Primero quiero decirles a todos que esta historia de vida no es la mía y es de la autoria de otro usuario mas precisamente de "Elbipolar" pero ami me encanto y yo lo tomo como un cuento .. es muy realista y conmovió a muchas personas.

LA HISTORIA DE UN FRACASADO

Son las 5:17 AM, es sábado y aun sigo tratando de vencer a esta hoja en blanco, apenas manchada con garabatos que solo demuestran lo estupido que me veo sentado a la mesa frente a ella. Pasaron cinco horas desde que tuve esa “revelación”, no podía creer que semejante historia saliera de mi cabeza, definitivamente era una historia que el mundo debía conocer
¡Jajajá! me regodeaba imaginando a los “cerrados” de mis amigos malgastando una noche mas en algún boliche donde el materialismo te entra por los poros, hablando de temas sin importancia y aparentando ser peores de lo que son, mientras yo iba a quedar inmortalizado en mi obra maestra…
…Terriblemente para mi orgullo, ya a esta altura de la vida, cansado de habitar en mi, la olvide apenas apoye la la picera sobre el papel y pase las ultimas 5 horas de mi vida tratando de recordarla, ahora no puedo evitar pensar que el estupido soy yo, aunque culpe al papel por no aparecer antes entre tanto desorden.

Tengo veinticinco años, escribo desde hace once y todavía no termine nada, comencé dos libros que abandone a las cinco o seis paginas y agradezco al santo que mas les guste que nadie las haya leído. Escribí unos trecientos poemas a los que, pecando de vanidoso, solía llamar canciones, teniendo en cuenta que jamás tuvieron música.

-Es posible que siga pecando de vanidoso al llamarlos poemas.-

Me compre una guitarra convencido de que si lograba sacar algo de ella podría ser un compositor brillante de la talla de John Lennon o alguno de los que siguen en la lista de los mejores cien músicos de la historia según la revista Rolling Stone, pero la realidad es que tengo la guitarra hace un años y todavía no se tocar una nota.
Que puedo decir, soñar es lo que mejor se hacer, pero el tiempo pasa, todo cambia y los sueños también. Nunca vi un documental sobre la vida de los pájaros pero supongo que un pájaro, a medida que pasa el tiempo, empieza a volar mas bajo y a mi me esta pasando lo mismo.

¡Pasaron once años!, a veces me pregunto que escribía a los quince o en que pensé la primera vez llene una hoja con vaya a saber que cosa, pero no suelo conservar las “cosas” que escribo por una simple razón, no me gustan.

Una vez se me ocurrió guardarlas en una carpeta de la PC – la carpeta, como no podía ser de otra manera, se llamaba “mis canciones”- pero me daba vergüenza pensar que cualquiera con solo un par de clicks podría tener libre acceso a ella y finalmente decidí borrarla. Como si esta contuviera pornografía.

Intente por todos los medios ser un buen escritor, trate escribiendo poemas, canciones, cuentos, y novelas pero nunca logre llenar ni una carilla de una hoja con un texto que, a mi juicio, valiera el tiempo invertido.

En algún momento, creo que tenia unos veintidós años, pensé que para ser un buen escritor hacia falta experiencia en la vida, conocer gente, lugares y de esa forma podría tener una historia mínimamente interesante para contar.
Es decir: ¿Qué historia interesante puedo tener para contar? ¡Si mi vida debe ser la más aburrida y carentes de cualquier clase de aventuras que alguien se pueda imaginar!

En fin, estaba tan convencido que intenté ganar esa ansiada experiencia a la fuerza.
Primero empecé a investigar en Internet, busque biografías de gente famosa y no tanto para ver si de ellas podía sacar alguna idea, alguna historia, pero no funciono. Después hice hincapié en dos de los temas más interesantes que existen, la política y la religión, así que estudie diferentes pasajes de la historia de mi país, la historia papal y leí la biblia, pero el resultado fue el mismo. Evidentemente nada de eso era suficiente, necesitaba algo que me involucrara en la historia, necesitaba sentir lo que escribía, así que abandone momentáneamente Google y procedí a buscar por otros horizontes.
¡Mochilero! ¿Hay mejor forma de conocer gente y lugares que siendo mochilero? Además tendría una excelente experiencia de vida.
La idea se ajustaba perfectamente a mis necesidades así que puse el plan en marcha…
Primero mire una película que narraba la vida de un mochilero, después me entere que existía un libro sobre el mismo mochilero, así que volví a Google para buscarlo, lo localicé y lo leí. Listo ya estaba más o menos interiorizado en el tema, ahora solo hacia falta encontrar a un amigo que me quiera acompañar…
Lamentablemente nadie estaba tan desequilibrado mental y emocionalmente como yo para abandonar la rutina e ir en busca de aventuras, pero no importaba, ya estaba completamente decidido a emprender un viaje solo.

Confieso que tuve un momento de duda, es que hasta ese momento lo más lejos que me había ido solo a algún lado había sido a Wilde, me tome el 395 hasta la estación de Ituzaingó, el tren hasta Once y el 98 hasta Wilde, todo para conocer a los jugadores del Club Atlético Independiente que habían salido campeones ese mismo año y entrenarían por ultima vez en el complejo que el club tiene en Wilde.
Las dudas no evitaron que el plan siguiera en marcha, tenia casi todo pensado, iría hacia el norte donde el clima es mas calido y así, por lo menos, no tendría frió.
Me había puesto una fecha de partida sin siquiera haber pensado bien las cosas, creo que eso ayudo bastante a que crecieran las dudas.

… No tenía mochila, carpa ni el dinero para comprarlas o para sobrevivir aunque sea unos días sin pedir limosna y la verdad es que no soy muy bueno para pedir. Además la película no me termino de convencer, sobre todo el final... Por lo que no tuve otra opción que darle la razón a la realidad y abandone el plan.
Fue tal la decepción que me olvide por completo de la experiencia, de conocer gente o lugares y por un tiempo deje de escribir. Me sentía miserable, veía como todos tenían su vida encaminada, parecían ser felices aunque me aburría de solo mirarlos. Todos tenían sus proyectos y algunos hasta estaban en camino de lograrlos, mientras yo a los veintidós años, ya había fracasado rotundamente en todos los que tenía, estaba totalmente perdido y lo peor de todo es que me sentía tan solo como debió sentirse ese muchacho en sus últimas horas de vida.

Siempre fui solitario pero la soledad solamente es buena cuando podes manejarla y hay momentos en que te supera, sentís que te pesa, estas en una cárcel invisible y cuando no se puede ver, es difícil encontrar la puerta.
Injustamente muy a menudo los hijos se olvidan de sus padres y afortunadamente los padres rara vez se olvidan de los hijos. Basto solo una mirada para que mi madre sepa que no estaba pasando por mi mejor momento.
La clásica pregunta ¿Qué te pasa? Tenía como única respuesta ¡Nada!, pero ella ya lo sabia, la pregunta era solo para escuchar esa respuesta.

Los padres tienen esa capacidad de solucionar los problemas de sus hijos sin que ellos se den cuenta que lo están haciendo. Se que mi madre hablo con mi padre en algún momento en el que yo estuve ausente pero la verdad es que nunca sabré cuando fue ni que hablaron, solo se que en los días que siguieron mi padre me llevo a trabajar como repositor al bazar donde él era encargado y así volví al camino.
Claro que trabajar no era, ni es exactamente lo que mas me gusta hacer pero confieso que en ese momento lo necesitaba.
Dos años trabaje bajo relación de dependencia en ese comercio, pueden parecer pocos pero en ese tiempo aprendí varias cosas y -aunque no de la manera que lo esperaba- encontré algo de la experiencia que me hacia falta, conocí gente, lugares y lo mejor de todo fue que por primera vez en mi vida tuve dinero en el bolsillo que realmente fue mió.

Pero, siempre hay un pero…

Como siempre pasa en mi vida, todo lo bueno tiene un lado malo, para mí absolutamente nada fue totalmente positivo. Si, es verdad, conocí gente, lugares y hasta tuve a mi primera novia, pero la gente era un mierda, los lugares uno peor que el otro, el dinero era poco y mi novia tenia un pasado turbulento, un presente, digamos, conflictivo y lo peor de todo, un novio con la espalda, todavía muy blanda como para cargarla.

¡Tenía mi edad pero parecía haber vivido veinte años más que yo!

Fui consiente desde el principio de cada uno de sus problemas y trate de asumirlos como propios, pero no fue suficiente, no pude solucionar nada y termine abandonando el barco como acostumbro a hacerlo y sumando otro fracaso a mi prontuario, el mas grande hasta ahora.

No hay dudas, fue una gran experiencia pero no una de las que uno desea repetir como la de subirse a una montaña rusa o ir a ver un buen recital, en mi caso.
Cuando se vive una gran experiencia, comúnmente se siente una especie de vacío que siempre es espiritual, pienso que es lo que nos avisa que la experiencia termino y hay que buscar otras. Bueno, para mi ese vacío no fue solo espiritual, ya que termine sin trabajo, sin dinero, sin novia y con muchas deudas. El mió fue un vació espiritual y material.

Sin embargo, gracias a esos dos años, aclare un montón de cosas que no entendía de mi mismo y otras que no entendía en general.

Hasta ese momento solo era un adolescente más que al terminar el secundario, salio del establecimiento saltando de contento porque nunca iba a volver a él y pensó que ya se las sabía todas.

Tristemente a todos nos toca ese momento en que nos damos cuenta que todo lo que sabíamos no cuenta, que hay problemas mucho más grandes que tener dos evaluaciones el mismo día y haberse enterado en el recreo, que no es lo mismo faltar a la escuela que faltar al trabajo, que los compañeros de trabajo nunca van a ser como los compañeros de colegio, nos damos cuenta lo que cuesta ganar dinero y que a partir de ese momento todo va a ser nuevo y lo nuevo es desconocido, en fin, nos damos cuenta que la escuela no era tan mala como creíamos y lo peor de todo es que ya no podemos volver.

Más de una vez escuche que uno nunca termina de conocer a alguien y aun antes de pensar realmente en esa frase, sabia que era verdad.
Una pareja se casa, vive treinta años bajo el mismo techo y nunca se terminan de conocer ¿Por qué? Es la pregunta y la respuesta es simple. Uno nunca termina de conocer a alguien porque nunca termina de conocerse a si mismo. Somos dueños de un cerebro, cuyas habilidades nunca podremos controlar, por el contrario, él nos controla a nosotros aun cuando creemos que nosotros lo hacemos. Todo nace de el, hasta lo que la gran mayoría le atribuye al corazón, sucede gracias a el.

Cuando me senté a escribir tenía pensado contarles una historia maravillosa, una historia ficticia pero, en lugar de eso, les estoy contando mi historia. Puede que nunca sepa si esa historia la olvide o mi cerebro la guardo en algún lado, lo cierto es que estoy haciendo lo que el me permite hacer
Prosigo;

Al quedarme sin trabajo, mi vida volvió a ser prácticamente como lo era antes de tenerlo, volví a sentir la frustración, la falta de dinero, la soledad, la ausencia de planes, el fracaso, etc. Fue como volver al principio, aunque, algo en mi había cambiado. Desde ese momento supe quien era realmente y, en consecuencia, quien nunca iba a poder ser.

Soy un hombre solitario, aun cuando estoy acompañado por mis amigos o mi familia, pienso en lo que voy a hacer cuando este solo, en lo que voy a escribir o en la música que voy a escuchar. No me gusta trabajar bajo relación de dependencia, no quiero rendirle cuentas a nadie. No me gusta estar en pareja, ni compartir mi tiempo con alguien cuando en realidad no quiero hacerlo, en fin, son muchas las cosas que tengo claras de mi mismo y soy conciente que lo que eso significa.

Estoy dispuesto a aceptar la soledad o la falta de dinero y ya deje hace tiempo de intentar ser como los demás. Francamente nunca pude serlo.
Siempre creí ser distinto al resto, en la escuela, aun cuando mis notas por lo general eran malas, sabía dentro mió que era más inteligente que muchos de mis compañeros, aunque ellos se sacaran mejores notas que yo.

El colegio me aburría profundamente, no me gustaba ninguna materia más que Historia y Matemáticas pero así y todo solía reprobarlas. Ahora estudio más que cuando estaba en la escuela, pero de los temas que quiero y en los momentos que quiero. Supongo que tampoco me gusta estudiar bajo relación de dependencia.
Mis amigos caminan por la vida como si no pudieran ver para los costados o para atrás, como los caballos. No se preocupan por nada que no sea sus propias vidas, sus trabajos o sus bolsillos y no se si esta mal, de hecho, en parte, los envidio, sin embargo no puedo resignarme a vivir una vida común, algo dentro mió me dice día a día que algo grande me espera pero no se que es ni donde buscarlo.
Once años después, sigo tratando de averiguarlo acumulando fracasos .


Si fuera por mi la Imprimo ! .. espero que te haya gustado.

Aclaro que no es mio , para que después no venga ningún ignorante a decir que es "REEPOST " "SPAM" y demás mierdas.