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CEACCU detecta irregularidades en 8 de cada 10 etiquetas

CEACCU detecta irregularidades en 8 de cada 10 etiquetas


Estudio de CEACCU sobre el uso de declaraciones nutricionales y de salud en el etiquetado de productos de marca blanca o distribuidor

Tan sólo 18 productos de los analizados no mostraban ningún posible incumplimiento frente al Reglamento.


salud

Las declaraciones de salud en las etiquetas en productos de marca blanca mantienen un nivel de complejidad cercano a los productos de marca.
Casi el 30 % de los productos analizados no podría incorporar declaraciones en el etiquetado, ni de salud ni nutricional, debido al alto contenido de algún nutriente (azúcar, sodio o grasa saturada), cuyo exceso podría dañar la salud del consumidor, si se aplicasen los criterios previstos para los “perfiles nutricionales”[1]


CEACCU ha presentado hoy los resultados de su estudio sobre el uso de declaraciones nutricionales y de salud en el etiquetado de una selección de productos alimenticios de marcas blancas o de distribuidor, cuyo objetivo ha sido medir el correcto cumplimiento del Reglamento europeo 1924/2006: una norma que pretende regular los mensajes voluntarios que se incorporan en el etiquetado de los alimentos y cuya novedad más destacada es la evaluación científica que deben hacer las Autoridades Comunitarias por cada declaración.

El estudio realizado por CEACCU, se ha basado en el análisis de los mensajes que hacen referencia a las propiedades nutricionales y/o saludables (incluidos los gráficos, símbolos o dibujos) presentes en el etiquetado de productos alimenticios de las siguientes marcas blancas o de distribuidor: Hacendado, Carrefour, Día, Auchan, El Corte Ingles, Eroski y Lidl.

Se han examinado un total de 97 productos repartidos entre las distintas marcas estudiadas, con un total de 298 declaraciones incluyendo: nutricionales, de salud y gráficas o que describieran un beneficio del alimento y se han considerado las siguientes categorías de alimentos: Lácteos (leches, yogures, batidos), quesos, margarinas y grasas para untar, embutidos, aperitivos, galletas y cereales, pasta y pan, conservas, y zumos y refrescos.


El objetivo ha sido comparar el número de declaraciones que se incorporaba por producto y marca, el tipo y número de posibles incumplimientos respecto al Reglamento por cada marca, así como por categoría de alimento. También se valoró la composición nutricional de los productos.

El estudio arroja las siguientes conclusiones:

CONCLUSIONES

- Los productos de “marca blanca o de distribuidor” demuestran que sus envases no son neutros, tal y como indicaría la propia denominación:

El número de declaraciones analizadas, es un indicador de cómo las marcas blancas también venden supuestamente “salud” además de una buena relación calidad/precio. De las 298 declaraciones analizadas, 71 eran de salud, 37 gráficas y 186 fueron nutricionales, llegando a contabilizar hasta 304 nutrientes, además de otras sustancias, sobre los que se hacían declaraciones.

declaraciones


-Las declaraciones en las etiquetas en productos de marca blanca mantienen un nivel de complejidad cercano a los productos de marca:

Las etiquetas en productos de marca blanca o de distribuidor mantienen un nivel de complejidad que se aproxima a los productos de marca estudiados en otras ocasiones por CEACCU, debido al uso, no siempre correcto, de las declaraciones nutricionales y de salud. En el análisis cuantitativo se confirma la complejidad de las etiquetas con una media de 3 declaraciones por producto. El grupo de alimentos lácteos incorpora 4,5 declaraciones por producto, cifra superior a la media, seguido de aperitivos con 3,25 y galletas y cereales con casi 3 declaraciones por producto.

El análisis descriptivo muestra la complejidad en las etiquetas con frases como “Vitamina E, antioxidante que protege a las células de los radicales libres evitando el envejecimiento”, “500 mg al día de ácidos grasos omega 3 (EPA+DHA) favorecen la fluidez de la sangre, evitando la acumulación de colesterol en la misma”, “Ayuda a restaurar y promover el crecimiento de las bifidobacterias” o “Con DHA y EPA”, todas ellas declaraciones de salud que, a juicio de CEACCU, no tienen suficiente respaldo científico, con supuestos beneficios no comprobados, por otra parte difíciles de comprender para muchos consumidores, tal como exige el Reglamento.

Precisamente la organización insiste que “hoy por hoy, diversas declaraciones utilizadas en los alimentos que han pasado el proceso de evaluación ante las Autoridades Europeas, han sido rechazadas por falta de estudios que comprueben el efecto declarado”

- Etiquetado confuso:

La confusión está servida cuando el consumidor intenta elegir un producto de marca blanca o distribuidor, dado que la denominación de venta suele estar muy poco accesible y sin embargo la marca junto a una declaración (de salud o nutricional) se sitúa en el frontal del producto, con un tamaño de letra grande, como por ejemplo “omega 3 EPA y DHA. Eroski” o “Energía +Crecimiento Hacendado” sin olvidar las marcas de fantasía que llevan implícitos supuestos beneficios para la salud, como es el caso de “Nature Active Hacendado”, “Eroski Activitas” o “Deliform Nature Auchan”

En este sentido y al igual que en los productos de marca, las marcas blancas destacan la información menos útil, relegando la información nutricional obligatoria a la zona de la etiqueta menos visible y con una letra muy poco legible.

Respecto a la “Información nutricional” es característico de cada marca utilizar esquemas que pretenden reflejar la composición nutricional del producto por una ración definida por la propia marca de distribuidor, en muchas ocasiones poco realista comparada con la verdadera ingesta que hacen los consumidores, aumentando así el nivel de confusión, según valora el estudio.

- Análisis de la composición nutricional. Perfiles Nutricionales:

productos

Tomando como referencia el documento de trabajo “perfiles nutricionales” pendiente de aprobación en Europa, el análisis de la composición nutricional de los productos analizados desvela que casi el 30 % de los productos analizados no podría incorporar declaraciones en el etiquetado, ni de salud ni nutricional, debido al alto contenido de algún nutriente (azúcar, sodio o grasa saturada), cuyo exceso podría dañar la salud del consumidor. Cabe destacar que, casi el 65% de los productos en la categoría de alimentos “cereales y galletas” contenían un exceso de algún nutriente (azúcar, sodio o grasa saturada) según contempla el documento referido.

CEACCU critica que “dicho documento no está cumpliendo los plazos establecidos en el artículo 4 del Reglamento para su aprobación, enero 2009. Sin embargo y dada la complejidad, tanto científica como de aplicación, aún se debate sobre el mismo” Además, se insiste que «El objetivo de este artículo es de relevante importancia en la protección de la salud de los consumidores ya que pretende que no se destaque como “saludable” alimentos que contienen un alto contenido en azúcar, sal o grasa saturada, como es el caso de la denominada “comida basura” »

- Comportamiento de las marcas analizadas frente al Reglamento: El nivel de posibles incumplimientos (151) en los productos analizados, refleja que el consumidor no está disfrutando de una información veraz en las etiquetas de los productos que compra, en el momento en que se realizó el análisis. Tan sólo 18 productos de los analizados no mostraban ningún posible incumplimiento frente al Reglamento.

Los lácteos son la categoría de alimentos que incorpora más frecuentemente declaraciones en el etiquetado, incumpliendo en mayor medida el Reglamento (60% de los incumplimientos totales). CEACCU recoge numerosos posibles incumplimientos entre las declaraciones de salud incorporadas en esta categoría de alimentos.

De hecho, algunas de las declaraciones analizadas, ya han tenido una opinión desfavorable de la Autoridad Europea por no reunir las suficientes pruebas científicas, como es el caso de “La vitamina A protege los huesos y dientes” presente en diversos productos como la leche semidesnatada calcio Carrefour y la leche enriquecida con calcio Hacendado, entre otros; o las declaraciones sobre los supuestos efectos beneficiosos de las bifidobacterias y Lactobacilus como “activa la flora intestinal” en el caso de Bífidus Proviact de Lidl o “una botella de activitas al día ayuda a tus defensas” en el producto Eroski Activitas.

En el caso de los probióticos, un incumplimiento frecuente detectado fue no cuantificar la cantidad de fermento lácteo, lactobacillus o bífido bacterias, en la lista de ingredientes, ni siquiera en los casos en los que se incorporaba un declaración saludable, como es el caso del Bífidos activo Hacendado Bífidus Proviact naranja de Lidl, o La Leche Fermentada con Bífidos Auchan, incumpliendo la normativa actual. Además, en numerosos casos no especifican el efecto nutricional que ejercían las sustancias declaradas y la cantidad requerida para dicho efecto, lo que resulta ambiguo.

Otro posible incumplimiento se da en las declaraciones que no se ajustan a la redacción aprobada y publicada en Reglamento, como es el caso de la leche enriquecida con calcio 100% natural Hacendado o la leche enriquecida con vitaminas de Auchan, que declaran “Calcio y Vitamina D para un mantenimiento de los huesos fuertes en infancia, adolescencia, edad adulta, embarazo y lactancia”, mientras que la declaración aprobada es “El calcio y la vitamina D son necesarios para el crecimiento y el desarrollo normales de los huesos de los niños”

Declaración del tipo de grasa en el etiqueta

Finalmente, CEACCU recuerda que viene insistiendo en la necesidad de regular la obligación de declarar el tipo de grasa vegetal utilizado en la receta de los productos alimenticios, no siendo obligatorio actualmente. CEACCU reclama que la información sobre el tipo de grasa vegetal utilizada sea un requisito obligatorio en el etiquetado.

Sin embargo, casi un 23% de los productos estudiados y elaborados con grasa, no especificaban el tipo de grasa vegetal, aprovechando así las posibles connotaciones saludables que tiene el término “vegetal” para el consumidor, cuando realmente se trata de grasa con altos niveles de saturación.

azúcar


Consumidores ahorran hasta un 30% al comprar marcas blancas


Tendencia de marcas propias se centra más hacia alimentos.
Las marcas blancas ayudan a los consumidores.
SANTO DOMINGO. Los consumidores pueden ahorrarse entre un 20 a 30 por ciento en sus compras en algunos negocios si deciden comprar productos de marcas blancas o propias que desarrollan empresas en el país.


nutricionales



¿Usted ha comprado pan, aceites, arroz, habichuelas, café, azúcar, desinfectantes, detergentes y otros productos que llevan el nombre de SuperPola, Bravo, o PriceSmart?

Algunos supermercados como El Nacional y El Pola también tienen marcas propias definidas que no llevan sus nombres como Líder y First Class, pero que ya los clientes reconocen.

La mayoría de los productos de marcas blancas son considerados por ejecutivos de supermercados como de buena calidad, frescura y con menores precios con relación a otras marcas reconocidas en el mercado dominicano.

Juan Díaz Bujosa, director de compras del Grupo Ramos, propietarios de la Sirena y el Super Pola, dijo que están en una etapa de desarrollo de marcas blancas, algo que se inició hace años en Europa.

Es una oportunidad buena de ofrecer productos de la misma calidad de las marcas líderes que mandan a fabricar, explicó a Diario Libre.

El Grupo analiza los nichos y en cuáles hay poca fidelidad de marca para incursionar, y ya desarrolla marcas propias con productos genéricos, afirmó.

Sobre la marca Firts Class, Díaz dijo que mandan a fabricar los productos y los clientes la identifican como más baratos porque constantemente se tienen en promociones y publicaciones en prensa, pero la calidad es excelente.

Beneficios
El beneficio número uno para el cliente es que obtiene valor, es decir, un mayor desempeño en los productos que compra por el dinero que paga.

Añadió que el cliente tiene un producto de igual o mejor calidad con un precio menor en el mercado, que puede ser de hasta un 20 por ciento hacia arriba.

De hecho, tienen parámetro para hacer marcas propias en que el ahorro mínimo sea de un 20%. Explicó que al mandar a fabricar un producto, sin ningún costo de mercadeo o publicidad, lo pueden vender con un 20% o 30% de descuento, y eso es lo que identifica al producto como tal y no el nombre del negocio.

El cliente no sabe lo que es una marca propia, pero si reconoce que los productos tienen una buena relación entre la calidad y los precios, explicó Díaz Bujosa. Mientras que Cintia Antonio, del Centro Cuesta Nacional (CCN), informó que la marca blanca que tienen se denomina Líder, y está presente en todas las categorías del área de supermercados, en comida, alimentación y otros renglones que se manejan también en los hipermercados y en La Despensa.

Para el consumidor las ventajas que obtiene son claras, con un ahorro en costo en las cantidades que adquiere comparados con productos similares y aveces con más onzas, aunque paguen un poco de más dinero.

Hay una diferencia que se nota en los precios que es muy significativa y beneficia al consumidor, lo que conlleva a que prefieran las marcas propias, afirmó Cintia Antonio.

"El que va a los supermercados nuestros observa que la marca Líder está bien posicionada en el mercado y entre los clientes. Están en todas las categorías desde arroces hasta comida para animales", dijo la ejecutiva de la cadena de supermercados dominicana.

Marcas blancas
Pertenecen a una cadena de distribución (hiper o supermercado) con la que se venden productos de distintos fabricantes.

El fin de la marcas blancas es conseguir una fidelización para los productos del comercio.

Son más baratas que las que distribuye el fabricante al comprar producto en grandes cantidades y ahorran costos en publicidad.


fuente



http://www.ceaccu.org/component/content/article/20/ceaccu-detecta-irregularidades-en-8-de-cada-10-etiquetas

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