epelpad

El post que buscas se encuentra eliminado, pero este también te puede interesar

Te cuento tres historias

Te cuento tres historias para reflexionar


A continuación les presentó algunas historias entretenidas para que puedas reflexionar un poco:

El burro muerto...

historias


Cuentan que un joven de la ciudad se fué al campo y le compró un burro a un viejo campesino, por $ 100 dolares.

El campesino acordó entregarle el animal al día siguiente, pero al día siguiente el campesino le dijo:

- "Lo siento hijo, pero tengo malas noticias... el burro murió".
- "Bueno, entonces devuélvame mi dinero...", replico el joven.
- "No puedo, ya lo he gastado…", le contesto el campesino.
- "Bien... da igual, entrégueme el burro..."
- "Y ¿para qué?... ¿Qué va a hacer con él?"
- "Lo voy a rifar."
- "¡Estás loco! ¿Cómo vas a rifar un burro muerto?"
- "Es que no voy a decir a nadie que está muerto, por supuesto."

Un mes después de este suceso, se volvieron a encontrar el viejo vendedor y el joven comprador.

- "¿Que pasó con el Burro?"
- "Lo rifé, vendí 500 rifas a $ 2 doares y gané $998 dolares."
- "¿Y nadie se quejó?"
- "Sólo el ganador... pero a él le devolví sus $ 2 dolares".

Moraleja: Con un poco de imaginación, puedes convertir una situación desfavorable en un éxito.

reflexion


El sabio y el rey

amor


Érase un rey poderoso que había pasado una mala noche. En su sueño, una horrible pesadilla le hacía experimentar la pérdida de todos sus dientes. Se despertó preocupado, y enseguida mandó llamar a uno de sus fieles consejeros para interpretar la visión.

El sabio escuchó el relato, y soltó su interpretación.

“Su majestad. Siento comunicarle que este sueño trae malas noticias. Significa que todos sus familiares morirán”.

Al escuchar la noticia el rey enfureció contra el consejero. La impertinencia del aviso le cegó de ira, y mandó a sus soldados que castigaran al sabio con una sesión de latigazos.

Como seguía preocupado, mandó llamar a otro de sus hombres de confianza. El segundo sabio escuchó con atención, y después de un momento de reflexión comentó su interpretación del sueño.

“O rey afortunado. Este sueño es una bendición. Significa que sobrevivirá a todos sus parientes.”

Contento con la interpretación, el rey se dejó llevar por su buen humor y regaló al consejero una bolsa de monedas de oro.

Un sirviente que había observado las dos escenas se acercó al segundo sabio mientras este salía de los aposentos del rey.

“Excelencia. Disculpe mi ignorancia, pero ¿lo que le dijo al rey no significaba exactamente lo mismo que la interpretación del otro sabio? ¿Por qué entonces él recibió un severo castigo y usted un gran premio?”

“Es cierto. La noticia que dí al rey era la misma. Pero la forma de comunicarla fue muy diferente. Aprende que la presentación de tus palabras tiene tanta importancia o más como el significado de las mismas”

Moraleja: El gran sabio nos rebela que sabiendo escuchar al Rey era posible saber de qué forma "necesita" escuchar la verdad. El sabio ha sido avispado y se ha dado cuenta de que si quería inclinar esta difícil situación a su favor debía primero captar aquello que desea su interlocutor y, a partir de ahí, sin dejar de ser fiel a sí mismo, ser capaz de decirle la verdad y que además el Rey le esté agradecido.

comprension


Las sabanas sucias

Te cuento tres historias para reflexionar


Una pareja de recién casados se mudó a un barrio muy tranquilo. En la primera mañana en la casa, mientras tomaba café, la mujer observó a través de la venta, que una vecina colgaba las sábanas en el tendedero.

- ¡Qué sábanas tan sucias cuelga la vecina en el tendedero! - dijo la mujer
- Quizás necesite un jabón nuevo o alguien que le enseñe a lavar.
- ¡Si yo fuese su amiga, le preguntaría si ella quiere que yo le enseñe a lavar las sábanas.

El marido miró y se quedó callado.

Una semana después, nuevamente, durante el desayuno, la vecina colgaba sábanas en el tendedero y la mujer repetía su discurso a su marido.
- ¡Nuestra vecina continua colgando las sábanas sucias!
- ¡Si yo fuese tan tímida, le preguntaría si ella quiere que yo le enseñe a lavar las sábanas.

En la segunda y tercera semana, la mujer seguía repitiendo su discurso a su marido, juzgando a la vecina con sus sábanas sucias.

Había pasado un mes, la mujer se sorprendió al ver a la vecina tendiendo las sábanas bien limpias, y entusiasmada fue a decir al marido.
- ¡Mira, ella aprendió a lavar las sábanas!
- ¿Será que la otra vecina le enseñó? … - Por qué yo no hice nada.

El marido calmosamente respondió:

- ¡No, hoy yo me levanté más temprano y lavé los cristales de nuestra ventana!

Moraleja: La vida es así: todo depende de la limpieza de nuestra ventana, a través de la cual observamos los hechos. Por eso antes de opinar, verifiquemos todos los hechos. No tomemos partido en los problemas personales, familiares y matrimoniales de otros. Evitemos la crítica destructiva y no juzguemos a los demás. Antes de ver la paja que está dentro del ojo de los demás, miremos primero nuestras propias debilidades, flaquezas, limitaciones y defectos. Lavemos los cristales de nuestra ventana del corazón para poder ver con claridad la limpieza del corazón de los demás.

historias


La tristeza y la furia

reflexion


En un reino encantado donde los hombres nunca pueden llegar, o quizás donde los hombres transitan eternamente sin darse cuenta...
En un reino mágico, donde las cosas no tangibles, se vuelven concretas...

Había una vez...
Un estanque maravilloso.
Era una laguna de agua cristalina y pura donde nadaban peces de todos los colores existentes y donde todas las tonalidades del verde se reflejaban permanentemente...
Hasta ese estanque mágico y transparente se acercaron a bañarse haciéndose mutua compañía, la tristeza y la furia.

Las dos se quitaron sus vestimentas y desnudas, las dos, entraron al estanque.
La furia, apurada (como siempre está la furia), urgida -sin saber por qué- se baño rápidamente y más rápidamente aún salió del agua...

Pero la furia es ciega, o por lo menos, no distingue claramente la realidad, así que desnuda y apurada, se puso, al salir, la primera ropa que encontró...

Y sucedió que esa ropa no era la suya, sino la de la tristeza...

Y así vestida de tristeza, la furia se fue.

Muy calma, y muy serena, dispuesta como siempre, a quedarse en el lugar donde está, la tristeza terminó su baño y sin ningún apuro (o mejor dicho sin conciencia del paso del tiempo), con pereza y lentamente, salió del estanque.

En la orilla encontró que su ropa ya no estaba.

Como todos sabemos, si hay algo que a la tristeza no le gusta es quedar al desnudo, así que se puso la única ropa que había junto al estanque, la ropa de la furia.

Cuentan que desde entonces, muchas veces uno se encuentra con la furia, ciega, cruel, terrible y enfadada, pero si nos damos el tiempo de mirar bien, encontramos que esta furia que vemos, es sólo un disfraz, y que detrás del disfraz de la furia, en realidad... está escondida la tristeza.

Moraleja: Tapar las emociones es perjudicial para nuestra salud. Es necesario que aprendamos a reconocer nuestras emociones en nuestro cuerpo para después poder gestionarlas y expresarlas de una manera sana para nosotros. Recordá que no hay emociones buenas o malas, todas son necesarias para nuestro crecimiento. Lo único negativo es cuando dejamos que estas emociones se queden atrapadas en nuestro cuerpo.

amor


Culpable o inocente

comprension


Cuenta una antigua leyenda que en la Edad Media un hombre muy virtuoso fue injustamente acusado de haber asesinado a una mujer. En realidad el verdadero autor era una persona muy influyente del reino y por eso desde el primer momento buscaron una víctima para encubrir al verdadero culpable.
El hombre fue llevado a juicio sabiendo de antemano que tendría muy pocas posibilidades de ser declarado inocente. Antes del juicio su destino ya estaba decidido, iba a morir en la horca.
El juez que también estaba confabulado, trató de dar todo el aspecto de un juicio justo e imparcial y por ello dijo al acusado:
-Conociendo tu fama de hombre justo y sabiendo que eres un fiel creyente, vamos a dejar tu destino en las manos de Dios, así que vamos a escribir en dos trozos de papel las palabras culpable e inocente. Tú escogerás uno y será la voluntad de Dios la que decida tu destino. Por supuesto el juez había preparado dos papeles con la palabra, culpable.
La pobre víctima aún sin conocer los detalles se daba cuenta que el sistema propuesto era una trampa. No tenía escapatoria.
Cuando el Juez ordenó al hombre que tomara uno de los dos papeles doblados. El acusado se quedó en silencio unos segundos con los ojos cerrados y cuando la sala comenzaba ya a impacientarse, abrió los ojos y con una amplia sonrisa tomó uno de los papeles y llevándolo a su boca se lo tragó.
Sorprendido e indignado el Juez le reprochó airadamente:
-¿Pero qué has hecho? ¿Y ahora cómo vamos a saber el veredicto?
-Es muy sencillo respondió el hombre, es cuestión de leer el papel que queda y sabremos lo que decía el que me tragué.
En medio de un gran bullicio en la sala y ante la evidente desilusión del Juez, no tuvieron más remedio que liberar al acusado.

Moraleja: Nunca dejes de luchar hasta el último momento. En tiempos de crisis, solo la imaginación es más importante que el conocimiento.

Te cuento tres historias para reflexionar


El florero de porcelana

historias


El Maestro y el guardián se dividían la administración de un monasterio zen. Cierto día, el guardián murió, y fue preciso sustituirlo.
El Maestro reunió a todos los discípulos para escoger quién tendría la honra de trabajar directamente a su lado.

- “Voy a presentarles un problema”, el Maestro, “y aquél que lo resuelva primero, será el nuevo guardián del templo.”

Terminado su corto discurso, colocó un banquito en el centro de la sala. Encima estaba un florero de porcelana carísimo, con una rosa roja que lo decoraba.

- “Éste es el problema”, dijo el Maestro, “resuélvanlo.”

Los discípulos contemplaron perplejos el problema… miraban los diseños sofisticados y raros de la porcelana, la frescura y la elegancia de la flor. ¿Qué representaba aquello? ¿Qué hacer? ¿Cuál sería el enigma?
Pasó el tiempo sin que nadie atinase a hacer nada salvo contemplar el problema, hasta que uno de los discípulos se levantó, miró al maestro y a los alumnos, caminó resolutamente hasta el florero y lo tiró al suelo, destruyéndolo.

- “¡Al fin alguien que lo hizo!”, exclamó el Maestro, “empezaba a dudar de la formación que les hemos dado en todos estos años. Usted es el nuevo guardián.”

Al volver a su lugar el alumno, el Maestro explicó:

- “Yo fui bien claro: dije que ustedes estaban delante de un problema. No importa cuán bello y fascinante sea un problema, tiene que ser eliminado.”

- “Un problema es un problema; puede ser un florero de porcelana muy caro, un lindo amor que ya no tiene sentido, un camino que precisa ser abandonado, aunque insistimos en recorrerlo, porque nos trae comodidad.”

- “Sólo existe una manera de lidiar con un problema: atacándolo de frente.”

- “En estas horas, no se puede tener piedad, ni ser tentado por el lado fascinante que cualquier conflicto acarrea consigo.”

Moraleja: No se trata de no analizar las cosas, se trata de encontrar ese equilibrio entre reflexión y acción. Ser objetivos, sacar conclusiones, tomar decisiones y centrarnos en la resolución, en pasar a la acción, sin evitar el problema y sin quedarnos dando vueltas indefinidamente alrededor de él. ¿Estás preparado para dejar de contemplar y darle vuelta a los problemas y enfrentarlos?



reflexion



amor

10 comentarios - Te cuento tres historias

caligula89 +1
me cague de risa con inocente o culpable jaja
milesdeus91 +1
Che deberías hacer una segunda parte
RandallSK +1
Buen Post! No tengo puntos pero muy bueno!
chalito_1307 +1
Si me gustó lince te felicito van puntines
MileoGael
Muchas gracias!