Me decido a compartir la forma en la que pude expulsar un tapón de heces instalado en mi recto, y que era imposible de expulsar.

Cuando se forma esta bola fecal, los esfuerzos por expulsarla pueden ser inútiles si es demasiado grande, porque el esfínter no tiene suficiente capacidad para dilatar tanto, con lo que éste se instala en nuestro recto provocando una situación horrible y angustiosa, porque por más que empujamos, todo resulta inútil. Y además, impide expulsar el resto de las heces que "tropiezan" con la bola, dura y demasiado grande.

Recurrir a la extracción manual puede resultar tan doloroso, que no recomiendo en absoluto esta técnica salvo que no haya más remedio, y acudiendo al médico porque hacerlo uno mismo puede resultar demasiado doloroso.

La ingesta de fibra, en cualquiera de sus formas (fruta, cereales o yogures) no la recomiento, porque lo que hace es empujar las otras heces que disuelve hasta encontrarse con el tapón, lo que implica un dolor asombroso pues no pueden salir al tropezar con el bolo fecal. Y éste no se ablanda con esta ingesta ya que es demasiado grande y duro.

CÓMO LO LOGRÉ:
Agua a presión (no demasiado caliente), con enema o con la misma ducha. Con paciencia, el líquido irá descomponiendo el bolo poco a poco consiguiendo por un lado que vaya expulsando partes del mismo, y lo más importante, el esfínter se contrae de forma que vuelve a ser posible "apretar" las heces que nos taponan y facilitar su explulsión. Y lo que es más, de entrada se crea el espacio suficiente para expulsar tanto los gases acumulados como las heces líquidas que tropiezan contra el bolo fecal con el consiguiente alivio.

Con paciencia y constancia, llegará un momento en el que se aflojará lo suficiente gracias al agua (yo utilicé agua a mucha presión de la ducha), y en posición de cuclillas para acercar el tapón al ano.

Y al final el esfínter se contraerá gracias a la acción del agua de tal forma que podremos expulsar la bola fecal.

Es tanto lo que se sufre, que no puedo dejarlo pasar sin compartirlo con ustedes, sobre todo porque los laxantes (naturales o no), no hacen sino empeorar el problema: uno porque no pueden disolver una hez tan dura, y dos porque al no poder hacerlo, las otras heces que si se han disuelto chocan contra el bolo causando tanto dolor que parece que te mueres.

RESUMEN: agua a presión para poder expulsar partes del bolo. Poco a poco lograremos que se ablande lo suficiente para que el esfínter pueda contraerse de nuevo y POR FIN, expulsarlo. El alivio será tan grande que te sentirás en el cielo.

Ojalá les sirva. Suerte y saludos.