carrera entre diferentes equipos de investigación para determinar la causa. El Dr. Gallo propuso al VLTH como responsable del sida. Pero le resulto imposible hacer aceptar que el VLTH fuese tan multifacético. Llamar VLTH-III al virus que finalmente si consiguió hacer reconocer como causa del sida, era una forma de señalar una gran similaridad con su propuesta de solución anterior y de reivindicar así toda su línea de investigación.



Tiempo después el Dr. Luc Montagnier del instituto Pasteur demanda al Dr. Gallo por el robo del descubrimiento y es hasta 1987 que Reagan (E.U.) y Chirac (Francia), entran a la disputa de la paternidad del vih y de los test para encontrar anticuerpos atribuidos a su presencia. Este litigio llevo a una reunión el 31 de marzo de 1987 en la Casa Blanca entre Reagan y Chirac, en la que llegaron al acuerdo de presentar a los Drs. Montagnier (Institute Pasteur-IP) y Gallo (LTCB-Laboratory of Tumor Cell Biology) como codescubridores del vih y de repartirse al 50% ambos gobiernos el dinero ingresado por los test. Según el New York Times del 31 de diciembre de 1992, se trataba de unos 50 MILLONES de dólares y así se a incrementado hasta la fecha en sumas no imaginables.

Pero la parte Francesa continuo presionando porque consideraba que la paternidad correspondía exclusivamente al Dr. Montaigner y que el Dr. Gallo había actuado incorrectamente. Sin saberlo, se encontraron con un importante aliado el informe Crewdson, que concluye; hubo un accidente o un robo.

Esto contribuyó a que las autoridades norteamericanas tuviesen que abordar de nuevo el espinoso asunto.



EL INFORME CREWDSON.

En 1989 el Chicago Tribune es el único periódico en el mundo que decidió investigar a fondo la paternidad del vih, preocupado por la disputa entre los gobiernos de Francia y de Estados Unidos. Designo en marzo de 1988 a un periodista que fuese a fondo de la cuestión: John Crewdson, Premio Pullitzer en 1981.

Investigo el tema durante 20 meses. Entre otras fuentes, leyó mas de 5,000 páginas de documentos gubernamentales y entrevistó a 150 científicos de los E.U. y de otros países. Finalmente el 19 de noviembre de 1989, el Chicago Tribune dedico 16 paginas a hacer públicos los resultados obtenidos. El articulo de mas de 50,000 palabras dibuja la zigzagueante carrera del Dr. Gallo y sobre todo, narra con gran detalle las incidencias habidas entre un laboratorio y otro.

El propio Crewdson resume así la presentación:

“La historia emerge menos heroica de lo que suele presentar, pero no menos espectacular; datos falseados y experimentos secretos, virus fantasmas y genes desaparecidos, resultados irreproducibles y notas de laboratorio embrolladas, cultivos sin etiquetar y fotografías manipuladas…. Es la historia de un científico influyente e intimidador que persiguió un virus erróneo durante mas de un ano para luego emerger con un hermano virtual genéticamente gemelo del virus que había sido realmente descubierto por sus rivales de París. Lo que ocurrió en el laboratorio de Robert Gallo es un misterio que quizá no será nunca aclarado. Pero la evidencia abrumadora es que hubo o un accidente o un robo”.

Es fundamental conocer la actitud que tuvo el Dr. Gallo ante la investigación: Sabotearla, lucho contra la libertad de información de registros públicos e hizo numerosos esfuerzos para desacreditar la actividad de Crewdson. Lo mas importante del informe Crewdson permitió conocer que clase de persona es el Dr. Robert Gallo

El Senado y el Ministerio de Salud ratificaron estas conclusiones.

Los resultados obtenidos por este subcomité (dirigido por el congresista John Dingell) y los de un equipo de la Academia Nacional de Ciencias( dirigido por Frederic Richards, bioquímico de Yale) hicieron que el HHS cambiase las conclusiones de una primera investigación (hecha por OSI, Office of Scientific Integrity ) en las que solo acusaban al Dr. Gallo de ser un mal colega. Tras una revision que duro 9 meses, la segunda investigación (de la ORI ,Office of Research Integrity, que sustituyo a la OSI ) llego a conclusiones semejantes. Las explicaciones del Dr. Gallo acerca del informe no son creíbles ni quitan peso a lo impropio de relatar falsamente el status del LAV.

Por tal juicio el Dr. Gallo encuadraba en una mala conducta científica pero los defensores del Dr. Gallo movieron las cosas para que solamente se le infraccionara por causas menores.

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