Querer no es amar.
 Querer no es amar.

Cuando queremos, terminamos pensando que estamos amando, y ese es el gran engaño. Confundimos los términos y sin  querer nos vamos acercando más al querer que al amar.

Querer nos va llevando hacia el camino de la manipulación y la dependencia, y eso termina dañando siempre.


Amar es el estado perpetuo de la libertad, del crecimiento interior, de la alegría y plenitud. En el amar no hay ausencias, añoranzas, no hace llorar y aceptas tal cuál es.


El amor es un don muy elevado, es inalterable, es creación y el amor está en ti.
Sería más adecuado querer al objeto y amar al sujeto que no al contrario, como les sucede  a muchas personas, que quieren utilizar  a los seres humanos y aman el poder y la ostentación.