El post que buscas se encuentra eliminado, pero este también te puede interesar

50 consejos para vivir a plenitud.

Hacía tiempo que le daba vueltas a la idea de hacer un artículo con 50 consejos y, bueno, te lo muestro.


Tanto si tu vida es paradigma de la felicidad como si te ves sumido en el más profundo de los pozos, este artículo te va a ser de gran interés y utilidad. Estoy completamente seguro de ello. Tal es mi seguridad en su utilidad que si después de leerlo no quedas totalmente satisfecho te devuelvo tu dinero .

En serio, creo que el esfuerzo dedicado en condensar las mejores enseñanzas de mi vida hasta el día de hoy ha valido la pena. Te animo a que añadas tus propios consejos en los comentarios abajo. Sería genial que todos los visitantes compartieran al menos un consejo para vivir una vida mejor.
Sin más demora, he aquí la lista con los 50 consejos para vivir una vida mejor:
1. Conócete bien a ti mismo
Una importante causa de frustración es no conocerse a uno mismo adecuadamente. Nos mentimos a nosotros mismos ya sea por desconocimiento de la verdad o porque nos resistimos a ella. ¿Te sientes atrapado en una vida que no te hace sentir feliz al 100%? Tómate la pastilla azul y despierta de una vez de esa pesadilla en la que estás sumido desde hace tantos años. Tienes que replantearte si los cimientos que sustentan tu vida son los correctos o no. ¿Por qué? Porque si los cimientos no son los adecuados todo el edificio se tambaleará y, con el tiempo, acabará por derrumbarse.

Debes hacerte una serie de preguntas y tratar de responderlas con sinceridad. ¿Si pudieras volver a nacer que profesión elegirías? ¿Qué actividad estarías dispuesto a hacer sin cobrar ni un duro a cambio? ¿Haciendo qué actividad te sientes feliz? ¿Qué capacidades tengo? ¿Qué destrezas o talentos tengo que me diferencian de la mayoría? ¿Qué cosas hago mejor y más rápido que la mayoría? ¿Quiero hacer eso porque realmente me gusta o porque quiero ganarme el reconocimiento ajeno? ¿Quiero tal cosa porque me gusta o porque está bien visto por la sociedad? ¿Cuál es mi definición de una vida exitosa? ¿Y de una vida feliz?

Para dar respuesta a estas preguntas hace falta dedicar tiempo a reflexionar y tener mucho coraje, pues alguna respuesta puede desmantelar toda tu vida de arriba a abajo. Pero mentirte a ti mismo y vivir una farsa nunca te va a traer la felicidad y si no eres feliz que coño te importa lo demás. A mí personalmente no me gustaría estar en mi lecho de muerte diciéndome a mí mismo: “¡Pero qué cojones he hecho con mi vida! A mí qué coño me importaba lo que pensaran los demás de mí o lo que la sociedad considerara una vida exitosa”. Piensa en ello, pues aquí radica el meollo del asunto.
2. Sé tú mismo sin importarte lo que los demás piensen de ti
Sólo vivimos una vez y la vida que vivimos es nuestra y de nadie más. Vive tu vida a tu manera y no dejes que los demás te digan cómo vivirla. Es tu especial personalidad la que te distingue de los demás. El ser diferente no es algo malo sino, al contrario, es tu tesoro. No dejes que la presión social te moldee a su antojo. Preserva tu identidad porque es tu mayor activo. Tu esencia es tu encanto. Cuando muestras quien eres sin tapujos, de una forma sincera y totalmente transparente, generas en los demás una confianza que te acerca a ellos. Es la llave que te abre la puerta a sus corazones.
3. Nada, absolutamente nada, merece poner en riesgo tu salud
Tu salud es lo primero, va por encima de todas las demás cosas. Evidentemente, tú puedes decir anteponer otras cosas a tu salud, pero ha de ser tu decisión consciente. Sin salud, aunque aún se puede saborear la vida, ésta no sabe tan dulce. Así que la próxima vez que vayas a hacer alguna locura piensa si realmente vale la pena correr el riesgo. Imagínate una balanza y pon en cada lado lo mejor y lo peor que te podría pasar de hacer la actividad. ¿Qué pesa más? Ahora ya eres consciente de los pros y contras de lo que vas a hacer, ahora tú decides.
4. Cada día cuando te levantes muestra gratitud por lo que tienes
Saluda al sol cuando se asome por la ventana. Levántate con una sonrisa y piensa en las cosas bonitas y de valor que tienes en tu vida. Esa gratitud te pondrá en un estado de ánimo positivo que te ayudará a afrontar el nuevo día. Piensa en tu hija pequeña, en tu madre, en tus amigos, en tus experiencias vividas y, en definitiva, en cualquier cosa que te haga sentir orgulloso y con ganas de luchar por ello. Antes de irte a dormir mira las estrellas y despídete de la luna hasta el día siguiente.
5. Dedícale un tiempo cada día a pensar en la muerte
No quiero resultar siniestro pero éste realmente es uno de los mejores consejos que puedo darte, déjame que te lo explique. La muerte es un proceso natural de la vida al que tenemos que habituarnos, tenemos que hacerla parte de nosotros. Debemos tenerla siempre presente ¿Por qué? Porque es el recordatorio de que nosotros estamos aquí de paso y que, por ello, hemos de hacer todo lo posible para extraer de la vida todo su jugo. Será el empuje que necesitarás cuando el temor te retenga de hacer lo que quieres y de luchar por lo que anhelas. Además, te ayudará a prepararte para la muerte. Mejor morirse con una sonrisa de paz y satisfacción que con cara de susto. ¿No crees? Los samuráis conocían este secreto, yo lo aprendí de ellos y, ahora, lo comparto contigo.
6. Apunta siempre alto en tus aspiraciones
Si apuntas alto en la vida puede que no consigas todo lo que aspiras pero de bien seguro que conseguirás mucho más que si apuntas bajo. El conformismo es la droga del perdedor. No te dejes abatir por el fracaso, pues el éxito puede estar justo en la siguiente parada. Ten claro lo que quieres y trabaja duro para conseguirlo, es lo único que te hace falta para llegar a lo más alto en cualquier esfera de la vida.
7. Acostúmbrate a hacer cosas que te disgusten
Es la mejor manera que conozco de decirle a tu perezoso “yo” que aquí quien manda eres tú. Haz la cama después de levantarte; limpia los platos después de comer; estudia media hora más; pedalea un kilometro más, y un largo etc. Son sólo unos ejemplos de cómo puedes entrenarte para reducir la resistencia a hacer aquellas tareas que tendrás que afrontar en tu día a día. Es lo que yo llamo desarrollar la capacidad de sufrimiento.
8. Afronta tus miedos
Nuestros miedos nos reprimen de hacer lo que queremos, nos impiden alcanzar lo mejor de nosotros mismos y, con ello, nos cierran la puerta al verdadero camino de la felicidad. El éxito es para los valientes. La mejor manera de ahuyentar nuestros medios es mirándolos directamente a “los ojos” (imagínate que es un lobo) y correr hacia ellos con determinación. Créeme, se irá corriendo como alma que lleva el diablo. Sólo libre de miedos (o manteniéndolos a raya) podrás dar el 100% de tus capacidades.
9. Acostúmbrate a lo inevitable
A veces las cosas no vienen como uno espera. ¿Por qué yo? Da igual el porqué pues la realidad es que “eso” ya está aquí y es para quedarse. Acostúmbrate al mal que te aflige, convive con ello y no te rindas. Sigue buscando caminos para tu liberación pero afronta con serenidad la posibilidad de que nunca te desembaraces de lo que sea que te aflige. La resistencia constante no hará nada más que hacer más profunda tu herida emocional. Ahora más que nunca tienes que saludar el día con una sonrisa y vivir la vida lo mejor que puedas. Los consejos que siguen te serán de gran ayuda.
10. Nunca pierdas la esperanza
La esperanza por conseguir lo anhelado es el motor de nuestras vidas. Es la mecha que permite que nuestra llama siga su camino. En cuanto pierdas la esperanza tu vida carecerá de sentido y será el fin. Siempre hay luz para la esperanza. Pon todo tu empeño para conseguir lo que anhelas paso a paso y, de no poder lograrlo, al menos habrás sido un digno representante del género humano. En última instancia, siempre cabe un milagro. Así que mira al frente, sigue andando y no pierdas la esperanza.
11. Implementa buenos hábitos en tu vida y practícalos día sí y día también
Son los hábitos los que van a marcar la diferencia a lo largo de tu vida. De nada sirve hacer una actividad de forma obsesiva durante dos semanas si luego ya no se sigue practicando. Los hábitos se crean practicándolos cada día, si puede ser en parecidas circunstancias (hora y lugar), y durante un tiempo no demasiado largo, pues lo contrario agota y lo que agota molesta, por lo que se nos hará más difícil implementar el hábito. Mi consejo para implementar un buen hábito es que lo hagas cada día y empieces por dedicarle un espacio corto de tiempo. Poco a poco el tiempo que le dedicas debe ir incrementándose hasta que estés satisfecho con los resultados que de él obtienes. Implementado un hábito te será más fácil implementar nuevos hábitos en tu vida.
12. Pasito a pasito se llega más lejos
Estoy seguro que ya conoces el cuento de la tortuga y la liebre. Pues sé tortuga y olvídate de correr rápido, pues las cosas que merecen la pena cuestan mucho esfuerzo y corriendo rápido también te cansas rápido. Paso a paso es como llegarás algún día al destino deseado. Es como el que quiere levantar 50 kilos sin haber entrenado nunca antes. ¿Qué pasará? Pues que no tan sólo no los levantará sino que además se romperá por la mitad. Eso mismo vale para cualquier esfera de la vida. No trates de correr más de la cuenta si no quieres acabar mal parado.
13. Despiértate antes
A día de hoy yo me despierto a las 6:30 am. No es que sea muy pronto pero tampoco tengo necesidad de más. Para mí lo ideal es despertarse cuando empieza a salir el sol. Así es como está escrito en nuestros genes después de cientos de miles de años de vida sin electricidad. No es natural, ni bueno para nuestra salud, el quedarse muchas horas despierto por la noche. Pero no tan sólo por salud, que no es poco, sino también por la productividad que se gana. Despiértate antes (no antes de las 5 am, pues tampoco eso está escrito en nuestro genes) y a las 10 am, cuando la gente justo empieza a trabajar tú ya habrás hecho gran parte de las tareas que tuvieras asignadas. Además, la tranquilidad de las primeras horas del día es perfecta para meditar, reflexionar y trabajar.
14. Vete a dormir a una hora prudente
Intenta evitar por encima de todo quitarte horas de sueño. Si te despiertas pronto duérmete pronto. Acostumbra a tu cuerpo a un horario y respétalo. Tu cuerpo es como un reloj que si no lo tocas mucho no necesitará los ajustes de un relojero (y quien dice relojero dice médico).Cada persona es un mundo en cuanto a las horas que necesita para tener un descanso adecuado. Tú sabrás cuál es el tuyo. El mío, por ahora, son 6 horas y media. Exacto, me voy a dormir a las 12 pm. Aunque eso no quita que de vez en cuando alargues la hora de irte a dormir. Todos tenemos derecho a salir por la noche a divertirnos de vez en cuando .
15. Resérvate un rato cada día para pensar
Ordenador, televisión, trabajo, pareja, niños, y demás pasatiempos u obligaciones llenan nuestras ocupadas vidas. Estas actividades y tareas se adueñan de nuestro tiempo y sin darnos cuenta este pasa sin que nos detengamos ni un instante para pensar, planificar y reflexionar. El mejor momento para hacerlo es o bien a primera hora de la mañana justo después de despertarnos o bien a última hora de la noche antes de acostarnos. El silencio será el compañero ideal de nuestros pensamientos. Verás como dedicando sólo media hora al día (una hora sería mejor) a planificar y pensar sobre las cosas que te interesan pronto obtendrás resultados. La claridad de ideas se traducirá en saber mejor quien eres tú y qué es lo que quieres de la vida. Cuando el faro alumbra la niebla del camino desaparece, asimismo pasará con el camino que tienes que recorrer para conseguir lo que quieres. Una vez sepas quien eres y qué quieres planifica cómo conseguirlo.
16. Cada cosa a su tiempo y en su sitio
El trabajo se hace en el lugar de trabajo y en horario de trabajo. Acostumbrarse a llevar trabajo a casa es un grave error. La casa es para descansar y pasar rato con tu familia no para encerrarte en tu cuarto trabajando hasta altas horas de la mañana. ¿Cómo solucionar esto? Hay que ser productivo en el trabajo, de lo contrario siempre nos quedarán tareas pendientes por hacer. En este mismo blog encontrarás muchos y muy buenos consejos de productividad personal pero, sin duda, yo te recomiendo leerte y aplicar día sí y día también lo explicado en el artículo: Las Dos Grandes Leyes de la Productividad. Aquel que trabaje en casa tiene que establecer un horario bien claro de trabajo y mantenerse fiel a este. Asimismo, debería utilizar una habitación únicamente para trabajar. Cuanto menos se mezclen el trabajo y la vida fuera del trabajo mejor. En resumen, cuando acabes tu jornada laboral debes de desconectar completamente del trabajo, de lo contrario tu salud física y mental se resentirá.

17. Sal de excursión a la naturaleza
Una vez a la semana o cada dos, habría que salir de excursión, solo o acompañado, a algún sitio en el que se esté en contacto directo con la naturaleza. Ya sean a la montaña o a la playa las excursiones nos ayudan a desconectar del ajetreo diario. Respiras aire puro, alegras la vista y tonificas los músculos. ¿Qué más se puede pedir? Algunos de los recuerdos más bonitos de mi vida tuvieron lugar en una de esas excursiones. El ser humano vivió durante milenios en contacto con la naturaleza, es nuestro hábitat natural, y así lo tenemos escrito en nuestros genes. Cada vez que estoy en contacto con la naturaleza percibo una conexión especial con lo más profundo de mí. Los sonidos de las gaviotas, el aroma de mar, el tacto de la arena entre mis dedos, etc. ¿A que son imágenes que despiertan tus sentidos? Pues imagínate el bien que hace estar allí cada cierto tiempo. Es una inmejorable terapia natural contra el estrés.
18. Haz ejercicio cada día
El ejercicio moderado pero constante es la mejor medicina natural que existe. Haz un poco de ejercicio cada día, si puede ser antes de las 4 pm, y tus pilas se cargarán de la energía que necesitas para afrontar la jornada. Tu bienestar mejorará notablemente, dormirás mejor, podrás aumentar tu círculo de amistades y, por si todo esto fuera poco, tu aspecto será la envidia de tus amigos. La clave para no desistir al mes de empezar es desarrollar el hábito de entrenar desde el día uno, sin fallar ningún día (salvo excepciones), durante no mucho rato y a un ritmo moderado. Yo a día de hoy intento ir cada día, durante 1h-1h 30min, y mi entreno se compone, básicamente, de 15 min de bicicleta a ritmo moderado, 20 min estiramientos y 40 min de pesas. Recuerda, moderación y constancia son la clave del entreno saludable.
19. Menos es más
Aplica esta regla para casi todo aquello sobre lo que tengas dudas en relación a la cantidad ideal. Una exposición cuanto más corta y clara mejor. Elige comer como un asceta antes que como un rey. Un libro corto que condense su doctrina mejor que uno largo que lo único que hace es dar vueltas al mismo asunto. Elimina todo lo que no aporte nada de valor y deja la esencia.
20. Sigue una alimentación sana
Hoy tenemos suficiente información como para saber que es sano y que no. No hace falta ser lumbreras para tener una dieta equilibrada. ¿Los beneficios? Innumerables en comparación con el mal que nos produciría comer basura. En tu dieta debe haber (1) legumbres, (2) verduras, (3) frutas, (4) pescados, (5) carnes y (6) pastas. Debiendo consumir de las primeras más cantidad que de las últimas. El desayuno debe ser sustancioso, picar algo a media mañana, comer con moderación, merendar si tienes hambre (no bollería sino frutas) y cenar verdura, pescado o frutas. Así al menos es como yo lo hago y me va bien. Olvida los complementos vitamínicos, son un sacacuartos, salvo que un análisis de sangre demuestre una carencia significativa de algún parámetro.
21. Todo cambia
¿Estás pasando por un mal momento? No desesperes ni caigas en una profunda depresión por ello porque todo cambia, nada es permanente. Hoy estás abajo pero mañana puedes estar arriba. Mira hacia atrás y piensa las vueltas que ha dado la vida para ti. ¿Quién te lo hubiera dicho a ti por aquel entonces que las cosas irían como finalmente han ido? Las células de nuestro cuerpo cambian constantemente, se nos cae la piel y vuelve a crecer, nuestras emociones cambian, las circunstancias cambian constantemente, todo, en definitiva, cambia. Piensa en la serpiente que abandona su vieja piel para enfundarse en la nueva. Si estás en la cima estate alerta no vayas a caer con el cambio. Si estás en el hoyo prepárate para subir la escalera cuando aparezca. Pero ojo, no te duermas en los laureles porque la ventura está para quien la busca.
22. Sé positivo
La vida es como un espejo que refleja lo que en ti percibe. Si eres una persona positiva te pasarán cosas buenas y si eres negativa cosas malas. Tan simple como eso. Es tu percepción de las cosas la que dice si algo es bueno o malo. Lo que unos ven como un problema otros lo llaman desafío. La vida puede ser infierno o cielo, todo depende de con que ojos las mires.
23. Evita a la gente tóxica
Me refiero a esa gente que sólo sabe quejarse y ver las cosas por su lado negativo. Si te descuidas te arrastrarán con ellos al fango. Rodéate en la medida de lo posible de gente con aspiraciones, sueños y que irradien positividad. Los estados de ánimo se contagian. Selecciona muy mucho a quien dejas entrar en tu círculo íntimo de amistades pero no te vuelvas hermético a conocer nuevas personas.
24. Se lo más sociable que puedas
La timidez no te traerá nada bueno. Conoce nuevas personas, habla con ellas, descubre sus aficiones y aspiraciones. Comparte experiencias con las que te inspiren positividad y alegría. ¿Cómo conocer gente nueva? La forma más fácil es hacer actividades en grupo o estar en un sitio con otras personas por un tiempo determinado. Por ejemplo: discotecas, pubs, deportes de equipo, en el puesto de trabajo, en la universidad, en talleres, en viajes organizados y, cómo no, en las redes sociales. Y, lo más importante, no esperes a que sea la otra persona la que dé el primer paso, sé tú quien lo dé. No pienses en qué pensará o en si te rechazará o algo por el estilo. Simplemente di hola, lo demás fluirá. Con práctica cada vez te resultará más fácil conocer gente nueva. No te cierres en ti mismo/a, ábrete al mundo. La vida gana enteros si se comparte con excelentes personas. Este es un momento ideal para ampliar tu círculo de amistades diciéndome “Hola” via Twitter o Facebook.

25. Busca un nuevo hobby
A mí me gusta decir que los hobbies son la salsa de la vida. Es lo que le da el gusto a la pasta blanca. ¿Qué estarías dispuesto a hacer aunque nadie lo supiera? Eso es un hobby, sin importar que piensen los demás tú lo haces con gusto. Las posibilidades son muchas, prueba varias hasta que encuentres la que más te llene: deportes como el tenis, el dibujo o la pintura, el cine, la buena lectura, tocar el piano, escribir un blog, cocinar, el yoga y, en definitiva, cualquier cosa que se te pueda ocurrir que haga que el tiempo que pases con ello sea el más entretenido del día. Yo hubo una época que me obsesioné con el dibujo. Leía cuanto podía y, sobre todo, practicaba como un poseso todo el día. Llego a tal punto mi obsesión que empecé a mirar todo el mundo que me rodeaba con ojos de dibujante. Me fijaba hasta el más mínimo detalle de las cosas para luego plasmarlas en papel. Hoy he dejado aparcado ese hobby por otros, pero de él me llevo el recuerdo de una de las épocas más maravillosas de mi vida y. como no, la habilidad y los conocimientos de un dibujante decente.

26. Crea un blog
¿Has encontrado tu hobby? ¿Sabes ya cuál es aquel tema del que podrías estar hablando horas sin aburrirte? Bien. Crea un blog y escribe sobre él. Te ayudará a poner tus ideas en claro; te forzará a crear cosas de valor útiles para los demás; ayudaras a otras personas con lo que escribas; aportarás tu granito de arena al mundo; será tu pequeño legado a la blogoesfera. Y, por si todo esto fuera poco, profundizarás en tu tema y te convertirás en un experto. Poco a poco tu nombre será reconocido en el campo sobre el que escribas y te solicitarán para que les asesores. Gracias al blog conocerás gente con tus mismos intereses y te facilitará el expandir tu círculo de amistades y contactos. Y quien sabe, si eres un buen blogger tal vez consigas vivir de tu nueva afición.

27. Cambia de trabajo
Si estás quemado de tu trabajo o simplemente ya no te llena como lo hacía antes cambia de trabajo. “Sí, como si fuera tan fácil cambiar de trabajo”. Sí, sí que lo es y yo te diré cómo: simplemente nunca dejes de buscar trabajo. Esto quiere decir que aunque tengas un trabajo y estés a gusto en éste no dejes de olfatear otras oportunidades de trabajo que te puedan resultar más ventajosas o atractivas que la que tienes ahora. Existe un libro muy bueno sobre el tema, que leí hace un montón de años, titulado: “Quién se ha llevado mi queso”. Va de dos ratones, uno se contenta con el queso que tiene y se despreocupa de la incertidumbre del futuro y, el otro, que aún y tener queso suficiente para una buena temporada decide salir en busca de más habitaciones con queso. Recomiendo su lectura, sobre todo para aquellos que se sientan contentos y tranquilos con el trabajo que tengan.

Por lo tanto, busca siempre trabajo y, ya sea porque llegan tiempos difíciles o porque te apetece, elige aquel trabajo que más te guste o, al menos, ten ya el trabajo hecho de búsqueda que seguro que te ahorra mucho tiempo. Es una buena forma de coger la sartén de tu carrera profesional por el mango.
28. Crea un negocio propio
Hoy es más fácil que nunca crear un negocio propio. Los costes se han reducido notablemente y las opciones son muchas. Si no quieres depender de las decisiones de tus superiores esta es la mejor forma de tomar las riendas de tu salud económica. Los ciclos económicos y la situación de los mercados influyen pero, en última instancia, el factor determinante del éxito o fracaso de tu negocio será tu aportación, tu dedicación y tu capacidad para motivar a los demás (si es que hay más gente trabajando contigo). Las olas dificultan la navegación pero un buen capitán puede salvar hasta el más salvaje de los oleajes. Así que coge el timón y a toda vela bucanero
29. Haz de tu pasión tu negocio y no al revés
Si aquello que más te gusta hacer, que lo harías aunque nadie te diera un centavo por tu trabajo, lo conviertes en tu negocio, las posibilidades de triunfar y ser feliz con tu trabajo son muy elevadas. Pregúntate a ti mismo en qué te gusta dedicar el tiempo libre; qué cosa estás dispuesto a hacer aunque no cobres por ello; de qué son los libros que te gustan leer; a qué te gustaría dedicarte si no trabajaras de lo que lo haces; y un largo etc. Busca tu pasión y entonces busca formas de conseguir dinero de ello. Créeme, estoy seguro que en cualquier caso (o al menos en un 90% de los casos) puedes encontrar formas de ganar dinero de tu pasión. Para ello sólo necesitas visión comercial y constancia para mostrar al mundo que eres un experto en la materia (un buen marketing ayuda).

En cambio, si pretendes forzar que tu negocio o trabajo sea tu pasión, eso no hará nada más que dañarte mentalmente y hacerte desgraciado. ¿Por qué? Porque dedicarás tu vida (sí tu vida, si tenemos en cuenta la ingente cantidad de horas que nos pasamos trabajando) a algo que realmente no te gusta. No sé tú, pero yo en mi lecho de muerte no quiero mirar para atrás y pensar: ¡Dios mío qué coño he hecho con mi vida! Ojo, no estoy diciendo que abandones tu trabajo. Lo que digo es que hagas lo posible para asociar tu verdadera pasión con tu trabajo. Una opción es buscar otro empleo más acorde con tu pasión y cuando lo encuentres cambiar a este. También puedes trabajar en un negocio basado en tu pasión en horas fuera del trabajo (de 8 a 11 por ejemplo, o los fines de semana). Hazlo, pero con cabeza.

30. Vende tus subproductos
¿Necesitas generar una entrada nueva de dinero? Para ello nada mejor que vender los subproductos de tu actividad. ¿Has pensado la cantidad de conocimientos que tienes que a alguien le pueda interesar pagar por ellos? Puedes ofrecer talleres tanto online como offline; ser consultor particular de tu campo; crear un blog y ganar algo de dinero con él o darte a conocer (beneficios indirectos); escribir y vender ebooks o libros; dar clases particulares; crear videos y vender online un curso; y, vamos, lo que se te ocurra. Piénsalo bien, ¿estás desaprovechando tu actividad o tu conocimiento? Yo digo que lo más seguro es que puedas sacar un dinerito extra y, si te lo montas bien, tal vez hagas de tus subproductos tu fuente principal de ingresos.


31. Cuida a tus trabajadores y ellos cuidarán de tu negocio
Si una pieza del engranaje falla todo el mecanismo funcionará mal hasta que acabe por romperse del todo. Tus empleados, desde el primero al último forman parte del engranaje de tu negocio. Pon a las personas por delante de todo lo demás. Prioriza sus deseos por delante de los resultados. Haz que se sientan a gusto en su puesto de trabajo. Trata bien a tus empleados y estos tratarán bien a tus clientes, hablarán bien de ti y de tus productos, pero no porque tú se lo hayas pedido sino porque ellos quieren realmente hacerlo. ¿Cómo hacer que tus trabajadores se sientan queridos? (1) Diles por favor cuando les pidas algo. Es señal de respeto. (2) Dales las gracias con sinceridad. Verán que les aprecias. (3) Conoce sus sueños y objetivos y ayúdales a conseguirlos. (4) Interésate por ellos y por sus vidas. (5) Comparte experiencias dentro y fuera del trabajo. Pero recuerda, haz todo esto por ellos y no por ti. Cuando des no esperes recibir nada a cambio. Dar para recibir es ser un manipulador. Dar para ayudar de corazón es ser una buena persona. Llegado el día ¿a quién crees tú que tus empleados van a apoyar? ¿A un manipulador o a una buena persona que día tras día mira por el bien de ellos?

32. Vive una vida frugal
Más bienes, más posesiones, más de todo sólo te va a causar más molestias, más dolores de cabeza y más frustración. Una vez se entra en la espiral de consumismo salir del poder de su fuerza de atracción resulta casi imposible. Siempre se quiere algo más, algo que tiene tal persona, algo que me hará lucir lo que realmente merezco, algo que finalmente me hará disfrutar de la vida. Todo es erróneo. Cubiertas las necesidades básicas todo lo demás es superfluo. Acostúmbrate a vivir en condiciones de frugalidad, eliminando todo aquello que sea prescindible de tu vida. Con ello simplificarás tu vida, ahogarás el deseo del consumismo compulsivo y empezarás a disfrutar de las cosas más mundanas, que generalmente son las más baratas sino gratis.

33. Son las pequeñas cosas las que hacen de la vida un viaje agradable
Olvídate de Ferraris y de yates. No te atormentes por el tamaño de tu piso o por sus vistas. Deja de obsesionarte por la escuela de negocios que te va a aceptar para hacer un MBA. Todo eso da igual, pues eso no te va a dar ni de largo la satisfacción que te reportan las pequeñas cosas de la vida: ver un partido con los amigos; comer con tu copita de vino; hacer una excursión por la montaña; darte un chapuzón en el mar; disfrutar de la compañía de tus hijos; leerte la última novela de tu escritora favorita; sentarte a escribir tu libro; ir al cine con tu pareja, tener una cena romántica y tomar los postres juntos. Nada de esto es caro ni lujoso o, al menos, no hay necesidad de que lo sea. Estarás de acuerdo conmigo que son estas últimas cosas y no las primeras las que hacen de la vida algo que merece la pena vivir.

34. Lucha por algo que realmente te merezca la pena
Debes de tener muy claro el por qué luchas cada día de tu vida. Sin un fin último que guíe todas y cada una de tus acciones tu motivación puede desfallecer en cualquier momento. Sin una verdadera motivación que arda en tu interior cada mañana cuando te levantes corres el riesgo de rendirte ante los golpes que da la vida. El camino está lleno de obstáculos y la única forma de llegar a buen destino es saber a dónde se pretende llegar. Asimismo, cuando tengas clara la razón de tu vida podrás inspirar a otros para que te sigan, tu pasión será tu bandera y tu dedo, como el de Colón, señalará la tierra prometida. No seas un autómata. Sigue el camino que marca tu corazón. ¿Y tú por qué luchas?

35. Determina con claridad tus prioridades en la vida
¿Cuáles son las 5 cosas que tienes o que quieres tener más importantes para ti? Centra la mayor parte de tu tiempo en hacer actividades que vayan encaminadas a la conservación o a la obtención de cada una de estas prioridades. Todo lo demás es superfluo, elimínalo de tu vida o destínale una parte residual de tu tiempo. Por ejemplo, una de mis prioridades es llegar a ser escritor. Por ello, cada día destino una parte de mi tiempo a la consecución de esta prioridad. Otra de mis prioridades es ayudar en todo lo posible a que mi familia sea feliz. Por ello, parte de mis esfuerzos diarios es a hacer propiciar las condiciones necesarias para que su felicidad sea posible. Otra de mis prioridades es mi salud. Por ello, sigo una dieta sana y cada día destino un tiempo determinado a ejercitarme. Algunas tareas que he eliminado de mi vida, para ganar tiempo para lo que realmente me importa, son: el consumo de televisión (salvo los Simpsons y algunos partidos de fútbol); la lectura de revistas; he reducido mis salidas nocturnas; el consumo de alcohol; uso del Messenger; etc. Establece las prioridades de tu vida, elimina o reduce todo lo demás y, con ello, implantarás los hábitos del éxito y de la felicidad.

36. Simplifica tu economía
Gasta menos de lo que ingreses. Lleva tu contabilidad personal durante un mes. Señala en una libreta u hoja tus ingresos y gastos. Mírate la lista de gastos y hazte la siguiente pregunta: ¿Cuáles de estos gastos es prescindible? ¿Qué gastos puedo eliminar de la lista? Empieza a eliminar todo aquello que realmente no necesites o que te aporte muy poco para la obtención de tus prioridades o para hacer de tu vida más feliz. No confundas capricho con gasto necesario. No vuelvas a gastarte dinero en conseguir lo tachado en la lista.

37. Simplifica tu trabajo
Empieza a trabajar antes que los demás. Pero no un poco antes sino mucho antes. Mientras los demás le están dando a la húmeda y tomándose su cafetito matutino tú ya estarás enfrascado en trabajo relevante (no tareas de bajo valor como ver tu email o twittear). Que no te interrumpan tus compañeros. Di No a las interrupciones. Haz una lista con tus tareas más importantes (no más de tres). Dedica tu tiempo de trabajo a hacerlas. Si las acabas puedes dedicar el tiempo que te ha sobrado a tareas menos relevantes. Establece un límite claro para acabar esas tareas importantes. El límite debe ser inferior a tu jornada laboral. Limpia tu mesa de todo aquello que sea innecesario. Pon una bandeja en tu mesa y coloca una encima de la otra todas las tareas pendientes y todas aquellas que te vayan llegando. Ordena las tareas pendientes de la bandeja según su urgencia y su importancia. Hasta que no acabes una tarea no pases a la otra.

Si te ha gustado este consejo te recomiendo que te leas este artículo: Las Dos Grandes Leyes de la Productividad

38. No pongas todos los huevos en la misma cesta
Nunca pongas todos los huevos en una misma cesta. ¿Quién no te dice a ti que mañana las cosas habrán cambiado? Lo único inmutable es que no hay nada inmutable, lo que hoy es blanco mañana puede ser negro y lo que mañana es negro pasado mañana puede volver a ser blanco. Explora siempre otras oportunidades de negocio; diversifica tus inversiones; busca trabajo aunque ya tengas uno; expande tu círculo de amistades; y otras medidas similares en cualquier esfera de tu vida. No dejes que el cambio te coja con los pantalones bajados. Cuando este llegue debes tener donde poder elegir o descansar tranquilo a sabiendas que tú estás cubierto.
39. Genera nuevas vías de ingresos
Hacer que toda tu economía se base en una única vía de ingreso es poner en claro riesgo tu bienestar y el de los tuyos. ¿Qué pasaría si se cortara el grifo? Ya te lo digo yo: te deshidratarías y puede que al final perecieras de sed. No dejes que eso te pase a ti. ¿Cómo generar nuevas vías de ingresos? Hazte las siguientes preguntas: ¿Qué subproductos genera mi actividad que pueda vender? ¿Tengo conocimientos por los que la gente estaría dispuesta a pagar por ellos? ¿Cómo puedo sacar provecho económico de esos subproductos y conocimientos? Todos sabemos cosas que tienen valor para los demás, tan sólo hay que ordenar esos conocimientos y ponerlos a disposición de los demás por un precio razonable. Hoy en día, con el uso de la Red, es más fácil y barato que nunca distribuir contenidos.

¿Te gustaría saber más sobre generar vías alternativas de ingresos? Léete este artículo: Cómo Generar una Fuente Alternativa de Ingresos

40. Estrecha los lazos con tus amigos cercanos
El ser humano es un animal social. Los amigos son pieza fundamental de nuestras vidas y, por ende, de nuestra felicidad. El ajetreo de nuestras vidas, la pereza, la dejadez, las obligaciones y, en definitiva, cualquier obstáculo que nos distancie de nuestros amigos cercanos hay que superarlo a toda costa. No dejes que las relaciones con la gente que quieres se enfríen demasiado. Cada día que pasa te será más difícil recuperar esa amistad. Hay que luchar por lo que vale la pena y, créeme, esto la vale. Estar con los buenos amigos nunca es tiempo perdido. Como diría el bueno de Lois L. Kaufman: “si plantas una semilla de amistad recogerás un ramo de felicidad”. Y yo continuaría diciendo: “si no riegas las flores que brotan de las semillas plantadas corres el riesgo de que se mueran por falta de amor”. No pierdas más tiempo, da el primer paso tú y envía un mensaje a aquellos buenos amigos con los que hace tiempo que no hablas y, si vivís cerca, queda con ellos tan pronto te sea posible. No hay excusas.

41. Sé detallista con los que te quieren
No hay nada más fácil y más gratificante, para ti y para la otra persona, que tener pequeños detalles con los que te quieren. No hace falta gastarse ni un céntimo de euro para tener un detalle, aunque si quieres puedes gastártelo, con un simple poema, una carta de amor, un dibujo, el libro del que lleva semanas hablando, una cenita, invitarle a ver un partido de fútbol y un largo etc. que dejo a tu responsabilidad. No sólo me refiero con tu pareja, sino también con los miembros de tu familia (padres, hermanos, abuelos, hijos, etc.). Un buen detalle tocará la fibra sensible de la otra persona y no sólo le mostrará cuanto le aprecias sino que además te abrirá las puertas a su corazón. El detalle tiene conectar con sus sentimientos. Busca qué gustos tiene la otra persona, qué cosa le haría sentir especial, y hazlo. ¿Te imaginas la cara que hará tu padre cuando le des un pequeño detalle? ¿O tu madre cuando le leas un poema escrito en su honor? Su sonrisa no tiene precio.

42. Trata a los demás como te gustaría ser tratado
Respeta y serás respetado. Odia y serás odiado. Aborrece y serás aborrecido. Esto es así de simple. La vida es como un espejo que va a reflejar lo que tú le muestres. Muéstrale una sonrisa cálida y sincera y eso es lo que vas a recibir a cambio. Recuerdo que se hizo un estudio hace unos años que decía que las personas cuando estaban cerca y, más aún cuando interactuaban, se traspasaban los estados de ánimo. Es como un mecanismo del cuerpo que capta las vibraciones del otro y adapta la reacción según sean estas. Por ello, si quieres que los demás te traten con amabilidad no descargues en ellos tu amargura o frustración. No te dirijas a alguien con el ceño fruncido, con los puños cerrados y más serio que un palo. Pues eso mismo es lo que tú vas a recibir. En cambio, acércate a las personas con una sonrisa sincera, relaja tu cuerpo, suaviza tu voz, abre tus manos y tantos otros detalles que seguro que se te vienen a la mente y que puedes controlar.

43. No es la cantidad de tiempo que pasas con tu familia lo que importa sino la calidad
¿Te gustaría pasar más tiempo con tu familia pero tus obligaciones te lo impiden? Yo diría que hicieras lo que estuviera en tu mano para reducir el tiempo dedicado a tus obligaciones. Tal vez buscar un trabajo al que tengas que dedicar menos horas (aunque te paguen menos), o delegar tareas de tu negocio que ahora haces tú a otra persona. Si por lo que sea eso no es posible, te va a tocar exprimir la naranja al máximo para sacarle todo el jugo. El tiempo que pases con tu familia debe ser auténtico, no dejes escapar el poco tiempo que pasáis juntos viendo cosas por la TV o discutiendo de memeces. El tiempo es oro y el mañana, en contra de lo que diga el título de la película de James Bond, si que muere.

44. La ilusión del tiempo
Este es un pequeño truquillo que voy a compartir contigo. Cómo hacer que la sensación de la otra persona del tiempo que has pasado con ella se deforme y le parezca más de lo que en realidad fue. Pues muy fácil, en vez de estar con la persona 3 horas en un único periodo de tiempo, conecta con ella varias veces a lo largo del día. No tienes porque interactuar de forma física siempre. Por ejemplo, un mensajito por aquí, un tweet por allá, una media horita con ella por el otro lado y una horita al finalizar el día. En total: 1 hora y 35 min reales dedicados a esa persona. Sensación de la otra persona: por lo menos 3-4 horas. Si te fijas es lo que hacen muchas parejas. La gracia está en aplicar este truquito con todo el mundo que tú quieras que tenga la sensación que pasas mucho rato con ellos.

45. El verdadero valor de las cosas
Las cosas son cosas y las personas son personas. Nunca antepongas las primeras por las segundas. ¿Qué quiero decir con esto? No le pegues un rapapolvo histórico a tu hijo porque se le cayó algo en el sofá nuevo. La correcta formación de la personalidad no se construye a base de rapapolvos. Lo mismo vale para cualquier otra persona. Asimismo, con esto me refiero a que no vale la pena martirizarse por querer algo y no poder conseguirlo; o querer conservar intacto un bien que nos es de mucho aprecio; o matarnos a trabajar no porque amemos nuestro trabajo o porque realmente lo necesitemos, sino para conseguir bienes materiales que creemos que harán de nuestra vida el justo merecimiento de nuestra persona. Recuerda, las cosas son cosas y nada más. Conseguirlas no sólo no lleva verdadera felicidad sino que, como diría Buda, su deseo suele ser la causa de la infelicidad. Y como ya debes saber, una vez consigues lo que quieres… ¡sorpresa! Ahora quieres otra cosa un poquito mejor. Por ello, no caigas en la trampa del consumismo, vive una vida lo más frugal que puedas y disfruta de los pequeños placeres de la vida.

46. Viaja con la máquina del tiempo
A todos hay una época de la historia de la humanidad en la que nos hubiera gustado vivir o que nos llama mucho la atención. Puede ser tanto atrás como adelante en el tiempo. A mí me fascina la época de la antigua Grecia y el futuro (3 o 4 generaciones después de mí). Por ello, todo lo que tenga que ver con los grandes filósofos de la Edad Antigua, así como con las grandes batallas de aquella época y las biografías de sus personajes ilustres, me reporta una inmensa satisfacción su aprendizaje. Es como vivir una vida paralela a la presente pero en otro tiempo. La lectura de libros sobre y de la época no sólo ha ayudado a formar mi carácter y a desarrollar mis habilidades de razonamiento y de escritura, sino que además han sido algunos de los mejores ratos que he pasado en mi vida. Créeme, no tiene nada de aburrido conocer cómo fue la conquista de Persia por Alejandro, o el juicio que acabo con la vida de Sócrates, o los discursos de Demóstenes, para algunos el mejor orador de todos los tiempos. Haz lo propio, descubre cuál o cuáles son tus épocas predilectas y sumérgete en ellas. Lee libros, visiona películas, escribe tus propios relatos, y cosas por el estilo. No sólo aprenderás como una esponja sino que disfrutarás como un niño.

47. El arte de saber qué leer y cómo leerlo
¿Qué leer? A lo largo de mi vida he “tirado” mucho tiempo leyendo cosas de calidad dudosa. El tiempo que tenemos para leer no es ilimitado. Selecciona cuidadosamente lo que lees. Mi recomendación es que vayas a por lo seguro. Guíate por consejos de gente en quien confíes, o de tu lectura de reseñas u opiniones, pues estas rara vez fallan. Ahora bien, no por ello dejes de leer cosas nuevas que, aunque no sean consideradas obras maestras, te puedan resultar útiles o entretenidas. Guíate por tu interés y por la utilidad que creas que puedes extraer del libro o e-book.

¿Cómo leer? “Pero bueno, ¿es que ahora me vas a decir que no sé leer?” Tú sabrás, yo tan sólo quiero compartir contigo unos consejitos: (1) siempre cuando se lee hay que tener lápiz en mano para subrayar y hacer anotaciones en los márgenes. (2) déjate de leer demasiado rápido, no te enterarás de nada. Deja tiempo a digerir lo que lees. Si hace falta releer se relee. Si hace falta parar unos segundos para reflexionar se para. Eso de leer más de 2000 palabras por minuto son paparruchas. Qué estrés Dios mío. (3) la relectura tiempo después de haberlos leído por primera vez de libros que son joyas es altamente recomendable. Fijarás conceptos en la mente y profundizarás en sus enseñanzas.

48. Interactúa con el mundo que te rodea
Este consejo es un poco diferente del resto pero creo que merece la pena que lo conozcáis. Las personas estamos tan centradas en nosotros mismos que creemos que todo lo demás es un decorado inanimado. El mundo a tu alrededor tiene vida, respira igual que tú o yo sólo que no somos conscientes de ello. Este consejo trata precisamente de eso: de recuperar la sintonía con el mundo. A continuación te doy algunos trucos para conseguirlo:

•Meditación: Una vez al día (ideal) o una vez a la semana (mínimo) hemos de dedicar al menos 15 minutos para meditar. ¿Cómo meditar? Simplemente siéntate en un lugar tranquilo, sé consciente de cómo el aire entra por tu nariz y sale a una velocidad constante y trata de mantener la mente callada, sin pensamientos. Sé tu propio maestro de meditación. Una idea que me gusta sentir cuando medito es la siguiente: “yo formo parte del Universo y el Universo forma parte de mí”; o dicho de otro modo, “yo soy el Universo y el Universo soy yo”. Esta idea me ayuda a entrar en el estado de conciencia que necesito para meditar.
•Utiliza todos tus sentidos con los elementos que te rodean: Los sentidos nos ayudan a potenciar las vivencias que tenemos. Hemos de redescubrir el uso de nuestros sentidos. Aquí unos ejemplos: anda descalzo por la arena; toca la corteza de los árboles al pasar por su lado; huele el aroma del pan antes de comerlo; abraza a tu pareja y huélele el cuello (no le muerdas, o sí ); toca a tu perro y siente cómo se mueve su interior, siente su vida en la palma de tu mano; quédate un buen rato sentado al lado de un cactus y déjate embargar por su quietud; juega con las palomas; escucha detenidamente el canto de las gaviotas; observa su vuelo; échate al raso a descansar en un bosque. ¿A qué huele? ¿Sientes el airecillo en tu piel? ¿Qué sonidos identificas?; y muchas otras cosas por el estilo que te hagan sentir que el mundo que te rodea está vivo y, más importante, que tú también lo estás.
•Empieza a dibujar, pintar, hacer cine o sacar fotografías como hobby: Una de las etapas más bellas que recuerdo de mi vida fue cuando me aficioné al dibujo. Recuerdo que por la mañana estudiaba Derecho y por la tarde me hacía pasar por alumno de Bellas Artes. Aquí uno de mis bocetos (autorretrato) de aquella época. Por cierto, ahora tengo bastante menos pelo . También me encanta el mundo de la fotografía, aquí podéis ver algunas de mis mejores fotos.

¿Qué tienen que ver estos hobbies con interactuar con el mundo que te rodea?
Estos hobbies que te he enunciado te van a ayudar a ver el mundo con ojos de artista. Tu mirada analizará cualquier imagen, color y forma hasta el más mínimo detalle, y, poco a poco, empezarás a detectar composiciones hermosas que puedes inmortalizar con tu lápiz, pincel o cámara. Aparte de desarrollar tu pensamiento creativo que, por desgracia, suele estar bastante abandonado, conseguirás también con el tiempo un agudo sentido de lo estético. Estas dos nuevas habilidades marcarás la diferencia en tu trabajo el resto de tu vida.


49. Vive en el ahora
Olvídate del pasado. No pienses en el futuro. Lo único que realmente importa es el ahora. Si miras atrás hay frustración por no poder cambiar los acontecimientos pasados o por nostalgia de los momentos felices que ya o volverán. Si miras al futuro hay preocupación por la incertidumbre. En definitiva, vivir en el pasado o en el futuro sólo produce sufrimiento. ¿Cómo vivir en el presente? Algunos consejos: Intenta acallar tu mente. Práctica unos minutos al día el silencio mental absoluto; interactúa con el mundo que te rodea y siéntelo; identifica cuando tu mente empieza a viajar al pasado o al futuro y tráela de vuelta al presente; medita; haz yoga; etc.

50. Be water my friend
Como diría el bueno de Bruce Lee: “be water my friend”. Fluye como el agua y adáptate a las circunstancias. No es el mundo quien debe adaptarse a ti, pues este ya estaba mucho antes de que tú existieses, sino tú al mundo. Ahora bien, como el agua, debes adaptarte pero sin perder tu esencia. Siempre debes de ser tu mismo y no lo que otros quieren o te fuerzan que seas. No traiciones tus principios.

Hasta aquí el POST, Leelo con cuidado y si no te gusta leer, puedes hacer clic en el enlace de acá abajo y copiar y pegar el texto para que te lo lean (Por esto no puse tantas imágenes)

50 consejos para vivir a plenitud.

6 comentarios - 50 consejos para vivir a plenitud.

@pipastrike +3
dejar de leer estos post y salir afueera a tropezar y caerte 1000 veces y levantarte 1001 veces mas.
@cupish +2
podrias haberlo dividido en tres post y agregado imagenes!!!...asi no dan ganas de leerlo!