Debemos Hacer de Nuestros Miedos un Idolo y Llamarlo Dios.





La felicidad humana generalmente no se logra con grandes golpes de suerte, que pueden ocurrir pocas veces, sino con pequeñas cosas que ocurren todos los días.

La dicha de la vida consiste en tener siempre algo que hacer, alguien a quien amar y alguna cosa que esperar.

La felicidad es interior, no exterior; por lo tanto, no depende de lo que tenemos, sino de lo que somos.

El verdadero secreto de la felicidad consiste en exigir mucho de sí mismo y muy poco de los otros.

Un hombre puede ser feliz con cualquier mujer mientras que no la ame.

La felicidad es la certeza de no sentirse perdido.

Buscamos la felicidad, pero sin saber dónde, como los borrachos buscan su casa, sabiendo que tienen una.

Desciende a las profundidades de ti mismo, y logra ver tu alma buena. La felicidad la hace solamente uno mismo con la buena conducta.

La felicidad es darse cuenta que nada es demasiado importante.

Hijo mío, la felicidad está hecha de pequeñas cosas: Un pequeño yate, una pequeña mansión, una pequeña fortuna… (Groucho Marx)