Método Casero para Elegir el Sexo del Bebé


He oído de casos en los que los hombres culpan a la mujer porque ésta sólo les proporciona descendencia femenina, cuando lo que ellos quieren es un varoncito, su heredero, aquel con el que jugaría al futbol los domingos, el que se encargaría de que su apellido no desaparezca. Este es uno de esos casos de machismo...uno de los tantos que atentan contra la salud psicológica (y a veces física) de la mujer, inculcándole sentimientos de culpa infundados.

Muchos hombres desconocen las leyes básicas de la genética humana: quien determina el sexo del bebé no es la mujer sino el hombre.
Empecemos por darles unas nociones de genética; papel y lápiz!

El ser humano tiene 23 pares de cromosomas; la mitad de éstos procede del padre y la otra mitad, de la madre. Es decir, los óvulos y espermatozoides –respectivamente- sólo llevan la mitad de la carga genética (23 cromosomas); ambas cargas se combinan en pares una vez ocurrida la fecundación. Cada cromosoma contiene ADN en el que se encuentran los genes que determinan las características hereditarias de cada individuo.

Del total de cromosomas, sólo dos determinan el sexo del individuo; estos son los cromosomas X e Y. Los óvulos siempre aportan cromosomas X, mas no Y; mientras que cada espermatozoide puede aportar cromosomas X o Y. El sexo del bebé depende de cómo se combinan estos cromosomas en la fecundación: la combinación XX es determinante del sexo femenino; mientras que la combinación XY es determinante del sexo masculino.

Si el espermatozoide que fecunda al óvulo lleva el cromosoma X, el cigoto resultante dará lugar a una niña (XX); mientras que si el espermatozoide que fecunda al óvulo lleva el cromosoma Y, el cigoto dará lugar a un niño (XY).

Estadísticamente, la probabilidad de que nazca un niño o una niña es exactamente la misma (50% masculino y 50% femenino); no obstante, hay algunos factores que afectan esta probabilidad.

1- la proporción de espermatozoides X e Y que produce el padre: aunque se asume que se producen en cantidades similares, hay casos en los que hay un desbalance notorio.

2- Se sabe que los cromosomas X son mucho más grandes y de mayor peso que los cromosomas Y, lo cual influye -en cierto modo- en la velocidad de los espermatozoides que los transportan. Esto quiere decir que es esperable que los espermatozoides con carga Y sean nadadores más rápidos que aquellos con carga X. Partiendo de este postulado, las combinaciones XY (masculinas) serían más abundantes que las XX (femeninas).

La diferencia de peso entre los espermatozoides con carga X e Y es aprovechada en una de las técnicas de elección del sexo del bebé. Me refiero específicamente a la técnica del centrifugado: en el laboratorio se coloca al esperma en una máquina centrifugadora, la cual separa ambos tipos de espermatozoides: en un extremo quedan los que tiene carga X (los más pesados) y en el otro quedan los que tiene carga Y (los más ligeros). Luego, dentro de uno de los grupos resultantes (según el sexo deseado), se elige a aquellos espermatozoides con mejores características (en cuanto a forma, fortaleza y velocidad) para fecundar al óvulo.

Existe otro método, más asequible que el anteriormente descrito y que quiero compartir con ustedes. Se sabe que los espermatozoides viven un máximo de 24 horas, mientras que los óvulos viven hasta 72 horas. Aprovechando este conocimiento (siempre y cuando la madre sea estrictamente regular en su ciclo y la producción de espermatozoides X e Y -por parte del padre- sea cercana al ideal estadístico) se puede elegir el día en el cual tener relaciones sexuales para intentar elegir el sexo del bebé. Así, si se tienen relaciones el mismo día de la ovulación (día 14), habrá altas probabilidades de que nazca un bebé de sexo masculino. De igual modo, si se tienen relaciones 48 horas antes de la ovulación (día 12), habrá altas probabilidades de que nazca un bebé de sexo femenino (dado que ya no habría espermatozoides con cromosomas Y vivos).

Para culminar este post, quiero decir que en el mundo ya existen demasiadas personas y niños abandonados; por ello, estoy a favor del uso de los métodos anticonceptivos. Ojo: ¡la responsabilidad también está en nuestras manos! Pero, si aún así quieres tener descendencia, no olvides que existe algo que se llama PATERNIDAD RESPONSABLE: SÓLO TEN LOS HIJOS QUE PUEDAS MANTENER EN CONDICIONES ÓPTIMAS Y QUE VAS A QUERER CON TODO TU SER. Si consideras que traer hijos al mundo es un deporte: DEJA DE SER TAN EGOÍSTA! Bien decía L. Pavarotti: la desgracia de un niño es causa de la estupidez de los adultos.

Hasta la próxima!


Nota: Este no es un post médico; por ello si tienes dudas sobre la eficacia del método que comento en este post, te recomiendo que se las plantees a tu médico de confianza.