Los restos de harina que quedan depositados al comer en los intersticios de los dientes y que no son removidos en el cepillado son los responsables de las caries, de los cálculos dentales y de la inflamación de las encías. Téngase en cuenta que las harinas son almidones y son, por lo tanto, polisacáridos o azucares compuestos. Los azucares cuando quedan impregnados en nuestros dientes Producen fermentación y caries. No se entiende porque los odontólogos callan cuando se producen cremas dentales o dentífricos con contenidos de azúcar. Claramente son nocivos para la dentadura de los seres humanos. Adicionalmente hay una enorme discusión sobre la inconveniencia de utilizar flúor en el consumo humano y entonces no se entiende porque lo incorporan a las cremas dentales. Es vergonzoso el contubernio de los odontólogos con la industria farmacéutica y es extrañísimo que no se oigan voces disonantes en semejante coro. Los encargados de cuidar nuestra salud oral son cómplices de los que nos enferman.