Señales del cuerpo que no debés ignorar



La cosa suele empezar así: primero, percibís alguna señal física inusual. Últimamente se te cae mucho el pelo cuando te bañás o te notás la panza hinchada como un globo, incluso cuando no estás con el SPM... Sin darle demasiada importancia, te preguntás por qué será y si vale la pena ir a ver a un médico. Después, como las señales se repiten o no desaparecen, te empezás a preocupar y tratás de diagnosticarte vos misma basándote en la información que encontrás en Internet. Pero un dato te lleva a otro, y así terminás entrando en pánico porque te imaginás que quizá tengas algo más grave de lo que pensabas. Okey, relajate. Preparamos una guía Cosmo para saber qué significan esos síntomas misteriosos que suelen aparecernos. Con el asesoramiento de especialistas médicos, logramos identificar cada caso y encontramos revelaciones inesperadas. ¿Lo más importante? En la mayoría de los casos, ¡no hay motivos para alarmarse!

1 Dejaste de menstruar (y no estás embarazada)


Si sólo te faltó un mes puede ser que estés estresada. “Esa situación puede afectar la producción de hormonas por parte de los ovarios”, explica la doctora Karina Iza, ginecóloga del Centro Latinoamericano Salud y Mujer (CELSAM). Otra posibilidad es que hayas adelgazado (o engordado) mucho. Ah, y ojo con pasarte de rosca con la gym: “Al disminuir mucho el contenido de grasa del cuerpo, también se pueden dar esa clase de desajustes hormonales”, advierte Iza. Ahora, si tu menstruación falta durante dos períodos seguidos, andá a tu ginecólogo: puede ser señal de trastornos en la tiroides o síndrome de ovario poliquistico.

2 El parpadeo incontrolable


El temblor del párpado que aparece y desaparece es un indicio claro de cansacio ocular. “Uno de los sectores corporales más afectados por la cantidad de horas que pasamos frente a un monitor lo comprenden los ojos”, sostiene la psicóloga Alicia Lombardi, presidente del Instituto de Ergonomía Argentino. La contracción del músculo ocular puede ser uno de los síntomas del agotamiento visual, así como el ardor, los ojos llorosos o secos. Tratá de tomarte pequeños descansos de un par de minutos por cada hora y media de trabajo.

3 Esas manchitas oscuras que ves y te vuelven loca


Se llaman “flotadores vítreos” y se manifiestan como pequeños puntitos, manchas o líneas ondulantes que te obstaculizan la visión, como si flotaran frente a tus ojos. Según los oftalmólogos, se trata de un síntoma transitorio, pero en algunas personas puede volverse recurrente. Si pasan los días y esta molestia se vuelve imposible de ignorar, es hora de que te examine un médico especialista para descartar que se trate de un problema de la retina.

4 Te despertás en medio de la noche y no podés volver a dormirte.


Aunque no lo creas, la culpa puede ser de esa cervecita o copa de vino extra que te tomás durante o después de la cena. Aunque luego te desplomás en la cama, en cuanto el organismo metaboliza el alcohol, el efecto sedante se acaba y te cuesta volver a conciliar el sueño.

El neurólogo Alejandro Andersson, director médico del Instituto de Neurología de Buenos Aires, aconseja “no tomar alcohol al menos durante las cuatro horas previas a acostarse”. Otros elementos que hay que evitar son el cigarrillo −la nicotina provoca un efecto excitante− y el café. Y, si igual te despabilás, tené en cuenta que lo de contar ovejitas no es chiste. Según Andersson: “Cualquier actividad mecánica ayuda a relajarse, y ése es el objetivo para poder descansar bien”.

5 Notás muchos “bultitos” en las lolas


Si detectás varios bultos o nódulos que se mueven en tus lolas, esto quizá se deba a los cambios fibroquísticos –también llamados “displasia mamaria”–, muy comunes en la etapa premenstrual de mujeres en edad reproductiva. “En general, son de naturaleza benigna. Se asumen como parte del desarrollo normal de la mama ya que son cambios fisiológicos frente a estímulos hormonales”, explica la ginecóloga Claudia Dreyer, de la Unidad de Medicina Familiar y Preventiva del Hospital Italiano de Buenos Aires.

En algunos casos, este síntoma puede estar acompañado de dolor, lo que también es normal

6 No podés disimular las ojeras ni con maquillaje


“La piel del contorno de ojos es la más fina del rostro y por eso observamos en ella los cambios de coloración que dan origen a las ojeras”, asegura el dermatólogo Adrián Hochman, del Hospital de Clínicas. Para evitarlas, “hay que dormir lo suficiente, llevar una alimentación balanceada, usar protector solar, tomar abundante líquido, no fumar y elevar la cabeza cuando estás en la cama para que el líquido drene lejos del área de los ojos”.

Eso sí: si el problema persiste, consultá al médico, porque podría estar delatando hipertiroidismo, problemas cardíacos, renales o inmunológicos.

7 Las piernas te duelen o “se te duermen”


El dolor en las piernas, la sensación de pesadez, hormigueo o picazón pueden ser indicios de mala circulación y una posible formación de venas varicosas. Para prevenir complicaciones y aliviar los síntomas, el flebólogo Gastón Chiganer, docente de la Universidad Nacional de Rosario, recomienda: “evitar el uso de tacos muy altos o demasiado planos, y ropa apretada”. Hacer gym evita el estancamiento sanguíneo y favorece el drenaje normal.

8 Te aprietan los jeans aunque no estés con SPM


Si falta mucho para tu período pero igual sentís el abdomen y las piernas hinchadas, seguro que estás reteniendo líquidos. El edema −así se llama la acumulación excesiva de agua en el cuerpo− puede estar relacionado con el consumo de sal. “El volumen de líquido extra celular depende en gran medida de su contenido sódico. Su reducción se logra disminuyendo las reservas totales de sodio orgánico”, explica la licenciada en Nutrición Jimena Montes. Si te excediste con la sal y ahora sentís que estás por explotar, lo mejor es que la evites por unos días. Comé alimentos bajos en sodio, como frutas y vegetales.

9 Se te cae el pelo cuando te lo cepillás


“El lavado, peinado y cepillado pueden dañar el pelo y causar su ruptura. Lo mejor es usar peines y cepillos de dientes separados y punta redondeada. Tampoco hay que abusar de las hebillas, colitas o trenzas, para evitar una tracción excesiva y permanente”, señala el dermatólogo Damián Ferrario, del Hospital Italiano. Si sos de las que cambian de color de pelo muy seguido, podés estar fomentando su caída. Pero según Ferraro, hay otras razones: “También influye la alimentación. Cuando el cuerpo no recibe suficientes proteínas, el cuerpo trata de ahorrarlas llevando al pelo a una fase de reposo”. Esto puede prevenirse incluyendo más alimentos ricos en proteínas en tu dieta, como carne, pollo, pescado, huevo, legumbres, leche y quesos.

10 Tomás aspirinas para el dolor de cabeza...y te duele más


El abuso de analgésicos para combatir el dolor de cabeza puede provocar precisamente el efecto contrario. “Muchos de los pacientes llegan a la consulta médica cuando el dolor se transforma en diario −o casi diario− por acción del uso y abuso de analgésicos”, cuenta la neuróloga María de Lourdes Figuerola, de la Unidad de Cefaleas del Hospital de Clínicas. Para evitar que se te genere una cefalea crónica, tomá aspirinas sólo ocasionalmente.

11 Cuando te parás de golpe, te mareás


“La sensación de desvanecimiento generalmente involucra una disminución transitoria de la presión arterial. Esto puede estar relacionado con una baja del volumen sanguíneo por deshidratación, anemia o uso de diuréticos”, opina el neurólogo Darío Yacovino, de la Sociedad Argentina de Neurología.También asegura que hay que desterrar algunos conceptos erróneos: “El clásico de que los mareos son por las cervicales o de origen nervioso no tienen sustento a la luz de los conocimientos actuales”. Para evitar la deshidratación, tomar dos litros de agua diarios sigue siendo una buena regla.¿Otra recomendación? Comer más frutas frescas y ensaladas.