CUIDEMOS EL CORAZON
Dos enemigos que alteran la vida


Como prevenir un Paro Cardiaco

Prevenga el ataque al corazón o el derrame cerebral mejorando la dieta y haciendo ejercicio.

Las consecuencias extremas de un ataque al corazón o un derrame cerebral varían de sobrevivir en estado de coma o con el cuerpo semiparalizado o sin poder caminar a la muerte súbita. Esta última, aunque es una pérdida irreparable, podría ser menos dolorosa si se toma en cuenta que la persona cuando enferma gravemente y sobrevive podría quedar en estado vegetativo, a expensas de la asistencia de otras personas.


“Los gastos aproximados para cuidar a esos enfermos son de 1,500 millones de dólares al año en este país o para los enfermos que no tienen seguro médico”, explica el doctor Ismael Nuño, director de cirugía del corazón del hospital de la Universidad del Sur de California (USC) y presidente de la Asociación Americana del Corazón en la Coste Oeste del país.



“En caso de quedar al cuidado de su familia, la vida cambia para todas las personas que están con el paciente. Este también se siente avergonzado porque depende en todo de su familia, incluyendo sus funciones fisiológicas”.


Para evitar esos males, usted debe conocer los síntomas y saber actuar a la brevedad posible para evitar consecuencias.


Qué los provoca


“En primer lugar, conviene tener en cuenta que ambas enfermedades son provocadas por el bloqueo de arterias y, aunque en la mayoría de los casos no son fatales, es vital prevenirlas para evitar las situaciones antes mencionadas”, dice Nuño.


Ataque al corazón: se produce cuando se va un coágulo al corazón o porque las arterias se tapan.

La Asociación Americana del Corazón ha descubierto que muchas de las personas que fallecen por un ataque cardiaco podrían haber sobrevivido si ellas o alguien cercano hubiera sabido qué hacer.


Frecuentemente sucede que las personas desconocen los síntomas y esperan hasta más de dos horas para conseguir ayuda. Nuño enfatiza que no es difícil reconocer los síntomas, y hacerlo es de importancia vital para prevenir la muerte y reducir la incapacidad.


Síntomas de ataque cardiaco

Dolor de pecho.
Falta de aire.
Dolor que se extiende a los hombros y brazos.
Desvanecimiento o desmayo, malestar en el pecho, náusea.


¿Qué hacer?


Si usted está con una persona que presenta alguno de esos síntomas, no espere a que lo admita, actúe.


Llame al servicio de urgencias inmediatamente.

Vaya de inmediato a un hospital.


Si está entrenado, dé al paciente respiración cardiopulmonar boca a boca, mientras llega el vehículo de emergencia.


Derrame cerebral


Se produce cuando un coágulo o partícula de colesterol se va al cerebro. Las personas con mayor riesgo de derrame cerebral son las que tienen presión alta, alguna enfermedad del corazón o antecedentes de ataques.


Ese mal también exige una atención médica de emergencia.


Síntomas de derrame cerebral


Debilidad o entumecimiento repentino de la cara, el brazo o la pierna de un lado del cuerpo.

Debilidad o pérdida de la vista repentina, especialmente en un ojo.
Pérdida del habla o dificultad para hablar o pronunciar palabras.

Dolores de cabeza fuertes y repentinos, sin causa aparente.

Mareo, vértigo inexplicable o caídas repentinas.


¿Qué hacer?


Las señales pueden durar minutos a lo largo de 24 horas. Sin embargo, ante la presencia de cualquiera de los síntomas, usted debe buscar atención médica inmediata.


Si se actúa con rapidez en cualquiera de los casos de derrame cerebral o ataque al corazón, el paciente se salvará y se evitarán los riesgos de parálisis o estados de coma.


Prevención


Las personas deben evitar los riesgos de ataques cardiacos, bloqueos de arterias o un nivel alto de colesterol.



“La dieta balanceada y el ejercicio son esenciales para prevenirlas”, dice el doctor Nuño. “Tradicionalmente, la comunidad latina consume productos nocivos para su salud, como la manteca, los chicharrones, fritangas, camarones y refrescos, continúa. También la comida de este país (E.U.) presenta los mismos riesgos, hamburguesas, pizzas, papas fritas. Estos productos son los que ponen en riesgo a la población, sobre todo cuando son los principales alimentos de una persona”.


El experto asegura que, en cambio, si únicamente se consumen como complementos esporádicos de una dieta ligera, la persona eliminará en gran medida los riesgos de embolia o ataque al corazón.


“La alimentación de los latinos debe cambiar. Se debe incluir más frutas y verduras y cereales integrales en lugar de comida procesada, refinada o azucarada. Los antojitos deben pasar a segundo o a tercer plano, se pueden consumir, pero con medida y sólo de vez en cuando, sólo para quitar el antojo”, añade Nuño.

Otro aspecto importante es el ejercicio, comenta el galeno.


“El 65% de los niños sufre de sobrepeso, a veces las mismas escuelas no promueven la actividad física y la consideran como materia opcional, cuando debería ser obligatoria para todos los menores”.


La aspirina es un paliativo para evitar el riesgo de infarto pero, por otro lado, puede producir úlceras, reconoce Nuño. Lo mejor es hacer una vida activa y consumir una dieta saludable.


El doctor concluye con el comentario de que la población femenina se preocupa más por el cáncer de seno, sin tomar en cuenta que de cada dos mujeres latinas una muere por ataque al corazón.

EL COLESTEROL Y SU CORAZON


consejos

En muchos estudios, los investigadores han descubierto que los altos niveles de colesterol están vinculados con un mayor riesgo de ataques cardíacos. Por cada uno por ciento de incremento en la cantidad de colesterol en su sangre, se incrementa en un dos por ciento el riesgo de que usted sufra un ataque cardíaco; cuando su nivel de colesterol se reduce en un uno por ciento, su riesgo se reduce en un dos por ciento.

El colesterol elevado —(cualquier valor sobre 150) promueve la arteriosclerosis, el desarrollo del colesterol y las obstrucciones en las arterias que alimentan al músculo del corazón. Cuando estas arterias se tapan, una sección de este músculo pierde el suministro de sangre. El resultado es un ataque cardíaco.


Afortunadamente, este proceso puede ser revertido sin el suministro de drogas y sus efectos secundarios. El doctor Dean Ornish lo comprobó en su estudio realizado en 1990 en pacientes que presentaban etapas avanzadas de enfermedades del corazón. El Dr. Ornish puso a un grupo de pacientes bajo una dieta completamente vegetariana, que tenía menos de un 10 por ciento de grasas. También se les pidió que comenzaran un programa de ejercicios moderado, con caminatas diarias de media hora por día y les enseñó técnicas de relajación. Los pacientes de este grupo descubrieron que sus dolores en el pecho habían desaparecido y que sus niveles de colesterol habían disminuido a valores comparables con aquellas drogas para reducir el colesterol, sin los efectos secundarios. Como los pacientes se sintieron mucho mejor, se los alentó para que continuaran con este programa. Las plaquetas que habían estado creciendo en sus corazones durante décadas, de hecho empezaron a disolverse en menos de un año.

Una dieta vegana (puramente vegetariana) es lo mejor para reducir los niveles de colesterol. Los alimentos a base de verduras no contienen colesterol, mientras que la carne, los huevos y los productos lácteos contienen grandes cantidades de colesterol, grasas saturadas y proteínas concentradas, todas sustancias nocivas para la salud. Además, el alto contenido de fibras de una dieta vegetariana ayuda a "limpiar" los excesos de colesterol en su tracto digestivo.


Cómo reducir su colesterol


Gracias a los dedicados esfuerzos de las industrias de la carne, láctea y de los huevos, muchos estadounidenses todavía creen que los productos derivados del animal son necesarios para una buena salud. De hecho, los hábitos carnívoros en Estados Unidos están causando una enorme e innecesaria crisis en la salud. Según el Journal of the American Medical Association (Revista de la Asociación Médica de Estados Unidos), una dieta vegetariana puede prevenir un 97% de las obstrucciones coronarias. Uno de los estudios más grandes sobre estilo de vida y salud comprobó que la tasa de mortalidad por enfermedades cardíacas de los vegetarianos que comen huevos y productos lácteos es sólo un tercio sobre la de aquellos que comen carne; la de los veganos es de una décima parte que la de los que comen carne.


No se conforme con soluciones parciales; usted sólo disfrutará la mitad de lo que su salud puede brindarle. Nunca es muy tarde para cambiar sus hábitos y mejorar su salud. Afortunadamente, la dieta tradicional hispana posee una gran variedad de comidas y es rica en fibras y carbohidratos complejos, proporcionados principalmente por el maíz y sus derivados, los frijoles, el arroz y los panes. Usted puede elaborar fácilmente fabulosos platos tradicionales al estilo vegetariano preparando empanadas de verduras, paellas vegetarianas, arroz con leche de soja y sustituyendo la carne en sus recetas preferidas, como las pupusas, ropa vieja y tamales con proteína vegetal texturizada (TVP por sus siglas en inglés).

Para el desayuno, olvídese del chorizo y los huevos. Pruebe el chorizo de soja y el tofu revuelto o disfrute de la avena saborizada, los cereales y las frutas frescas. Para el almuerzo, pruebe las ensaladas, sopas de caldos de verduras, o las " hamburguesas" y "perros calientes" de tofu.

Para la cena, haga espaguetis con salsa marinada en vez de salsa de carne, prepare burritos de frijoles en lugar de tacos de carne, o pruebe la lasaña vegetal, utilizando tofu blando en vez de queso ricota. Prácticamente, cualquier plato a base de carne puede ser hecho con verduras o con sustitutos de soja que imitan al sabor de la carne. Para el postre, pruebe el magnífico helado Tofutti.


¿Come afuera? Los restaurantes de comida hindú y china ofrecen gran cantidad de platos con verduras. En los restaurantes de comida americana, pida un plato de verduras con una papa al horno o arroz, o pruebe la mesa de ensaladas (cuídese de los condimentos ricos en grasas). Pida una pizza con muchas verduras pero sin queso; usted se sorprenderá de cuántos otros tantos sabores probará. ¡Sea creativo! Las comidas que no contienen carne pueden ser tan sabrosas como sanas.

Cómo prevenir los ataques cardíacos

Conviértase en un gastrónomo experto en verduras. Elija los frijoles, los granos, las verduras y las frutas. Evite las carnes, mariscos y quesos.

Incluya en su dieta comidas ricas en fibras. El pan de trigo integral, arroz integral, avena y surtido de fibras vegetales, ayudan a reducir el colesterol.

Evite productos lácteos; contienen colesterol y grasas saturadas. El calcio puede ser obtenido de las verduras, las nueces y los frijoles.

También evite el tabaco ya que promueve la arteriosclerosis y priva a su cuerpo de oxígeno.

Controle regularmente su presión arterial y nivel de colesterol. Evite el uso excesivo de sal; lea en las etiquetas el contenido de sodio.

Es útil realizar actividades que aumentan la frecuencia cardíaca, como caminar, correr, jugar al tenis, etc.


Sintomas de un paro Cardiaco


La Asociación Americana del Corazón exhorta a los hispanos a reconocer las señales y a estar alertas


Redacción de Vida y Estilo


¿Podría usted ayudar a un ser querido en caso de que éste sufra un paro cardiaco?


Según la Asociación Americana del Corazón (AHA), usted podría hacerlo sólo si conoce los síntomas y sabe cómo responder ante la emergencia.



"Cuando una persona entra en paro cardiaco, existen sólo de siete a 10 minutos de tiempo para salvarle la vida", dice el doctor Ismael Nuño, miembros de la junta directiva de la citada organización. "Por lo tanto, es vital que más y más personas sepan lo que tienen que hacer para que reaccionen de inmediato".

La AHA señala tres pasos básicos para salvar una vida: reconocer los síntomas, llamar al 911 y proporcionar reanimación cardiopulmonar (CPR).

Un paro cardiaco puede ser causado por varios factores: un ataque al corazón, una electrocución, un ahogamiento o trauma, o algún motivo desconocido. Ocurre cuando los impulsos eléctricos del corazón entran en un ritmo irregular llamado fibrilación ventricular, que es un estado que amenaza la vida. Cuando el corazón se para, la víctima pierde el conocimiento, deja de respirar normalmente, pierde el pulso y sufre una baja en la presión arterial.

Cuando se reconocen todos estos síntomas, se debe llamar al número telefónico de emergencia para tener acceso al sistema de emergencia médica. Luego se debe dar reanimación cardiopulmonar.

La reanimación mantiene el flujo sanguíneo vital al corazón y al cerebro y ayuda a la víctima hasta que pueda administrársele desfibrilación (shock eléctrico al corazón) una vez que lleguen los servicios médicos de emergencia.

Para aprender a aplicar reanimación cardiopulmonar contacte a la Cruz Roja para inscribirse en un curso cerca de su lugar de residencia.

"Todos los días unas 600 víctimas de paros cardiacos mueren en Estados Unidos", agrega el doctor Nuño. "Tomando estas medidas decisivas, todos podríamos ofrecer una segunda oportunidad de vida a las víctimas", finalizó.

EL CORAZON SI ENVEJESE PERO NO LO "APURE"


solucion

El cardiólogo César Aranguri insiste: "Cada persona, desde los 20 años, debería saber su nivel de colesterol".


¿A los 20... cuando se corren 10 millas sin despeinarse?


Sí. Porque, según el doctor, el colesterol no se acumula de la noche a la mañana.



"Miren, el colesterol se acumula durante muchos años. Por eso es importante saber el nivel que tenemos", le dice a un grupo de personas en el taller que realizó en el hospital Martin Luther King Jr.


Con cifras que van apareciendo en diapositivas, Aranguri muestra cómo ese "asesino silencioso" va taponeando las arterias, hasta que en un último suspiro le quita la vida a su huésped, o lo manda a la silla de ruedas.


Sin hacer concesiones, Aranguri confronta a su audiencia: "Nosotros somos disciplinados para hacerle el chequeo al auto, para cuidar de nuestra casa, pero con nosotros mismos somos negligentes y no nos hacemos chequeos periódicos".

Cuando dice esto, los asistentes se ponen serios. Unos esbozan una risa, otros agachan la cabeza o se ven entre ellos.

Según explica el representante del hospital de Compton, muchos de los males del corazón son bastante controlables y se derivan de cambios de "estilos de vida".

Por ejemplo, esas hamburguesas criminales que sustituyeron los taquitos de frijoles con chile y queso fresco, o ese uso excesivo del auto que evita una sana caminata al supermercado.

"Si sólo camináramos todos los días 20 minutos, ya estaríamos mejor", dice Aranguri.

Además, argumenta que los inmigrantes frecuentemente pierden sus buenos hábitos de salud (caminar, comer poca carne, platicar) y no incorporan algunas buenas costumbres del país huésped: hacerse chequeos periódicos e ir al gimnasio.

"Yo veo que, especialmente los jóvenes, ya están acostumbrándose a ir al gimnasio, y eso es muy bueno", asegura. "También hay gente educada que está comiendo más frijoles y verduras y ha regresado al consumo de agua natural".

Sin embargo, los grupos más vulnerables son los hombres cuando sobrepasan los 45 años, y las mujeres después de los 55. Pero hay que tomar en cuenta uno de los llamados "factores de riesgo" que requieren de una observación más meticulosa de la "tubería" del organismo: la diabetes.

"Es raro encontrar un latino que no tenga un pariente con diabetes", dice Araguri, "y los diabéticos tienen exceso de colesterol, hasta que demuestren lo contrario. Este es el tercero de los asesinos silenciosos, además de la presión alta y el colesterol".


FUENTE: http://www.conpoder.com/salud.html