Hola amigos de T! les traigo un post que me pareció interesante compartir, ya que muchos no saben cuando revisar un lunar.

La piel normal

La piel es el órgano más grande del cuerpo a cargo de muchas funciones diferentes:

Recubre los órganos internos y ayuda a protegerlos de lesiones.

Sirve de barrera a los gérmenes, como las bacterias.

Evita la pérdida excesiva de agua y de otros líquidos.

Ayuda a controlar la temperatura corporal.

Protege el resto del cuerpo de los rayos ultravioleta (UV).

Ayuda al cuerpo a producir vitamina D.


Lunares benignos

Los lunares tienen una ciertas características que deben ser tenidas en cuenta para evaluar su estado:

Son de color marrón oscuro, marrón amarillento o color piel.

De un solo color.

Redondos u ovalados con bordes definidos.

Planos y suaves o abultados, ásperos, con vello o si cambian de color con el tiempo.


Síntomas de un lunar peligroso:

Cambio repentino de tamaño, color, forma, textura o sensibilidad al tacto.

Tamaño grande (¼ de pulgada o más de diámetro, más o menos del tamaño de una goma de lápiz).

Muchos melanomas son más pequeños.

Una mezcla de colores, a veces incluso negro.

Bordes irregulares.

Superficie anormal que es áspera, escamosa, tiene secreciones o sangrado y está abierta con una herida que no sana. Tiene un bulto elevado y duro.

Es sensible, produce picazón o dolor.

Tiene piel de color anormal a su alrededor.


Clasificación

A: Asimetría: se debe trazar una línea imaginaria en la mitad del lunar, cuanto mayor asimetría existe entre ambos lados, mayor es el riesgo de melanoma.

B: Bordes: cuanto más irregulares son los bordes, con entradas y salidas o esfumados, mayor control se necesita.

C: Color: los lunares de color uniforme suelen ser benignos, en cambio, aquellos que presentan más de un tono o un color muy oscuro, presentan un mayor riesgo de melanoma.

D: Diámetro: hay mayor riesgo cuando los lunares tienen más de 6 mm de diámetro.

Si un lunar cambia de tamaño, forma o color.

Tiene contornos o bordes irregulares, tiene más de un color, es asimétrico (si se divide el lunar por la mitad, las dos mitades son diferentes en tamaño o forma).

Produce picazón.

Supura, sangra o está ulcerado (se forma un hueco en la piel cuando la capa superior de las células se rompe y se puede ver el tejido debajo de la piel).

Lunares satelitales (lunares nuevos que crecen cerca de un lunar existente).

Piel, lunares: cuando ir al medico


PARA TENER EN CUENTA

Conozca sus lunares y observe si cambian de color, tamaño o textura. Si nota cualquier cambio acuda con su dermatólogo.

Use protector solar todos los días.

Consulte a su dermatólogo por cualquier lunar de tamaño anormal.

Si nota un lunar nuevo después de los 20 años de edad, visite a su dermatólogo.

Si se extirpa un lunar, asegúrese de que haya sido benigno, para descartar problemas.


Tumores benignos de la piel

La mayoría de los tumores de la piel no son cancerosos y, sólo en contados casos, si acaso, se convierten en cáncer. Existen muchos tipos de tumores benignos de la piel, incluyendo:

La mayoría de los tipos de lunares
Queratosis seborreicas: manchas elevadas, de color marrón, café o negro con una textura cerosa o una superficie áspera

cancer

Hemangiomas: crecimientos benignos de los vasos sanguíneos, a menudo llamados manchas de fresa o manchas de Oporto.

tumor

Lipomas: tumores blandos compuestos de células adiposas.

piel

Verrugas: crecimientos de superficie áspera causados por un virus.

sarcoma

Papilomas: por lo regular se presenta en adultos mayores. Son más comunes en las personas con sobrepeso o que tengan diabetes. Se cree que ocurren por la fricción de la piel contra la misma piel, muy comunes en pliegues: cuello, axilas, etc.

melanoma

Quistes sebáceos: con frecuencia se originan a partir de la inflamación de los folículos pilosos o también por un trauma cutáneo. En dichos quistes, se forma un saco de células dentro del cual se secreta una proteína llamada queratina.
Estos quistes por lo general se encuentran en la cara, el cuello y el tronco; usualmente, son protuberancias que se mueven libremente debajo de la piel, crecen lentamente y no causan dolor. Sin embargo, en ocasiones un quiste puede inflamarse y presentar sensibilidad.

epitelioma



Afecciones precancerosas y preinvasivas de la piel

Estas afecciones pueden volverse cáncer de piel o pueden representar las etapas más iniciales del cáncer de piel.

Queratosis actínica (queratosis solar)

La queratosis actínica, también conocida como queratosis solar, es una enfermedad precancerosa de la piel causada por exposición excesiva al sol. Por lo general, las queratosis actínicas son manchas pequeñas (miden menos de medio cm o 1/4 de pulgada de ancho) y ásperas o escamosas que pueden ser de color rosado rojizo o del color de la piel. Suelen desarrollarse en la cara, las orejas, el dorso de las manos y los brazos de las personas de edad mediana o mayores que tienen la piel blanca, aunque también pueden aparecer en otras áreas expuestas al sol. Generalmente, las personas con una queratosis actínica desarrollan muchas más.

Las queratosis actínicas tienden a crecer lentamente. Generalmente no causan ningún síntoma. A menudo desaparecen por sí solas, pero pueden reaparecer. En algunos casos, las queratosis actínicas se pueden convertir en cánceres de células escamosas.

Aunque la mayoría de las queratosis actínicas no se convierten en cáncer, constituyen una advertencia de que su piel ha sufrido daño por el sol. Puede que se necesite extirpar algunas queratosis actínicas y otras afecciones en la piel que se podrían convertir en cáncer. Su doctor deberá examinar regularmente cualquier queratosis que no sea extirpada para determinar si hay cambios que podrían indicar cáncer.

Piel, lunares: cuando ir al medico

Carcinoma in situ de células escamosas (enfermedad de Bowen)

El carcinoma in situ de células escamosas, también llamado enfermedad de Bowen, es la forma más temprana del cáncer de piel de células escamosas. “In situ” significa que las células de estos cánceres todavía se encuentran sólo en la epidermis y no se han extendido a la dermis.

La enfermedad de Bowen se manifiesta en forma de manchas rojizas. Comparada con las queratosis actínicas, las manchas de la enfermedad de Bowen suelen ser más grandes (algunas veces más de 1.3 cm o 1/2 pulgada de ancho), de un rojo más intenso, más descamativas y algunas veces ásperas.

Al igual que en el caso del cáncer de piel invasivo de células escamosas, el principal factor de riesgo es la exposición excesiva a la luz solar. La enfermedad de Bowen también puede ocurrir en la piel de las áreas anales y genitales. A menudo, está relacionada con una infección por transmisión sexual con los virus del papiloma humano (VPHs, o HPVs en inglés), los virus que también pueden causar las verrugas genitales.

cancer



Tipos de cáncer de piel

Melanomas

Los tipos de cáncer que se originan a partir de los melanocitos, las células de la piel que producen los pigmentos, se llaman melanomas. Los melanocitos también pueden formar crecimientos benignos llamados lunares.

Los cánceres que no son de tipo melanoma algunas veces son agrupados como cánceres de piel de tipo no melanoma debido a que tienden a actuar de manera muy diferente a los melanomas.

tumor

Cánceres de los queratinocitos

Estos cánceres son por mucho, los tipos de cáncer de piel no melanoma más comunes. Se les llama carcinoma de los queratinocitos o cánceres de los queratinocitos, ya que al observarlos con un microscopio sus células comparten algunas características de los queratinocitos, el tipo de célula más común de la piel normal. La mayoría de los cánceres de los queratinocitos son carcinomas de células basales o carcinomas de células escamosas.

piel

sarcoma

Carcinoma de células basales

Este cáncer no es sólo el tipo de cáncer de piel más común, sino el tipo de cáncer que se presenta con más frecuencia en los humanos. Alrededor de ocho de cada diez casos de cáncer de piel son carcinomas de células basales (también llamados cánceres de células basales). Por lo general, surgen en las zonas expuestas al sol, especialmente la cabeza y el cuello. El carcinoma de células basales solía detectarse casi en su totalidad entre las personas de edad mediana o avanzada. En la actualidad se está viendo también en personas más jóvenes, probablemente porque éstas pasan más tiempo expuestas al sol.

Cuando se observan con un microscopio, los carcinomas de células basales comparten características con las células en la capa más inferior de la epidermis, llamada capa de células basales. Estos cánceres tienden a ser crecer lentamente. Es muy poco común que un cáncer de células basales se propague a los ganglios linfáticos cercanos o a partes distantes del cuerpo. No obstante, si un cáncer de células basales se deja sin tratar, puede extenderse a las áreas cercanas y afectar los huesos, así como otros tejidos debajo de la piel.

Después del tratamiento, el carcinoma de células basales puede recurrir (reaparecer) en el mismo lugar de la piel. Las personas que han tenido cánceres de células basales también tienen una probabilidad mayor de padecer nuevos cánceres en otros lugares de la piel. Hasta la mitad de las personas diagnosticadas con cáncer de células basales padecerán un nuevo cáncer de piel dentro de 5 años.

Carcinoma de células escamosas

Alrededor de dos de cada diez casos de cáncer de piel son carcinomas de células escamosas (también llamados cánceres de células escamosas). Las células en estos cánceres comparten características con las células escamosas vistas en las capas externas de la piel.

Estos cánceres comúnmente aparecen en las áreas del cuerpo expuestas al sol, tales como la cara, las orejas, los labios y el dorso de las manos. También puede surgir en cicatrices o llagas crónicas de la piel en otras partes del cuerpo. Algunas veces comienzan en las queratosis actínicas (se describen a continuación). Con menor frecuencia, se forman en la piel del área genital.

El carcinoma de células escamosas suele crecer y propagarse más que el cáncer de células basales. Es más probable que se extienda a los tejidos grasos justo debajo de la piel, y tiene más probabilidades de propagarse a los ganglios linfáticos y/o a partes distantes del cuerpo, aunque esto sigue siendo poco común.

Los queratoacantomas son tumores en forma de cúpula que se encuentran en la piel expuesta al sol. Puede que comiencen a crecer rápidamente, aunque su crecimiento por lo general es lento. Muchos queratoacantomas se encogen e incluso desaparecen por sí solos con el transcurso del tiempo sin tratamiento, pero algunos pueden continuar creciendo y unos hasta pueden propagarse hacia otras partes del cuerpo. A menudo es difícil predecir su crecimiento, y muchos expertos en cáncer de piel los consideran un tipo de cáncer de piel de células escamosas y los tratan como tales.

Tipos de cáncer de piel menos comunes

Junto con el melanoma y los cánceres de los queratinocitos, existen algunos otros tipos de cáncer de piel que son menos comunes. Estos cánceres también son cánceres de piel de tipo no melanoma, aunque son bastante diferentes a los cánceres de los queratinocitos y son tratados de una manera diferente. Éstos incluyen:

Carcinoma de células de Merkel.

melanoma

Sarcoma de Kaposi.

epitelioma

Linfoma cutáneo (piel).

Piel, lunares: cuando ir al medico

Tumores de los anexos de la piel.

Varios tipos de sarcomas.

cancer
En conjunto, estos tipos representan menos de 1% de los casos de cáncer de piel no melanoma.

Carcinoma de células de Merkel

Este tipo de cáncer de piel poco frecuente se origina a partir de las células neuroendocrinas (células productoras de hormonas que, en ciertos aspectos, se parecen a las células nerviosas) de la piel. Se encuentran con más frecuencia en la cabeza, el cuello, y los brazos, aunque se puede originar en cualquier parte.

Se cree que estos cánceres son causados en parte por la exposición solar y en parte por el poliomavirus de células de Merkel. Se cree que alrededor de ocho de cada 10 carcinomas de células Merkel están relacionados con una infección con poliomavirus de células de Merkel (MCV, por sus siglas en inglés). El MCV es un virus común. Muchas personas están infectadas con MCV, pero usualmente este virus no causa síntomas. En una pequeña porción de personas con esta infección, los cambios en el ADN del virus pueden ocasionar esta forma de cáncer.

A diferencia de los carcinomas de células basales y de células escamosas, los carcinomas de células de Merkel a menudo se extienden a los ganglios linfáticos cercanos y a órganos internos. Además, suelen regresar después del tratamiento. El tratamiento del carcinoma de células de Merkel se describe en la sección “Tratamiento del carcinoma de células de Merkel”.

Sarcoma de Kaposi

Por lo general, el sarcoma de Kaposi se origina en la dermis, aunque también puede formarse en los órganos internos. Este cáncer está relacionado con la infección del virus del herpes del sarcoma de Kaposi (KSHV), también conocido como herpesvirus humano 8 (HHV-8). Antes de mediados de la década de los ochenta, este cáncer era poco común y se encontraba principalmente en ancianos de descendencia mediterránea. El sarcoma de Kaposi se ha vuelto más común, debido a que es más probable que se presente en las personas con el virus de inmunodeficiencia humana (HIV, por sus siglas en inglés) y del síndrome de inmunodeficiencia adquirida (Sida o AIDS, por sus siglas en inglés). Se discute en nuestro documento Kaposi Sarcoma.

Linfomas de la piel

Los linfomas son cánceres que se originan en los linfocitos, un tipo de célula del sistema inmunológico que se encuentra por todo el cuerpo, incluyendo la piel.

La mayoría de los linfomas se originan en los ganglios linfáticos (grupos en forma de fríjol de células del sistema inmunológico) o en los órganos internos, aunque existen ciertos tipos de linfoma que se originan, en su mayoría o en su totalidad, en la piel. El término médico linfoma cutáneo primario significa linfoma que se origina en la piel. El tipo de linfoma cutáneo primario más común es el linfoma cutáneo de células T, (la mayoría de éstos son llamados micosis fungoides). Los linfomas cutáneos se discuten en nuestro documento Lymphoma of the Skin.

Tumores de los anexos

Estos tumores se originan en los folículos pilosos o en las glándulas (tal como las glándulas sudoríparas) de la piel. Los tumores de los anexos benignos (no cancerosos) son comunes, aunque los tumores malignos (cancerosos), como el adenocarcinoma sebáceo y el adenocarcinoma de glándulas sudoríparas, son poco comunes.

Sarcomas

Los sarcomas son cánceres que se originan a partir de las células del tejido conectivo, por lo general en los tejidos que se encuentran a gran profundidad debajo de la piel. Con mucha menos frecuencia, éstos pueden originarse en la dermis y la hipodermis de la piel. Se pueden originar varios tipos de sarcoma en la piel, incluidos el dermatofibrosarcoma protuberans (DFSP, por sus siglas en inglés) y el angiosarcoma (un cáncer de los vasos sanguíneos). Los sarcomas se describen en nuestro documento Sarcoma: cáncer de tejidos blandos en adultos.


Bueno gente espero que les haya servido, asi que a controlar sus lunares y usar protector solar