Cómo alcalinizar alimentos según el método del Dr. Sack


Alcalinización milagrosa: Cómo alcalinizar alimentos.

El Dr. Samuel Sack, argentino, hizo un aporte interesante al tema del equilibrio ácido-básico, desarrollando una técnica de remojo de alimentos ácidos en soluciones alcalinas como caldo de repollo blanco o agua bicarbonatada. Caldo de repollo blanco (CR) Se hierve una hoja de repollo blanco o verde claro, nunca colorado, en un litro de agua (CR)

Para Agua Bicarbonatada (AB): diluir media cucharadita de bicarbonato de sodio en un litro de agua. Nunca usar recipientes de aluminio.

El sistema del Dr. Sack, se basa en las propiedades alcalinizantes y neutralizantes de ácidos comprobadas en el repollo blanco crudo y en el agua de su cocción. Al hervir, esta hortaliza libera álcalis que pasan al agua y el proceso de neutralización de los alimentos sumergidos en ella se realiza en forma directa. El remojo de los alimentos en caldo de repollo:
<> no altera la calidad ni el sabor.
<> facilita la asimilación y transformación en el organismo
<> influye positivamente en el equilibrio ácido-básico
<> es muy útil para realizar la transición de una dieta 'normal' a una dieta alcalinizante
alimento

Para las Infusiones: Utilizar en su confección CR en lugar de agua.
Leche: Hervir 15' con una hoja de repollo blanco.
Manteca: Remojar el pan de manteca troceado durante 72 horas en CR o AB, cambiando el líquido cada 24 hs.
Ricota: Remojar en CR o AB durante una hora.
Quesos duros: Remojar tajadas de 4 cm en CR o AB durante 6 horas.
Dulce de batata: Remojar tajadas de 4 cm en CR durante 3 horas.
Dulce de membrillo: Hervir 15' en CR.
Frutas desecadas y aceitunas: Remojar 6 horas en CR o AB.
Semillas: Remojar sin cáscara 6 horas en CR o AB.
Chocolate: Remojar de 1 a 6 horas según el espesor.
Legumbres secas: Remojar 6 horas en CR o AB, enjuagar y cocinar en agua natural.
Verduras: En caso de acelga o espinaca, cocinar en CR ó en agua con una hoja de repollo, ó remojar 3 horas en AB y cocinar en agua natural.
Papas o batata: Cocinar en CR ó agua con una hoja de repollo. Para freír, remojar una hora en CR o AB. Para el horno, remojar 3 horas en CR o AB.
Cereales y pastas: Cocinar en CR.
Huevos: Remojar con cáscara una hora en CR o AB.
Aceites refinados: Colocar una cucharadita de bicarbonato de sodio en la botella, agitar bien y dejar luego 24 horas en reposo. El bicarbonato neutraliza los vestigios de ácidos y solventes utilizados en la industrialización, formándose en el fondo de la botella un sedimento (la reacción del bicarbonato sobre los ácidos) que no debe ser utilizada.

SECRETOS DEL REPOLLO: El Dr. Sack sugería usar agua de repollo o incorporar una hojita de repollo en la preparación de salsas, cocción de pastas, huevos, legumbres y verduras (sobre todo acelga, espinaca y remolacha), así como en el remojo de legumbres, frutas secas y carnes. También recomendaba agregar apenas una hojita de repollo crudo a las ensaladas (en exceso produce gases), y desaconsejaba el consumo del repollo hervido.

ALCALINIZACIÓN MILAGROSA-BICARBONATO DE SODIO: Nuestros cuerpos albergan una gran cantidad de bacterias y hongos que viven, crecen y sobreviven en armonía cuando estamos comiendo y viviendo saludablemente.

Pero pueden volverse altamente dañinos cuando el medio en donde viven se altera.
Esta alteración de ese medio es fomentada por dietas altas en azúcar o en hidratos de carbono, también por agua y aire contaminados, o por la destrucción de nuestra flora intestinal a causa del uso de antibióticos u otros medicamentos (quimioterapia).

Las bacterias y hongos se alimentan de las mismas sustancias de las que se alimenta nuestro cerebro. Cuando ingerimos en exceso, alimentos ricos en glucosa, también estamos alimentando en exceso a las bacterias y hongos que crecen y se multiplican desproporcionadamente.

El consumo de sustancias por parte de esa excesiva población desproporcionada provoca que el cerebro no reciba suficiente alimento, y como el cerebro es quien manda, inmediatamente emite las órdenes reclamando su ración.

Allí es cuando sentimos la urgencia de correr a ingerir algo dulce, o hidratos de carbono (se convierten en glucosa), o alcohol. Y comienza así el círculo vicioso: al ingerir más, crece la provisión de azúcares, y con ello crece la multiplicación de bacterias y hongos, y esa población en crecimiento reclama más alimentos y sentimos la necesidad de ingerir más, y más, y más, y más.

Pero sucede que así como las bacterias y hongos obtienen su alimento de nuestra sangre, también vuelcan en ella sus desperdicios, toxinas que tornan cada vez más ácido el medio y que con el tiempo llegan a «envenenar» los tejidos.

Para poder procesar las toxinas, el hígado las convierte en alcohol (ácido) y ese exceso de alcohol en nuestro organismo, nos produce una sensación como la de estar borracho... mareado, desorientado, mentalmente confundido.

La acumulación excesiva de bacterias y hongos reduce la provisión de potasio y magnesio del cuerpo con la consecuente reducción de la energía celular que provoca fatiga en exceso, reducción de las fuerzas y la claridad de pensamiento, quita el entusiasmo, la ambición, la stamina; causa la liberación de radicales libres los cuales coadyuvan al proceso de envejecimiento.

Otros síntomas de acumulación de bacterias y hongos son los ataques de pánico, ansiedad, depresión, irritabilidad, dolores de cabeza, dolores en las articulaciones, inflamación en vías respiratorias, sinusitis, estrés glandular y problemas menstruales.

Muchos estudios científicos han coincidido en que las bacterias y hongos pueden llegar a causar enfermedades cuando se les permite desarrollarse en un terreno no sano (ácido). A través de diferentes estudios científicos (1) analizando las células vivas de la sangre, se han observado formas de bacteria que viven en nuestro organismo (algunas incluso trabajan ayudando al cuerpo) las que dependiendo del medio en que se desarrollaban, a veces crecían y se alargaban volviéndose patógenas.

En algunos casos, mutando de bacteria a “hongo.

Pocos lo sabemos pero... la acidez en el pH de los tejidos de nuestro cuerpo suele ser el sello distintivo del cáncer y de otros desequilibrios de la salud tales como: enfermedades cardiovasculares, problemas cerebrovasculares, patologías del riñón, trastornos inflamatorios y enfermedades del pulmón.

El investigador Sang Whang, con 50 años de experiencia en el estudio del balance acido–alcalino, sostiene que: Es el exceso de ácido en nuestro cuerpo lo que cultiva el cáncer. Y formula los siguientes postulados:

1) Las células saludables son alcalinas.
2) Un ambiente ácido contiene menos oxígeno que un ambiente alcalino.
3) Las células saludables mueren en un ambiente ácido, mientras que las células cancerosas mueren en un ambiente ALCALINO.

Sugiere que todo tratamiento contra el cáncer debería comenzar cambiando el ambiente ácido a un ambiente alcalino.

El Dr. Robert O. Young, actualmente el microbiólogo más reconocido a nivel mundial coincide con muchos científicos en que: La Enfermedad es la expresión de un exceso de ácidos en el cuerpo humano.

Robert O.Young es Doctor en Medicina, Microbiología y Nutrición. Lleva 30 años realizando análisis de sangre viva y seca, y su investigación sobre el cáncer ha sido validada por un estudio científico británico. Su protocolo de Estilo de Vida Alcalino cuenta con un 100% de efectividad en quienes lo han aplicado y han logrado revertir un sinnúmero de enfermedades metabólicas.

El Dr. Young, creador del concepto de la Nueva Biología, es autor de reconocidos bestsellers: El Milagroso pH, Enfermo y Cansado, El Milagroso pH para Diabetes, El Milagroso pH para Perder Peso y El Milagroso pH para el Cáncer.VComo cada día más científicos, el Dr. Robert O. Young sostiene que:

Nuestro organismo fabrica y utiliza bicarbonato de sodio como un sistema natural para mantener el diseño alcalino para prevenir la degeneración del tejido.

(Recordemos el característico sabor a bicarbonato que muchas veces sentimos en la boca previo al vómito)

La híper-alcalinización de los tejidos corporales con bicarbonato de sodio es la manera mas segura, eficaz y natural para frenar cualquier condición cancerosa y muchas enfermedades y procesos inflamatorios más.

Por años, el Dr. Tullio Simmoncini, oncólogo italiano, ha estado tratando el cáncer y destruyendo tumores mediante el uso de bicabornato de sodio.

El Dr. Simmoncini manifiesta: «El bicabornato de sodio es un remedio seguro, extremedamente barato e innegablemente efectivo cuando se trata de tejidos cancerosos. La mayoría de nosotros iniciamos nuestras vidas como seres sanos conforme envejecemos, y en gran medida a causa de nuestros estilos de vida poco saludables, bacterias y hongos se acumulan constantemente en nuestro organismo rompiendo el equilibrio saludable en un círculo vicioso cada vez más grave».

Las bacterias y hongos envenenan, estresan y debilitan nuestro sistema inmunológico, y está comprobado que la mayoría de las enfermedades inmunológicas y condiciones infecciosas, son causadas o empeoradas por la presencia de bacterias y hongos.

El Dr. Robert Young manifiesta: «Durante años he observado el impacto que provoca lo que ingerimos en el delicado balance del pH de nuestra sangre. Y a través de mis investigaciones he comprobado que la combinación de 4 maravillosas sales de bicarbonato (sodio, magnesio, potasio y calcio) ocurre naturalmente en todos los fluidos de un cuerpo sano, con el propósito de mantener el balance alcalino-ácido natural y actuando como anti-oxidantes que retardan el proceso de envejecimiento.

Una adecuada provisión de estas cuatro sales de bicarbonato es la mejor protección contra el envejecimiento y toda enfermedad, incluyendo el cáncer, además de que mejoran el rendimiento atlético y al mejorar la salud en general, logran mejorar también el estado de ánimo y las energías».

«Durante los recientes juegos olímpicos en Beijing, varios de los principales atletas mejoraron su rendimiento e incluso lograron romper algunos records, ingiriendo 1 cucharada de bicabornato de sodio».

Para frenar el envejecimiento y recuperar la salud es necesario revertir el daño del ácido en las células mediante una dieta alcalinizante.

Es hora de hacer los cambios necesarios en nuestro estilo de vida para que nuestro cuerpo vuelva a un estado de balance y armonía. Mantenga una dieta con mayor % de alimentos alcalinos Beba al menos un litro de agua por día a la que le haya agregado una cuchara sopera de bicarbonato de sodio. Esto ayudará a enjuagar su sistema y a liberarlo de la acidez acumulada.

Para revertir casos de neumonía, asma, sinusitis, haga nebulizaciones de agua con dos gotas de bicarbonato de sodio líquido, 2 o 3 veces por día.

Para prevenir la acumulación de bacterias en la boca, haga buches con una mezcla de una cucharada de té de bicarbonato de sodio en un vaso de agua.

Para eliminar los residuos de químicos de su cabello, agregue una cucharadita de bicarbonato de sodio a su frasco de shampú.

Para contrarrestar los efectos de una ingesta ácida, beba antes o después de la misma, un vaso de agua con una cucharada de té de bicarbonato de sodio y .... que sean 2 cucharadas si se excedió con el alcohol.

De acuerdo al Dr. Robert O. Young: «si logramos mantener nuestro cuerpo con un pH alcalino entre 7.3 y 7.4 nos mantendremos libres de enfermedades»

(1) Dr. Gunther Enderlein, Alemania, Dr. Robert Young, USA y Dr. Federico Ituarte, Argentina y otros