¿que es ser chismoso?

¿que es ser chismoso?

1. Chisme Va, Chisme Viene.

“¿Te enteraste de que la secretaria del tercer piso de la oficina de… se acostó con el muchacho nuevo que entró hace un mes?”

“Yo sé de buena fuente que los de abajo venden droga”

“¿Viste que la de al lado, la de la segunda puer­ta, tiene novio nuevo?”

¿Te suenan conocidas estas frases? Seguro que sí. Se trata de los “chismes”, chismes destructores de vidas, chismes de pasillo, de trabajo, de vecindarios, de ejecu­tivos, de iglesias. Hay chismes que han terminado con familias enteras, chismes que han producido peleas, batallas, rivalidades. ¿Cuántas personas conoces o co­nociste que tomaron al chisme como su actividad favo­rita? El chisme es el deporte oral más antiguo que se co­noce: aún antes de la escritura, “el boca en boca” era hace muchísimos años la forma que se utilizaba para transmitir los mensajes.

“Si a las armas las carga el diablo, las municiones las esconde en la boca”, dice el libro de Proverbios. El chisme seduce, hipnotiza, fascina, atrae, encandila y también destruye.

Ahora bien, ¿quiénes son los que dan vida y autori­dad o poder a las habladurías?

Los rumores están vivos porque la gente cree en ellos. Cada rumor tiene su mercado: hay personas a las que les encanta chismear sobre temas del trabajo, ya sea de sueldo, de horario o de uniformes; se trata de ese tipo de gente que sabe hasta las veces que te levantaste de la silla y el tiempo que tomaste para descansar un rato. El rumor es una información difundida sin verificación ofi­cial, es decir, una explicación no confirmada de los acon­tecimientos. Cuando uno habla de aquello cuya fuente original no ha confirmado, se transforma, no en un comunicador, sino en un cómplice del chisme, en un chis­moso. ¿Chismoso yo? Sí, escuchaste bien, chismoso tú. Es tan chismoso el que lo vende como el que lo compra. El chisme nace de una voz que casi nunca se puede identi­ficar. Pero esto no es lo importante, ya que el rumor es siempre una construcción grupal que surge en forma es­pontánea y sin planificación. Todos los que participan o comentan el rumor son sus constructores, puesto que cada uno aporta algo al mismo, como el teléfono descompuesto.

“Las palabras del chismoso son como bocados sua­ves que penetran hasta las entrañas.”

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Rumor

2. Dimes y Diretes, Chismes y Rumores.

Todos captamos lo que sucede en el mundo exte­rior por medio de nuestra percepción. En sí, es impo­sible decodificar un hecho que vimos o escuchamos en forma total y absolutamente objetiva. Nuestra percepción selecciona elementos y los interpreta. Pe­ro claro, nuestra percepción no es infalible: por eso, muchas veces nos da una informa­ción falsa, distorsionada, y nosotros la tomamos como verdadera. En este sentido, los rumores pueden nacer de la mala interpretación de un mensaje.

Buscar al responsable primario del rumor no tiene sentido, ya que lo importante es admitir que es uno mis­mo quien ha creído el rumor y se ha equivocado al comen­tarlo. Siempre nos proponemos buscar “al malvado que dijo eso” y así, magistralmente, perdemos de vista que no­sotros también somos responsa­bles (aunque evitemos admitir nuestra propia participación). Aquellos que siguen hablando del chisme después de haberlo escuchado son tan responsables como su autor. Es uno mismo quien, al creerlo o al comentarlo a otro, lo difunde.


Hay tres leyes en todo rumor:

A. La ley de Reducción: el rumor tiende a acortarse y a hacerse cada vez más conciso. Los detalles desa­parecen y se reducen en su extensión.

B. La ley de acentuación: es la que implica la percep­ción, retención y narración selectiva de un núme­ro de pormenores dentro de un contexto. Se enfa-tizan ciertos detalles y otros se dejan de lado. En todo rumor hay exageración.

C. La ley de asimilación: las personas “ordenan” el ru­mor dándole “buena forma”. Le agregan pequeños de­talles que le dan más consistencia y veracidad al relato.

Veamos el siguiente ejemplo:

Del director general al gerente: “El viernes próximo, alrededor de las 5:00 PM, apare­cerá el Cometa Halley en esta zona. Se trata de un even­to que ocurre cada 78 años; por favor, reúna a los trabaja­dores en el patio de la fábrica con cascos de seguridad, que allí les explicaré el fenómeno. Si estuviera lloviendo no podremos ver este raro espectáculo a ojo descubierto. En tal caso, todos deben dirigirse al comedor donde se exhibirá un documental sobre el Cometa Halley.”

Del gerente al director de recursos humanos: “Por orden del Director General, el viernes a las 5 de la tarde aparecerá sobre la fábrica, si llueve, el Cometa Halley. Reúna a todo el personal con cascos de seguridad y llévelos al comedor, donde tendrá lugar un raro fenó­meno que sucede cada 78 años a ojo desnudo.”

Del director de recursos humanos al jefe de personal: “A solicitud del Director General, el científico Ha­lley, de 78 años de edad, aparecerá desnudo en el come­dor de la fábrica el próximo viernes a las 5 de la tarde, usando casco de seguridad; pues será presentado un documental sobre el problema de la lluvia y el director hará la demostración en el patio de la fábrica.”

Del jefe de personal al jefe de turno: “El viernes a las 5:00 pm. el director, por primera vez en 78 años, aparecerá en el comedor, para filmar el documental “Halley Desnudo”, junto al famoso cientí­fico y su equipo. Todos deben presentarse con cascos de seguridad, porque el documental tratará sobre la se­guridad en condiciones de lluvia.”

Del jefe de turno al jefe de brigada: “Todo el mundo, sin excepción, debe presentarse desnudo con los zapatos de seguridad de la fábrica, en el patio de la misma, este viernes a las 5:00 pm. El di­rector vendrá acompañado de Halley, un artista muy famoso y de su grupo, que mostrará el documental “Bailando bajo la lluvia”. En caso de que llueva de ver­dad, hay que ir al comedor usando cascos de seguri­dad. Esto ocurre cada 78 años.”

Aviso en el mural: “El viernes cumple 78 años el Director General, por lo cual se libera a todo el mundo para la fiesta que tendrá lugar en el comedor a las 5:00 pm, con el grupo Halley y sus Cometas. Todos deben ir en cueros y usando zapatos de seguridad porque lloverá y se va a formar una tre­menda fiesta en el patio de la fábrica.”

Como vemos, el rumor comienza cuando alguien da crédito a una información y la considera lo bastante importante como para compartirla con otras personas. La fuente del rumor no es la oficial o la original; justa­mente, un rumor existe cuando circula información no ofrecida por las fuentes oficiales. Por eso es que se sue­le decir “te lo digo de buena fuente”, afirmando que es veraz todo lo que se está comunicando. O tal vez te di­gan, “¿sabes qué? Escuché que… “, por lo cual si tienes la impresión de estar escuchando un rumor ten en cuenta la forma en que suelen originarse.

Quien difunde un rumor suele decir que éste es “de buena fuente”. El que transmite el chisme jamás es neutral, siempre trata de convencer, si no, no haría ese comentario a quien no corresponde. También es posible que escuches el “se dice que” o “yo no lo creo, viste como son los chismes, pero parece que esta chi­ca, la nueva que entró…”

lastima


3. Tipos de Rumores.

Hay diferentes tipos de rumores, para todos los gustos y para todos los oficios. Nadie queda libre de es­tar en la boca del chismoso. Hables o no hables, hagas algo o no, el chismoso siempre tendrá algo para cam­biar, modificar o alterar en relación a la información, y si no lo tiene, es capaz de inventarlo. ¡Se trata de gente con gran poder de imaginación!

Clasificación del rumor:

A. Rumores sigilosos: son los que toman cuerpo lentamente.

B. Rumores impetuosos: son los que se extienden como pólvora. Generalmente éstos son más fre­cuentes en las oficinas, en los equipos deportivos y entre parientes. La velocidad a la que van es sor­prendente. La clave es transmitir información con rapidez, ya que, si no, con el tiempo, pierde su po­der de seducción. Los chismes viejos no interesan tanto como los frescos.

C. Rumores sumergibles: son los que aparecen y se extinguen periódicamente.

El chismoso trata de agradar al otro e intenta tener cómplices alternativos. Un día habla del que está a la de­recha y se lo cuenta al de la izquierda y viceversa, así es como funciona. Todo el tiempo está buscando el placer de ser escuchado atentamente, tratando de encontrar prestigio y aliados, por eso es que comenta las noticias que le llegan. Y como no tolera hablar de sí mismo, él co­noce la vida de todos pero nadie sabe nada de su vida; lo que él busca es hablar de otros periódicamente. Los chismosos son personas que no toleran el silenció, por eso es importante para ellos hablar de algo (y qué me­jor, piensa, que hablar de otros). El chisme es también una forma de liberar la agresividad reprimida.

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4. Poniendo Freno a lo Que nos Lastima.

Todos los rumores, en algún momento, mueren pero, mientras eso sucede, también pueden mortificarse mu­chas vidas. Aprendamos a ponerles límite y no permita­mos que sigan haciendo estragos. Frente a ellos tomemos actitudes positivas que nos permitan desintoxicarnos y ser libres de los chismes y de sus comunicad ores.

Esto es lo que podemos hacer:

No creer lo que nos dicen ni seguir comentán­dolo, a menos que sea la fuente original u ofi­cial quien nos lo transmita.
Buscar el error de la información; eliminar los elementos burdos o sin sentido.
Explicar por qué la gente cree en los rumores.
Volver a la credibilidad de las fuentes oficia­les. Frente a cualquier duda, consultar con ellas. Si deseamos acabar con el rumor hay que hablar con la autoridad o la fuente con quien está relacionado el chisme
Destruir el ocio: es sorprendente que existan lugares donde haya una concentración de chismosos. Las personas que se enfocan en sus objetivos y en su propósito no tienen tiempo de estar rumoreando.
Tengamos en cuenta que hay ciertas noticias que es preferible comunicarlas por escrito
Advertir acerca de las consecuencias y las se­cuelas que dejan los chismes
No ser defensores de “los otros” o “carteros”; si alguien nos comenta algo acerca de otro hermano, no debemos ir nosotros a decírselo, sino alentar a quien nos habla a que vaya él a decírselo a ese hermano.
Ofrecer, constantemente, información lo más exacta posible.
Dar rápidamente las noticias (antes de que cir­culen) y tratar de que lleguen a todo el mundo.
Y algo más: si ladran, hablan, rumorean, ¡es por­que algo estás haciendo! De lo contrario, serías indife­rente para la multitud. Tu identidad es una roca, ni un chisme ni un rumor podrán destruirla. “Por nuestros frutos seremos conocidos”. Tú sigue cosechando, sembrando y no te detengas a escuchar lo que los otros tienen ganas de decir.

Si te detienes a dar explicaciones o a tratar de enten­der los rumores, te vas a desenfocar. Los rumores no te quitarán la felicidad ni el sue­ño. Sólo tú podrás darle vida si les prestas más aten­ción de que la que se merecen. Tu felicidad y todo lo que te propongas no depende de lo que los demás tengan para decir, sino de lo que tú estás dispuesto a hacer con el rumor.

¡No te envenenes!, desintoxícate y sigue adelante.

1 comentario - ¿que es ser chismoso?

wimarbueno
Los chismosos son recolectores de basura, recogen tanta basura y los comparten con otros, esa gente esta poseido por el diablo, y por eso hablan todo negativo