¿Cómo curar la conjuntivitis en los bebés?

La conjuntivitis es la inflamación de la conjuntiva, es decir, del tejido que recubre la superficie blanca del ojo. Por esta razón el ojo del bebé se vuelve rojo y produce más lagrimeo y lagañas. Las lagañas por su parte son moco que se ha desecado en mayor o menor grado.


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1. Recomendaciones

En los bebés pequeños, que tienen el conducto lagrimal más estrecho o incluso sin abrir, es muy frecuente que se produzcan pequeñas infecciones de la conjuntiva.

La conjuntivitis, es frecuente en el bebé y en el niño. Todos los virus y bacterias son nuevos para él y su pequeño cuerpo debe aprender a luchar contra todo tipo de infección. No se asuste si la conjuntivitis se produce varias veces, especialmente durante el invierno. En caso de duda consulte con su pediatra.


En general el bebé se frota los ojos, porque le pica y quizá le molesta la luz. Es muy probable que le lloren los ojos pues la irritación estimula la producción de lágrimas. Puede haber secreciones (lagañas) de distinto color, sobre todo cuando es por bacterias.

Recomendaciones

Conviene limpiar los ojos suavemente con una gasita empapada en agua hervida o suero salino fisiológico. Debemos usar una gasa distinta para cada ojo y realizar el movimiento de dentro a fuera (de la nariz a la sien).

En la actualidad no se recomienda lavarlos con infusión de manzanilla porque algunas personas pueden tener alergia al polen de esta planta.

Un ligero masaje en la zona del ojo más cercana a la nariz contribuye a vaciar las secreciones que se acumulan en el conducto lagrimal. Y también a que éste se desarrolle mejor.

Si pasados un par de días, el bebé sigue molesto, conviene consultar al médico. Quizá le alivie una pomada ocular, lo mejor es que su médico lo recete.